Rodrigo Calonga, un artista paraguayo que se encuentra residiendo en Río de Janeiro, Brasil, contó orgulloso su vivencia en el vecino país y cómo logró enlazar su profesión con un nuevo campo, con su formación en psicoanálisis clínico.
“Vivir en Río de Janeiro es como estar en un escenario gigantesco donde la vida te exige crecer todos los días. Acá tuve la oportunidad de trabajar para Netflix, Disney, Globo y actualmente en el marketing de la escuela de actores de la Red Globo “Escola de atores Wolf Maya ”… cosas que yo soñaba cuando todavía hacía teatro en el sótano de la Facultad de Filosofía de la UNA, con pocos recursos pero con un corazón enorme. Sin embargo, lo que más sorprende a los brasileños es cuando descubren que hablo guaraní. Se quedan maravillados y me dicen: “Nossa Paraguaio, você fala guaraní?”, señaló a La Nación/Nación Media.
Comentó que aprendió el idioma guaraní con su abuela, y luego fue perfeccionándolo en la escuela, en el colegio, y hasta en Psicología y Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Asunción, donde también se enseña el idioma oficial.
“Pero también estoy muy orgulloso de todo lo que hice en Paraguay: hice mucho teatro, muchas novelas, muchos comerciales. Hace poco subí un comercial paraguayo donde mi personaje soñaba con construir una escuela y el pueblo le ayudaba, y ahora ese video volvió a viralizar; todos los días me llegan “me gusta” Mas de 15 mil. Eso me recuerda que mi país todavía me mira y me acompaña”, expresó.
El joven profesional manifestó que hoy vive una etapa de expansión formándose en Psicoanálisis Clínico en la Asociación Brasileira de Psicoanálisis Clínico, donde se formó para ser Terapeuta Armonizador Emocional.
“Esta formación me permite unir mis dos mundos: el arte y la salud mental. El teatro me enseñó a sentir; el psicoanálisis me enseña a comprender. Y juntos, se vuelven una herramienta de sanación. Mi formación en la Asociación Brasileira de Psicoanálisis Clínico, sumada a mi preparación como Terapeuta Armonizador Emocional, me permite trabajar de forma integral, mezclando arte, mente y emoción”, significó.
Mencionó que siempre le gustó observar a las personas, sus emociones, su historia. “Por eso estudié Psicología en la UNA, y Ciencias de la Comunicación, donde me recibí como periodista en la Universidad Nacional de Asunción. Mi camino académico siempre estuvo ligado a entender al ser humano desde diferentes ángulos”, resaltó.
“En el teatro veía procesos intensos, compañeros atravesando momentos profundos, y sentí la necesidad de acompañar desde un lugar más profesional, más humano. Ahí apareció el psicoanálisis, como una herramienta exacta, ética y sensible”, añadió.
Rodrigo busca que su ejemplo de vida sirva de inspiración a otros artistas paraguayos. “Si yo pude salir de Pedro Juan Caballero, estudiar, trabajar afuera y construir una carrera internacional, cualquiera con ñe’ẽ, ñe’êporã y disciplina también puede hacerlo. El mundo es grande, y Paraguay tiene talentos enormes”, remarcó.
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Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio
“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Axander “Suricoma” Babich, mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial.
- Por Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.
En sus redes sociales posteó su ranking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.
Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque este se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca.
“HUYAMOS DE LA GUERRA”
Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas, uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.
“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica.
“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, ‘señales de alerta’ y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.
Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.
También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.
Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.
TEMAS FAVORITOS
Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.
“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: ‘Vedutas del Paraguay’, ‘Rohayhu Paraguay’ y ‘Paraguay Futurista’. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.
“De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.
En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del Settecento (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.
Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.
En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico (0987) 202-065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.
En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.
LA ANARKIOGRAFÍA
Suricoma desarrolló un concepto particular: la Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.
Explica entonces que “la idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).
Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.
Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.
MIRAR Y SER MIRADO
Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.
Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.
“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye.
Un “marcante” casual
Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.
“¿Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.
Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí Suricoma ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.
Un llamado a la paz
“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Járkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander Suricoma Babich con nostalgia y algún dolor.
Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.
A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime ‘Un viento llamado amnesia’ (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”. Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.
“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudointereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.
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Río de Janeiro: la ciudad que se descubre más allá del mar
Lourdes Pintos
lourdes.pintos@nacionmedia.com
Cuando hablamos de Río de Janeiro, uno de los destinos preferidos de los paraguayos a la hora de salir de vacaciones, lo primero que se nos viene a la mente es playa, arena tibia y un sol radiante típico del Atlántico. Pero durante cinco días, la “Cidade Maravilhosa” se mostró distinta, con cielo gris, lluvias intermitentes y el mar como telón de fondo más que como protagonista.
Lejos de arruinar la experiencia, el clima terminó revelando la otra cara de la ciudad, una que se disfruta entre miradores, museos, gastronomía, música, baile y barrios llenos de historia.
Bajo esa perspectiva, un grupo de periodistas de Paraguay realizó un tour por Río de Janeiro, que incluyó algunos de los sitios más representativos, combinando paisajes icónicos, espacios culturales y experiencias ligadas a la historia y la identidad carioca. El itinerario invita a mirar Río desde otro ángulo, más allá de la tradicional postal de playa. La Nación estuvo allí, captando toda esa experiencia.
Entre nubes, Río sigue brillando
Aunque el cielo se presentó cubierto y la lluvia diariamente regaba la ciudad, Río no perdió su encanto, simplemente cambió de ritmo. Lejos del bullicio de la playa y el sol intenso, esta versión fue más introvertida, los paisajes resaltaban en su máximo esplendor y cada rincón invitaba a ser descubierto con otra mirada.
Además de sus playas mundialmente conocidas, Río de Janeiro también se presenta como una ciudad de contrastes, donde la naturaleza y la urbanización conviven en perfecta armonía. Sus paisajes imponentes invitan a descubrir sitios que se destacan por su historia, la cultura y una geografía privilegiada.
Uno de ellos es el Pan de Azúcar, con vistas panorámicas que ya se pueden apreciar incluso desde el teleférico. La experiencia se transforma en la cima, mirando el atardecer desde la Embaixada Carioca, saboreando sus tragos y menús mientras la tarde tiñe a la ciudad.
No podemos dejar atrás al emblemático Cristo Redentor. Llegar hasta él es apreciar, durante el viaje en tren, las magníficas postales que nos regala la selva, para finalmente verlo allí, abrazando la ciudad desde las alturas.
A esto se suma la calma del Jardín Botánico, un refugio natural que permite conectar con la biodiversidad en medio de la urbanización, cada rincón ofrece una experiencia única e inolvidable.
Recorrer estos lugares es adentrarse en el alma de Río y aunque la lluvia se robe el protagonismo, sus playas son una verdadera joya que no podemos dejar de visitar. El Jeep Tour por las principales playas de Barra da Tijuca es la propuesta ideal para apreciar ese paisaje.
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Historia viva y experiencias inmersivas
Río de Janeiro también sorprende en el ámbito cultural. En el corazón del centro histórico, el Real Gabinete Portugues de Leitura, considerado una joya viva por su estructura arquitectónica, nos transporta a otra época. Sus amplias estanterías invitan a perderse entre libros e historia, ya que es uno de esos espacios donde el tiempo parece detenerse.
Sin embargo, la experiencia cultural también se proyecta hacia el futuro. En el Museu do Amanhã, la propuesta va más allá de lo tradicional. A través de instalaciones interactivas y recursos tecnológicos, el visitante se sumerge en un recorrido sensorial que invita a reflexionar sobre el futuro del planeta.
Se trata de un viaje hacia un mundo posible, donde la ciencia, la innovación y la conciencia ambiental se combinan en una experiencia inmersiva verdaderamente sorprendente.
Gastronomía: el alma de una ciudad que se degusta
En estos cinco días, la gastronomía se convirtió en una de las grandes protagonistas del recorrido. En cada parada, Río de Janeiro propuso una experiencia donde los sabores iban de la mano con la historia, la mezcla cultural y la vida cotidiana.
Desde platos tradicionales hasta contemporáneos, la cocina carioca refleja su propia identidad. Ingredientes locales, técnicas heredadas y una marcada creatividad se combinan para dar forma a variadas propuestas.
La primera parada fue Assador, un restaurante de carnes que ofrece al público los mejores cortes seleccionados, directos desde el fuego a la mesa; además de tradicionales tragos como la caipiriña y los infaltables postres. Cada plato está pensado para complacer a los paladares más exigentes.
Siguiendo el recorrido gastronómico, nos encontramos con un rincón que combina tradición y sofisticación con un aire más relajado: Trattoria Alloro, en el hotel Windsor Tower, de Barra da Tijuca.
El lugar invita a disfrutar de pastas artesanales y pizzas de fermentación natural, donde cada plato lo preparan con cuidado y creatividad, desde la frescura de una Caprese Alloro hasta el sabor intenso del tournedó de filete Rossini.
Ir a Alloro, además del buen comer, es vivir una experiencia que celebra el sabor, la tradición y la innovación en cada detalle.
Pero si lo que desean es compartir con amigos, saborear un delicioso menú acompañado de tragos y una vista encantadora, Maguje es la propuesta ideal; propone un ambiente acogedor para que cada encuentro sea un momento especial.
Largas filas aguardando ingresar, confirman que la Confitaría Colombo es una de las favoritas de los turistas. Sus vitrales, espejos, el ascensor, la convierten en un lugar con glamour y elegancia, desde 1894.
Sentarse allí es hacer una pausa y disfrutar de clásicos como el café con leche, acompañado de su ya tradicional pastelería artesanal, la preferida de quienes la visitan. Colombo es el tipo de lugar donde no hay cabida para el apuro.
Por otro lado, Sabores de Gabriela propone un recorrido completamente distinto, pero igual de auténtico. Inspirado en la esencia de Bahía, este espacio celebra la cocina brasileña con platos tradicionales como moqueca, acarajé, mariscos y muchos otros ingredientes que conectan con las raíces afrobrasileñas.
Más que una pausa entre actividades, cada comida es una invitación a entender Río desde otro lugar: el de sus mesas, sus aromas y esa calidez tan característica que transforma cualquier plato en una experiencia compartida.
Entre samba y escenario
Río no baja el telón ni siquiera de día. La ciudad ofrece experiencias para todos los gustos y una de ellas es el Carnaval Experience, una propuesta que nos lleva a descubrir el detrás de escena del carnaval más famoso del mundo.
Entre trajes deslumbrantes, samba, carrosas y relatos, el visitante no solo observa, sino que se vuelve parte de ese universo donde se mezclan el color y la pasión de las distintas escuelas.
Pero cuando el sol empieza a caer, la escena carioca se transforma, siempre manteniendo su intensidad. Sobresalen espacios como el Roxy Dinner Show, que ofrece gastronomía y un espectáculo de primer nivel, que celebra la música y la identidad brasileña.
A su vez, el Río Scenarium derrocha su encanto en una casona llena de historia, donde cada rincón vibra con samba en vivo, objetos antiguos, mucho show y bailes; es el lugar perfecto para despedirse de la ciudad y quedarse con la mejor de las experiencias y confirmando que en Río la esencia festiva no entiende de horarios.
Conexión directa, experiencia completa
El viaje a Río de Janeiro empieza incluso antes de aterrizar. La posibilidad de volar de forma directa desde Paraguay a un precio ultra bajo y sin escalas, es posible con JetSMART, que cuenta con una flota regional de más de 50 aviones y fue reconocida por Skytrax en 2025 como la mejor aerolínea low cost de Sudamérica y por ch-aviation como la compañía con la flota más joven de la región por tercer año consecutivo.
Esto cambia por completo la experiencia, porque combina lo accesible con lo práctico, en un vuelo puntual y sin escalas, trasladando al turista desde el Silvio Pettirossi hasta el Aeropuerto Río Galeao, en menos de dos horas. Una puerta que se abre a escapadas más simples, pero igual de memorables.
Una vez llegado a destino, la estadía encuentra su equilibrio entre descanso y ubicación. En Barra da Tijuca, el hotel Radisson Barra ofrece una propuesta moderna y relajada, ideal para quienes buscan amplitud y tranquilidad cerca del mar.
Sin embargo, la energía vibrante de Copacabana se vive de cerca en el hotel Windsor, donde cada jornada se siente parte de la postal carioca.
Detrás de cada experiencia se encuentra Visit Rio, que no solo invita a descubrir la ciudad, sino que la revela desde adentro, conectando al turista desde su propia esencia. En ese recorrido, nombres propios dejan huellas: como Gustavo, nuestro guía, que con conocimiento, calidez y un carisma contagioso transformó cada día en una historia viva.
Río de Janeiro no se resume solo en sol y arena, incluso bajo el cielo gris, la ciudad despliega su magia en cada rincón, sabor y en cada encuentro. Es un destino que se reinventa, abraza y sorprende.
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Operación policial en Rio abatió a jefe narco del Comando Vermelho
Una operación policial en Rio de Janeiro dejó ayer miércoles al menos ocho muertos, entre ellos uno de los jefes narcotraficantes más veteranos y buscados del país, indicaron las autoridades. Unos 150 efectivos del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), con apoyo de dos vehículos blindados, se desplegaron desde la madrugada en varias favelas del turístico barrio de Santa Teresa, en la zona central de la ciudad.
En los enfrentamientos fue abatido el narcotraficante Claudio Augusto dos Santos, de 55 años, que tenía al menos ocho órdenes de arresto pendientes por secuestro, tráfico de drogas y homicidio, explicó en conferencia de prensa el jefe de la Policía Militar, Marcelo Menezes Nogueira. Las autoridades lo señalaban como figura clave del Comando Vermelho (CV), una de las mayores facciones criminales de Brasil.
La policía abatió a otros seis presuntos delincuentes y arrestó a 116 personas durante el operativo, según un comunicado. El octavo fallecido fue un residente de la zona que los traficantes tomaron como rehén junto a su pareja, indicó Menezes Nogueira. Durante una negociación de unos 20 minutos, los delincuentes abrieron fuego y el hombre recibió un disparo en la cabeza. La mujer sobrevivió.
Los uniformados decomisaron 21 armas, 105 kilos de cocaína y otros 611 de marihuana. En represalia al operativo policial, desconocidos incendiaron un autobús en una importante avenida del centro de Rio y levantaron barricadas con otros. “Ellos subieron, me pidieron que sacara a los pasajeros y prendieron fuego al autobús. Fue todo muy rápido”, dijo a la AFP su conductor, Marcio Souza, aun conmocionado, al describir la situación como “horrible”.
Menezes Nogueira atribuyó estas acciones a miembros del CV. La operación generó caos en la zona céntrica de Rio. Cuatro personas fueron detenidas por obstrucción de vías, dijo la policía. La acción se produce cinco meses después de la operación más letal de la historia de Brasil: el 28 de octubre, un megaoperativo en dos complejos de favelas de Rio dejó 117 presuntos delincuentes y cuatro policías muertos.
Organismos de derechos humanos protestaron y el propio presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó el hecho de “matanza”. Este miércoles pasado, en paralelo, la policía de investigaciones de Brasil junto a otras fuerzas desplegó una operación coordinada en 15 estados contra organizaciones vinculadas al narcotráfico y el tráfico de armas.
El operativo ocurre además cuando el gobierno de Lula gestiona ante Washington, según medios, que no designe al CV ni al Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas, una clasificación que la administración Trump ya aplicó a varios cárteles latinoamericanos. Un portavoz del Departamento de Estado señaló a la AFP que ambas organizaciones son “amenazas significativas para la seguridad regional” y precisó que no se pronuncia por anticipado sobre tales designaciones.
Fuente: AFP.
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Turismo con dron, la nueva atracción en las favelas de Rio de Janeiro
Mientras hacen fila, algunas turistas se retocan el maquillaje para desfilar en la azotea de una casita en la mayor favela de Rio de Janeiro, posando para un dron que se aleja y muestra la vista aérea de la comunidad en la ladera. Con una base musical pegadiza, el video de la favela de Rocinha se ha viralizado en las redes sociales justo cuando Rio registra cifras récord de turistas.
El éxito de la atracción es tal que algunos visitantes esperan hasta dos horas para grabarse, por un precio de al menos 150 reales (30 dólares). Recientemente, hasta hubo un pedido de matrimonio. Pero también ha generado cierta incomodidad, con decenas de comentarios que acusan a los visitantes de romantizar la pobreza y el crimen en una comunidad de bajos ingresos donde operan narcotraficantes.
“No estamos romantizando la pobreza. Queremos cambiar el prejuicio que existe en la mente de la gente”, niega a la AFP Renan Monteiro, fundador de la empresa Na Favela Turismo. El video es fruto de los esfuerzos por mostrar a los turistas “el lado positivo de la favela”, sostiene. Monteiro explica que estos solo pueden llegar a la azotea para filmarse a través de un tour, en el que recorren un laberinto de callejones, visitan a artistas locales o asisten a un espectáculo de capoeira, mientras los vecinos siguen con su vida diaria.
Rocinha “tiene esta imagen de que es algo malo, peligroso... A mí me pareció realmente encantador ver el ambiente”, dice Gabriel Pai, un costarricense de 38 años, tras posar para su toma con dron. Ingrid Ohara, una influencer brasileña con 12 millones de seguidores en Instagram y 20 millones en TikTok, tampoco quiso perderse la oportunidad.
Cruza la azotea con gorro de baño y bata antes de quitársela para revelar un vestido diminuto, girando mientras el dron se aleja. “Estos videos que hago tienen muchas visualizaciones, y por eso quería hacer uno en Rocinha, porque se está volviendo viral en todo el mundo”, dice a la AFP. Las imágenes “muestran nuestro país, nuestro Rio de Janeiro, esto forma parte de nuestra cultura”, agrega.
“Turismo tipo safari”
Monteiro, que creció en Rocinha, recuerda los primeros tiempos del turismo “tipo safari” en la favela, cuando los extranjeros aparecían en jeeps descubiertos. En 2017, una turista española fue asesinada por un disparo durante un tiroteo entre la policía y narcotraficantes y el turismo se paralizó. Cuando se reanudó años después, Monteiro buscó una forma segura de mostrar la favela, en la que viven más de 70.000 personas.
Junto a líderes comunitarios, trazó rutas turísticas y creó una aplicación para seguir la ubicación de los guías. Si hay una operación policial contra narcotraficantes, los guías se comunican para cancelar las visitas en curso. Su empresa ha formado a 300 guías locales y a diez pilotos de dron.
El piloto Pedro Lucas, de 19 años, dijo que tenía pocas perspectivas antes de que este trabajo “cambiara” su vida. “Gano una buena cantidad de dinero y sería bueno que más gente de la favela tuviera la misma oportunidad”. Los propietarios de 26 azoteas y terrazas de Rocinha y la vecina Vidigal también cobran para permitir las visitas turísticas.
“Un contraste exótico”
El turismo en Rio, famosa sobre todo por sus playas, el Carnaval o el Cristo Redentor, se ha disparado recientemente. La agencia gubernamental de turismo Embratur dijo a la AFP que solo en enero hubo casi 290.000 visitantes internacionales, una cifra récord. En febrero, Na Favela Turismo registró 41.000 visitantes en Rocinha y Vidigal. Claudiane Pereira dos Santos, una empleada doméstica de 50 años, celebra la “fiebre” turística. “La gente asocia (Rocinha) inmediatamente con el crimen. Y no es así. Hay mucha gente trabajadora, gente maravillosa”.
“Reconozco que algunos residentes ven esto como una fuente legítima de ingresos”, dice Cecilia Olliveira, directora ejecutiva del Instituto Fogo Cruzado, que monitorea la violencia armada en comunidades de bajos ingresos. “El problema surge cuando la favela deja de ser un barrio vibrante y complejo atravesado por desigualdades y se convierte simplemente en un contraste exótico o en el telón de fondo de contenidos impactantes”, lamenta.
Fuente: AFP.