El mes de diciembre, considerado tradicionalmente un período de mayor sensibilidad emocional debido a la carga social, económica y afectiva que implica el cierre del año, vuelve a colocar en primer plano la necesidad de contar con servicios de apoyo accesibles. En este contexto, la Línea de Crisis 155 del Ministerio de Salud se consolida como un recurso esencial para quienes atraviesan momentos de angustia o vulnerabilidad.
Habilitada en junio, la línea ya registra cerca de 8.000 intervenciones y se ha convertido en una herramienta clave para la contención emocional en todo el país. El jefe del departamento, Dr. Diego Lescano, recordó que el servicio es gratuito, confidencial y disponible las 24 horas, y está atendido exclusivamente por psicólogos capacitados para actuar ante situaciones críticas, según comentó en comunicación con radio 680 am.
La línea brinda asistencia en crisis vinculadas con problemas familiares, dificultades de pareja, episodios de ansiedad o depresión, además de consultas relacionadas con ideación suicida, una problemática que suele intensificarse en periodos de alta carga emocional como diciembre.
Expertos en salud mental advierten sobre múltiples señales de alerta que deben ser detectadas y atendidas con seriedad. Entre ellas mencionan cambios bruscos de conducta, aislamiento social, abandono de actividades habituales, expresiones de desvalorización personal como “alguien estaría mejor sin mí”, fluctuaciones emocionales intensas, llanto frecuente y referencias directas o simbólicas a la muerte.
Ante la presencia de estas señales, el especialista recomienda priorizar la escucha activa y crear un espacio en el que la persona pueda sentirse acompañada. “No se trata de intervenir de forma invasiva, sino de estar presentes y mostrar empatía”, explicó un psicólogo consultado, al recordar que el acompañamiento cercano puede evitar que la crisis se profundice.
Los profesionales insisten en la importancia de orientar a la persona hacia una consulta con un especialista de la salud mental, siempre que sea posible, ya que la intervención temprana mejora significativamente las posibilidades de recuperación.
Se exhorta a la ciudadanía a mantenerse atenta y a promover la prevención del suicidio mediante la identificación de señales de riesgo, el fortalecimiento del bienestar emocional y el uso de servicios públicos especializados. Subrayan que esta problemática afecta con especial intensidad a jóvenes paraguayos, lo que exige una respuesta sostenida y articulada.

