De cara al inicio de clases, un médico traumatólogo de Clínicas advierte que las principales causas de dolor de espalda en niños y adolescentes son el peso excesivo y el uso incorrecto de la mochila. Además, brinda una serie de recomendaciones para prevenir las molestias.

Desde el área de Ortopedia y Traumatología Infantil de la Cátedra y Servicio de Pediatría, el doctor William Cabañas, remarcó la importancia de la prevención desde el hogar y la escuela.

El especialista explicó que el peso de la mochila no debe exceder entre el 5 % al 10 % del peso corporal del escolar. “Si un niño pesa 40 kilos, su mochila no debería superar los 4 kilos. Lo ideal es que se mantenga entre 2 y 4 kilos”, precisó.

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Añadió que también el uso adecuado de la mochila es decisivo. En ese sentido, mencionó que debe utilizarse siempre con las dos correas bien ajustadas, evitando cargarla sobre un solo hombro.

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Además, el límite inferior de la mochila no debe sobrepasar la unión entre la región lumbar y la región glútea, indicó. Y recomendó elegir modelos que cuenten con correa en la cintura, porque ayudan a distribuir mejor la carga. Esto, a manera de evitar que la sobrecarga provoque dolores de espalda.

Al respecto el profesional de la salud reveló que esta causa suele ser consulta frecuente en la población infantil y que suele llevar a la automedicación. “Una práctica incorrecta que puede derivar en ausentismo escolar y, a largo plazo, en alteraciones estructurales de la columna, como cifosis, escoliosis o el empeoramiento de una desviación preexistente”, expresó.

También pueden aparecer otros cambios adaptativos, como la antepulsión de hombros, producto del desequilibrio muscular generado por el mal uso o el exceso de peso de la mochila, subrayó.

Recomendaciones

El médico instó a controlar periódicamente el contenido de las mochilas, evitando transportar objetos innecesarios como botellas de agua de gran tamaño, juguetes o libros que no correspondan a la jornada escolar.

Evitar mochilas excesivamente grandes, ya que favorecen la acumulación de peso innecesario. Las mochilas con rueditas no son una solución, ya que el arrastre puede generar dolor en hombros y brazos. Tampoco recomienda el uso de mochilas cruzadas.

La mejor opción sigue siendo la mochila de doble correa y, si es posible, con ajuste en la cintura”, afirmó. Otro punto clave es la distribución uniforme del peso dentro de la mochila, para evitar desbalances que obliguen al niño a compensar con posturas forzadas.

“El control del peso y el uso correcto de la mochila son medidas simples, pero fundamentales para cuidar la salud de la columna desde la infancia”, puntualizó.

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