Un día como hoy, pero hace 24 años, vecinos del Segundo Barrio de la ciudad de Luque denunciaron que ya no veían a la pareja integrada por Castorina Patiño, de 41 años, y Constantino Villalba, de 59 años, cuyo hijo Ricardo, de 22 años, había sido detenido poco antes por realizar disparos al aire contra una vivienda.

La primera denuncia realizada por los pobladores fue luego de que en la madrugada del 12 de enero del 2002 fueran alertados por unos disparos. Tras las denuncias, la Policía Nacional se constituyó en la zona logrando detener a Ricardo Constantino Villalba Patiño, que portaba un arma de fuego, y Lorenzo Miranda.

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Ricardo mató a sus padres cuando tenía 22 años. Foto: Captura de pantalla

Pareja desaparecida

Ambos fueron llevados hasta la comisaría y horas más tarde fueron puestos en libertad. Ese mismo día, una persona reportó que hacía varios días que no se veían a los padres de uno de los detenidos, Castorina Patiño y Constantino Villalba.

Agentes de la Policía Nacional decidieron visitar la vivienda de la pareja, donde fueron recibidos por Ricardo, quien informó que sus padres salieron de viaje, pero un fuerte olor alertó a los efectivos, quienes solicitaron el ingreso a la casa y este pedido fue denegado. Hasta el lugar llegó el fiscal Francisco Vergara con una orden de allanamiento y se pudo acceder a la casa con fines de buscar indicios sobre la pareja.

A su padre lo mató con un hacha. Foto: Captura de pantalla

Confesión macabra

Luego de que los policías y el fiscal dieron cumplimiento al procedimiento, no encontraron a la pareja, pero un desagradable olor provenía del patio trasero de la vivienda, el primer indicio que alertó a los intervinientes. Al ser consultado, Ricardo llegó al punto de quiebre y confesó: “Yo los maté y los enterré en el patio”. En ese momento fue nuevamente detenido.

Alegó que la pareja lo maltrató toda su vida y que, el 8 de enero, se enteró de que era adoptado tras una fuerte discusión con su madre, momento en que tomó el arma y disparó a la mujer. Luego, subió hasta el cuarto donde dormía Constantino y lo mató con un hacha en el rostro y luego le amputó las piernas.

Ese mismo día, cavó dos fosas en el patio de la casa y en uno enterró a Castorina, cuyo cuerpo en estado de putrefacción fue lo que alertó a los agentes. En tanto que Constantino fue metido en un tambor y enterrado en el otro pozo.

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Involucró a su amigo Lorenzo, pero este fue absuelto. Foto: Captura de pantalla

Sobre Castorina y Constantino

Castorina y Constantino formaban una pareja muy querida en su barrio, que se dedicaba a alimentar a perros y gatos que vivían en situación de calle en su cuadra. La mujer era ama de casa y el hombre trabajaba como sereno en un taller mecánico ubicado en Asunción.

En enero de 2002, por varios días, los animalitos esperaban frente a la casa, donde les dejaban agua y comida, pero nadie salía a alimentarlos, situación que alertó a los vecinos y dieron aviso a la policía.

Condenado a 24 años

El autor confeso indicó que tras el crimen pidió ayuda a su amigo Lorenzo Miranda y que este le ayudó a cavar las fosas, que luego bebieron hasta el día 12 de enero, cuando fueron detenidos por realizar disparos al aire.

Durante el juicio se comprobó que Ricardo actuó solo y el tribunal decidió absolver a Lorenzo Miranda. En tanto que, en setiembre del 2002, Villalba fue condenado a 24 años de cárcel y guarda reclusión en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. Este año 2026 se cumple la condena y debería salir en libertad.

Los enterró en el patio de la casa. Foto: Captura de pantalla

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