Un grave accidente de tránsito se registró sobre la Avenida República Argentina casi Eusebio Ayala, donde el chofer del vehículo involucrado en el percance indicó que se sintió mal y no pudo evitar el fuerte impacto. El suceso ocurrió esta madrugada e involucró a un vehículo de la marca Kia Sorento que derribó una columna de la Ande.
El conductor fue identificado como Cornelo Leith Encico, quien señaló a los agentes policiales que intervinieron en el suceso que en un momento dado, se sintió mal en plena marcha y terminó ocasionando el accidente que dejó daños materiales.
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Los agentes de la Comisaría 6ª asistieron al sitio del accidente donde el oficial Ernesto Jara informó que, al llegar encontraron al conductor fuera del habitáculo, sin heridas visibles. “Sintió un mareo, perdió el control, se le nubló la vista y por eso chocó. Él se dirigía a su lugar de trabajo”, relató el agente policial.
Los familiares del conductor del rodado lo llevaron a un sanatorio para una revisión médica. Se convocó a técnicos de la Ande para desconectar la energía. El vehículo fue retirado del lugar por una grúa.
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Ande presenta denuncia penal contra directivos y funcionarios de ueno bank
La Administración Nacional de Electricidad (Ande), presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público contra directivos y funcionarios de ueno bank S.A., así como contra otras personas que pudieran tener responsabilidad en los hechos. La acción busca que se esclarezcan las circunstancias vinculadas a la situación financiera de la entidad bancaria y sus posibles efectos sobre los fondos institucionales depositados en ella.
Desde la institución explicaron que los recursos fueron colocados en ueno bank mediante concursos de ofertas de tasas de interés, realizados de acuerdo con los procedimientos internos establecidos para la selección y habilitación de cuentas bancarias.
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En el marco de la denuncia, la Ande también requirió al Ministerio Público que disponga las medidas cautelares necesarias para proteger los fondos comprometidos y avanzar en su recuperación. Asimismo, manifestó su disposición a proporcionar toda la documentación, los informes y los antecedentes institucionales que sean requeridos durante el proceso investigativo.
La empresa estatal señaló que seguirá promoviendo las acciones legales pertinentes para defender su patrimonio y garantizar la protección de los recursos financieros destinados al cumplimiento de sus compromisos y a la ejecución de obras para el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional.
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Un hombre fue detenido tras intentar embestir con su camioneta a manifestantes
Momentos de terror se vivieron frente a la terminal de ómnibus de Santa Rita, departamento de Alto Paraná, cuando un automovilista ofuscado intentó arrollar a manifestantes. Tras el ataque, el conductor, quien presentaba aparentes signos de ebriedad, descendió del vehículo para agredir al grupo y fue detenido por la Policía Nacional.
El grave incidente se registró durante la noche de ayer viernes, sobre la ruta PY06 frente a la terminal de ómnibus en el centro urbano del distrito de Santa Rita, donde un grupo de manifestantes autoconvocados estaban apostados a un costado de la calzada, sin obstaculizar la ruta.
Pese a que la ciudadanía había dejado habilitada media calzada libre para garantizar el libre tránsito de vehículos, un conductor en aparente estado de ebriedad intentó embestir contra los manifestantes como no logró concretar el hecho, luego descendió de su rodado para agredirlos físicamente.
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El sospechoso fue identificado como Anderson Rodrigo Kunzler Fank, de 34 años, con domicilio en el barrio Portal de esa misma ciudad, quien se encontraba al mando de una camioneta de la marca Ford Ranger, color gris. Este fue reducido y luego detenido por los agentes policiales que estaban apostados en la zona.
Los intervinientes indicaron que esta persona presentaba signos visibles de encontrarse bajo los efectos de bebidas alcohólicas u otras sustancias. El hecho fue comunicado al asistente fiscal de turno, Hernán Zorrilla, quien dispuso que el demorado fuera sometido a la prueba de alcotest.
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Cuidado con ahogarse en promedios
Christian Kennedy
Director de London Import
Según registros, la primera vez que se asienta de manera escrita este concepto, es con una historia en la India, donde un hombre evaluó la profundidad de un arroyo para ver si él y su hijo podrían cruzarlo.
El mismo, evaluandolo, encontró que en promedio, el arroyo era suficientemente seguro para que ambos lo crucen. Para no hacer el cuento largo, el resultado fue que el hijo se ahogó.
De ahí sale la frase y sus variaciones “Nunca cruces un río porque, en promedio, tiene medio metro de profundidad”.
En las empresas, los promedios nos pueden ahogar de distintas maneras. No solo porque nos arriesgamos sin entender bien las consecuencias, sino también porque abandonamos oportunidades al tomar ese promedio como una regla absoluta.
Por eso quiero compartir dos miradas: el promedio que nos da una falsa seguridad y el que esconde posibilidades.
Un promedio saludable de rentabilidad puede esconder problemas de gestión en productos, canales, clientes o inclusive equipos que generan pérdidas. Como el resultado general acompaña, quizás no profundizamos demasiado en cómo llegamos a él.
¿Qué pasa si baja la demanda de lo que “salva el resultado”? ¿Si las condiciones dejan de ser favorables en el canal que sí genera rentabilidad? ¿Si el cliente que nos hacía llegar a la meta se va a la competencia? ¿O si el proveedor de nuestra línea más rentable nos sube el costo?
Ahí nos encontramos con que estábamos cómodos sin entender cuánto dependíamos de unas pocas fuentes. Y cuando las cosas se complican, descubrimos que el río era más profundo de lo esperado y que no teníamos las herramientas ni para mantenernos a flote.
Hacer ese doble clic sobre los datos, comprenderlos y trabajar en mejorar lo que encontramos puede parecer innecesario cuando el número final cierra. Justamente ahí es cuando tenemos más espacio para hacerlo.
La segunda mirada es distinta, pero igual de importante: el promedio que esconde oportunidades.
Imaginen una campaña para una conferencia que necesita vender 300 lugares. Estamos empezando a pautar para generar expectativa, explicar de qué se trata y presentar a los expositores. Vemos que la publicidad ya llegó a más de 500.000 personas, lo cual parece alentador.
Sin embargo, al revisar las visitas a nuestra página, encontramos que la gente se queda, en promedio, solo cinco segundos. A primera impresión, un fracaso. Estamos atrayendo gente, pero nadie se queda a leer.
¿Nadie o es el promedio el que esconde algo? ¿Qué pasa si profundizamos un poco más?
Quizás hay cientos de personas que sí se tomaron varios minutos para leer el programa, conocer a los expositores y revisar cada detalle. Todavía no sabemos si van a comprar, pero tampoco podemos concluir que no hay interés porque la mayoría salió enseguida.
Si necesitamos 300 personas para que la conferencia sea un éxito, ¿no deberíamos entender mejor qué está pasando con ese grupo antes de descartar la campaña?
Los promedios nos ayudan a ordenar información. El problema aparece cuando los tomamos como una explicación suficiente y dejamos de mirar lo que hay detrás.
A veces ese detalle nos muestra qué debemos corregir. Otras veces, dónde tenemos una oportunidad. Para encontrar cualquiera de las dos cosas, siempre hay que medir la profundidad y los caminos probables en distintos puntos donde “buscamos cruzar el río” para llegar a nuestro objetivo.
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Tres niñas heridas tras violento choque en Asunción: denuncian que policías provocaron el accidente
Un violento choque entre automóviles movilizó este viernes a los equipos de emergencia en pleno microcentro de la ciudad de Asunción.
El accidente vehicular dejó tres menores que acababan de salir de la escuela, sus familiares denunciaron que serían efectivos policiales los que habrían provocado el siniestro.
Según el reporte de los intervinientes, el grave accidente vial se registró en inmediaciones de una estación de servicios Enex ubicado sobre la calle Tacuary y Avay. Allí se vieron involucrados dos automóviles, en uno de ellos iban dos adultos y tres menores, quedaron atrapados y fueron rescatados por los bomberos.
“Soy víctima del que ha recibido el choque, iba con mi primo que estaba conduciendo y mis tres sobrinas, una de ellas tiene 2 años y otra 5 años que resultaron con varios golpes y la mayor de 10 años que recibió un golpe en la muñeca, todas ya fueron asistidas”, expresó David Aquino, víctima del accidente, en entrevista con canal GEN y Universo 970/Nación Media.
Afirmó que recogieron a las niñas de la escuela y en un momento dado fueron impactados por el automóvil que aparentemente era guiado por un efectivo policial y su acompañante, otro policía. Se presume que en el rodado había restos de bebidas alcohólicas, pero que fueron retirados de la escena.
“Solo sabemos que son personal policial y que venían a muy alta velocidad. El impacto fue tremendo, creo que no corresponde ir a esa velocidad atendiendo que está a una cuadra de una escuela. No estaban con uniforme, pero tenían el uniforme atrás en su vehículo y después vinieron sus compañeros y se llevaron todo, vaciaron todo el vehículo”, expresó.
Agregó que lastimosamente se les dio prioridad en atención a los dos policías y que luego de que estos abandonaran la escena atendieron a las niñas que estaba con golpes.
“Según vecinos los dos estaban algo tomados, se preocuparon más por sacar la placa y otras cosas del vehículo. El vehículo está limpio ahora, no tiene nada”, resaltó.
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