El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram) informó que atendió un nuevo caso de atragantamiento con moneda. Se trata del cuarto caso en menos de una semana e instan a los padres a cuidar más la integridad de los pequeños.
El doctor Carlos Morínigo resaltó que cada vez son más los casos de niños y niñas que se atragantan con moneda y que en menos de una semana atendieron a cuatro pacientes. El primer caso fue una niñas de 3 años con una moneda de G. 100; luego un niño de 3 años con una de 500 guaraníes y un tercero caso fue el de una niña de 9 años con una de G. 1.000.
Explicó que los casos se reportaron entre el 15 y el 21 de enero, el último caso fue atendido ayer miércoles, en el que se vio involucrado un niño de 3 años que tragó una moneda de G. 100 y se atoró en el esófago. Este recibió la asistencia de profesionales altamente capacitados.
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“Creo que debemos atender un poco más a los niños, por favor. Atendimos al cuarto caso de moneda en menos de una semana. Se trata de un niño de 3 añitos derivado del Hospital de Luque que tenía una moneda de 100 atascada en esófago”, puntualizó Morínigo, en sus redes sociales.
Alentó a las autoridades a iniciar una campaña “Cuidemos a nuestros niños y niñas”, hasta la fecha todos fueron salvados por médicos, pero en algún momento podría tener una derivación fatal. Instan a las personas a controlar a los chicos y no dejar que jueguen con monedas u objetos pequeños.
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Luque: agentes Lince salvan la vida a una niña de 1 año, víctima de atragantamiento
Agentes del grupo Lince logran salvar a vida a una niña víctima de atragantamiento. Los uniformados socorrieron rápidamente a la criatura de un año, ante el pedido de auxilio de su padre, según el reporte dado a conocer anoche.
El hecho se registró en el barrio Isla Bogado de la ciudad de Luque, durante una patrulla preventiva de los efectivos policiales. En pleno recorrido, fueron abordados por un hombre desesperado, quien comunicó que su hija se había atragantado.
Al inspeccionar a la niña, visualizaron que la misma presentaba un tono morado debido a la falta de oxígeno, por lo que de manera inmediata, los agentes aplicaron la maniobra de Heimlich, logrando desobstruir las vías respiratorias y restablecer su respiración.
La preparación de los agentes en esta técnica de primeros auxilios fue fundamental para que el incidente tenga un feliz desenlace.
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Una vez estabilizada, la criatura fue trasladada hasta el Hospital General de Luque, donde quedó a cargo del personal médico de guardia para su atención correspondiente en el servicio de Urgencias.
El padre de la niña y el personal de guardia, además de la ciudadanía en general destacaron la rápida reacción y el compromiso de los agentes de la Policía Nacional. “Una intervención oportuna pueda marcar la diferencia”, señalaron desde el grupo Lince.
Aunque no trascendió la causa que motivó el atragantamiento de la menor, se inició una investigación al respecto. “Llegamos a ver y pensé que estaba convulsionando la bebé. Felicidades, son unos capos”, manifestó Bethania Carreras, quien fue testigo del angustiante momento.
Susana Decoud también destacó la acción de los Lince. “Aplausos por honrar el uniforme. Son unos héroes”, escribió vía redes sociales.
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Cuidado del suelo, la clave para el futuro de la agricultura paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba encabezó una investigación sobre salud del suelo cuya principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. Los resultados demostraron que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad a largo plazo.
El Ing. Agr. Carlos Alcides Villalba se encuentra realizando estudios de doctorado en Suelos y Nutrición de Plantas en la Universidad de São Paulo (Brasil) en su carácter de investigador del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), Centro de Investigación Capitán Miranda. En ese marco, realizó una investigación que dio pie a varias publicaciones científicas sobre el manejo de suelo en territorio paraguayo, aportando conclusiones propias aplicadas a la realidad del país.
En este diálogo con La Nación/Nación Media, el investigador aporta elementos para pensar en una producción sostenible que considere el suelo como elemento fundamental que requiere un manejo adecuado y normado a partir de evidencias científicas aplicadas a la realidad local.
–¿Cuál es la línea de investigación que estás realizando actualmente?
–Mi línea de investigación se centra en la salud del suelo y la sostenibilidad agrícola. Trabajo con indicadores físicos, químicos y biológicos del suelo, buscando entender cómo las prácticas de manejo influyen en su funcionamiento integral. Es decir, no evaluamos el suelo solo como soporte para producir, sino como un sistema vivo y multifuncional, capaz de reciclar nutrientes, almacenar carbono, regular el agua, sostener raíces y mantener la productividad en el tiempo. Ese enfoque es importante porque permite pensar la agricultura desde una mirada más completa: producir, pero al mismo tiempo conservar el recurso suelo y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.
–Recientemente vimos una publicación en la revista internacional Soil Systems sobre actividad biológica del suelo en sistemas agrícolas de Paraguay. ¿En qué contexto surge esta investigación y cómo se desarrolló?
–Se trata de un estudio que utilizó un experimento histórico del IPTA iniciado en 1991 en Capitán Miranda (departamento de Itapúa), donde evaluamos cinco sistemas agrícolas representativos de la región con diferentes formas de preparación del suelo, intensidades de diversificación de cultivos y uso de especies de cobertura. Esto nos permitió generar evidencia científica propia para comprender cómo las decisiones de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas. Ese escenario nos permitió generar evidencia propia, bajo condiciones reales de producción, sobre cómo distintas estrategias de manejo influyen en la actividad biológica del suelo después de más de tres décadas.
EXPERIMENTO A LARGO PLAZO
–¿Cómo se da ese escenario de registros anteriores y qué oportunidades de ampliarlos en el presente tuvieron?
–El experimento de largo plazo iniciado en 1991 permitió reconstruir más de tres décadas de historia de distintos sistemas agrícolas. Esa continuidad nos dio la posibilidad de evaluar procesos que evolucionan muy lentamente, como la actividad biológica del suelo, algo que no puede entenderse con estudios de corta duración. Además, incorporamos herramientas y enfoques que hace 30 años no estaban disponibles, lo que nos permitió ampliar significativamente el conocimiento generado por ese experimento.
–¿Cómo se documentó el uso de suelo y prácticas agrícolas a lo largo de los años?
–Ese trabajo fue posible gracias al compromiso del Departamento de Suelos del IPTA. Durante más de tres décadas, los técnicos e investigadores dieron continuidad al experimento siguiendo rigurosamente los protocolos establecidos. Año tras año registraron las operaciones de campo, las secuencias de cultivos, las prácticas de manejo, las fertilizaciones, las especies de cobertura y todas las intervenciones realizadas en cada sistema. Ese seguimiento permanente es lo que hoy nos da la confianza de relacionar la condición actual del suelo con una historia de manejo bien conocida. Sin esa continuidad institucional, un estudio de esta naturaleza simplemente no habría sido posible.
–¿Cuáles son las conclusiones más relevantes que obtuvieron a partir de estos estudios?
–La principal conclusión fue que la siembra directa alcanzó su mayor potencial cuando estuvo acompañada por rotación de cultivos, plantas de cobertura y una mayor diversificación del sistema. La diversidad de especies aporta residuos y raíces con características diferentes, lo que amplía las fuentes de energía para los microorganismos y favorece una comunidad microbiana más activa y funcional. Eso se reflejó en un aumento de enzimas fundamentales para el funcionamiento del suelo. Observamos mayor actividad de la β-glucosidasa, responsable de la degradación de la celulosa y del ciclado del carbono; de la ureasa, que participa en la transformación del nitrógeno hacia formas aprovechables por las plantas; y de la fosfatasa ácida, que libera fósforo retenido en la materia orgánica. También evaluamos la arilsulfatasa, relacionada con el ciclo del azufre, aunque en este caso no observamos diferencias significativas entre los sistemas.
DIVERSIFICACIÓN
–¿Qué se infiere a partir de estos resultados?
–En conjunto estos resultados muestran que la diversificación no solo protege el suelo físicamente, sino que fortalece procesos biológicos esenciales para el reciclaje de nutrientes, la formación de materia orgánica y el mantenimiento de la fertilidad del suelo a largo plazo.
–¿Por qué es importante que Paraguay genere sus propios datos sobre salud del suelo?
–Primero es importante diferenciar dos conceptos. La actividad biológica del suelo es uno de los componentes de la salud del suelo, pero no representa la salud del suelo en su totalidad. Para saber si un suelo es realmente saludable es necesario integrar sus componentes físicos, químicos y biológicos, porque todos interactúan para determinar cómo funciona ese suelo. Justamente por eso es tan importante que Paraguay genere sus propios datos. El funcionamiento del suelo es muy dinámico y depende de muchos factores como el tipo de suelo, el clima, los sistemas de producción, los cultivos, las prácticas de manejo e incluso la realidad tecnológica de cada país. Por eso, un resultado obtenido en Brasil, Argentina o Europa no necesariamente representa lo que ocurre en Paraguay. Generar evidencia científica bajo nuestras propias condiciones nos permite entender cómo responden realmente nuestros suelos, identificar qué sistemas son más sostenibles y desarrollar recomendaciones basadas en conocimiento local. Hablamos mucho de agricultura sostenible y de salud del suelo, pero esos conceptos deben estar respaldados por datos científicos. Solo así podremos tomar mejores decisiones, orientar políticas públicas y avanzar hacia una agricultura más productiva, más resiliente y verdaderamente sostenible.
–¿Qué nivel de variación respecto a la presencia de actividad biológica es la normal o la correcta, y qué arrojaron los resultados de los estudios?
–En realidad hoy no existe un valor único que permita decir que una actividad biológica es baja, media o alta. Es parecido a la salud de una persona. Dos personas pueden tener valores diferentes en algunos análisis y, sin embargo, ambas estar sanas, porque esos valores dependen de la edad, la alimentación, el estilo de vida y muchas otras condiciones. Con el suelo ocurre algo similar: la actividad biológica depende del tipo de suelo, el clima, el cultivo y el manejo. Por eso, en este estudio no buscamos un número ideal, sino comparar sistemas bajo las mismas condiciones. Observamos que los sistemas más diversificados presentaron una actividad biológica superior, reflejada en enzimas relacionadas con la descomposición de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes, indicando un suelo biológicamente más activo y funcional.
SIMPLIFICACIÓN
–¿Qué tipo de riesgos o deterioros encontraron en suelos donde prácticas como la rotación y la siembra directa no se implementan?
–Paraguay ha avanzado enormemente en la adopción de la siembra directa. Sin embargo, muchas veces esa siembra directa se desarrolla bajo sucesiones simplificadas de cultivos comerciales, principalmente trigo-soja o maíz-soja, con una baja incorporación de rotaciones diversificadas y plantas de cobertura. Según datos nacionales, aunque cerca del 95 % de la superficie agrícola utiliza siembra directa, solo alrededor del 48 % incorpora rotación de cultivos y apenas un 8 % utiliza plantas de cobertura. Con el paso de los años, esa simplificación del sistema comienza a generar problemas. Al reducir la diversidad de especies también disminuye la diversidad de raíces, de residuos vegetales y de procesos biológicos que mantienen el suelo funcionando adecuadamente. Como consecuencia, aparecen con mayor frecuencia problemas de compactación, malezas resistentes, menor aporte de materia orgánica y una menor capacidad del suelo para recuperarse naturalmente. Por eso, el desafío para la agricultura paraguaya ya no es solamente hacer siembra directa. El verdadero desafío es construir sistemas más diversos y equilibrados, porque es esa diversidad la que permite que la siembra directa siga siendo eficiente y sostenible después de décadas de uso.
–Se menciona con frecuencia la alta calidad del tipo de suelo paraguayo en el sur y el este. ¿Existe un registro actualizado que valide eso?
–Es cierto que el sur y el este de Paraguay poseen algunos de los suelos con mayor potencial agrícola de Sudamérica. Pero una cosa es el potencial natural del suelo y otra muy distinta es su estado después de años de producción agrícola. Ese potencial no se mantiene solo; depende del manejo que reciba. Hoy todavía no contamos con suficiente información científica para afirmar con certeza cómo se encuentran los suelos de las distintas regiones del país. Nuestros resultados muestran justamente que no basta con asumir que un suelo es bueno por su origen. Encontramos que factores como el pH estuvieron estrechamente relacionados con la actividad biológica y, en otro estudio, observamos que la acidez del suelo fue una de las principales limitaciones para mejorar su salud. Eso significa que, aunque un suelo tenga un enorme potencial natural, si no corregimos sus limitaciones nunca llegará a expresar todo ese potencial.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
–¿Estos resultados podrían servir como incentivo para la consolidación de buenas prácticas de los productores?
–Estos resultados aportan evidencia científica generada bajo las condiciones de Paraguay y ayudan a respaldar decisiones de manejo que muchas veces se basaban principalmente en información de otros países. Ese es uno de los principales aportes del trabajo. Al mismo tiempo, es importante entender que un solo estudio no cambia la agricultura. Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso mucho más amplio. Necesitamos seguir generando investigaciones en diferentes regiones, sistemas de producción y condiciones de suelo para construir una base científica cada vez más sólida.
–¿Qué beneficios obtienen los productores al conservar la salud del suelo?
–Los beneficios son mucho más amplios de lo que muchas veces imaginamos. Un suelo saludable infiltra y almacena mejor el agua, recicla con mayor eficiencia los nutrientes, favorece el crecimiento de las raíces y mantiene una mayor actividad biológica. Todo eso permite que los cultivos aprovechen mejor los recursos disponibles y sean más resilientes frente a sequías, lluvias intensas y otros eventos extremos que hoy son cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático. Si queremos seguir aumentando la producción en las próximas décadas, el camino no puede ser expandir continuamente la frontera agrícola a costa de nuestros bosques y recursos naturales. El gran desafío es producir más y mejor sobre las áreas que ya están siendo cultivadas, aumentando la productividad sin comprometer la capacidad productiva del suelo. Por eso, cuidar el suelo no debe verse como una obligación ambiental, sino como una estrategia para el futuro de la agricultura paraguaya.
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Realizarán jornadas comunitarias de terapia ocupacional en el Chaco
El 22 y 23 de julio se realizará “ComparTO sin Límites” una jornada de atención gratuita a personas con discapacidad de la comunidad de Filadelfia, departamento de Boquerón. Las jornadas serán totalmente gratuitas y estarán dirigidas a niños, adolescentes y adultos que residen en el Chaco paraguayo.
La iniciativa arrancará a las 9:00 y se extenderá hasta las 12:00. El primer día se desarrollará en la Fundación Rinconcito de Amor y el segundo día en el salón externo de la Gobernación de Boquerón.
Se trata de encuentros que se realizan varias veces al año y que buscan acercar este tipo de atenciones al interior del país. La organización corre por cuenta de alumnos de carrera de “Terapia Ocupacional”, de la Universidad Centro Médico Bautista.
“Realizaremos un circuito de atención para personas con discapacidad, el primer paso es pasar por una evaluación y transitar por la sala de AVD (Actividades de Vidas Diarias). Luego continúa por la sala de estimulación sensoria y psicomotricidad”, expresaron en entrevista con Nación Media.
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Expresaron que también tendrán un taller de cocina terapéutica para el grupo étnico “Valbasenga”. Además, de un workshop de capacitación para docentes, cuidadores de la salud y personal de blanco. “Todos recibirán recomendaciones para seguir con las terapias en sus casas”, apuntó.
Agregaron que cada participante recibirá una evaluación inicial y una intervención personalizada que duran 40 minutos, con el objetivo de fortalecer su autonomía y mejorar su calidad de vida. Buscarán llegar a un total de 160 personas, que serán atendidas el primer día.
“Las atenciones serán el 22 de julio específicamente en el Fundación Rinconcito de Amor, en el centro de Filadelfia. Luego realizaremos las capacitaciones a docentes, cuidadores y personal de blanco que quieran participar en la Gobernación. Todas estas actividades serán totalmente gratuitas”, puntualizaron.
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Trágico accidente en Brasil: siguen brindando apoyo médico, social y psicológico a compatriotas
El Hospital São José de la localidad de Maravilha, en el estado brasileño de Santa Catarina, confirmó que siguen brindando apoyo médico, social y psicológico a los siete pacientes junto con sus familiares que siguen internados después del trágico accidente del bus paraguayo que retornaba a la delegación de una academia de danza de Independencia (Guairá). Los profesionales resaltaron en un video la rápida acción ante el terrible caso.
“En el hospital llegaron 63 personas y activamos el protocolo de crisis como está previsto para estos casos. Trabajamos 12 médicos, 40 enfermeras, más equipo de recepción, apoyo social y psicológico, fueron atendidos por orden de gravedad. Todo fue muy rápido y muy organizado”, expresó el doctor Ivo Santin a través de un audiovisual compartido en la cuenta de Facebook del hospital de Maravilha.
Por su parte, la enfermera Andrieli Dall Agnol resaltó que cada paciente pasó por el triaje para poder clasificar la gravedad de su situación y determinar que tipo de atención requería. En algunos casos necesitaban cirugías y pasaron directo al quirófano para evitar complicaciones.
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“El apoyo psicológico fue muy importante en este caso, especialmente para las niñas, que tras ser atendidas necesitaron apoyo para poder comer e incluso tomar agua, luego de susto por el que pasaron. También la comunidad de Maravilha demostró que este es un excelente hospital y un gran corazón en esta situación”, dijo la psicóloga Vanderleia da Costa.
Los profesionales brasileños continúan informando sobre el progreso de la atención a las víctimas de la Academia de Danza Bethania que, en horas de la madrugada del 15 de julio, sufrieron un vuelco en una curva entre las localidades de Maravilha y Canela, en el estado de Santa Catarina, al volver de una competencia artística en Gramado. La delegación regresó ayer viernes a Independencia, en medio del dolor por las cuatro vidas perdidas en la tragedia rutera.