La auditoría interna iniciada en el Instituto de Previsión Social (IPS) tras el fallecimiento del sonidista Braulio Vázquez podría demorar hasta 30 días antes de arrojar conclusiones definitivas, según confirmaron autoridades de la previsional.
La directora de Auditoría Interna, Alicia Olazar, señaló que el equipo investigador se encuentra abocado a esclarecer las circunstancias que derivaron en la demora para la realización del cateterismo que el paciente requería, además de verificar si se cumplieron los protocolos médicos establecidos durante todo el proceso de atención.
“Retiramos todos los documentos físicos e informáticos y entrevistamos a las personas involucradas de todos los servicios por los cuales transitó, desde su ingreso al Hospital Ingavi”, explicó la funcionaria en declaraciones al canal GEN.
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El proceso contempla una primera etapa investigativa de aproximadamente 15 días, tras la cual se elaborará un informe preliminar de observaciones. Posteriormente, se analizarán los descargos de los profesionales involucrados antes de la publicación del reporte final, lo que podría extender el plazo total a cerca de un mes.
De acuerdo con Olazar, dependiendo de los hallazgos, el Consejo de Administración del IPS evaluará la apertura de un sumario administrativo u otras medidas disciplinarias. El informe también incluiría la identificación de los profesionales que eventualmente podrían tener algún grado de responsabilidad en el caso.
Uno de los puntos bajo análisis es la disponibilidad de equipamientos médicos. Según la directora, si bien uno de los angiógrafos estaba operativo, la falla de otro equipo habría incidido en la demora del procedimiento. “El operativo se retrasó, pero uno de los angiógrafos estaba operativo. Tal vez se podrían haber optimizado los tiempos”, admitió.
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La muerte de Vázquez generó conmoción y reavivó el debate sobre la capacidad de respuesta del sistema sanitario, especialmente en situaciones de urgencia. El caso tomó mayor notoriedad luego de que se diera a conocer que la familia del paciente habría adquirido insumos médicos por un valor cercano a los G. 11 millones para intentar acelerar la intervención.
Mientras avanza la auditoría, el episodio vuelve a poner bajo la lupa los tiempos de atención, la operatividad de los equipos y los mecanismos de control dentro de uno de los principales prestadores de salud del país.

