La salud pública en Luque vuelve a enfrentar un cuello de botella que golpea directamente a los más vulnerables. El Hospital General de Luque anunció oficialmente la suspensión y el posterior reagendamiento de todas las cirugías programadas, debido a la ejecución de trabajos de refacción en el área de quirófanos.

Si bien la medida busca “mejorar la seguridad”, para cientos de pacientes significa un nuevo e indefinido capítulo en su larga espera por una intervención.

La noticia cae como un balde de agua fría para quienes llevan meses, e incluso años, sorteando la burocracia y la falta de insumos para conseguir un turno en el quirófano.

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Muchos de estos pacientes ya habían completado sus estudios preoperatorios —los cuales tienen fecha de vencimiento— y ahora enfrentan la incertidumbre de no saber cuándo podrán finalmente acceder a la cirugía que mejore su calidad de vida.

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Desde la dirección del nosocomio, el Dr. Luis Verón intentó llevar calma a la ciudadanía explicando que las obras son estrictamente necesarias para optimizar las condiciones del servicio. Según el directivo, las mejoras impactarán en la seguridad del paciente y del personal de salud.

Sin embargo, el pedido de “comprensión” solicitado por las autoridades choca con la realidad de quienes conviven diariamente con el dolor y la limitación física.

“Pedimos comprensión a la ciudadanía, ya que los procedimientos programados serán reagendados respetando el orden establecido”, señaló Verón, enfatizando que las obras son en beneficio de la atención médica a largo plazo.

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Para mitigar el impacto durante el tiempo que duren las reformas, el hospital ha dispuesto que una unidad quirúrgica permanezca habilitada exclusivamente para urgencias. Esto garantiza que las vidas en riesgo inmediato sean atendidas, pero deja en un limbo logístico a las patologías crónicas que, aunque no matan de inmediato, degradan la salud del paciente con cada día de retraso.

El gran temor de la comunidad es que este “reagendamiento” se convierta en un olvido administrativo. El hospital aseguró que se respetará el listado actual, pero no se han brindado plazos específicos para la finalización de las obras ni una fecha estimativa para la reanudación de las actividades normales.

Mientras los obreros avanzan con las refacciones, la lista de espera sigue creciendo, dejando a los pacientes, una vez más, aguardando detrás de una puerta cerrada.

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