Con la finalidad de aportar información que posibilite la recuperación ambiental y gestión sostenible del lago Ypacaraí, un equipo de investigadores internacionales del Instituto Max Planck de Geoantropología (Alemania) y la Universidad de Exeter (Reino Unido) lleva adelante trabajos de caracterización paleoecológica.
Las tareas comprenden la realización de colecta de sedimentos en diversos puntos del lago, lo que permitirá analizar rastros de polen, carbón, semillas, fósiles y otros indicadores que revelan cómo ha cambiado el entorno a lo largo del tiempo.
Según se informó, la investigación busca reconstruir la historia cultural y paleoambiental de Paraguay, desde los primeros asentamientos humanos hasta la época colonial y pone énfasis en la evolución ambiental del lago Ypacaraí desde el Pleistoceno tardío (Última Edad de Hielo) hasta la actualidad.
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Los trabajos cuentan con el acompañamiento de la Dirección de Agua Potable y Saneamiento (Dapsan), dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Además del apoyo de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), a través de los Fondos de Cultura 2025; la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), así como de las instituciones del exterior que desarrollan la investigación.
Desde el Programa de Saneamiento de la Cuenca del Lago Ypacaraí del MOPC destacaron esta acción que refuerza el enfoque de educación ambiental y aporta una línea base histórica sobre la calidad del agua y los sedimentos, elementos esenciales para diseñar acciones de recuperación y conservación.
Expondrán técnicas
El 3 de diciembre, a las 18:30, en el museo Andrés Barbero, se desarrollará una conferencia en la que se expondrán las técnicas empleadas en el proyecto y su aplicación en otros sitios de América del Sur. La actividad libre y gratuita.
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Tatuaje delató a asaltante de una bodega y quedó detenido
Agentes de la Policía Nacional detuvieron en la fecha a un presunto delincuente tras ser identificado por un tatuaje en el cuello, que si bien fue modificado se pudo corroborar su identidad a través del sistema AFIS de la Policía Nacional.
Se trata de Claudio Alexis Castillo Irala, quien posee varios antecedentes y participó de un asalto a mano armada ocurrido en una bodega de Mariano Roque Alonso en noviembre del año pasado. El bandido volvió a delinquir tras haber salido de la cárcel hace seis meses, según datos recabados por los investigadores.
Mediante imágenes de circuito cerrado, se observó cuando un grupo de malhechores entra al negocio amenazando a los empleados del lugar. Utilizaban cascos, ropa oscura, guantes, armas de fuego a fin de evitar su identificación ante las cámaras. Sin embargo, un tatuaje delató a uno de ellos, permitiendo su detención.
El tatuaje fue fundamental para que los investigadores logren identificarlo. El hombre fue atrapado el día de hoy tras una serie de allanamientos en Areguá.
Otro detalle importante para los investigadores fue que ni bien cometió el asalto se modificó levemente el tatuaje para tratar de despistar a los intervinientes. Una cruz a la que se le agregó unas alas a ambos lados en el lado izquierdo del cuello. Pero, el cambio fue detectado por sistema AFIS de la Policía Nacional.
“A través del sistema de circuito cerrado que nos proporcionaron en el lugar se pudo identificar algunas imágenes y tatuajes. A raíz de eso se llegó a identificar a uno de los supuestos autores”, precisó el comisario Jaime Vera, en declaraciones a NPY.
Tras la identificación del malviviente, el personal policial procedió a la detención de uno de los implicados en el hecho de robo agravado, en donde fue víctima un comerciante de expendio y venta de bebidas.
“Se procedió al allanamiento en su vivienda, encontrando las vestimentas y a la persona identificada en el lugar. Procedimos a solicitar a través de AFIS las imágenes del mismo encontrando que el tatuaje fue modificado”, agregó el jefe policial.
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Costanera del Club Náutico en San Bernardino
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Teresa Parodi: “Lo que entró en el corazón del pueblo no se puede borrar fácilmente”
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Néstor Soto/Archivo
“¡Por supuesto que me enteré y voy a ir a la inauguración!”, asegura Teresa Parodi mostrando su alegría con la buena nueva. “Vi las fotos de la escultura y la verdad es que está exactamente como lo recuerdo… la estampa, el sombrero, la actitud, el ritmo y las cositas que están en la canoa. Me emociona mucho que eso esté pasando y tengo muchas ganas de estar”, cuenta en diálogo con La Nación/Nación Media desde Buenos Aires.
La escultura de Pedro Canoero, la canción que nació inspirada en un paseo por el lago Ypacaraí, tendrá un lugar destacado en la rotonda de los artesanos, lugar emblemático de la ciudad de San Bernardino, a pasos del histórico Hotel del Lago.
Se espera sea inaugurada a fines de febrero o principios de marzo en un festival que preparan las gestoras culturales Ana Scapinni y Marlene Sosa Lugo y que contará con la presencia de la propia Teresa Parodi y de artistas paraguayos que la acompañarán en la celebración.
La celebrada cantautora recuerda cómo surgió este tema en aquel lejano 1983 que tiene versiones de decenas de cantantes latinoamericanos, entre las que se destacan algunas de músicos paraguayos.
“Fue de día, antes de ir a tomar el avión. Había cantado en el Festival del Lago y antes de volver a Buenos Aires los organizadores nos llevaron a conocer el lago. Y ahí lo conocí a Pedro, que se convirtió en alguien inolvidable para mí, porque era un hombre realmente amable, amoroso, que amaba eso que hacía, que era pasear a la gente por el lago”, recuerda Teresa.
“Parecía realmente consustanciado con el paisaje y también sentía un amor tremendo por el lugar. Tenés que ver cómo hablaba del lago, del Paraguay, fue muy emocionante para mí. Tan es así que le pregunté en un momento, ¿y usted cómo se llama? Y él me dijo Pedro…, creo que me dijo el apellido también, pero no recuerdo”, sigue narrando.
“Me quedó grabado su nombre. Fuimos hablando en el paseo y él se dio cuenta que yo era correntina porque hablaba distinto de mis colegas que eran de Buenos Aires, de Córdoba, de distintos lugares. Y la verdad es que esa imagen, ese amor de él por su paisaje, pero fundamentalmente por su oficio de canoero, me fue tan impactante que bueno, en el camino, en el avión de regreso a Buenos Aires, escribí esa canción que nunca pensé que iba a tener toda la repercusión que tuvo en todas partes y que ahora termina en esta maravillosa escultura que representa a Pedro y a su canoa”, dice emocionada.
EL HOGAR FLOTANTE
“Veo que tiene todo lo que yo conté que él tenía, una radio a transistores, un calentadorcito de alcohol con una pavita; un mate y una mantita al lado del lugar donde remaba. Así mismo como lo recuerdo. Hacía una casita para él, ¿no?”, dice describiendo la similitud de la escultura con la imagen que atesora de aquella jornada.
La canoa como hogar flotante es una vivencia común para miles de pescadores y ribereños de toda la región, principalmente en los ríos Paraguay y Paraná, pero también en los cursos interiores, en los lagos y lagunas.
“En algún momento en la canción, por una cuestión de rima, hablo del río, pero es un canto al canoero, al oficio que late en toda la región. ¿Vos sabés, mi hijo, que después de muchos años, hace poco, estuve en los Esteros del Ibera y paseé también con un canoero y ¿cómo te crees que se llamaba? Sí… ¡Pedro!”.
SECRETO DEVELADO
José Quevedo Allende, fotógrafo y gestor cultural, fue el ideólogo de la iniciativa que comenzó a viralizarse en redes sociales por un curioso accidente.
“¡Lo teníamos guardado todo bajo siete llaves!”, dice entre risas dando cuenta que una tormenta hace 15 días hizo volar las carpas que cubrían al conjunto escultórico del Pedro Canoero que se venía armando en secreto y la gente comenzó a sacarle fotos y todo cobró una dimensión más grande de lo que esperaban.
“¡La gente ya sabe que Pedro Canoero es paraguayo!”, se entusiasma recordando que uno de los videos de los turistas llegó a las 450 mil vistas. “Está faltando hacer algunos camineros, la jardinería, los camineros inclusivos, pero se está trabajando a full para llegar a la inauguración que estimamos será a fines de febrero o marzo”
José recuerda que la idea se le ocurrió viendo una entrevista de Teresa Parodi con la periodista Silvia Lallana en la que reveló el origen de la canción. A partir de allí fue hablar con su amigo, el reconocido escultor Hugo Escobar y animarse a encarar la tarea.
“Estuvimos viendo los pro y los contra. Tenía que ser de chapa de metal para que sea más duradera y también necesitábamos una ubicación estratégica porque San Bernardino tiene atardeceres mágicos que convocan a gente de todo el mundo”, memora.
“La obra en sí va a tener muchos elementos que van a ayudar para que la gente sepa la historia narrada por Teresa a través de códigos QR y también acceder a varias versiones de Pedro Canoero interpretadas por ella, Mercedes Sosa, Generación, Antonio Tarragó Ros, Ricardo Flecha, etc. Estamos haciendo un playlist”, anticipa.
“Creemos que la belleza del conjunto escultórico, el buen sitio de emplazamiento y los diversos ingredientes que fuimos agregando harán del espacio un lugar que la gente va a querer visitar, va a querer tener la foto. Ahora mismo, sin ser todavía la inauguración oficial, todo el mundo está tomando fotos, están visitando y aunque le faltan muchas cosas ya está cumpliendo su misión”, apunta.
Quevedo recuerda que la obra fue posible gracias a la Municipalidad de San Bernardino, el Ministerio del Ambiente (Mades) y la Gobernación de Cordillera “que es la que está financiando, ellos se encargaron de todo y ayudaron a hacer crecer el proyecto”
PRENDERLE VELAS
Hugo Escobar está exultante con el resultado de su trabajo. Hace 25 años que moldea el hierro y una de sus obras más importantes es la escultura del papa Juan Pablo II que está emplazada en el predio de la Fuerza Aérea en Luque, pero también hace bustos, pequeños formatos.
“Básicamente trabajo la técnica del hierro batido, que consiste sencillamente en dar repetidos golpes a la chapa con martillo y corta hierro”, cuenta. Terminar el conjunto escultórico le llevó cuatro meses en una tarea donde lo acompañaron en la carpa montada en San Bernardino sus fieles compañeras, la soldadora eléctrica y la amoladora.
“Entiendo que este Pedro Canoero es un homenaje a todos los canoeros del Paraguay, un oficio de antaño porque sabemos que la gente usaba primero el cachiveo, que es una especie de tronco para moverse en las aguas. Después vino la canoa así que es un oficio antiquísimo y por supuesto sacrificado”, expresa.
“Es tan divertido, tan satisfactorio que la gente que se acerque en estos días y nosotros le expliquemos el contenido del conjunto escultórico… ¡Ya es una nueva atracción y esperemos que mueva a la gente para visitar más San Bernardino!”, se entusiasma.
“Teresa dice en la canción: ‘Sobre la canoa se te fue la vida’, una forma metafórica que le surge cuando ve la mantita, el calentadorcito, un radio a transistor, y quisimos plasmar ese espíritu y creo que lo conseguimos”, dice.
“Las esculturas dan mucha satisfacción, por ejemplo, una que hice en pequeño formato del papa Francisco le fue entregada en manos por el entonces nuncio apostólico de nuestro país, también me ponderaron mucho una que hice del toro cebú, pero siento que esta tiene algo especial”, apunta. “Vos sabés que a días de que la gente se enterara de esto, se anunció un plan para limpiar el lago Ypacaraí, así que habrá que prenderle vela a Pedro Canoero y en una de esas”, se anima el escultor.
Paraguay, la otra patria
Teresa Parodi tiene una especial relación con nuestro país al que regresa siempre desde muy joven. “Siempre digo que si no viviera en la Argentina y tuviera que elegir un lugar donde vivir, elegiría el Paraguay. Amo ese país profundamente, pero lo amo desde muy jovencita, desde muy niña, cuando viajaba mucho con mi padre y mi madre a ver familiares”, recuerda.
“La verdad que me enamoré de esa tierra, de esa gente, de su música, su cultura, su lengua, es muy importante para mí”.
La cantautora lamenta no poder hablar el guaraní. “No hablo, ¡vos sabés qué lástima!, porque en Corrientes no nos enseñaban…”, dice con el tono de quien se perdió algo importante en la vida.
“Ahora creo que se está empezando a considerar enseñar no sé si como obligatoriamente, pero sí en las escuelas por lo menos se habla más”, cuenta. “Las poquitas palabras que aprendí las sabía por algunas personas que trabajaron en mi casa, porque en el campo en Corrientes se habla mucho el guaraní.
Entonces yo escuchaba en la cocina de la casa de mi madre cuando era chica que las mujeres cantaban y hablaban en guaraní y algunas palabras me quedaron, en mi lenguaje cotidiano inclusive”.
Parodi lo siente: “Pero qué lástima, hubiera sido tan fácil porque de niños es cuando mejor se aprende, ¿verdad? Es una lengua bellísima, dulcísima, riquísima y que inspira mucho porque es muy melodiosa, inclusive me resulta facilísimo pronunciar las palabras en guaraní porque se ve que tengo el oído acostumbrado.
¡Me encantaría saber! Las hermanitas Vera, que son unas chamameceras maravillosas, hablan perfecto y me hablan y yo les pido que no me hablen porque sufro”, dice riendo. Recuerda también que “como artista viajé muchas veces, sé que mis canciones se cantan allí, como por ejemplo ‘Canción para Verónica’, y bueno, Ricardo Flecha es un amigo de hace muchos años. Con él he ido a cantar muchas veces y él canta muchas canciones mías, entonces la verdad es como un lugar tremendamente familiar para mí”.
Sobre el panorama de la música litoraleña apunta que “hay como siempre una enorme cantidad de nombres nuevos para pensar nuestra música y que están apostando mucho. Creo que las nuevas generaciones están volviendo a la música de raíz folclórica. En mi país está pasando, pero siento que también es regional”, señala.
“Fijate en el chamamé, hablamos de un ritmo que tiene una gran presencia en la región, como la polca o las galopas para ustedes y generan una profunda identidad cultural que hace que se puedan plantar en el mundo y ser escuchados porque no existe otra gente que haga eso. Y las nuevas generaciones, de alguna manera, están sintiéndose convocadas por esa música profunda que tiene historia para nosotros, que son representativas, que te hacen emocionar y que simplemente con escucharla te hace sentir que eso te pertenece… ¡eso es muy hermoso!”, define.
Cuenta también que sigue las redes sociales “que te hacen poder estar en todas partes al mismo tiempo y poder enterarte de todas las cosas que van pasando en todos lados con la música y siento que hay muchísima generación de jóvenes inclusive de raperos en toda América que están volviendo a las raíces de una manera contundente y eso me parece maravilloso porque Latinoamérica es riquísima en sus formas musicales. Más allá de la incidencia del mercado que también distrae, digamos que a veces pareciera que ya desaparece, pero nunca se va del todo la música popular”.
Entonces Teresa recuerda a la gran “mater” de la canción continental: “Mercedes Sosa decía siempre que ‘lo que entró en el corazón del pueblo no se puede borrar fácilmente’, y coincido en eso totalmente con ella totalmente”.
Parodi trabaja actualmente en un nuevo disco que llevará por nombre “Hasta que amanezca”, que adelantó estará en plataformas en marzo próximo. “Hay composiciones nuevas y hay un par que ya había grabado, que estoy revisitando con artistas invitadas. Además, tengo varios invitados en el disco, pero hablaremos de eso cuando estemos juntos allá en San Bernardino”, promete.
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“Pedro Canoero”, un ancla de identidad a orillas del Ypacaraí
Una obra de arte inspirada en la icónica canción de Teresa Parodi, brinda el nuevo rostro cultural de San Bernardino.
San Bernardino sigue sumando razones para ser visitada más allá del verano. A orillas del Lago Ypacaraí avanza la obra “Pedro Canoero”, una escultura que convierte la memoria y el paisaje en experiencia, y que promete transformarse en un nuevo punto de encuentro para turistas, vecinos y amantes del arte.
Inspirada en la icónica canción de Teresa Parodi, la obra parte de una idea simple y poderosa, la experiencia se hizo canción y la canción se hizo escultura. El resultado es un homenaje visual a los canoeros del Paraguay, figuras inseparables del lago y de la identidad cultural de la zona, que ahora encuentran una expresión permanente en el espacio público.
Más que una intervención artística, “Pedro Canoero” se proyecta como un nuevo atractivo turístico-cultural. La escultura forma parte de una apuesta para consolidar a San Bernardino como ciudad de las esculturas, donde el arte dialoga con el entorno natural y suma valor a los recorridos urbanos y costeros.
El proyecto es impulsado por la gobernación de Cordillera y fue declarado de interés turístico y cultural, reforzando su rol dentro de la propuesta turística del departamento. La obra es además un homenaje al pescador paraguayo que inspiró a Parodi el conocido chamamé.
Es una escultura realizada por los artistas paraguayos José Quevedo Allende y Hugo Escobar, que prevé culminarse para el próximo mes de febrero. Una combinación de creatividad y trayectoria que dar forma a una pieza de fuerte carga simbólica, pensada para integrarse al paisaje del lago y convertirse en un nuevo ícono fotográfico de la ciudad.
Con la inauguración está prevista para marzo, “Pedro Canoero” se perfila como una parada obligada para quienes buscan experiencias que conecten naturaleza, cultura y relato. Una excusa más para redescubrir San Bernardino durante todo el año, desde una mirada más lenta, auténtica y profundamente local.