La madre de Dios nos enseña a priorizar el bien de las comunidades, de las familias, de nuestros pueblos y ciudades, trabajando por el bienestar de todos, fue el tema de la reflexión central de la misa de este domingo 7, día del novenario de la Virgen de Caacupé presidido por el presbítero César Nery Villagra. También se refirió sobre asumir un compromiso con el bien común y la justicia social.

Asimismo el religioso indicó que “ella con su ejemplo pone en segundo plano su interés personal con el fin de favorecer al que más necesita. Así auxilió a su prima Santa Isabel y nuestra vocación cristiana nos impulsa a crear también las condiciones para que ancianos, hombres, mujeres, jóvenes y niños alcancen su plena realización”.

Añadió que “Dios no desea que el hombre se pierda, quiere que se salve porque anhela que todos vivamos bien, que vivamos dignamente. La liturgia de la palabra que se ha proclamado nos propone reflexionar sobre la denuncia del profeta Ezequiel, sobre la oración del salmista que proclama la justicia de Dios y sobre la parábola del samaritano misericordioso”.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Te puede interesar: Refuerzan peajes para agilizar el tránsito por la peregrinación a Caacupé

El religioso también sostuvo que “la ley está al servicio del hombre, y no el hombre al servicio de la ley, dice Jesucristo en Marcos 2, 27, 28. Si la ley es inquisitorial, arbitraria e injusta, debe ser modificada, porque es una ley injusta que oprime, y en cuanto tal, convertida en un nuevo ídolo. Y de hecho, esta problemática ideológica tiende a reproducirse en nuestros estamentos jurídicos, y también en nuestras estructuras eclesiales”, reflexionó.

Recordó ´la frase "Haz el bien sin mirar a quién. El mensaje de la narración queda sintetizado en lo que se deduce de la respuesta que da el maestro de la ley. Prójimo es el que se hace cercano a todo necesitado que encontramos en nuestro camino, todo aquel que puede ser objeto de nuestra compasión y de nuestros desvelos, por encima incluso de nuestros vínculos étnicos o de nuestras convicciones religiosas”, indicó.

Por ultimo, señaló que “la figura del samaritano misericordioso, en la que podemos entrever al mismo Jesús, nos impulsa a todos los cristianos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a brindar nuestra ayuda y protección personal y social efectiva para todos, sin distinción alguna, a tender la mano y prestar el auxilio necesario y oportuno al que sufre y padece de tantos límites y pasa por tantas penurias, que en este tiempo de adviento, tiempo de expectación, de preparación para la Navidad, María Santísima, nuestra Madre, la Virgen de los Milagros de Caacupé, nos guíe hacia Cristo con el fin de construir una sociedad solidaria, donde el bien común marque el horizonte de nuestra experiencia comunitaria”.

Podes leer: Aumenta el movimiento de gente en la Estación de Buses de Asunción

Déjanos tus comentarios en Voiz