Un agente de policía sufrió serias lesiones tras volcar su vehículo. El accidente ocurrió cuando se dirigía en su automóvil con destino a la Dirección de Policía de Amambay, en la madrugada de este miércoles.
El percance se registró en las calles Daniel Diez y José Santo Lugo, barrio Obrero de Pedro Juan Caballero, cuando el uniformado se dirigía para la formación matutina, según datos recabados por los intervinientes.
La víctima fue identificada como Alder Noguera, mayor de edad, suboficial primero, quien presta servicio en la Comisaría 3.ª. Barrio Obrero de la capital departamental. El conductor perdió el control de su vehículo y terminó con las ruedas al cielo.
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A raíz del impacto, el agente sufrió un fuerte golpe que le produjo una fractura en la clavícula, lado izquierdo, además de otras escoriaciones en el cuerpo, según diagnóstico médico.
Tras el aparatoso vuelco de su vehículo, fue rápidamente auxiliado y trasladado en una patrullera de su unidad hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, para la atención médica correspondiente. El herido quedó internado.
La Policía inició una investigación para determinar las causas del siniestro. Se presume que la alta velocidad pudo haber contribuido en el percance vial. Se desconoce si estuvo involucrado en el hecho otro rodado.
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Ciudad del Este: investigan ataque a policía que llegaba a su domicilio
La Policía de Ciudad del Este investiga el ataque del que fue víctima un efectivo policial que llegaba a su casa junto con su hijo tras realizar una serie de pagos en el centro. Se presume que los hombres que estaban con la cara cubierta querían asaltar al uniformado o podría tratarse de un intento de sicariato.
Según el reporte policial, el hecho se registró ayer miércoles frente a la vivienda de la víctima ubicada sobre la calle Pablo Campos casi Las Hermanitas del barrio San Alfredo. Todo quedó gravado en imágenes de cámaras de seguridad que ya están en poder de los investigadores.
La víctima fue el suboficial mayor Víctor Benicio Cuellar, de 44 años, quien conducía una camioneta de color gris e iba en compañía de su hijo menor de edad hasta que fueron interceptados por un automóvil blanco de la marca Toyota modelo Premio. De vehículo descendió un hombre con quepis y lentes de sol, y realizó los disparos.
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Cuellar logró realizar una maniobra y pese a que quedó con los neumáticos pinchados por los disparos, logró llegar hasta sede de la comisaría séptima del barrio San José. Así también, pudo realizar algunos disparos con los que repelió a los hombres que dejaron de seguirlo cuando estaba llegando a la sede policial.
“Le preguntamos en el momento si había realizado compras de objetos de alto valor, realizó algún préstamo o retiro de dinero importante que llame la atención, pero dijo que no. Que fue al centro solo para realizar algunos pagos y nada más”, apuntó el comisario Osmar Cáceres, en entrevista con NPY.
El suboficial que presta servicio en centros educativos se encuentra de permiso por duelo porque la semana pasada falleció su padre. El fiscal Osvaldo Zaracho ordenó que todos los materiales audiovisuales sean recogidos para poder llegar a los presuntos atacantes y no se descarta un posible hecho de sicariato.
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El vehículo por excelencia
- Marcelo Pedroza
- Psicólogo y magíster en Educación
- mpedroza20@hotmail.com
El pasaje del Canto XVIII de la Ilíada condensa, con una sobriedad conmovedora, una intuición antropológica de enorme profundidad. Cuando Homero, a quien se le atribuye la autoria del poema épico citado, y quien se estima nació y murió en el siglo VIII a.C., pone en labios de Tetis las preguntas dirigida a Aquiles: “¿Por qué lloras?, ¿qué pena ha llegado a tu mente?”, las que no se limitan a describir una escena de consuelo materno, sino que articulan una comprensión temprana de la interioridad humana como ámbito que necesita ser dicho, expuesto y compartido.
Las interrogaciones no apuntan solo al llanto visible, sino a aquello que ha llegado a la mente. El dolor no es aquí un mero acontecimiento físico ni una reacción instintiva, sino una experiencia que atraviesa el plano interior y reclama el poder de la palabra. La emoción, en Homero, no queda encerrada en la subjetividad muda, vive en el lenguaje.
De allí la fuerza de las palabras aladas, (expresión homérica clásica que define las palabras eficaces, rápidas y significativas que fluyen del hablante al oyente), que no son simple ornamento poético, sino el vehículo por excelencia del tránsito afectivo desde el interior hacia el otro.
Este gesto homérico revela una concepción del ser humano en la que el sentir es inseparable de la expresión. El llanto de Aquiles no es debilidad, sino manifestación legítima de una conmoción del thymós, ese centro vital que denota la energía donde se anudan la ira, el dolor, el coraje, el ánimo y la pasión, ese todo que habita en el corazón.
El héroe, incluso en su grandeza épica, no queda exento de la vulnerabilidad, su humanidad se confirma precisamente en la posibilidad de llorar y de ser interpelado a decir lo que le acontece.
Desde esta perspectiva, el mundo homérico no aparece como un estadio primitivo de la conciencia, sino como un horizonte en el que ya se reconoce que la experiencia emocional exige un cauce simbólico. Expresar el dolor, no ocultarlo, es condición para habitarlo humanamente.
En ese sentido, Homero anticipa una constante que atraviesa las épocas: el ser humano, ayer como hoy, vive el tránsito de sus emociones y necesita narrarlas para no quedar absorbido por ellas.
Así, el diálogo entre Tetis y Aquiles no pertenece solo al pasado mítico. En él se cifra una verdad permanente: tanto en el dolor como en la alegría, el mundo interior busca palabra. Y en ese acto de decir lo que se siente, el ser humano se reconoce a sí mismo como tal, en continuidad silenciosa entre Homero y nuestro presente.
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Crimen del policía en Canindeyú sería por ajuste de cuentas o tendría trasfondo pasional
Un agente de la Policía Nacional fue asesinado este lunes por un hombre que circulaba a bordo de una motocicleta en Salto del Guairá, departamento de Canindeyú. Hasta el momento, los investigadores presumen que fue víctima de un ajuste de cuentas o de tinte pasional, por lo que prosigue la búsqueda del presunto autor.
Según el reporte policial, el hecho se registró en la madrugada de hoy frente a un local nocturno donde se encontraba este agente, que estaba de vacaciones, compartiendo con otras personas. En ese momento, el autor del presunto sicariato llegó a bordo de una motocicleta y disparó contra el uniformado.
Resultó víctima el sub oficial Crescencio Giménez Martínez, de 39 años. “El sujeto que estaba en la moto llegó, lo llamó por su sobrenombre y luego abrió fuego contra el policía que se encontraba de espalda, dos impactos dieron en la cabeza y uno en la espalda”, expresó Juan Alcaraz, periodista de SdG Noticias, en “Cuenta Final” de Canal GEN y Universo 970/Nación Media.
Apuntó que se está recolectando imágenes de cámaras de seguridad que se encuentran ubicados sobre la avenida Paraguay, para dar con el paradero del implicado. “La versión más fuerte que se maneja es un ajuste cuentas o un crimen pasional”, refirió.
Policía con antecedentes
El efectivo policial en el 2023 tuvo un inconveniente con relación al asalto a una distribuidora, donde se recuperó unos G. 400 millones, pero de este monto, se extraviaron unos G. 300 millones de la dependencia policial de Saltos del Guairá. Esto motivó su traslado a otro departamento en tanto se resolvía el hecho.
“El suboficial, también cuenta con antecedentes por violencia familiar y en aquella oportunidad fue catalogado como una persona bastante conflictiva ya en el departamento de Canindeyú, lo que también motivó su traslado”, puntualizó Alcaraz.
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Saltos del Guairá: policía de vacaciones fue atacado por sicario
Un policía fue baleado por un desconocido a primeras horas de este lunes mientras participaba de una ronda de tragos en la ciudad de Saltos del Guairá. La víctima fue identificada como Crecencio Giménez Martínez (39), suboficial mayor, con servicio en la Comisaría 8° de San Estanislao.
Se encontraba usufructuando sus vacaciones cuando fue atacado frente a un local gastronómico ubicado en pleno centro de la ciudad, según informe preliminar.
El hecho de sicariato ocurrió cerca de las 00:20 en la vereda del local denominado “Los Charros”, ubicado sobre la avenida Paraguay, barrio Centro, donde se encontraba compartiendo con amigos.
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Hasta el sitio llegó un hombre a bordo de una motocicleta, se acercó a la víctima y disparó varias veces sin mediar palabras, huyendo inmediatamente del lugar.
Testigos relataron que un hombre a bordo de una motocicleta se aproximó al sitio y, sin mediar palabras, abrió fuego contra la humanidad del uniformado. Tras efectuar varios disparos, el atacante huyó rápidamente del lugar con rumbo desconocido.
Giménez Martínez, quien se encontraba en su ciudad de residencia haciendo uso de su descanso anual, fue auxiliado de inmediato por los presentes.
El suboficial sobrevivió, pero se encuentra internado en el Hospital Regional de Saltos del Guairá bajo estricta observación médica. Aún no se ha emitido un parte médico oficial sobre la gravedad de las heridas.
El Ministerio Público ya fue notificado del caso, y se convocó a especialistas del Departamento de Homicidios y de Investigación de Hechos Punibles para el levantamiento de evidencias en la escena del crimen.