El Instituto Forestal Nacional (Infona) dispuso la prohibición temporal del uso del fuego en todo el territorio nacional, en respuesta a una semana marcada por calor extremo y escasas lluvias, condiciones que incrementan significativamente el riesgo de incendios forestales.
Durante su participación en el programa Así son las cosas, emitido por la 970 AM la presidenta del ente, Cristina Goralewski, explicó que la medida fue adoptada ante el escenario climático adverso que favorece la rápida propagación de focos ígneos.
La titular advirtió sobre el peligro que implica iniciar quemas en el contexto actual. “Hoy, las personas que realizan una quema o prenden fuego en estas condiciones extremas es un acto criminal”, enfatizó.
Si bien señaló que hasta el momento no se registran incendios de gran magnitud fuera de control, informó que durante el fin de semana se reportaron entre cuatro y cinco focos, principalmente en las zonas de Alto Chaco, Concepción y Misiones.
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No obstante, según el monitoreo matutino del Infona, este miércoles se registran 21 fuegos activos y 20 focos transfronterizos, lo que mantiene en alerta a las autoridades. El seguimiento se realiza a través del visor de incendios forestales, herramienta que permite la detección temprana y el monitoreo en tiempo real.
El martes, la institución emitió un comunicado oficial recordando que, ante el alto riesgo de incendios derivado de las actuales condiciones climáticas, rige la restricción total del uso del fuego. Desde el Infona reiteraron que la prevención es fundamental para proteger la producción agropecuaria, los bosques y a la población, instando a la ciudadanía a respetar estrictamente la normativa vigente.
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Santa Clara, a la vanguardia en salud preventiva
Santa Clara Medicina Prepaga convirtió su trayectoria en un activo de marca y enfrenta el desafío de responder a consumidores que esperan prevención, tecnología, acceso y una experiencia de atención cada vez más simple. Precisamente esto fue lo que la llevó a la cima del Ranking de Marcas de la CAP en su categoría.
Para Santa Clara, el reconocimiento como marca número uno del año en el Ranking de Marcas CAP 2026 llega después de 57 años de trayectoria. Rodrigo Colmán, gerente Comercial & Marketing de la firma, entiende el resultado como una combinación de reconocimiento y responsabilidad.
“Ser reconocidos como la marca número uno del año y, al mismo tiempo, estar entre las marcas más preferidas, utilizadas y recordadas por los paraguayos representa para Santa Clara Medicina Prepaga un enorme orgullo, pero, sobre todo, una gran responsabilidad”, mencionó.
La salud también está cambiando como categoría. El consumidor está más informado y comienza a incorporar la prevención dentro de sus decisiones cotidianas. Controles periódicos, acceso a especialistas y soluciones integrales ganan espacio frente a una mirada centrada únicamente en atender enfermedades.
Santa Clara responde con una propuesta que combina prevención, digitalización y cercanía. El objetivo es simplificar el acceso a los servicios sin perder el componente humano.
Para la compañía, sin embargo, el principal reto no es únicamente crecer. “Nuestro principal desafío es no conformarnos con lo que ya hemos logrado”, aseguró.
La estrategia de expansión contempla el fortalecimiento de la red médica y nuevas alianzas. Uno de los proyectos destacados es el convenio con un nuevo sanatorio de alta complejidad, previsto para inaugurarse a finales de año, que se convertirá en un prestador estratégico para Santa Clara.
La empresa también avanza en herramientas de autogestión para mejorar la experiencia de sus beneficiarios. “Creemos que invertir en salud es invertir en el futuro del Paraguay”, aseguró.
En cuanto a los planes para el futuro Rodrigo dijo buscará acercarse a nuevas generaciones que incorporan una visión más preventiva del cuidado de la salud. En este sentido, el historial de diez años del Ranking de Marcas, aporta otra dimensión. Para Santa Clara, permite observar la evolución de la marca más allá de una fotografía puntual y entender qué elementos deben sostenerse, transformarse o potenciarse.
En un negocio donde la confianza tiene un peso particular, el desafío consiste en convertir el reconocimiento en una experiencia que justifique esa elección cada día. Para Rodrigo el liderazgo solo tiene sentido si mantiene su conexión con las personas.
“El desafío no es solamente mantener nuestro liderazgo, sino hacer que ese liderazgo tenga cada vez más significado para las personas que confían en Santa Clara.”
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Prevenir exige mirar las condiciones de vida
- SEMA Centro Psicológico
- Psi con Ciencia
- Foto: Gentileza
La conducta suicida no puede explicarse por una ruptura, una deuda, un diagnóstico o una discusión aislada. Comprender su complejidad permite prevenir sin culpar y construir respuestas que incluyan a familias, servicios, instituciones y políticas públicas.
Después de una muerte por suicidio aparece una pregunta dolorosa: ¿por qué? La mente busca una explicación que ordene lo ocurrido. A veces encuentra un hecho cercano –una separación, una dificultad económica, un conflicto familiar, una sanción– y lo convierte en causa total. Esa respuesta puede parecer sencilla, pero rara vez es fiel a la complejidad de una vida.
La investigación contemporánea comprende la conducta suicida como un fenómeno multicausal. Pueden intervenir sufrimiento psicológico, trastornos mentales, dolor físico, experiencias traumáticas, consumo problemático de sustancias, aislamiento, violencia, discriminación, pérdidas, acceso insuficiente a cuidados, problemas económicos y otros factores. La combinación y el peso de esos elementos varían de una persona a otra y también cambian con el tiempo.
Hablar de factores de riesgo no significa afirmar un destino. La mayoría de las personas que atraviesan una ruptura, una deuda, una depresión o una crisis laboral no mueren por suicidio. Un factor de riesgo indica una asociación o una mayor probabilidad en determinados grupos; no permite predecir con certeza lo que hará una persona concreta.
Cuando reducimos lo ocurrido a “fue por su pareja”, “fue por el trabajo” o “fue porque no pidió ayuda”, colocamos sobre alguien una responsabilidad que la evidencia no permite establecer. También podemos dañar a familiares, compañeros o profesionales que ya atraviesan un duelo complejo.
La prevención necesita revisar hechos y responsabilidades reales cuando corresponda –por ejemplo, situaciones de violencia, acoso o fallas institucionales–, pero esa investigación debe ser seria y no convertirse en una sentencia pública construida desde rumores. Reconocer la multicausalidad no significa negar el contexto; significa analizarlo sin simplificaciones.
Tampoco conviene explicar el suicidio como resultado inevitable de un diagnóstico. Los trastornos mentales pueden aumentar el riesgo en algunas personas, pero no equivalen a una condena. Existen tratamientos eficaces para numerosos problemas de salud mental, y muchas personas se recuperan o aprenden a vivir con apoyo y sentido. El estigma puede alejar a quienes necesitan consultar.
CONDICIONES SOCIALES
La prevención suele centrarse en identificar a individuos en crisis, una tarea indispensable. Sin embargo, la evidencia también señala el papel de los determinantes sociales: ingresos, empleo, vivienda, acceso a salud, educación, discriminación, violencia, cohesión comunitaria y disponibilidad de apoyo.
La conducta suicida no puede explicarse por una ruptura, una deuda, un diagnóstico o una discusión aislada. Comprender su complejidad permite prevenir sin culpar y construir respuestas que incluyan a familias, servicios, instituciones y políticas públicas.
El mensaje no es que una variable social explique por sí sola cada muerte, sino que las políticas estatales y entornos pueden aumentar o disminuir oportunidades de protección.
Por eso, prevenir también es facilitar el acceso oportuno a atención, reducir barreras económicas y geográficas, responder a la violencia, cuidar a personas desempleadas o endeudadas, limitar el consumo problemático, fortalecer redes y construir instituciones capaces de detectar sufrimiento sin castigar a quien lo expresa.
RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
La prevención integral puede pensarse en varios niveles. En el nivel personal, importa reconocer cambios, pedir ayuda, recibir evaluación y contar con un plan de seguridad. En el nivel relacional, son claves la escucha, el acompañamiento y el seguimiento. En escuelas y lugares de trabajo, se necesitan implementar protocolos como guías de actuación, rutas de derivación, confidencialidad y formación básica para referentes. En el sistema de salud, hace falta servicios accesibles, continuidad del cuidado y coordinación de urgencias. En el nivel social, influyen las políticas de protección, la comunicación responsable y la reducción de desigualdades.
Ningún nivel sustituye al otro. Pedir a una persona que sea resiliente, sin modificar un entorno violento o inaccesible, puede convertirse en una nueva forma de culpa. Del mismo modo, mejorar una política pública no elimina la necesidad de una atención individual sensible. La prevención funciona cuando las capas se conectan.
INSTITUCIONES
Una escuela, universidad, empresa, iglesia, club o asociación puede prepararse antes de una crisis. El primer paso es definir a quién acudir y cómo derivar. El segundo es capacitar a referentes para reconocer señales y preguntar sin juzgar. El tercero es proteger la confidencialidad y evitar intervenciones improvisadas. El cuarto es prever seguimiento, porque una derivación sin continuidad puede dejar a la persona nuevamente sola.
Los protocolos deben incluir qué hacer ante riesgo inmediato, cómo contactar a la familia cuando corresponda, qué servicios locales están disponibles y cómo cuidar al equipo interviniente. También deben contemplar la posvención: la respuesta organizada después de un intento o una muerte por suicidio para apoyar a las personas afectadas y prevenir nuevos daños.
COMPRENSIÓN
La explicación multicausal nos ayuda a cambiar la pregunta. En lugar de ¿qué le faltó? podemos preguntar ¿qué sufrimientos se acumularon?, ¿qué barreras impidieron recibir ayuda?, ¿qué apoyos estaban presentes y cuáles faltaron? y ¿qué podemos mejorar como familia, institución y comunidad?
Estas preguntas no borran la responsabilidad personal ni convierten todo sufrimiento en un problema del Estado. Permiten reconocer que la conducta humana se construye en interacción con vínculos y contextos. Una comunidad preventiva no espera una señal perfecta: facilita conversaciones, reduce estigmas y dispone caminos de ayuda conocidos.
Decir que el suicidio es prevenible no significa que todas las muertes puedan anticiparse ni que una familia haya fallado si no pudo hacerlo. Significa que existen intervenciones individuales, comunitarias y sociales capaces de reducir riesgos y aumentar protección. La prevención trabaja con probabilidades, oportunidades y redes.
Cuando dejamos de buscar una causa única, también dejamos de buscar un único culpable. Podemos orientar la energía hacia una tarea más humana: escuchar mejor, ampliar el acceso a cuidados, sostener a quienes están en crisis y construir condiciones de vida en las que pedir ayuda sea posible.
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Forestal: apuntan a enviar producción industrializada
Goralewski destaca que la apuesta se da de la mano de J.P. Morgan Natural Capital, que es el brazo forestal de J.P. Morgan Asset Management.
La presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, dio detalles de la inversión de USD 200 millones que fue confirmada por el presidente de la República, Santiago Peña, en el rubro silvícola. El proyecto tiene el objetivo de exportar productos con valor agregado local. La titular de la institución conversó con La Nación/Nación Media y destacó el trabajo realizado por el mandatario, de dar a conocer el país como un destino seguro para emprendimientos de gran envergadura.
“Es un anuncio muy positivo para el país y, en particular, para el sector forestal. Una inversión de esta magnitud no se consigue solo con buenas condiciones naturales”, valoró, entre otras cosas. Explicó que la apuesta se da de la mano de J.P. Morgan Natural Capital, que es el brazo forestal de J.P. Morgan Asset Management, “uno de los inversores con más experiencia en bosques a nivel mundial”. Agregó que el socio local es el Grupo Robinson, una empresa paraguaya con una gran trayectoria y apuesta en el sector agrícola y forestal. “Eso es importante, porque combina capital internacional con conocimiento de nuestra realidad”, resaltó.
Sobre los detalles del proyecto, explicó que se prevén plantaciones forestales comerciales, reforestación con especies nativas y producción de madera de calidad, productos de madera y créditos de carbono. “Lo que más destaco es la visión de procesar la madera acá, en el Paraguay, para agregar valor en origen y exportar productos terminados. Está previsto que la inversión empiece a ejecutarse a inicios de 2027”, amplió.
IMPACTO POSITIVO
Con relación al impacto positivo en el sector, Goralewski enumeró tres aspectos que consideró más importantes. El primero, el empleo y la actividad en comunidades rurales. “Una inversión forestal genera trabajo en viveros, plantación, manejo, cosecha, transporte y, sobre todo, en la industria. Es empleo que se queda en las comunidades rurales”, manifestó. Posteriormente, citó el desarrollo de toda la cadena productiva. “Un proyecto de esta escala necesita plantines, servicios técnicos, profesionales forestales, contratistas y proveedores locales. Eso fortalece a todo el sector”, valoró.
Habló del “efecto demostración” y en ese sentido, expresó que “cuando un inversor de este nivel apuesta por el Paraguay, otros inversionistas miran. Este anuncio puede abrir la puerta a nuevas inversiones forestales”.
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Inversión de USD 200 millones apunta a exportar producción industrializada, destaca Goralewski
La presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, dio detalles de la inversión de USD 200 millones que fue confirmada por el presidente de la República, Santiago Peña, en el rubro silvícola. El proyecto tiene el objetivo de exportar productos con valor agregado local.
La titular de la institución conversó con La Nación/Nación Media y destacó el trabajo realizado por el mandatario, de dar a conocer el país como un destino seguro para emprendimientos de gran envergadura. “Es un anuncio muy positivo para el país y, en particular, para el sector forestal. Una inversión de esta magnitud no se consigue solo con buenas condiciones naturales”, valoró, entre otras cosas.
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Explicó que la apuesta se da de la mano de J.P. Morgan Natural Capital, que es el brazo forestal de J.P. Morgan Asset Management, “uno de los inversores con más experiencia en bosques a nivel mundial”. Agregó que el socio local es el Grupo Robinson, una empresa paraguaya con una gran trayectoria y apuesta en el sector agrícola y forestal. “Eso es importante, porque combina capital internacional con conocimiento de nuestra realidad”, resaltó.
Procesamiento local
Sobre los detalles del proyecto, explicó que se prevén plantaciones forestales comerciales, reforestación con especies nativas y producción de madera de calidad, productos de madera y créditos de carbono. “Lo que más destaco es la visión de procesar la madera acá, en el Paraguay, para agregar valor en origen y exportar productos terminados. Está previsto que la inversión empiece a ejecutarse a inicios de 2027”, amplió.
Impacto positivo
Con relación al impacto positivo en el sector, Goralewski enumeró tres aspectos que consideró más importantes. El primero, el empleo y la actividad en comunidades rurales. “Una inversión forestal genera trabajo en viveros, plantación, manejo, cosecha, transporte y, sobre todo, en la industria. Es empleo que se queda en las comunidades rurales”, manifestó.
Posteriormente, citó el desarrollo de toda la cadena productiva. “Un proyecto de esta escala necesita plantines, servicios técnicos, profesionales forestales, contratistas y proveedores locales. Eso fortalece a todo el sector”, valoró.
Finalmente, habló del “efecto demostración” y en ese sentido, expresó que “cuando un inversor de este nivel apuesta por el Paraguay, otros inversionistas miran. Este anuncio puede abrir la puerta a nuevas inversiones forestales”.
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