La muestra “Memorias del Buen Pastor: 106 años de historia” registró una alta concurrencia de público, que se acercó a la Casa del Buen Pastor para recorrer, participar y despedirse de un espacio resignificado desde el arte, la memoria y el diálogo ciudadano. Durante el sábado 20 y domingo 21 de diciembre, con horarios ampliados de 10:00 a 20:00, la muestra recibió a cientos de personas.
El público pudo recorrer patios, pasillos y salas del ex Centro Penitenciario de Mujeres, deteniéndose frente a fotografías, archivos, cartas manuscritas y obras que retratan la vida en reclusión y los vínculos construidos incluso en contextos de encierro. El interés sostenido y la participación activa del público confirmaron la necesidad social de abrir estos espacios a la reflexión y al encuentro.
Además del recorrido expositivo, el último fin de semana incluyó tours guiados con representación actoral y la participación del coro “Rosa Virginia”, con funciones especiales a las 16:00 y 18:00, que aportaron una experiencia sensible y situada, permitiendo comprender el lugar no solo desde la mirada, sino también desde el cuerpo, la voz y la emoción.
Para Alejandra Mendoza, iniciadora del Proyecto Social Corazón Libre y organizadora de la muestra, la respuesta del público refuerza el sentido de la propuesta. “Que tantas personas hayan elegido venir en el último fin de semana habla de una necesidad profunda de mirar nuestra historia con humanidad. Esta muestra no busca cerrar heridas, sino abrir conversaciones sobre el encierro, la exclusión y las segundas oportunidades, entendiendo que la reinserción empieza cuando reconocemos a las personas como sujetos de derechos”, expresó.
En el mismo sentido, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, destacó el valor simbólico del cierre. “El Buen Pastor fue durante más de un siglo un espacio asociado al encierro. Ver hoy este lugar lleno de personas, dialogando y reflexionando a través del arte y la memoria, confirma que es posible transformar un sitio marcado por el dolor en un espacio de encuentro ciudadano y construcción democrática”, señaló.
Organizada por el Ministerio de Justicia y el Proyecto Social Corazón Libre del Movimiento Peregrino, con el financiamiento de la Unión Europea y el apoyo del Centro de Estudios Judiciales (CEJ), la Secretaría Nacional de Cultura y la Municipalidad de Asunción, la muestra cerró su programación consolidándose como una experiencia cultural que trascendió lo expositivo.
Con su cierre, “Memorias del Buen Pastor” deja una huella clara: la memoria no se clausura con una fecha, sino que se activa cada vez que una sociedad decide mirar su pasado sin negarlo, convertirlo en aprendizaje y proyectarlo hacia un futuro más justo.

