Quemil Yambay está internado y con pronóstico reservado, tras sufrir un nuevo episodio de ACV
Compartir en redes
El reconocido músico y compositor paraguayo Quemil Yambay (87), se encuentra internado en un sanatorio de Asunción con pronóstico reservado, tras sufrir un nuevo episodio de accidente cerebro vascular (ACV).
Su propia familia compartió un breve comunicado en redes sociales desvirtuando una información falsa sobre su fallecimiento y confirmando su delicado estado de salud.
“Quemil Yambay está con pronóstico reservado y sigue luchando por su vida. Agradecemos sus oraciones y pedimos respeto e intimidad para la familia”, dice la publicación compartida en la misma cuenta de Facebook del célebre exponente de la música paraguaya.
Desde su lecho de enfermo en los últimos meses, Yambay venía recibiendo visitas de sus colegas y allegados -hasta que el día de ayer martes-su estado se complicó tras constatarse un quinto ataque cerebral, por lo que sus seres queridos decidieron internarlo para que pueda ser estabilizado.
Manifestaron que por la edad avanzada, sería de alto riesgo someterlo a un procedimiento quirúrgico. El artista fue trasladado hasta el sanatorio La Costa donde está recibiendo los cuidados médicos acorde al requerimiento clínico.
Distinguido por su peculiar estilo de imitar los sonidos de varios animales en sus interpretaciones musicales, don Quemil se ganó varios premios, entre ellos el reconocimiento de Tesoro Humano Viviente de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Orden Nacional al Mérito Comuneros y la Orden Nacional del Mérito en el Grado de Gran Cruz.
Así también, compuso muchas canciones famosas del folklore paraguayo, tales como Mokoi guyra’i, A mi pueblito, Arekó cuatro kuña, Lórito óga, Ajupita de Presidente y el clásico Alfonso Loma, entre otras y en las que se caracterizaba por el humor en sus letras.
Músico pide ayuda para recuperar sus instrumentos robados en Luque
Compartir en redes
Este jueves, un joven artista denunció que fue víctima de la inseguridad en la ciudad de Luque y pide ayuda para recuperar los instrumentos que le robaron y que los utiliza para trabajar. Los delincuentes en cuestión de minutos se llevaron dos teclados con sus accesorios y un parlante usados para los shows.
Según Christian Kettenbeil, el hecho se registró durante la noche de ayer miércoles frente a la plaza Roque González de Santa Cruz, donde dejó estacionado su vehículo mientras bajaba partes de sus equipos musicales. Los delincuentes rompieron los vidrios del rodado y se llevaron varios objetos de valor.
“Esto pasó ayer miércoles entre las 21:20 y las 22:50 ocurrió en Luque, zona Conmebol. Lamentablemente me fue imposible bajar todo, tenía que hacer sonido para un show acústico y luego tenía un concierto en el que me desempeño como tecladista”, expresó el afectado, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Rompieron el vidrio y se alzaron con los equipos. Foto: Gentileza
Afirmó que hasta el momento no logró acceder a las imágenes de cámaras de seguridad de la zona, pero realizó su denuncia ante la comisaría tercera de la ciudad. “Los equipos robados eran los que preparé para el segundo evento. Esta tarde voy a pedir videos de seguridad por el barrio aprovechando que ya tengo la denuncia”, resaltó.
Los equipos robados fueron: un teclado de escenario Yamaha CK 88 con estuche negro Gator, un parlante Yamaha DBR12 y un teclado Roland XPS10 con estuche negro. Además de los accesorios, dos pedales Yamaha FC4, dos cables de audio plug Santo Angelo, un adaptador de corriente Roland y otro Yamaha; un prolongador Vimar de 5 metros y extensión de pedestal para segundo teclado.
Las personas que tengan información sobre los objetos robados o fueron testigo del hecho pueden contactar al (0961)360-487 o al (0992) 931-681 con Christian Kettenbeil. Se trata de artículos sumamente importantes y valiosos para la víctima.
Piden ayuda para localizar los instrumentos. Foto: Gentileza
Hace 22 años asesinaban a Jorge “Lobito” Martínez, gran músico y compositor paraguayo
Compartir en redes
El 25 de enero de 2003 fue asesinado Jorge Eladio Martínez Ayala, destacado músico, compositor y pianista paraguayo, conocido como “Lobito”. El crimen ocurrió en su vivienda y estudio ubicado en el barrio Republicano de la ciudad de Asunción. El legado musical de Martínez siguen dejando en alto al Paraguay.
El asesinato se registró una calurosa tarde del 25 de enero, hace 22 años, cuando Jorge se encontraba en su casa. Su novia y un grupo de amigos con quien debía encontrarse esa noche comenzaron a preocuparse porque no llegaba a una cita.
Estos amigos, al notar que Lobito no se presentaba al encuentro, comenzaron a llamarlo insistentemente y se presentaron en su vivienda. También lo hizo su novia, María Cristina Giménez, de 20 años, quien vio cuando el presunto autor huyó en el vehículo de la víctima. En el lugar habría rastro de pelea, sangre y el cuerpo sin vida del artista.
¿Quién lo mató?
Todo fue tan inesperado, que la primera pregunta que surgió fue ¿quién mató a Lobito? Las investigaciones iniciaron de inmediato, en principio se creía que fue un hecho de robo porque no encontraron la computadora en la que tenía varias de sus composiciones.
El crimen fue brutal, el cuerpo del músico prácticamente quedó irreconocible. Sin embargo, los investigadores no lograban obtener las verdaderas causas del crimen. En el lugar no encontraron la notebook ni el automóvil del músico, lo que acrecentaba la teoría de un robo.
Primero buscaron a su empleada doméstica, quien iba a la casa de lunes a sábado de 7:00 a 18:00, pero ese día no se presentó y estaba desaparecida, aunque posteriormente se supo que estaba en estado de shock. Dos días después fue buscada por el hijo de Martínez, que la llevó hasta la sede de la Fiscalía.
La mujer confirmó que ya no estaba cuando ocurrió el hecho y la Policía también detuvo al hijo del músico, Jorge Martínez, de 22 años, a quien también sindicaron como sospechoso y que podría ser cómplice con la empleada. Pero ambos fueron puestos en libertad, por no contar con evidencias.
Lobito fue asesinado en su vivienda en el barrio Republicano. Foto: Captura de pantalla
Víctima de su aprendiz
El automóvil de Martínez fue abandonado en las calles Zanotti Cavazzoni, en el barrio Jara de Asunción. Se pudo constatar que en el volante y en los asientos había rastros de sangre, lo que indicaba que esta persona también resultó herida y las huellas aparecieron incluso en una parada de taxi.
Otro dato importante fue que el perro de Lobito, un pastor alemán, estaba en la habitación y se podría presumir que fue una persona conocida la que cometió el crimen, porque el animal era bastante bravo con personas extrañas.
El lunes 27 de enero, la Policía recibió una llamada anónima sobre la asistencia de un joven con heridas que no podía justificar en un sanatorio privado de la ciudad de Luque, pero que para esa fecha ya había sido dado de alta.
Al que no tuvieron en cuenta fue a Jorge Daniel González Torres, de 25 años, quien era aprendiz y trabajaba con Lobito. Este fue investigado y se pudo constatar que presentaba heridas en todo el cuerpo y manos, lo que apuntaba a que tuvo una pelea.
Detenido en su casa
La fiscal Teresa Martínez consiguió una orden de allanamiento y llegó hasta la casa de Jorge, el aprendiz, donde encontró la evidencia más importante: la computadora del músico y era un elemento que lo llevó a la prisión.
El hombre en todo momento negó haber matado a Lobito. A lo largo de la investigación dio varias versiones, incluso dijo que participó en el asalto, pero que fueron otras personas las que cometieron el crimen.
Jorge González Torres fue condenado a 20 años de cárcel. Foto: Captura de pantalla
Condenado a 20 años
En setiembre de 2003, Jorge Daniel fue condenado a 20 años de cárcel y la confirmación de esta sentencia se dio en enero de 2006. Este obtuvo la libertad condicional tras compurgar 13 años de prisión. Hasta el 2018 vivió con sus padres, quienes negaron que su hijo hubiera sido el autor del crimen.
Uno de los abogados querellantes, Adolfo Jorge Kronawetter, expuso la teoría de que Jorge estaba siguiendo los pasos de su maestro, pero ese sábado discutieron como consecuencia de una desavenencia que tuvieron cuando el joven informático trajo un programa para hacer arreglos musicales, lo que no fue del agrado de su mentor y desató la ira.
Así también, los investigadores indicaron que el móvil del crimen fue por robo, un tinte pasional por una relación que habría mantenido con su alumno y porque su alumno pretendía a su novia. Hasta la fecha se desconoce el verdadero motivo de su muerte.
Sobre Lobito
Jorge Eladio Martínez Ayala, más conocido como “Lobito”, fue un músico y compositor paraguayo nacido en Asunción, el 11 de mayo de 1952. Fue hijo de Eladio Martínez, cantante, guitarrista, compositor y folclorista, y de Aída Ayala, modista.
Desde los 6 hasta los 11 años estudió piano con Margarita Morosoli de Piccardo, luego con Nelly Jiménez, Pedro Burián y en el Instituto de Altos Estudios Pianísticos de Leonor Aranda. Luis Cañete y Carlos Schvartzman también fueron sus profesores de armonía.
Desde los 22 años y hasta 1983 integró el grupo de música moderna y bailable Los Aftermad’s, con el cual grabó numerosos discos en los que se incluían canciones de su autoría. En la década de 1980 formó parte del grupo de jazz Opus 572 y ofreció recitales de música clásica como solista de piano.
Desde los 22 años y hasta 1983 integró el grupo de música moderna y bailable Los Aftermad’s. Foto: Gentileza
Sus obras
Grabó, en sus estudios Little Wolf, el disco solista ‘‘Juego de niños’’ en solo de piano, en el que fusionó el jazz con la música paraguaya y desde 1997 logró los discos ‘‘Homenaje a nuestra música’’, ‘‘Solo guaranias’’, ‘‘Pintemos el mañana’’, ‘‘En las colinas del alma’’, ‘‘Canciones para mamá’’, entre otros. Su último disco fue editado en el 2001, titulado ‘‘Los sonidos de la luz’’. Al año siguiente salió de gira por Japón junto con el arpista Mariano González.
Datos clave
Lobito se había casado muy joven y fruto de ese matrimonio resultó dos hijos, una niña y un niño, pero la unión no prosperó. Cuando su hijo tenía 4 años y su hija 2 años, decidió divorciarse y dedicar su vida a la música.
El músico decidió viajar por el mundo y mostrar sus dotes como artista, tiempo en que dejó bien en alto al Paraguay.
La impresión que causó hizo que forme parte del instituto musical, en Boston, Estados Unidos, donde se graduó en ejecución, composición, arreglos e improvisación de jazz por el Berklee College of Music.
Regresó a Paraguay a mediados de los 90, ofreciendo recitales como solista y dedicándose a la docencia y a la composición.
Jorge Martínez era conocido como Lobito en todo el mundo. Foto: Facebook
Peña honra a Quemil Yambay: “Gracias por tu amor al Paraguay”
Compartir en redes
El presidente de la República, Santiago Peña, dedicó un homenaje al gran folclorista paraguayo Quemil Yambay, fallecido esta madrugada a los 87 años, destacando su legado musical y su expresión de amor hacia la cultura paraguaya, que marcó a varias generaciones.
“Gracias, maestro, por tu amor al Paraguay y por haber difundido nuestra cultura con tanto orgullo. Don Quemil Yambay fue el hombre que supo interpretar, como nadie, el sentir más profundo del pueblo paraguayo”, manifestó el mandatario en redes sociales.
“Tu invaluable legado artístico y tu incansable labor promoviendo el arte y nuestras raíces vivirán por siempre en nuestra memoria. Honraremos tu vida defendiendo nuestra identidad, tal como lo hiciste siempre. Mi abrazo fraterno y mis oraciones para su familia en este difícil momento”, finalizó el jefe de Estado.
El velatorio del artista se desarrolla desde esta mañana en su domicilio, denominado el Rincón de los Músicos “Santa Cecilia”, ubicado en Guarania nro. 1851 casi Ytororó, en la ciudad de Fernando de la Mora, zona sur, que continuará hasta este jueves. Por pedido expreso de Quemil, su despedida es animada por una banda popular y sus restos serán cremados.
Nacido en Santa Elena (Cordillera), el 10 de marzo de 1938, Quemil Yambay Rodríguez se convirtió en un “tesoro viviente” del folclore paraguayo tradicional con importantes canciones como “Lidia Mariana”, “Ahata che nendive”, “Ro Hejáta che Morena”, “Mokoi Guyra’i” y “Alfonso Loma”, entre numerosas obras que interpretó durante décadas junto a su conjunto Los Alfonsinos, siendo característica su imitación de animales.