La historia de la comunidad menonita en el Chaco está marcada por el trabajo silencioso, la organización cooperativa y una visión de desarrollo a largo plazo. Este año, Nación Media le otorgó el Premio Héroe de la Amistad por el valor del vínculo construido en casi un siglo de presencia en el país.

Fue una sorpresa grata. Pero también una responsabilidad alta”, revela Ronald Reimer al recibir el galardón Héroe de la Amistad Nación Media en representación de la comunidad menonita. Su tono es pausado, medido, casi introspectivo. Él habla no solo como miembro de la colonia más antigua del Chaco, sino también como presidente de la Cooperativa Chortitzer y de la Asociación de Colonias Menonitas del Paraguay (ACOMEPA), que nuclea a Fernheim, Neuland y Menno en la región Occidental y a Colonia Volendam y Friesland en la región Oriental.

Desde que la comunidad se asentó en el Chaco, buscó aportar al país que los recibió, sin dejar de lado su fe, sus tradiciones y su modelo de trabajo, el cooperativismo. Con el tiempo, apostaron a una apertura gradual hacia la sociedad paraguaya.

Somos un grupo más bien callado”, admite Reimer y añade que durante décadas la comunidad se percibió a sí misma como reservada, pero aclara que actualmente está integrando a distintos actores del territorio chaqueño en un proceso compartido de desarrollo.

El Gobierno paraguayo nos dio la posibilidad de establecernos y desarrollar la región. Esa confianza no queríamos fallarla”, insiste Reimer y recuerda que la comunidad, conformada por familias descendientes de canadienses, llegaron al Chaco buscando paz, estabilidad y un lugar donde vivir sin conflictos.

“Con este galardón expresamos humildemente nuestro agradecimiento a Dios y la patria, por los casi 100 años de residencia y desarrollo mutuo en nuestro querido Paraguay”. Foto: Matías Amarilla

Compromiso con el país

El compromiso asumido con el país se tradujo en escuelas, hospitales, caminos, sistemas productivos y cooperativas que con el tiempo trascendieron el ámbito comunitario. Hoy, parte de los trabajadores vinculados a estas estructuras no pertenecen a familias menonitas, sino a pobladores de la región. Asimismo, el impacto económico se proyecta hacia la región Oriental y el Área Metropolitana.

Pero, más allá de los números, Reimer subraya un principio que considera irrenunciable: la sostenibilidad. “Queremos que el suelo, el agua, el aire y la biodiversidad se cuiden. No queremos vivir hoy comprometiendo el mañana”, insiste.

La trayectoria de Reimer ayuda a entender su visión. Es economista por la Universidad Nacional de Asunción, realizó una pasantía en el Banco Central del Paraguay y volvió al Chaco para construir su carrera desde abajo hasta asumir la presidencia de la Cooperativa Chortitzer, una de las estructuras productivas más importantes de la región.

Esto se debe a que la comunidad menonita entiende el liderazgo como una tarea colectiva, concepto compartido por Reimer, quien sostiene categórico que “para que exista amistad se necesitan dos partes. Uno solo no puede formar amistad. Ocurre lo mismo con un héroe. Un héroe tiene un equipo, un grupo que trabajó, que se esforzó, que luchó”.

Para él, este vínculo implica reciprocidad, confianza y visión compartida, y explica el porqué de este reconocimiento a la comunidad que convirtió los desafíos que impone la región Occidental, el “desierto” paraguayo, en una apuesta por el desarrollo y que entiende la amistad como una construcción sostenida en el tiempo.

“Con este galardón expresamos humildemente nuestro agradecimiento a Dios y la patria, por los casi 100 años de residencia y desarrollo mutuo en nuestro querido Paraguay”, concluye.

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