Ciudad del Este. Agencia Regional.
La Comisaría 18.ª de Santa Rita reportó que un hombre fue denunciado por agresión a su hermano y padres, pero cuando iba a ser aprehendido se resistió y también golpeó a un agente policial, a quien dejó lesionado. Finalmente, fue detenido por violencia familiar, resistencia y agresión física contra personal policial en servicio. Fue incautado de su poder un tracto camión.
Ocurrió ayer domingo 11 de enero a las 18:40 en el barrio centro de Santa Rita. Fue detenido Moisés Ávalos Galeano (29), residente en Tavapy, con antecedentes por violencia familiar y estafa. El mismo estaba al mando camión Scania, con chapa CAZ 268 PY, con carreta marca Librelato, con chapa WBSV 609 PY.
Fue una hermana del detenido quien llamó a la Policía denunciando que Moisés agredió a otro de los hermanos y amenazó a sus padres. Cuando el personal llegó al domicilio, la hermana denunciante les informó que Moisés ya se había ido del lugar en el camión con dirección a Tavapy.
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Intervino el personal de la Comisaría 39 de Tavapy para identificar el camión y detener al conductor. Cuando interceptaron el rodado, de acuerdo al reporte, el conductor se negó a acompañar a los policías a la comisaría, puso resistencia, y en un momento dado empujó con fuerza a uno de los policías intentando huir del sitio, pero fue reducido a la fuerza.
El oficial caído al empedrado, el suboficial principal Ángel Caballero, se fracturó el tobillo izquierdo. El hecho fue comunicado a la fiscal de la unidad zonal de Santa Rita, Rocío González, quien ordenó la prueba de alcotest, pero el detenido se negó a hacerlo.
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Itakyry: un hombre violó prohibición de acercamiento a su exesposa y fue detenido en flagrancia
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Personal policial de la Comisaría 12ª de Itakyry aprehendió a un hombre en flagrancia por desacato a una orden judicial y su vehículo fue incautado por exposición al peligro en el tránsito terrestre. Fue ayer a las 17:30 en el barrio Loma de Itakyry. El hombre violó la prohibición de acercamiento a su exesposa, según se constató tras la denuncia de la mujer, ya que fue encontrado en el predio de la casa.
Se trata de Dionicio Cristaldo Armoa, de 40 años, domiciliado en el barrio San Sebastián de Itakyry, quien cuenta con antecedente por homicidio doloso. Llegó hasta la casa de su exesposa en una camioneta marca Nissan, modelo Vanette Trucck, color blanco, placa CBY870 Py, inscripto en el Registro Único del Automotor a nombre de Prisciliano Segovia Galeano.
Los agentes acudieron al sitio ante el llamado de la víctima, Betty Cocco Bóveda, de 37 años, quien dijo estar en peligro ante la presencia, en aparente estado de ebriedad, de su expareja. El hombre había pasado sobre el tejido perimetral del predio y estaba intentando ingresar a la casa cuando la mujer hizo la llamada solicitando auxilio.
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Es lo que informó a La Nación/Nación Media el comisario Fredy García, jefe de la Comisaría 12 de Itakyry. Cristaldo Armoa tiene prohibición de acercamiento al hogar y al lugar donde se encontrare la mujer en un radio de 300 metros, por causa de violencia familiar, según orden de la jueza de paz de Itakyry, Luz Marina Ortega More.
Los policías llegaron a la casa y encontraron al hombre en el inmueble por lo cual fue aprehendido en flagrancia y trasladado a la sede policial. Tras el aviso al fiscal de turno Fidel Godoy, la camioneta fue incautada.
La mujer contó al personal interviniente que Dionicio Cristaldo le manifestó en otras ocasiones que la mataría en la primera oportunidad y por esa razón es que temía por su vida al verlo ya dentro de predio queriendo ingresar de cualquier forma a su casa.
“Nosotros hemos recibido anteriormente varias denuncias de la mujer en contra de su exesposo por hechos de amenazas a su vida”, dijo el comisario García
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Exsecretario de Marset fue capturado este domingo en Cordillera
En el marco del Operativo Nexus II la Policía Nacional concretó este domingo en la localidad de Itacurubí, departamento de Cordillera, la detención de Dionisio Manuel Cáceres Cabrera, antiguo secretario y colaborador clave del capo narco uruguayo recluido en los Estados Unidos, Sebastián Marset.
La captura del hombre de 38 años de edad fue concretada por los agentes del Departamento de Antinarcóticos, quienes lo buscaban desde el pasado 17 de febrero, fecha en que fue lanzado el operativo que apunta a desarticular los remanentes y la red logística que la organización criminal de Marset mantenía operativa en territorio paraguayo. El operativo que expuso cómo la estructura utilizaba el ámbito deportivo como fachada o vía de lavado de dinero fue desplegado en horas de la mañana y fue localizado en su vivienda del barrio Santa Lucía.
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Cáceres Cabrera se desempeñaba supuestamente como empresario futbolístico y llegó a ocupar el cargo de gerente deportivo del club Rubio Ñu, financiado por Marset. Se trataría de uno de los que facilitaron la llegada de Marset al club Deportivo Capiatá.
Las autoridades argumentan que Cáceres Cabrera habría cumplido funciones operativas e itinerantes dentro de la organización de narcotráfico a gran escala que distribuyó miles de kilogramos de cocaína desde América del Sur con destino a Europa y que tuvo operaciones en Bolivia, Paraguay, Brasil, Bélgica, Países Bajos y Portugal. Tras su aprehensión, fue puesto a disposición del Ministerio Público y del juzgado penal interviniente.
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La palabra que se resiste a desaparecer
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: AIP / SNC
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
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Detuvieron a un hombre porque habría acuchillado a su padre varias veces
Ciudad del Este. Agencia Regional.
La Policía Nacional detuvo a un hombre que fue denunciado por homicidio doloso en grado de tentativa con arma blanca (cuchillo). Se trata de Jesús Daniel Trinidad Peralta, de 27 años. La víctima es su propio padre, un hombre de 80 años, quien recibió varias puñaladas y se encuentra hospitalizado, según reportó el personal de la Subcomisaria 14ª de Minga Guazú.
La detención se concretó anoche en la vía pública, a unos 4 mil metros de la Ruta PY02 en el lado Acaray. El denunciado vivía con sus padres en la misma zona. Ni bien ocurrió el hecho dieron aviso a la comisaría de la jurisdicción y el personal se abocó a la búsqueda a través de rastrillaje, siendo localizado y privado de su libertad.
El hombre confesó la autoría del hecho, según la Policía, manifestó que es adicto a las drogas y que no quiere ver a su padre porque ya presentó varias denuncias en su contra. Al ser verificada su identidad en el Sistema Quantum de la Policía Nacional, se constató que cuenta con dos órdenes de captura vigentes y declarado rebelde.
Una de las ordenes es por supuesto hecho punible de robo agravado de abril de 2026 y la otra es por violencia familiar de agosto de 2025. Además, tiene antecedentes penales por robo agravado, año 2016 y robo, año 2023. La fiscal Liliana Denice Duarte, es quien investiga la causa anterior de violencia familiar del mismo hombre contra su padre.
Violencia filoparental en aumento
“Lastimosamente, están en aumento los casos de violencia filoparental, y son las más difíciles de probar; las víctimas retroceden más que en los casos de violencia familiar contra la mujer. Éste caso es un ejemplo de eso, el padre no quiso colaborar de ninguna forma en la causa”, refirió la fiscal Liliana Denice Duarte, al ser consultada al respecto.
Remarcó que entre los casos de violencia familiar, las que son contra la mujeres estarían en un 70 %, mientras que las causas filoparentales ya estaría en un 30 %.