En Paraguay nacen entre 1.200 a 1.500 bebés con cardiopatía congénita al año, solo 15 % tiene cobertura en el Instituto de Previsión Social (IPS) y el resto de los pacientes es atendido en Clínicas y el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu.
Una alianza entre la Universidad Nacional de Asunción (UNA) y la fundación Corazoncitos permite que estos niños reciban tratamiento en el Hospital de Clínicas, que es considerado un centro de referencia para patologías cardíacas. El programa está vigente hace 20 años y posibilita a los padres que sus hijos puedan acceder gratuitamente a la onerosa cirugía que en el privado tiene un precio inicial de G. 150 millones.
En diálogo con La Nación/Nación Media, el doctor Jorge Jarolín, jefe del Departamento de Cardiología Pediátrica de Clínicas, habló de las implicancias de la cardiopatía congénita, su prevalencia y el tratamiento que reciben los afectados.
“La cardiopatía congénita no varía, no hay una causa determinada, no varía la estadística aquí comparado con Estados Unidos o con Europa. Tenemos las mismas estadísticas. Es decir aparece siete casos por cada mil nacidos. Paraguay aproximadamente tiene 300 mil nacimientos al año, de los cuales van a aparecer unos 1.200 a 1.500 cardiopatías congénitas por año”, señaló.
Lista de espera
El cardiólogo comentó que actualmente hay 75 pacientes en lista de espera para ser operados, de los cuales 15 son de “extrema gravedad”.
Gracias al aporte de personas solidarias, las cirugías se están llevando adelante, aunque la fundación recibió recursos presupuestarios solo hasta el primer semestre del año y hasta el momento no se han regularizado las transferencias, conforme expresó.
“Se hizo el desembolso correspondiente al segundo trimestre, pero la fundación me avisa a mí que eso sirvió para pagar las deudas que ellos tienen con las proveedoras. Y ya le habían cortado esos créditos las proveedoras, ahora pagaron todas sus deudas. Pero, las proveedoras quieren tener seguridad de que va a haber desembolsos para volver a dar, y hasta el momento no hay, y la fundación no nos está proveyendo”, manifestó.
Aportes solidarios
Aclaró que los procedimientos quirúrgicos se están concretando “gracias a los aportes solidarios de la gente”, incluyendo empresas privadas y donantes anónimos.
“Tenemos insumos para los 15 pacientes, de los cuales ya hemos operado, diez, nos faltan cinco. Y queremos completar eso si es posible antes de fin de año. Y tengo que decir también que están 15, pero van a apareciendo las urgencias que se van sumando”, indicó.
El médico destacó la solidaridad del pueblo paraguayo cuando la causa es justa. “Quiero contar una anécdota, así como una empresa donó 60 millones de guaraníes, una persona X donó 50 millones, no quería que se cuente. Y un pobre campesino al enterarse de la situación, nos hizo un giro de 30.000 guaraníes. Y ese gesto a mí me impresionó más que la donación de unos 60 millones”, mencionó.
El doctor Jarolín afirmó que se rinde cuenta del uso de los fondos presupuestarios tanto a la Contraloría General de la República como al Ministerio de Economía y Finanzas. De G. 2.500 millones asignados en los primeros años a la fundación, con el tiempo se recortó a G. 1.950 millones.
Leé también: Hipertensión: la enfermedad silenciosa que avanza sin avisar y puede ser mortal

