El bebé de 7 meses que murió en Caaguazú en extrañas circunstancias tenía un edema pulmonar y el cerebro agrandado, según el resultado de la autopsia.
La fiscal Lourdes Soto brindó detalles del caso en declaraciones a Radio Ñandutí AM. “Externamente, no tenía rastros de nada. El patólogo me dijo que en la cabeza no tenía un golpe, pero sí tenía el cerebro agrandado con líquido”, indicó.
La madre, una docente de 23 años, había llevado al bebé al médico hace una semana por un problema de gripe y estaba medicada. El día del incidente, el miércoles en horas de la mañana, la madre se levantó, le dio de mamar y le dejó en la cama, al cuidado de su sobrina de 11 años.
“El patólogo tampoco encontró reflujo de leche”, añadió la agente fiscal, quien aclaró que la madre no está aprehendida y que acompañó a su bebé en todo momento.
La investigación continúa para determinar las circunstancias exactas de la muerte de la criatura.
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Antecedentes
El hecho ocurrió en la comunidad de R.I. 3 Corrales, departamento de Caaguazú. La víctima, identificada como Fiorella Michelle Olmedo Sanabria, es hija de Fátima Lorena Olmedo Sanabria (23), profesora, oriunda de Mauricio José Troche (Guairá).
La madre trabaja en la Escuela Básica N.º 1975 de San José Obrero, ubicada a pocos metros de su vivienda.
Según el informe policial, el hecho ocurrió cerca de las 09:00 del miércoles, cuando la madre recibió una videollamada de su sobrina, quien le alertó que el bebé no reaccionaba. De inmediato, la mujer acudió a su casa y lo encontró inconsciente.
“Ya llegó sin signos vitales al puesto de salud”, refirió la fiscal que investiga el caso a fin de determinar las circunstancias.
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