Tras el paso de los miles de fieles, el panorama que se observó en la mañana del lunes fue desolador, con una gran cantidad de residuos esparcidos por doquier. Foto: NM
Un mar de residuos dejó el paso de los peregrinos por Caacupé
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Una vez más, la tradicional peregrinación a la Villa Serrana, impulsada por una inmensa demostración de fe hacia la Virgen de Caacupé, dejó un lamentable tendal de basura que inundó los alrededores de la basílica, la zona de Kuruzu Peregrino y el camino en general.
Tras el paso de los miles de fieles, el panorama que se observó en la mañana del lunes fue desolador, con una gran cantidad de residuos esparcidos por doquier.
Como ocurre cada año, la masiva afluencia de personas para cumplir con sus promesas genera un gran volumen de desperdicios, especialmente plástico. Las botellas de gaseosas o agua mineral, adquiridas por la gente para hidratarse durante la caminata, constituyen el principal residuo.
A esto se suman los restos de polietileno e isopor provenientes de los envases utilizados para servir comidas rápidas en los puestos de venta. Cartones y otros desechos arrojados a la calle completan la triste escena.
La problemática se agrava debido a la insuficiente cantidad de basureros y, sobre todo, a la dificultad para realizar la limpieza de manera rápida y óptima. Esto provoca que, al finalizar la misa central y desconcentrarse la multitud, un verdadero mar de basura quede esparcida a lo largo de la explanada y en los caminos de acceso.
La situación se tornó aún más crítica tras la lluvia que cayó en la jornada de ayer. El agua arrastró y dispersó los residuos, haciendo que el panorama post-peregrinación fuera aún más caótico y deprimente en la zona, comprometiendo seriamente la salubridad y la estética de la Villa Serrana. La jornada dejó en evidencia que, aunque la fe es profunda, la conciencia ambiental sigue siendo una asignatura pendiente para una parte significativa de los visitantes.
Los residuos generados por la construcción y demolición representan uno de los principales desafíos ambientales para las ciudades modernas. En Paraguay, gran parte de estos materiales termina acumulándose en vertederos o siendo descartada de forma inadecuada, con impactos negativos sobre el suelo, el agua y el paisaje urbano.
En ese marco, el proyecto “Valorización de Residuos de Construcción para una Economía Circular y Sostenible”, financiado a través del instrumento Fortalecimiento de Mipymes Paraguayas con un abordaje de innovaciones verdes y sostenibles – Convocatoria 2025 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), busca transformar estos desechos en recursos útiles para una construcción más sostenible.
ÁRIDOS RECICLADOS
En el sector de la construcción, los llamados Residuos de Construcción y Demolición (RCD) incluyen restos de hormigón, ladrillos, cerámicas y otros materiales que, tras un adecuado procesamiento, pueden reincorporarse a nuevos procesos productivos.
El citado proyecto plantea la transformación de estos residuos en áridos reciclados de calidad, materiales que pueden utilizarse nuevamente en obras de infraestructura y construcción, disminuyendo la necesidad de extraer recursos naturales y reduciendo la cantidad de desechos enviados a disposición final.
Además de contribuir a una gestión más eficiente de los residuos, la iniciativa apunta a disminuir la huella ambiental asociada al sector de la construcción.
La firma local Nutrihuevos ingresó al portal internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas gracias a un sistema de “doble reciclaje”, que reutiliza papel y recupera pulpa residual para fabricar nuevos embalajes. Esto, a la vez, logra reducir hasta 70 % el consumo de agua durante el proceso.
Lo que comenzó como una solución ambiental terminó convirtiéndose en una innovación productiva con impacto global. Esa es la premisa detrás del sistema de economía circular desarrollado por Nutrihuevos, para la fabricación de sus maples de cartón para huevos, un modelo que hoy posiciona a la compañía paraguaya dentro de la plataforma internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas.
La iniciativa se basa en un proceso de “doble reciclaje”, pues la empresa ya utilizaba papel y cartón reciclado adquirido de recicladores locales para producir sus propios embalajes, pero decidió avanzar un paso más incorporando una planta de tratamiento de efluentes capaz de recuperar nuevamente la pulpa residual tras el proceso industrial.
“Lo innovador es justamente esa lógica de doble reciclaje, ya que primero reciclamos papel y cartón para fabricar embalajes, y luego recuperamos nuevamente parte de esa materia prima desde la planta de tratamiento para reincorporarla al proceso”, explica Lucas Brítez, gerente de Sostenibilidad de la empresa.
Lucas Brítez, gerente de Sostenibilidad de la empresa. Foto: Gentileza
El sistema permite recuperar actualmente 3,5 kilos de pulpa por cada metro cúbico de efluente tratado, lo que equivale a más de 220 kilos mensuales de material reutilizable que vuelve a convertirse en embalaje. Además, la reutilización de agua dentro del circuito industrial logra reducir hasta 70 % el consumo de agua dulce.
La fabricación de embalajes reciclados forma parte de la operación de Nutrihuevos desde 2009. Sin embargo, en 2019 la compañía decidió ampliar su capacidad de producción, triplicando el procesamiento de maples de cartón hasta alcanzar actualmente más de 1,7 millones de kilos de papel reciclado al año.
Ese volumen permite producir más de 17 millones de maples de cartón anualmente y cubrir el 100 % de las necesidades de empaque de la operación central de la empresa, que es la producción de huevos. Además, abrió una nueva línea de negocios orientada a proveer embalajes sustentables a pequeñas granjas y otros actores del sector avícola.
El modelo consiste en un proceso de “doble reciclaje”, que reutiliza papel y recupera pulpa residual para fabricar nuevos embalajes. Foto: Gentileza
Con el crecimiento de la producción surgió también un nuevo desafío, el de recuperar los residuos generados dentro del propio proceso industrial. Así nació el proyecto de tratamiento de efluentes, que durante 2024 atravesó etapas de pruebas piloto, instalación y puesta en marcha. “El desafío ya no es solo reciclar, sino recuperar lo que el propio proceso industrial descarta”, sostiene.
El impacto ambiental y operativo del proyecto llevó a la firma a integrar el portal internacional de casos de estudio del Pacto Global de Naciones Unidas, una plataforma que reúne experiencias empresariales con resultados medibles y potencial de replicabilidad.
Ser parte de esta plataforma exige atravesar un proceso técnico de evaluación y demostrar innovación, impacto ambiental verificable y generación de valor operativo. “Este reconocimiento demuestra que desde Paraguay también se pueden desarrollar soluciones industriales con impacto global”, afirma el ejecutivo.
Actualmente la empresa alcanza más de 1,7 millones de kilos de papel reciclado al año. Foto: Gentileza
La estrategia de sostenibilidad de la compañía no termina en los embalajes. Actualmente la compañía impulsa nuevos proyectos vinculados a economía circular y reaprovechamiento de materiales. Uno de ellos es Organitec, unidad enfocada en transformar más de 42.000 toneladas anuales de gallinaza en fertilizantes orgánicos destinados nuevamente al sector agrícola.
Además, junto a Centro de Innovación y Reciclaje de Valor Agregado (CIRVA), la empresa trabaja en iniciativas de revalorización de subproductos para dar nuevos usos industriales a más de 129.000 kilos de cáscara de huevo y más de 430.000 kilos de huevo que anteriormente no ingresaban a otros procesos productivos.
A partir de estos materiales, Nutrihuevos desarrolla alternativas orientadas a industrias como cosmética sostenible, higiene natural y productos domisanitarios. “Convertimos residuos en materia prima y eficiencia operativa”, resume Lucas.
La firma además reutiliza agua dentro del circuito industrial, logrando reducir hasta 70 % el consumo de agua dulce. Foto: Gentileza
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) realizó la primera visita de monitoreo al proyecto “EMiner: Cerrando el ciclo de los residuos electrónicos”, en el marco del instrumento Fortalecimiento de Mipymes Paraguayas con un abordaje de innovaciones verdes y sostenibles – Convocatoria 2025.
La iniciativa, ejecutada por la empresa E-miner SA, aborda la problemática de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), con énfasis en los plásticos duros de ingeniería que actualmente no son revalorizados.
Se estima que existe un stock acumulado superior a 150 toneladas de estos materiales, cuya disposición inadecuada genera impactos ambientales y la pérdida de recursos con potencial productivo.
CAMBIO DE ENFOQUE
El proyecto propone un modelo de valorización basado en principios de economía circular, que contempla procesos de acopio, limpieza, clasificación, molienda y peletizado de plásticos provenientes de RAEE, con el objetivo de reincorporarlos a la cadena productiva y reducir el uso de materia prima virgen. Asimismo, busca promover un cambio de enfoque en torno a estos residuos, destacando su valor económico y su potencial para la generación de empleo.
Durante la visita, el equipo técnico del Conacyt verificó in situ los avances del proyecto, mientras que representantes de la empresa presentaron los resultados alcanzados, entre ellos el montaje de la línea de molienda, la adecuación del espacio operativo y la capacitación del personal.
Municipalidad fortalece sistema de limpieza: 18 millones de kilos de residuos recolectados en abril
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La Municipalidad de Asunción, a través de su Dirección de Servicios Urbanos, recolectó un total de 18.391.120 kilos de residuos durante abril de 2026, en el marco de un esquema de trabajo sostenido y coordinado entre sus distintas dependencias operativas.
El Departamento de Recolección lideró las tareas con 13.964.900 kilos de basura retirados, correspondientes tanto a residuos domiciliarios como a desechos generados por grandes contribuyentes. Según datos oficiales, este resultado responde al fortalecimiento del servicio y a la optimización de los recursos, lo que permitió mantener la frecuencia establecida en 120 zonas de recolección, abarcando los 68 barrios de la capital.
Las labores se desarrollaron de manera ininterrumpida en tres turnos —mañana, tarde y noche—, lo que garantizó una cobertura continua para los vecinos.
Intensifican intervenciones contra vertederos clandestinos en Asunción. Foto: Gentileza
Por su parte, el Departamento de Aseo Urbano registró la recolección de 4.292.110 kilos de residuos, mediante intervenciones ejecutadas en diversos puntos estratégicos de la ciudad. Las cuadrillas realizaron tareas de limpieza vial, mantenimiento de espacios públicos en barrios, mercados municipales y la Costanera, además de operativos de eliminación de residuos acumulados en vertederos clandestinos.
Desde la comuna señalaron que estos trabajos forman parte del proceso de fortalecimiento de los servicios urbanos, impulsado por la administración del intendente Luis Bello, con el objetivo de mejorar la limpieza, el orden y la calidad de vida en Asunción.
Municipalidad de Asunción supera los 18 millones de kilos de residuos recolectados en abril. Foto: Gentileza