Un grupo de 50 niños recibió su primera comunión este fin de semana en la parroquia San Francisco de Asís, del barrio San Francisco de Zeballos Cué, de Asunción. La misa estuvo a cargo del padre Aldo Bernal, cura rector de la Catedral Metropolitana.

“Fue muy emotivo ver a 50 niños recibir la comunión, volver a tener ese sacramento en nuestra parroquia es una esperanza demasiado grande para nuestra comunidad, sabiendo la realidad de nuestro barrio, una zona muy vulnerable, marginada”, dijo la coordinadora, Griselda de Chena, en diálogo con La Nación/Nación Media.

Los pequeños, de entre 10 y 12 años, recibieron preparación espiritual durante dos años para llegar a este momento de gran importancia para los fieles católicos.

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“Verles a estos niños, con sus familias, que se prepararon, que hicieron este camino y verles recibir a Jesús es una esperanza para todos nosotros”, sentenció.

Se refirió, además, a la importancia de la fe en esa comunidad, que muchas veces está llena de dificultades.

“Es una esperanza para un barrio como el San Francisco de que Dios puede obrar en la vida de tantas familias que llevan una vida tan difícil, sin trabajo, muchos en la enfermedad, en las adicciones. Y bueno, Jesús es nuestra salvación”, apuntó.

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En otro momento de la conversación con nuestro medio, destacó el acompañamiento del padre Aldo Bernal.

“Cuando vino a nuestra comunidad, organizó un bautismo comunitario. Se bautizaron 100 niños, y entre ellos hubo familias que después se acercaron. Una persona dijo que estaba al borde del suicidio y el bautismo hizo que les inscribiera a sus hijos en la catequesis y ahora hicieron su primera comunión, se bautizaron, y están asistiendo a la parroquia”, relató.

Momentos emotivos se vivieron durante la ceremonia religiosa. Foto: Gentileza.

Un San Francisco diferente es posible”

El padre Aldo Bernal, por su parte, resaltó el trabajo comunitario y parroquial y el cambio positivo que significa este tipo de actividades para este barrio.

Un San Francisco diferente es posible gracias a la buena gente que vive allí. La luz de esperanza es la buena gente del barrio, que no debe quedarse quieta ante la poquita gente que quiere oscurecer a ese hermoso barrio”, resaltó el sacerdote.

Por otro lado, lamentó las noticias negativas sobre la comunidad, habiendo tantas buenas acciones que rescatar entre sus habitantes

Hay muchísimas cosas positivas que van sucediendo y que lastimosamente no suelen ser noticias. Pero es gente que ama muchísimo el barrio y están aprovechando positivamente la oportunidad que se les brinda para ser un barrio modelo, pero necesitamos ir trabajando mucho más”, finalizó.

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