El cardenal paraguayo Adalberto Martínez Flores llevó un obsequio especial para el Papa León XIV, una cruz pectoral confeccionada en filigrana, según informaron desde el Arzobispado de Asunción.
Hizo entrega del regalo a Su Santidad, al finalizar el Consistorio Extraordinario llevado a cabo en el Vaticano, como gesto de cercanía, respeto y comunión eclesial.
La cruz fue elaborada artesanalmente por el diácono Reinaldo R. Vargas Achucarro, oriundo de la ciudad de Luque. El orfebre plasmó el legado, la tradición y la espiritualidad del pueblo paraguayo en una pieza de profundo valor simbólico y religioso.
“Este presente, nacido del arte y de la fe, representa el testimonio vivo de una Iglesia que ofrece al Sucesor de Pedro no solo un signo material, sino también el corazón creyente y la riqueza cultural del Paraguay”, explicaron a través de la página oficial del Arzobispado.
Destacaron además el uso de la filigrana para la confección del objeto religioso, por simbolizar la delicadeza, la fe y la identidad cultural de nuestro país. La técnica tradicional paraguaya fue declarada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
Adalberto Martínez Flores expresó, vía redes sociales, su profundo agradecimiento al Santo Padre por haber convocado a los cardenales a participar en el Consistorio Extraordinario, celebrado en el marco del cierre de la Puerta Santa del Jubileo 2025.
El religioso paraguayo destacó que este encuentro constituyó una gracia especial, no solo para los cardenales, sino también para los pueblos que representan, al sentirse acompañados por la cercanía del Papa y sostenidos por sus oraciones.
El cardenal reiteró al Santo Padre el compromiso de acompañarlo con la oración constante y con una renovada fidelidad a su magisterio.
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Gobierno de Keiko Fujimori espera que visita del papa motive “reconciliación” en Perú
El nuevo gobierno de la derechista Keiko Fujimori expresó este miércoles su deseo de que la visita en noviembre del papa León XIV, que tiene nacionalidad peruana, contribuya a la “reconciliación” de Perú, dividido por una década de crisis política.
El Vaticano informó horas antes que el líder de la Iglesia Católica hará una gira del 6 al 17 de noviembre por Uruguay, Argentina y Perú, país donde pasó más de 20 años como misionero y obispo de Chiclayo (norte).
Robert Francis Prevost nació en Estados Unidos, pero se nacionalizó peruano en 2015.
“Esta visita va a representar (...) la inmensa ansia que tiene el pueblo peruano por la reconciliación”, aseguró este martes el canciller peruano Carlos Espá, durante una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, en Lima.
Keiko Fujimori se convirtió la semana pasada en la novena presidenta desde 2016, en medio de una profunda inestabilidad política. La mayoría de sus predecesores fueron destituidos o empujados a renunciar por el Congreso, donde el fujimorismo ha sido una fuerza importante.
Durante su mensaje de investidura, Fujimori llamó a sus opositores a tender “puentes de diálogo”. La derecha no tiene mayoría en el Parlamento y está obligada a negociar con ellos.
El ministro Espá resaltó que la presencia del papa será “una especie de bálsamo” para una “gran manifestación de unidad de los peruanos”.
León XIV visitará las ciudades de Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa entre el 11 y el 17 de noviembre. Será el primer viaje al país de un sumo pontífice desde 2018, cuando Francisco lo visitó.
“¡Vuelve a casa!”, reaccionó en Facebook el arzobispado de Lima.
Su estadía coincidirá con el fenómeno climático El Niño, evento que se caracteriza por lluvias intensas, desbordes de ríos y altas temperaturas.
El gobierno prevé un plan de contingencia si el clima se interpusiera en el recorrido papal por el país de 34 millones de habitantes, informó Espá.
Fujimori, devota católica de 51 años, también celebró el anuncio del Vaticano en su cuenta de X. “Lo esperamos con los corazones abiertos para darle la bienvenida de regreso a su casa, el Perú”, escribió.
Según el último censo nacional, el 76% de la población de Perú se declara católica.
Fuente: AFP
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Niña de 3 años falleció en el incendio de una vivienda en Caaguazú
Una tragedia enluta al departamento de Caaguazú luego de que se confirmara la muerte de una niña de 3 años, que quedó atrapada en el incendio de la vivienda donde residía con su padre, de 28 años, quien resultó con quemaduras. La tragedia ocurrió por la noche de ayer sábado, en un vivienda de madera ubicada en el barrio El Triunfo de la ciudad de Caaguazú.
Vecinos confirmaron que Isidro Ramón Martínez, padre la víctima, salió de su casa para ir a la despensa y que minutos después se inició el incendio. Los mismos intentaron ingresar a la residencia, pero estaba cerrada y, al tratarse de una vivienda de madera, el fuego se expandió rápidamente.
De inmediato llegó el padre quien intentó ingresar a la vivienda para rescatar a su pequeña y también resultó con quemaduras en gran parte de su cuerpo. Este fue auxiliado en el Hospital Distrital de Caaguazú, donde recibió los primeros auxilios y estaba previsto que fuera derivado a la ciudad de Asunción.
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Los bomberos lograron controlar el fuego y rescataron el cuerpo de la niña. El caso fue comunicado al fiscal Christian Bartomeus y convocó al médico forense, que determinó como probable causa de muerte un shock provocado por la carbonización total del cuerpo.
“La niña se encontraba durmiendo y el padre fue a la despensa, pero cuando llegó encontró la escena. Este ingresó al vivienda para intentar salvar a su hija y sufrió graves lesiones. La pequeña murió prácticamente calcinada, según el médico forense”, expresó el fiscal Bartomeus, en entrevista con Caaguazú Noticias.
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La filigrana adquiere más identidad paraguaya
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
Hace casi un cuarto de siglo comenzó un proyecto innovador tomando como insumo una artesanía tradicional paraguaya, a la que dio un aire y desarrolló su marca. Hoy sigue trabajando aquel y encontrando desafíos que superar.
“La experiencia en Europa me permitió entender que una marca de joyas no es lo mismo que una joyería, y viendo que la filigrana ya casi no se encontraban, ni siquiera en Luque, me dije ‘esto no se puede morir, lo tenemos que recuperar’, y la mejor forma era innovando, y que la gente vaya mirándola de nuevo. Así nació la marca”, narra Fiorella Galli, diseñadora de joyas y propietaria de la Fió, un emprendimiento que en ella logra involucrar su tradición familiar, su vocación por el diseño creativo, el desarrollo empresarial y el rescate de una artesanía con identidad paraguaya: la filigrana.
Hace un poco más de 20 años, aún saliendo de la adolescencia, Fiorella se encontraba como todos a esa edad en la búsqueda de la confirmación de que determinada pasión podría convertirse en vocación, y que esta le prometa no solo sostenibilidad, sino crecimiento. Sobre su mesita de análisis estaban la empresa familiar, el gusto por crear y la potencialidad del trabajo tradicional paraguayo expuesto al mundo, y aunque desde hoy parece obvio el camino que iba a tomar, la hoja de ruta se consolidó desde la misma vivencia.
“Yo nací dentro de una joyería. Creo que me marcó estar dentro de una joyería viendo cómo mi mamá creaba las joyas, mi abuela ofrecía las joyas, mi papá también, mi otro abuelo, mi tío, el taller. Creo que fue superinconsciente mi introducción en la labor joyera”, comenta.
Su primera formación fue en Ciencias de la Comunicación. Su vida laboral se iniciaba en una empresa de relojes suizos.
“Tuve la posibilidad de participar de una de las exposiciones de joyería de relojes de alta gama más importantes del mundo, en Basilea, Suiza. Ahí es como que se me abrieron los ojos y me di cuenta de todo el mundo de joyería que existía, de lo que es crear las joyas, de todo el proceso, de poder crear una marca. Eso hizo que realmente yo me diera cuenta a qué me estaba llamando el mundo de la joyería”, narra Galli, cómo las piezas se fueron poniendo en su lugar, en su interior.
LA FILIGRANA
La técnica de la filigrana surgió hace más de 5.000 años en la antigua Mesopotamia, y fue encontrando diversas versiones e identidades a lo largo del tiempo y de los territorios.
“Es una técnica que a nosotros nos llegó por los colonos, pero, por ejemplo, en Colombia era precolombina. Ellos tienen filigrana, pero diferente a la nuestra. A nosotros nos llegó con los colonos, y se fue transmitiendo de generación en generación. Nosotros le dimos una impronta más asemejada a lo que es nuestra naturaleza. Por eso existen figuras que no existen en otros lugares, como la flor de jazmín, la flor de guayaba, el mburucuyá, son flores y figuras que se crearon realmente ya aquí en Paraguay. Esa es como la identidad de la filigrana paraguaya”, explica Fiorella, quien con su proyecto también siente vivo ese hijo artesanal inmerso en lo profundo de su familia, ya que su bisabuelo fue un maestro filigranero en Luque, ciudad representativa de los artesanos que se destacan en esta técnica.
“Él tenía un taller donde era un maestro de hacer filigrana y enseñaba. Entonces, para mí también fue importante poder rescatar eso que mi bisabuelo hacía y poder continuar con su legado”, explica.
Su experiencia europea le mostró una oportunidad de abrir su propio camino, vinculada al negocio familiar, pero con identidad propia.
Si bien, el gran desafío inicial de diseñar fue participar en el primer fashion week de Asunción, donde presentaron una colección original, la idea terminaría por madurar en el siguiente paso, siguiendo el hilo familiar.
“Era como que yo necesitaba que lo que hiciera tenga una identidad más paraguaya, y ahí dije, ‘dónde está la filigrana que es nuestra joya, qué pasa con la filigrana, por qué nadie la está usando, por qué nadie la vende, qué es lo que pasa acá’”, y a partir de esas interrogantes surgen búsquedas y acciones.
Fiorella cuenta que hace 24 años atrás, cuando iniciaba su proyecto, la filigrana casi ya no era una opción de joyería. Los filigraneros tienen poco trabajo y se dedicaban a otras cosas. “Me di cuenta de que no podíamos dejar morir esta labor, y entonces decidí que había que rescatarla, y así fue”, agregó.
“Le dije a mi mamá, yo necesito poner de moda la filigrana, vamos a hacer algo con eso. Empecé a incorporar cosas nuevas en la filigrana tradicional, a hacer nuevos diseños, y ahí surge, digamos, con más fuerza mi vocación por la joyería, por el diseño de joyas, y ahí realmente ya fue un tren que partió y ya no paró nunca más”, explica.
VALOR E HISTORIA
El gran desafío en más de dos décadas para el proyecto de Galli fue poner en valor el trabajo artesanal, el diseño original, y despojar de la mirada del comprador el prejuicio de que lo artesanal era igual a barato.
“El desafío mío siempre fue que la filigrana se vea como una joya. Fue un trabajo de 20 años lograr que la gente entienda que la artesanía, justamente, en ella misma tiene su valor, que esa artesanía le da un valor muy especial, que tiene que ser retribuido monetariamente”, señala.
Es en ese tren que, sumado a su primera formación, Fiorella pone en práctica los conocimientos que ganó en el máster en diseño de joyas en el politécnico de Milán. Ahora, mirando el marcado, su formación tiene forma final, aunque permanente, con aquel gran desafío requiere afianzar su aprendizaje dentro de la empresa, ya que el producto estaba, el trabajo era modificar la percepción que podría tener el mercado.
“Yo tenía que explicarles que no era caro, que ese es su precio, el valor que tiene esta joya. Les decía ¿como vos, si te vas y pagás 100 dólares por un Pandora, que se hace en China a máquina? ¿Por qué no podés pagar una pulsera que se hace a mano aquí en Paraguay 100 dólares?”, narra.
“La filigrana obviamente tiene sus raíces también históricas. Muchas de las joyas de las residentas eran de filigrana, esas joyas que donaron, porque justamente lo que hicieron fueron traer joyas de allá, y esas son las joyas que después se replicaron. Realmente, por eso se vuelve una técnica y joya nacional. Porque toma importancia al convertirse en las joyas que las residentas entregaron para la guerra”, comenta.
Es así que, según explica, muchas veces los clientes cuentan con herencias históricas de filigrana tradicional paraguaya. Estas piezas son puestas nuevamente a disposición de la creatividad propia de la marca Fió Joyas.
PRODUCCIÓN Y VENTA
En estos años, el proyecto tuvo momentos de importante crecimiento, como haber proveído a una de las tiendas de e-commerce más importantes del rubro joyas, en la categoría de “artesanales”. Esa oportunidad también representó un momento para superar escollos en la producción y distribución.
“Fue todo un desafío. En esa época no existía nada, no existía un Rediex que hoy te pueda ayudar en todo lo que sea la exportación de joyas. Pero, bueno, realmente fue una experiencia importantísima para nosotros y nos hizo entender un poco lo que es el mundo global”, comenta.
El proceso de producción nace con la figura de filigrana elaborada por el artesano. Sobre esa pieza Fiorella desarrolla un diseño, y luego el joyero realiza la terminación de la pieza.
“Creo que hoy, uno de los principales problemas que tiene el rubro es el tema de la producción, porque un filigranero realmente se necesita que sea un joyero muy talentoso. Hoy en día son muy escasos, porque es un trabajo que se empezó a hacer de generación en generación, y, obviamente, muchos jóvenes en su época no vieron un futuro en eso, y hoy su continuidad está como en peligro, extinción”, expresa Galli su preocupación.
“La formación también es muy escasa, los lugares donde se pueden formar y todo eso. Y también un poco el tema de cuidar el derecho de autor. Es muy difícil en Paraguay cuidar el derecho de autor, lo que uno hace enseguida se multiplica y tenemos que aprender a convivir con eso”, agregó.
Según concluyó, en la actualidad el mercado es competitivo. La venta online tiene un destaque importante en él, y la diferenciación de diseños y marcas se hace mucho más difícil.
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La Colmena apuesta a la producción frutihortícola pese al clima y espera un mejor cierre
La producción frutihortícola de La Colmena continúa avanzando, a pesar de la alta dependencia de las condiciones climáticas. Aunque las lluvias recientes dificultaron las labores en campo y limitaron el ingreso de los productores a las chacras, el sector mantiene expectativas positivas para el resto del año, apoyado en una recuperación de las precipitaciones y en el buen desempeño de varios cultivos.
Así lo señaló a La Nación/Nación Media, Eduardo Miyamoto, presidente de la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asuncena (Caica), quien destacó que los productores de la zona vienen atravesando una situación más favorable que la registrada durante los años de sequía que afectaron al país entre 2022 y 2024. “Estos dos últimos años estamos teniendo buenas lluvias. Los años anteriores fueron bastante difíciles por la sequía”, explicó.
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No obstante, advirtió que las precipitaciones constantes registradas en las últimas semanas también generan complicaciones operativas, ya que impiden el ingreso a las parcelas para realizar tareas de manejo y cosecha. A esto se suma la escasa presencia de sol, un factor clave para el desarrollo de frutas y hortalizas.
Según detalló, la producción necesita condiciones adecuadas de luminosidad para procesos esenciales como la fotosíntesis y la floración. “La hortaliza necesita sol para cargar y desarrollarse. Estas últimas semanas prácticamente no tuvimos días soleados”, indicó.
La Colmena es una de las principales zonas de producción frutihortícola del país. Entre sus cultivos más representativos se encuentran tomate, cebolla, papa, durazno, melón y especialmente la uva, rubro que continúa consolidándose en el distrito. Actualmente, los productores de la zona cuentan con unas 135 a 140 hectáreas dedicadas a viñedos.
En paralelo, los productores observan con interés el avance de nuevas tecnologías aplicadas al agro. Miyamoto reconoció que ya se realizaron pruebas con drones para fumigación, aunque explicó que en cultivos como la uva aún existen desafíos técnicos para lograr una aplicación eficiente.
A diferencia de los cultivos extensivos, donde estas herramientas ya tienen mayor desarrollo, los sistemas de conducción utilizados en los viñedos dificultan que los productos alcancen adecuadamente los racimos ubicados bajo las estructuras de cultivo.