El Ministerio de la Mujer trabaja en dos frentes en la lucha contra la violencia: la prevención de los casos y la atención de aquellos en los que los hechos ya ocurrieron. La ministra Cynthia Figueredo explicó los avances y acciones que la institución desarrolla en ambos ejes, en una entrevista con La Nación/Nación Media.
“Estamos trabajando en dos frentes: uno es la prevención, que es donde más énfasis ponemos para no llegar a esos hechos de violencia; y el otro es el área de la reacción, cuando lamentablemente los hechos ya ocurrieron y debemos accionar como institución”, explicó la ministra.
La prevención
El punto fundamental para evitar los hechos de violencia hacia las mujeres —y, consecuentemente, hacia las familias e hijos— es la prevención. En este aspecto, Figueredo señaló que lo principal es la detección temprana de los signos de violencia, para lo cual se llevan adelante diversas campañas de concienciación tanto a nivel social como en instituciones del Estado y del sector privado.
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“Para mí, la mejor herramienta que se tiene para combatir la violencia es la prevención y la educación”, resaltó la ministra.
En cuanto a la prevención en el sector público, recordó que se encuentra vigente la Ley N.º 7.239, promulgada en mayo de 2024, que establece la obligatoriedad de la capacitación en materia de igualdad y prevención.
“Es una ley que dispone realizar un curso de capacitación para todos los servidores públicos. Hasta el momento ya hemos llegado a más de 50.000 funcionarios, con formación en violencia, políticas de igualdad y prevención hacia mujeres, niñas, niños y adolescentes”, detalló.
Igualmente, se impulsa el trabajo de prevención en empresas privadas, a través de la certificación de “empresa segura”, que busca garantizar espacios laborales libres de violencia y discriminación.
“Buscamos que las empresas cuenten con protocolos de actuación y prevención, capacitación y sensibilización ante situaciones de violencia, además de espacios adecuados para mujeres en período de lactancia, entre otras medidas contempladas en la política de igualdad”, puntualizó.
La reacción
El segundo frente del trabajo institucional se enfoca en la reacción ante los hechos de violencia ya ocurridos. El Ministerio de la Mujer actúa de manera articulada con otras instituciones, en el marco de la Ley N.º 5.777, que establece un sistema de protección integral para las mujeres. Este sistema contempla albergues, centros regionales y servicios de atención a las mujeres en situación de violencia, con protocolos específicos en las distintas dependencias.
“Es muy importante resaltar el trabajo conjunto con el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, considerando que en los últimos casos de violencia registrados este año las víctimas fueron, en su mayoría, adolescentes. Tenemos un índice preocupante de violencia en esta etapa, lo cual nos llama poderosamente la atención; por eso estamos trabajando fuertemente con la juventud, desde la prevención”, destacó Figueredo.
También se cuenta con el Servicio de Atención a la Mujer (SEDAMUR), disponible en Asunción y en los centros regionales, donde se ofrece asistencia psicológica, asesoramiento legal y acompañamiento social.
“Este es un servicio fundamental, porque cuando una mujer realiza una denuncia inicia un proceso largo y difícil. El servicio busca acompañar ese camino, brindando apoyo integral durante todo el proceso”, explicó.
Violencia en la adolescencia
Por otra parte, la ministra advirtió sobre el preocupante aumento de casos de violencia en la adolescencia registrado en el último año. En este sentido, indicó que el Ministerio del Mujer trabaja en conjunto con el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA) en programas de prevención dirigidos a jóvenes.
Entre ellos se destaca el proyecto “Noviazgo sin violencia”, orientado a adolescentes y jóvenes en los últimos años del colegio y la universidad.
“Es un programa dinámico, alegre y adaptado a la edad de los participantes. Lo que buscamos es invitar a los jóvenes a reflexionar sobre sus primeras relaciones y reconocer signos tempranos de violencia, como los controles, el lenguaje agresivo o los comportamientos posesivos”, detalló.
El programa está dirigido tanto a mujeres como a varones, con el objetivo de fortalecer la cultura de la prevención y promover relaciones saludables desde la juventud. Además, se realiza un trabajo conjunto con los padres, para fomentar la detección temprana del ciclo de la violencia dentro del entorno familiar.

