Durante la ceremonia realizada antes de la misa central se dio a conocer una placa que declara Patrimonio Cultural Inmaterial a la Virgen de Caacupé. La ministra de Cultura, Adriana Ortiz, fue quien dio a conocer la información.
Indicó que “en este 8 de diciembre, día que late en el corazón profundo del Paraguay, me honra anunciar un hecho histórico para nuestra identidad cultural y espiritual, el Gobierno del Paraguay, a través de la Secretaría de Cultura, declara a la festividad de la Virgen de Caacupé, como Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay”.
La determinación adoptada fue sustentada en el trabajo técnico y especializado de los equipos de la Dirección General de Patrimonio Cultural, que han documentado con rigor y respeto el profundo valor social, ritual y festivo de esta celebración que pasa de generación en generación.
Asimismo la ministra destacó que la Virgen de Caacupé forma parte de lo que somos como nación paraguaya, pues, no solamente es un acto de fe, sino una testigo vivo de nuestra memoria, tradición y comunidad.
No se trata de un simple documento, aclaró, sino el reconocimiento de un camino recorrido por miles y miles de devotos a lo largo de tantos años y compromete al Estado paraguayo a acompañar, proteger y valorar esta expresión de nuestra cultura popular y religiosa para que siga iluminando el presente y futuro de nuestro país, afirmó.
Luego, la ministra y el obispo de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, se dirigieron al atrio, donde realizaron el descubrimiento de la placa que oficializa a la festividad de la Virgen de Caacupé como Patrimonio Cultural Inmaterial del Paraguay. Por último, Valenzuela bendijo la placa.
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Fortaleza realizó nuevas adjudicaciones de unidades
La firma avanza con paso firme en su sistema de inversión.
Fortaleza llevó adelante una nueva ronda de adjudicaciones correspondiente al mes de marzo, reafirmando el funcionamiento sostenido de su sistema de inversión en inmuebles, que permite a cientos de personas avanzar mes a mes en la construcción de su patrimonio.
En esta ocasión, las adjudicaciones se realizaron en el proyecto Fortaleza San Martín mediante las modalidades de sorteo y licitación, en un proceso público y transparente que garantiza igualdad de condiciones para todos los participantes.
A través de este modelo, los inversores forman parte de un sistema que se basa en la constancia, el tiempo y reglas claras, donde cada adjudicación representa un avance concreto dentro del proceso.
Fortaleza destacó que estos eventos son parte del funcionamiento regular del sistema, donde las decisiones de inversión se transforman en avances concretos, evidenciando un proceso que se sostiene en el tiempo y se materializa en activos reales.
30 DE ABRIL
En línea con esta dinámica, la compañía anunció que el próximo evento de adjudicaciones se realizará el 30 de abril en la Sala Florencia del Edificio Atlas Center, Asunción.
De esta manera, Fortaleza se destaca como un sistema de inversión sólido y una manera segura de construir patrimonio de forma planificada, consolidándose como un referente dentro de su entorno.
Para más información sobre el modelo de inversión y cómo participar en las próximas adjudicaciones, se puede visitar: www.fortalezainmuebles.com o seguir a Fortaleza en sus redes sociales.
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Libertad financiera para avanzar y proteger nuestro patrimonio
- Por el Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor financiero
Lograr la libertad financiera implica eliminar o minimizar nuestras deudas, controlar nuestra estructura de gastos (fijos y variables), destinar de ser posible no menos del 20 % de nuestros ingresos al ahorro, los que en la medida en que se van acrecentando podremos destinarlos a la inversión, dentro de nuestro mercado doméstico, en donde tenemos varios tipos de instrumentos financieros que nos podrán ir generando ingresos pasivos en forma mensual, fortaleciendo nuestro respaldo patrimonial.
Trabajar en relación de dependencia no es malo, pero siempre es bueno que paralelamente vayamos pensando en emprender algún tipo de negocio dentro de un rubro que conozcamos, lo cual con el tiempo nos permitirá la no dependencia exclusiva de nuestro trabajo activo. Los siguientes pasos son claves para el logro de nuestra libertad financiera:
- Educación y control: definir metas claras y controlar ingresos/gastos, eliminando gastos innecesarios.
- Gestión de deudas: eliminar deudas con elevado costo financiero circunscribiendo las deudas de consumo a lo estrictamente necesario.
- Fondo de emergencia: crear un fondo que cubra entre 3 y 6 meses de gastos básicos para imprevistos que son factores incontrolables.
- Ahorro e inversión: destinar un porcentaje de los ingresos al ahorro e invertir en instrumentos (bonos, acciones, inmuebles, negocios) que generen intereses compuestos a largo plazo.
- Fuentes de ingreso: generar múltiples fuentes de ingresos, priorizando ingresos pasivos (alquileres, dividendos, negocios online).
Nuestra libertad financiera es la ambición natural que muchos de nosotros perseguimos, a través de la tenencia de ingresos suficientes que nos permitan cubrir nuestras necesidades económicas, trabajando para nosotros mismos y paralelamente ir estructurando un fondo de inversiones que nos pueda ayudar a fortalecer gradualmente nuestro patrimonio.
Cada vez más personas se dan cuenta de lo contradictorio que supone esperar a jubilarse para empezar a vivir, razón por la que deciden dedicar su tiempo y su esfuerzo a un trabajo con propósito de tener libertad financiera cuando todavía somos jóvenes.
Los ingresos pasivos son los que nos pueden ayudar a alcanzar dicha libertad e independencia financiera, ingresos que una vez que realicemos nuestra inversión inicial van generando rendimientos de forma constante y periódica sin necesidad de mucha dedicación adicional.
Alcanzar nuestra libertad financiera podría traer consigo varios beneficios como: ganar autonomía y poder de decisión.
Entre las ventajas de contar con libertad financiera, Luis Pita, experto en finanzas personales, menciona que se deja de experimentar estrés por problemas económicos.
Te podría cubrir ante crisis coyunturales que podrían presentarse en la vida que se puedan solucionar con dinero, permitiéndote que puedas tener la posibilidad de trabajar en lo que te gusta. Dándote la tranquilidad de no estar dependiendo de tu salario y poder llevar el estilo de vida que te pudiera gustar.
Todo plan que apunte al mejoramiento de nuestras finanzas personales pasa por el control de nuestros gastos, reduciendo los llamados “gastos hormiga”, que por más pequeños que sean en un momento dado podrían ocasionar un agujero en nuestras finanzas.
La virtud del ahorro es una sana costumbre, si pretendemos mantener la salud de nuestras finanzas, que nos permitan a posteriori poder invertir, haciendo crecer nuestro dinero, y aprovechando las virtudes que encierran el interés compuesto que nos generan los ingresos pasivos.
Lo recomendable es que podamos asumir riesgos adecuados, en donde resalta la virtud de saber elegir la deuda buena, que es aquella en la que pedimos dinero prestado con el objetivo de adquirir bienes o realizar inversiones que nos irán reportando un flujo de dinero para su repago a futuro.
Los préstamos hipotecarios siempre y cuando no representen riesgos más allá de los niveles normales nos permiten acceder a financiaciones de largo plazo, con cuotas que se adecuen a nuestra capacidad generadora de fondos, fortaleciendo nuestro patrimonio.
Alcanzar la libertad financiera es positivo, pero también requiere de una planificación previa con objetivos y metas claras.
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Libertad financiera para avanzar y proteger nuestro patrimonio
- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor Financiero
Lograr la libertad financiera implica eliminar o minimizar nuestras deudas, controlar nuestra estructura de gastos (fijos y variables), destinar de ser posible no menos del 20 % de nuestros ingresos al ahorro, los que en la medida en que se van acrecentando podremos destinarlos a la inversión, dentro de nuestro mercado doméstico, en donde tenemos varios tipos de instrumentos financieros que nos podrán ir generando ingresos pasivos en forma mensual, fortaleciendo nuestro respaldo patrimonial.
Trabajar en relación de dependencia no es malo, pero siempre es bueno que paralelamente vayamos pensando en emprender algún tipo de negocio dentro de un rubro que conozcamos, lo cual con el tiempo nos permitirá la no dependencia exclusiva de nuestro trabajo activo.
Los siguientes pasos son claves para el logro de nuestra libertad financiera:
• Educación y Control: definir metas claras y controlar ingresos/gastos, eliminando gastos innecesarios.
• Gestión de Deudas: eliminar deudas con elevado costo financiero circunscribiendo las deudas de consumo a lo estrictamente necesario.
• Fondo de Emergencia: crear un fondo que cubra entre 3 y 6 meses de gastos básicos para imprevistos que son factores incontrolables.
• Ahorro e Inversión: destinar un porcentaje de los ingresos al ahorro e invertir en instrumentos (bonos, acciones, inmuebles, negocios) que generen intereses compuestos a largo plazo.
• Fuentes de Ingreso: generar múltiples fuentes de ingresos, priorizando ingresos pasivos (alquileres, dividendos, negocios online).
Nuestra libertad financiera es la ambición natural que muchos de nosotros perseguimos, a través de la tenencia de ingresos suficientes que nos permitan cubrir nuestras necesidades económicas, trabajando para nosotros mismos y paralelamente ir estructurando un fondo de inversiones que nos pueda ayudar a fortalecer gradualmente nuestro patrimonio.
Cada vez más personas se dan cuenta de lo contradictorio que supone esperar a jubilarse para empezar a vivir, razón por la que deciden dedicar su tiempo y su esfuerzo a un trabajo con propósito de tener libertad financiera cuando todavía somos jóvenes.
Los ingresos pasivos son los que nos pueden ayudar a alcanzar dicha libertad e independencia financiera, ingresos que una vez que realicemos nuestra inversión inicial, van generando rendimientos de forma constante y periódica sin necesidad de mucha dedicación adicional.
Alcanzar nuestra libertad financiera podría traer consigo varios beneficios como: ganar autonomía y poder de decisión.
Entre las ventajas de contar con libertad financiera, Luis Pita, experto en finanzas personales, menciona que se deja de experimentar estrés por problemas económicos.
Te podría cubrir ante crisis coyunturales que podrían presentarse en la vida que se puedan solucionar con dinero, permitiéndote que puedas tener la posibilidad de trabajar en lo que te gusta. Dándote la tranquilidad de no estar dependiendo de tu salario y poder llevar el estilo de vida que te pudiera gustar.
Todo plan que apunte al mejoramiento de nuestras finanzas personales pasa por el control de nuestros gastos, reduciendo los llamados “gastos hormiga”, que por más pequeños que sean en un momento dado podrían ocasionar un agujero en nuestras finanzas.
La virtud del ahorro es una sana costumbre, si pretendemos mantener la salud de nuestras finanzas, que nos permitan a posteriori poder invertir, haciendo crecer nuestro dinero, y aprovechando las virtudes que encierran el interés compuesto que nos generan los ingresos pasivos.
Lo recomendable es que podamos asumir riesgos adecuados, en donde resalta la virtud de saber elegir la deuda buena, que es aquella en la que pedimos dinero prestado con el objetivo de adquirir bienes o realizar inversiones que nos irán reportando un flujo de dinero para su repago a futuro.
Los préstamos hipotecarios siempre y cuando no represente riesgos más allá de los niveles normales, nos permiten acceder a financiaciones de largo plazo, con cuotas que se adecuen a nuestra capacidad generadora de fondos, fortaleciendo nuestro patrimonio.
Alcanzar la libertad financiera es positivo, pero también requiere de una planificación previa con objetivos y metas claras.
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Los ingresos pasivos ayudan a fortalecer nuestro patrimonio
- Dr. Juan Carlos Zárate Lázaro
- MBA
- Consultor Financiero
Nuestros niveles de ingresos se incorporan a la economía doméstica producto de las prestaciones de nuestros servicios personales, ya sean en relación de dependencia o en forma personal. Van reciclándose para convertirse en gasto, ahorro y en inversión.
Esa masa de inversiones que uno realiza es la que se va regenerando y produciendo nuevos ingresos, que vuelven a la economía personal para recomenzar nuevamente el ciclo natural del dinero.
Los ingresos que percibimos van a nuestros peculios o cuentas personales derivados de las actividades remunerativas que realizamos, y es el momento cuando debemos hacer la separación para destinarl una parte a los gastos y otra al ahorro.
Esta última es la que luego ingresa a la órbita de la inversión y nos va generando nuevos ingresos derivados de los intereses que van devengando a lo que llamamos pasivo, lo cual razonablemente administrado puede tornar que nuestros niveles de disponibilidades y de patrimonio neto vayan incrementándose.
Lo ideal para que podamos organizar razonablemente nuestras finanzas personales es que podamos aplicar la regla 50/30/20.
Los trabajadores en relación de dependencia que poseen un sueldo mensual deberán tomar el neto resultante, luego de deducidos los diversos descuentos, en tanto aquellos que perciben ingresos variables en concepto de comisiones, ventas u honorarios deberán calcular un promedio mensual en base a lo percibido durante el último año.
En función a lo expuesto precedentemente, esta regla nos lleva a separar como máximo un 50 % de nuestros ingresos para aplicarlo a gastos necesarios, que no deberán confundirse con los gastos deseados.
Para que la regla pueda resultar como esperamos, no debemos mezclar ambos gastos, pues estaremos auto engañándonos. Ese no es nuestro objetivo primario.
Los gastos rígidos deberán estar en función a nuestra realidad económica. Ejemplo, el valor de alquiler de una casa o departamento no debería superar el 25 o 30 % de nuestro salario que nos permita contar con un margen para la cobertura de los otros gastos, que también los debemos ir erogando en forma mensual.
No estamos diciendo que no podríamos darnos un gustito de vez en cuando en comprar más allá de lo necesario, sino que limitando el monto global de los gastos deseados a nuestro presupuesto, no destinándolo más del 30 % de nuestros ingresos netos mensuales.
El 20 % restante debemos destinarlo a la cobertura de obligaciones financieras que comprenden el ahorro, como la previsión para nuestro retiro (aplicable incluso en caso que podamos tener un ingreso por jubilación), así también, como la de deudas comerciales contraídas.
En el supuesto caso de que no tengamos obligaciones pendientes con terceros, lo ideal sería que podamos destinar ese 20 % íntegramente al ahorro e inversión, posibilitando así la formación de un colchón financiero para más adelante estos ingresos pasivos generados en concepto de intereses harán acrecentar nuestro capital.
En el caso de nuestros pasivos por tarjetas de crédito o sobregiros en cuenta corriente, la prioridad debería ser cancelarlas cuanto antes, lo que nos permitirá dejar de pagar intereses y gastos que conllevan pudiendo así agregar dicho monto a nuestros ahorros.
Independientemente a lo que podamos destinar al ahorro tanto a la vista como a plazo fijo, tenemos al mercado de capitales, que ha venido observando un crecimiento y expansión importante en los últimos años a través de las inversiones en diversos tipos de instrumentos financieros en moneda local y en dólares de corto, mediano y largo plazo, que nos podrá generar ingresos pasivos en concepto de intereses incluso mayor a lo que nos pueda ofrecer el sistema financiero, dada la ausencia de intermediación financiera, permitiendo a los emisores (empresas corporativas y financieras) diseñar su propio prospecto de emisión de bonos de renta fija, en función a su flujo de caja actual y proyectado.