Se encuentra en análisis una propuesta para la delimitación de áreas específicas para la circulación de ómnibus y vehículos pesados para proteger el Centro Histórico de Asunción, con especial énfasis en arterias sensibles como la calle Presidente Franco, actualmente en proceso de revitalización. Actualmente, el primer artículo de la Ordenanza Municipal n.º 267/2009 establece los límites de la zona protegida.
“Dentro de este proceso de revitalización urbana y protección patrimonial, se conformó el Consejo de Gestión del Casco Histórico de Asunción, que es el órgano encargado de tomar las decisiones vinculadas a las medidas de conservación y prevención”, explicó Vicente Capello, director de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de Asunción. Dicho consejo está integrado por tres representantes de la Junta Municipal, tres de la Intendencia y seis representantes del sector privado.
Desde el punto de vista técnico, la circulación de vehículos pesados genera vibraciones que pueden afectar negativamente a las estructuras antiguas, acelerando su deterioro. Por ese motivo, y atendiendo a las obras de cableado subterráneo y ampliación de veredas que se ejecutan actualmente en el microcentro, se dispuso de manera preventiva la restricción del tránsito pesado sobre la mencionada arteria.
“Una vez concluidas las obras, se ha remitido la información correspondiente a la Intendencia Municipal para que, a su vez, el Consejo de Gestión del Casco Histórico determine si la restricción será definitiva o si se habilitará nuevamente el paso bajo ciertas condiciones”, explicó Capello sobre los trabajos que impulsan de manera conjunta el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y la Municipalidad de Asunción.
Mientras no exista una resolución oficial del Consejo, la restricción continuará vigente, conforme a las disposiciones actuales. No obstante, Capello aclaró que se analizan medidas alternativas, como la habilitación parcial del tránsito para vehículos de menor porte o unidades de transporte público de menor capacidad, con el objetivo de reducir el impacto de vibraciones y cargas sobre el patrimonio edilicio.
En cuanto a los desvíos del transporte público, explicó que actualmente los itinerarios se canalizan principalmente por las calles Estados Unidos y Azara, reemplazando el antiguo recorrido que incluía Mariscal Estigarribia, Presidente Franco y Colón. Esta reorganización fue acompañada por la instalación de nuevos refugios y paradas de ómnibus en las arterias alternativas, a fin de garantizar la comodidad y seguridad de los usuarios.

