La Administración Nacional de Electricidad (Ande) se encuentra desarrollando mediciones estratégicas en la región noroeste del Chaco paraguayo, en el departamento de Boquerón, identificada por el estudio de Potencial Energético Solar y Eólico (PESE) del Parque Tecnológico Itaipú (PTI), como una de las zonas con mayor potencial para el aprovechamiento del recurso viento.
En el marco del acuerdo de cooperación técnica firmado con la empresa Électricité de France (EDF), representantes del Departamento de Generación de Energías Renovables Ande realizaron una visita técnica a la Central Eólica de Fécamp, en Francia, una de las instalaciones más emblemáticas de EDF en materia de energía eólica, avanzando de manera activa en el desarrollo de Fuentes de Generación de Energías Renovables No Convencionales.
La Central Eólica de Fécamp es un parque eólico marino de 497 MW ubicado en el Canal de la Mancha, a unos 13 a 22 km de la costa de Normandía, Francia. Fue puesta en servicio en junio de 2024 y cuenta con 71 turbinas eólicas Siemens-Gamesa, capaces de suministrar energía a aproximadamente 770.000 hogares.
El objetivo principal de esta visita técnica fue conocer de primera mano la experiencia, el funcionamiento y la gestión tecnológica de este tipo de proyectos, a fin de analizar la factibilidad de aplicar en el futuro soluciones similares en Paraguay. Esta misión forma parte de la fase de exploración y estudio que lleva adelante la Ande para evaluar el potencial eólico nacional, sin implicar aún una etapa de implementación de proyectos.
A través de la cooperación con EDF, la Ande busca refinar los estudios de flujo de viento, asegurar la calidad de las mediciones, y fortalecer la base técnica y de conocimiento que permita, en el futuro, atraer inversiones y desarrollar proyectos de energía eólica bajo criterios de viabilidad técnica, económica y ambiental.
La Ande continúa evaluando alternativas de fuentes de generación para diversificar la matriz de generación eléctrica nacional, que una vez finalizados los estudios y análisis realizados en conjunto con la Fundación Parque Tecnológico Itaipú (PTI), esta tecnología podría ser incluida en el Plan Maestro de Generación de la Ande.
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Cambio en el sector energético tendrá mayor impacto en el desarrollo económico
El gobierno de Santiago Peña emprendió un cambio de paradigma en el sector energético, con la puesta en marcha de dos proyectos cruciales, como el de la conformación del ente regulador para el mercado local y la elevación del Viceministerio de Minas y Energía a Ministerio. Se espera que esta decisión tenga un impacto de amplia relevancia en el futuro, transformando el mercado local y siendo un factor de desarrollo económico.
“Es un paso relevante, fundamental, que hasta considero más importante que el resultado de la revisión del Anexo C (de Itaipú), porque estos pasos hacen a la vida diaria, cotidiana de la sociedad paraguaya entera, para el presente y el futuro, es un cambio paradigmático”, afirmó el consultor Guillermo López Flores, en conversación mantenida con La Nación Media.
Entre otras cosas, de acuerdo a sus consideraciones, dijo que hay un cambio en el enfoque del ámbito energético, orientando los esfuerzos a la generación de desarrollo. “Este planteo del Gobierno dice la energía eléctrica prioritariamente tiene que destinarse al desarrollo de la industria y la economía paraguaya y lo que sobre podemos sacar la mayor renta posible”, sostuvo.
Leé más: Proyectan crear Ministerio de Minas y ente regulador eléctrico
Otro punto importante abordado por el especialista corresponde a las inversiones para seguir brindando servicios de calidad. “Se asume la realidad presente, el Estado, la Administración Nacional de Electricidad (Ande), ya no tienen condiciones de financiar las principales obras de expansión para atender la demanda futura, hay que encargar esa tarea al sector privado”, indicó.
Regulador sólido y ecuánime
Por su parte, Eduardo Viedma, presidente de la Asociación Paraguaya de Energías Renovables (Aper), consideró importantes las iniciativas emprendidas desde el Gobierno, sobre todo la existencia de un organismo que vele por las condiciones de compra y venta de energía. En este sentido, manifestó que debe ser una institución que opere sin injerencias políticas ni intereses empresariales.
“El regulador tiene que ser básicamente un ente conformado por el sector público y privado, principalmente con los mejores técnicos, con mayor relevancia, en lo posible sin intereses políticos y mucho menos empresariales, tiene que ser un ente eminentemente técnico”, analizó, entre otras cosas, en contacto con La Nación/Nación Media.
Sobre las funciones de ambos organismos proyectados, explicó que “necesitamos un ente que regule la política energética del país, que sería el Ministerio de Energía y un ente regulador que estipule condiciones de compra, de venta, de instalación y también de las condiciones de prestación y servicio del sector privado y la generación y venta a la Ande de energía”.
Con relación a la preponderancia que puede tener un Ministerio de Minas y Energías, explicó que en este sentido el país tiene una materia pendiente. “Un déficit de nuestro país es la prospección minera, prospección petrolera, inclusive energética, porque hay que hacer primero una inversión importante en eso para poder estimar la cantidad que tenemos y si es realmente rentable”, dijo.
En cuanto a los plazos que manejan, precisó que en las próximas semanas se debe contar con los aportes para los proyectos para luego ponerlos a consideración del Poder Legislativo, a través del Ejecutivo.
El usuario, principal beneficiario
Cecilia Llamosas, investigadora y doctora en política energética, mencionó a LN/NM que el principal beneficiario tiene que ser el usuario, porque la misión de un regulador es justamente mejor calidad de servicio, tarifas transparentes y reglas claras.
“El sector cambió y necesita inversiones importantes, tanto en financiamiento como en capacidad de ejecución. Hoy Ande carga con funciones que exceden su rol natural: opera, planifica y además ejerce en la práctica funciones regulatorias”, dijo y agregó que la propia institución planteó la necesidad de un ente regulador, por lo que separar esas funciones no la debilita, sino que la fortalece porque le permite dedicarse plenamente a operar e invertir.
Sobre su conformación, consideró que debe ser un organismo eminentemente técnico, con estabilidad, autonomía, capacidad de gestión. Sus objetivos deben apuntar fundamentalmente, darle al Paraguay capacidad real de conducir su política energética.
“Esta no es una discusión nueva. Solamente en los últimos 10 años hubo mas de cinco intentos de crear un Ministerio de Energía. Es decir, hace décadas que venimos identificando problemas de fragmentación y coordinación en el sector”, agregó.
A su vez, dijo que no se trata simplemente de crear otro casillero en el organigrama, si no de “construir una verdadera rectoría y tener capacidad para planificar, fijar objetivos comunes y coordinar”.
La separación de funciones debería ser bastante sencilla: el Ministerio hace política y planifica; el regulador establece y fiscaliza las reglas; Ande opera y ejecuta; y las empresas invierten. Según Llamosas, si cada institución puede hacer bien lo que le corresponde, se fortalece todo el sistema y finalmente quien recibe el beneficio es el usuario.
“Estamos en un punto de inflexión. El desafío es que la demanda crece y necesitamos tener la capacidad y la infraestructura para atenderla. La infraestructura energética toma años. Lo que vamos a necesitar dentro de cinco o diez años tenemos que decidirlo hoy. Entonces, ni alarmismo ni complacencia, pero la ventana para tomar decisiones es ahora”, subrayó.
Como reflexión final, explicó que hace años Paraguay necesita fortalecer su arquitectura institucional energética pero lo difícil ha sido transformar ese diagnóstico en cambios que se sostengan en el tiempo. Todo ello, a fin de que la energía se traduzca en mejor servicio para la gente, más inversión, más industria, tecnología y empleo.
Las claves
- El cambio en la política energética permitirá orientar la potencia hacia el desarrollo de la industria y la expansión económica.
- El ente regulador del mercado energético se ocupará de generar condiciones propicias para la compra, venta, condiciones de prestación, entre otros aspectos.
- La política energética del país será regida por el Ministerio de Minas y Energía, permitiendo rentabilizar los recursos disponibles.
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Miguel Báez: “El crecimiento de la demanda eléctrica confirma una nueva etapa de desarrollo para Paraguay”
- Por Melissa Palacios
En esta edición de Hacedores, La Nación/Nación Media conversó con el nuevo presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Miguel Báez, quien asumió recientemente la conducción de la institución en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica y mayores desafíos para garantizar un suministro seguro, confiable y competitivo.
El titular de la entidad planteó una visión centrada en la modernización de la infraestructura, la diversificación gradual de la matriz energética y el aprovechamiento del potencial solar del país como complemento a la generación hidroeléctrica. Todo esto busca acompañar la transformación productiva e industrial que atraviesa Paraguay.
Báez analizó en el papel de la energía como una ventaja competitiva para atraer inversiones, generar empleo y potenciar sectores como la agroindustria, los parques industriales, la electromovilidad, los combustibles verdes y los centros de datos, en un escenario en el que la previsibilidad y las reglas claras serán clave para el desarrollo económico del país.
-Asumió la conducción de la Ande en un momento de alta demanda energética, ¿cuál es el principal desafío que enfrenta hoy el sistema eléctrico paraguayo?
El crecimiento de la demanda eléctrica confirma que el Paraguay avanza hacia una nueva etapa de desarrollo. Solo en el primer semestre de este año, el consumo de energía registró un incremento acumulado del 18,3 % respecto al mismo período del año pasado.
Este crecimiento representa una gran oportunidad, pero también una enorme responsabilidad. El Paraguay ya no es el mismo de hace veinte años. Hoy tenemos más industrias, más inversiones, más comercios y mayores expectativas de crecimiento.
Nuestra generación hidroeléctrica continuará siendo el pilar de nuestra matriz energética. Sin embargo, debemos comenzar a incorporar de manera responsable y planificada fuentes complementarias de generación que garanticen la seguridad del suministro y acompañen el desarrollo nacional.
El Plan Maestro de Generación 2024 al 2043, el cual se revisa y en caso que corresponda se actualiza cada 2 a 3 años, ya presenta varias alternativas, con fuentes de generación no convencionales.
Desde la Ande apostamos a la incorporación de fuentes de generación fotovoltaica con respaldo de baterías, para afrontar los futuros aumentos de demanda que se registrarán en el país.
Es así, que tenemos un nuevo marco legal, la Ley 7599/2025, “De modernización del régimen que regula y fomenta la generación de energía eléctrica a partir de fuentes de energías renovables no convencionales no hidráulicas”, un marco legal más transformador para el sector energético paraguayo en las últimas décadas.
A través de esta herramienta, la Ande está impulsando proyectos para aprovechar el potencial solar del Paraguay. Tal es así que, para este año, se pretende licitar la primera planta solar a gran escala, de unos 140 MW en el Chaco y luego expandir este modelo en las regiones Oriental y Occidental.
Es importante mencionar además que el Paraguay llega a estas licitaciones de 2026 con un perfil crediticio mejorado. Esto atraerá a gigantes mundiales de la energía solar que buscan proyectos de gran envergadura, permitiendo que Paraguay capitalice su potencial solar, asegurando energía competitiva y limpia para las próximas décadas.
-¿Qué prioridades tendrá su gestión durante los primeros 100 días al frente de la Ande?
Mi prioridad siempre van a ser los usuarios. Los primeros cien días van a estar focalizados en los usuarios para mejorar la calidad del suministro del servicio, porque nosotros entendemos que nuestro trabajo es ese, nos debemos a nuestros clientes y los primeros cien días van a ser para monitorear el sistema, repotenciar donde haga falta y preparar toda la infraestructura para que nuestro servicio a nuestros usuarios sea cada vez mejor.
Tenemos una misión muy clara: construir una Ande más eficiente, más moderna y más fuerte, porque la energía que conecta al mundo necesita de una Ande que transforme al Paraguay.
Con ese propósito, trabajaremos sobre cinco grandes prioridades: primero, fortalecer la institucionalidad de la Ande, promoviendo una gestión basada en la transparencia, la eficiencia, la innovación y el respeto a las normas jurídicas vigentes.
Segundo, ampliar y modernizar la infraestructura de transmisión y distribución para garantizar un suministro seguro, confiable y de calidad en todo el territorio nacional.
Tercero, impulsar una diversificación gradual de nuestra matriz energética, incorporando nuevas fuentes de generación que complementen nuestra fortaleza hidroeléctrica y fortalezcan la seguridad energética del país.
Cuarto, preparar el sistema eléctrico nacional para responder al crecimiento sostenido que experimentará el Paraguay durante las próximas décadas. Y quinto, consolidar la sostenibilidad financiera de la Ande, asegurando una administración responsable de los recursos que permita seguir invirtiendo en beneficio de todos los paraguayos
-¿Qué legado le gustaría dejar al término de su gestión y cómo le gustaría que los paraguayos evalúen su paso por la presidencia de la Ande?
Nuestro desafío no consiste únicamente en producir electricidad. Nuestro verdadero desafío es transformar esa energía en desarrollo, empleo, innovación, competitividad y una mejor calidad de vida para todos los paraguayos.
Aspiro a que, al finalizar esta gestión, podamos decir con orgullo que entregamos una Ande más fuerte que la que recibimos; una institución moderna, eficiente, transparente, financieramente sostenible y preparada para acompañar el crecimiento del Paraguay durante las próximas décadas.
Porque cada obra que construimos, cada línea que instalamos y cada subestación que ponemos en servicio representa mucho más que infraestructura: representa oportunidades para las familias, competitividad para las empresas y un futuro mejor para nuestro país.
Quiero dejar una empresa eficiente, con reglas claras para nuestros usuarios y que me recuerden como alguien que cambió el sector para bien, definiendo reglas claras y transparencia por sobre todo, unas reglas claras para los que quieran venir a instalarse en este país. Deseo que la Ande sea tenida en cuenta como una empresa en la que la transparencia prime por sobre todas las cosas.
-¿Cómo hace para llevar adelante sus actividades cotidianas o familiares con las responsabilidades al frente de una institución tan importante?
Mi alegría mayor está en mi familia, trato de compartir todo el tiempo que pueda. Estoy en el trabajo de 10 a 12 horas, pero por lo menos trato de compensar en la medida lo posible, voy compensando con mi señora, salimos a almorzar, a caminar, viajar en el tiempo que disponga a visitar a mi hija y mi nieta que viven en Ciudad del Este.
Trato de seguir haciendo mi rutina. Pasé de estar dos años de jubilado a este nuevo desafío laboral. Compartir con mi familia, pero sin descuidar el trabajo que exige el cargo.
-¿Cómo podría definir su estilo de liderazgo?
Un estilo participativo en el que me gusta construir consensos, siempre consultando con la mayoría, formando equipo de trabajo, nada centralizado en mí. Soy un fiel creyente de que las cosas se consiguen solo si se integra un buen equipo y que el equipo te responda.
-Paraguay busca atraer industrias intensivas en energía. ¿La Ande está en condiciones de ofrecer contratos competitivos y previsibilidad de largo plazo para esos inversionistas?
Siempre la demanda eléctrica depende del tipo de industria que venga a instalarse. Están muy de moda las empresas que son de alto consumo intensivo.
Nosotros desde la Ande lo que vamos a hacer es evaluar las propuestas que se presenten, analizar a profundidad cada caso y seleccionar las industrias que puedan traer mayor beneficio a la economía paraguaya y con un criterio único, serio y padronizado vamos a ir concediendo el suministro energético
-¿Qué sectores económicos podrían convertirse en los principales motores del crecimiento de la demanda eléctrica en los próximos años?
El Paraguay está una etapa de transformación productiva e industrial que demandará mayores volúmenes de energía eléctrica. Entre los sectores con mayor potencial de crecimiento se encuentran la industria manufacturera, los parques industriales, la agroindustria, la producción de combustibles e hidrógeno verdes, la electromovilidad, los centros de procesamiento de datos (data center) y las actividades vinculadas a la economía digital.
Asimismo, el crecimiento sostenido de las áreas residenciales y comerciales continuará impulsando una mayor demanda de energía en todo el país.
Nuestro principal desafío es anticiparnos a ese crecimiento, desarrollando la infraestructura necesaria para garantizar que ninguna inversión deje de concretarse por limitaciones en el suministro eléctrico. La Ande debe acompañar y facilitar el desarrollo del Paraguay, asegurando energía suficiente, confiable y competitiva para las próximas décadas.
-Si tuviera que definir con una meta económica su gestión, ¿cuál sería?
Todos estos objetivos fundamentales están estrechamente vinculados entre sí. Sin embargo, si tuviera que señalar una prioridad, diría que el principal desafío es consolidar la sostenibilidad financiera de la Ande.
Una institución financieramente sólida tiene la capacidad de invertir más, ampliar y modernizar su infraestructura, reducir pérdidas, incorporar nuevas tecnologías y ofrecer un servicio de mayor calidad a sus usuarios.
Nuestro compromiso es administrar los recursos con responsabilidad y eficiencia, fortalecer la gestión institucional y continuar reduciendo las pérdidas técnicas y no técnicas. Esto permitirá sostener un importante ritmo de inversiones y preparar al sistema eléctrico nacional para acompañar el crecimiento económico y social que experimentará el Paraguay en los próximos años.
-¿Cómo puede la energía convertirse en una ventaja comparativa para aumentar las exportaciones, generar empleo y atraer inversiones extranjeras?
El Paraguay atraviesa un momento histórico de oportunidades. Nuestro país ha fortalecido su posicionamiento internacional y reúne condiciones muy favorables para atraer inversiones de largo plazo.
Contamos con una matriz energética renovable, limpia y competitiva, que constituye una de las principales ventajas estratégicas del Paraguay. El desafío consiste en transformar ese potencial energético en desarrollo industrial, generación de empleo, aumento de las exportaciones y mayor valor agregado para nuestra economía.
Desde la Ande trabajaremos para garantizar seguridad energética, infraestructura adecuada, previsibilidad y reglas claras, elementos fundamentales para atraer inversiones y fortalecer la competitividad del país.
La energía no debe ser vista únicamente como un recurso disponible, sino como una herramienta de transformación que impulse el desarrollo económico y mejore la calidad de vida de todos los paraguayos.
Vivimos un momento histórico para nuestro país. El Paraguay está experimentando una transformación sin precedentes. Bajo el liderazgo del presidente Santiago Peña, nuestro país ha fortalecido su imagen internacional, ha generado mayor confianza para las inversiones y ha consolidado a la energía como una de sus principales ventajas competitivas para atraer industrias, generar empleo y promover el desarrollo.
Mi compromiso con el presidente de la República, con el Gobierno del Paraguay y con toda la ciudadanía será actuar siempre con transparencia, previsibilidad, responsabilidad y absoluto respeto al marco jurídico vigente.
-¿Cuáles son los sectores que podrían verse beneficiados con reducciones en tarifas y tendrían alianzas con Itaipú?
Las políticas tarifarias deben responder siempre al interés nacional y sustentarse en criterios técnicos, económicos y de sostenibilidad financiera. Más que identificar sectores específicos, nuestro objetivo es promover inversiones estratégicas que generen empleo, incorporen tecnología, impulsen las exportaciones y agreguen valor a la producción nacional.
En ese contexto, la articulación entre la Ande e Itaipú puede convertirse en una herramienta fundamental para desarrollar proyectos de infraestructura, fortalecer la eficiencia energética y acompañar la instalación de nuevas industrias, siempre bajo principios de transparencia, previsibilidad y equidad.
Nuestro propósito es que la energía continúe siendo una ventaja competitiva para el Paraguay y un factor decisivo para atraer inversiones que contribuyan al desarrollo sostenible del país.
Perfil
- Ingeniero Electricista y Electrónico – Universidad Federal de Itajubá, MG, Brasil
- Posgrado en Economía y Política Energética – Instituto de Economía Energética, Fundación Bariloche, Argentina
- Fue gerente técnico de la Ande 2021-2024
- Jefe de División del área de transmisión de la Gerencia Técnica - Ande 2018-2020
Proyectos relevantes
- Puesta en servicio de la Subestación Transformadora Yguazú en 500kV
- Puesta en servicio de las 2 Líneas de Transmisión en 500kV Itaipu- Yguazú
- Acompañamiento de las obras de adecuación de las barras de 500kV de Yacyretá
- Administrador del proyecto de modernización de la central hidroeléctrica Acaray
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“Demanda eléctrica en alza muestra nueva etapa de desarrollo del país”
Plantea una visión centrada en la modernización de la infraestructura, la diversificación gradual de la matriz energética.
- Por Melissa Palacios
En esta edición de Hacedores, La Nación/ Nación Media conversó con el nuevo presidente de la Administración Nacional de Electricidad (Ande), Miguel Báez, quien asumió recientemente la conducción de la institución en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica y mayores desafíos para garantizar un suministro seguro, confiable y competitivo. Planteó una visión centrada en la modernización de la infraestructura, la diversificación gradual de la matriz energética y el aprovechamiento del potencial solar del país como complemento a la generación hidroeléctrica. Todo esto busca acompañar la transformación productiva e industrial que atraviesa Paraguay. Báez analizó en el papel de la energía como una ventaja competitiva para atraer inversiones, generar empleo y potenciar sectores como la agroindustria, los parques industriales, la electromovilidad, los combustibles verdes y los centros de datos, en un escenario donde la previsibilidad y las reglas claras serán claves para el desarrollo económico del país.
–Asumió la conducción de la Ande en un momento de alta demanda energética, ¿cuál es el principal desafío que enfrenta hoy el sistema eléctrico paraguayo?
–El crecimiento de la demanda eléctrica confirma que el Paraguay avanza hacia una nueva etapa de desarrollo. Solo en el primer semestre de este año, el consumo de energía registró un incremento acumulado del 18,3 % respecto al mismo período del año pasado. El Paraguay ya no es el mismo de hace veinte años. Hoy tenemos más industrias, más inversiones, más comercios y mayores expectativas de crecimiento. Nuestra generación hidroeléctrica continuará siendo el pilar de nuestra matriz energética. Pero debemos comenzar a incorporar de forma responsable y planificada fuentes complementarias de generación que garanticen la seguridad del suministro y acompañen el desarrollo nacional.
El Plan Maestro de Generación 2024 al 2043, el cual se revisa y en caso que corresponda, se actualiza cada 2 a 3 años, ya presenta varias alternativas, con fuentes de generación no convencionales. Apostamos a la incorporación de fuentes de generación fotovoltaica con respaldo de baterías, para afrontar los futuros aumentos de demanda que se registrarán en el país. Tenemos un nuevo marco legal que regula y fomenta la generación de energía eléctrica a partir de fuentes de energías renovables no convencionales no hidráulicas, un marco legal más transformador para el sector energético paraguayo en las últimas décadas.
La Ande está impulsando proyectos para aprovechar el potencial solar del Paraguay. Para este año, se pretende licitar la primera planta solar a gran escala, de unos 140 MW en el Chaco y luego expandir este modelo en las regiones Oriental y Occidental. El Paraguay llega a estas licitaciones de 2026 con un perfil crediticio mejorado. Esto atraerá a gigantes mundiales de la energía solar que buscan proyectos de gran envergadura, permitiendo que Paraguay capitalice su potencial solar, asegurando energía competitiva y limpia para las próximas décadas.
–¿Qué prioridades tendrá su gestión durante los primeros 100 días al frente de la Ande?
–Mi prioridad siempre van a ser los usuarios. Los primeros 100 días van a estar focalizados a los usuarios para mejorar la calidad del suministro del servicio, porque nosotros entendemos que nuestro trabajo es eso, nos debemos a nuestros clientes y los primeros 100 días van a ser para monitorear el sistema, repotenciar donde haga falta y preparar toda la infraestructura para que nuestro servicio a nuestros usuarios sea cada vez mejor. Tenemos una misión muy clara: construir una Ande más eficiente, más moderna y más fuerte, porque la energía que conecta al mundo necesita de una Ande que transforme al Paraguay.
Con ese propósito, trabajaremos sobre 5 grandes prioridades: primero, fortalecer la institucionalidad de la Ande, promoviendo una gestión basada en la transparencia, la eficiencia, la innovación y el respeto a las normas jurídicas vigentes. Segundo, ampliar y modernizar la infraestructura de transmisión y distribución para garantizar un suministro seguro, confiable y de calidad en todo elterritorio nacional. Tercero, impulsar una diversificación gradual de nuestra matriz energética, incorporando nuevas fuentes de generación que complementen nuestra fortaleza hidroeléctrica y fortalezcan la seguridad energética del país. Cuarto, preparar el sistema eléctrico nacional para responder al crecimiento sostenido que experimentará el Paraguay durante las próximas décadas. Y quinto, consolidar la sostenibilidad financiera de la Ande, asegurando una administración responsable de recursos que permita seguir invirtiendo en beneficio de todos los paraguayos.
–¿Qué legado le gustaría dejar al término de su gestión y cómo le gustaría que los paraguayos evalúen su paso por la presidencia de la Ande?
–Nuestro desafío no consiste únicamente en producir electricidad. Nuestro verdadero desafío es transformar esa energía en desarrollo, empleo, innovac i ó n , competitividad y una mejor calidad de vida para todos los paraguayos. Aspiro a que, al finalizar esta gestión, podamos decir con orgullo que entregamos una Ande más fuerte que la que recibimos; una institución moderna, eficiente, transparente, financieramente sostenible y preparada para acompañar el crecimiento del Paraguay durante las próximas décadas. Porque cada obra que construimos, cada línea que instalamos y cada subestación que ponemos en servicio representa mucho más que infraestructura: representa oportunidades para las familias, competitividad para las empresas y un futuro mejor para el país.
Quiero dejar una empresa eficiente, con reglas claras para nuestros usuarios y que me recuerden como alguien que cambió el sector para bien, definiendo reglas claras y transparencia por sobre todo, unas reglas claras para los que quieran venir a instalarse en este país. Deseo que la Ande sea tenida en cuenta como una empresa en donde la transparencia prime por sobre todas las cosas.
–¿Cómo hace para llevar adelante sus actividades cotidianas o familiares con las responsabilidades al frente de una institución tan importante?
–Mi alegría mayor está en mi familia, trato de compartir todo el tiempo que pueda. Estoy en el trabajo de 10 a 12 horas, pero por lo menos trato de compensar en la medida lo posible, voy compensando con mi señora, salimos a almorzar, a caminar, viajar en el tiempo que disponga a visitar a mi hija y mi nieta que viven en Ciudad del Este. Trato de seguir haciendo mi rutina. Pasé de estar dos años de jubilado a este nuevo desafío laboral. Compartir con mi familia, pero sin descuidar el trabajo que exige el cargo.
–Paraguay busca atraer industrias intensivas en energía. ¿La Ande está en condiciones de ofrecer contratos competitivos y previsibilidad de largo plazo para esos inversionistas?
–Siempre la demanda eléctrica depende del tipo de industria que vengan a instalarse. Está muy de moda las empresas que son de alto consumo intensivo. Desde la Ande lo que vamos a hacer es evaluar las propuestas que se presenten, analizar a profundidad cada caso y seleccionar las industrias que puedan traer mayor beneficio a la economía paraguaya y con un criterio único, serio y padronizado vamos a ir concediendo el suministro energético.
–¿Qué sectores económicos podrían convertirse en los principales motores del crecimiento de la demanda eléctrica en los próximos años?
–El Paraguay está una etapa de transformación productiva e industrial que demandará mayores volúmenes de energía eléctrica. Entre los sectores con mayor potencial de crecimiento se encuentran la industria manufacturera, los parques industriales, la agroindustria, la producción de combustibles e hidrógeno verdes, la electromovilidad, los centros de procesamiento de datos (data center) y las actividades vinculadas a la economía digital. El crecimiento sostenido de las áreas residenciales y comerciales continuará impulsando una mayor demanda de energía en todo el país. Nuestro principal desafío es anticiparnos a ese crecimiento, desarrollando la infraestructura necesaria para garantizar que ninguna inversión deje de concretarse por limitaciones en suministro eléctrico. La Ande debe acompañar y facilitar el desarrollo del Paraguay, asegurando energía suficiente, confiable y competitiva para las próximas décadas.
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Francia rechaza prohibición de menores en redes y aprueba la muerte asistida
El Consejo Constitucional de Francia rechazó el viernes la prohibición de las redes sociales para menores de 15 años, al considerar que esta medida constituye “una vulneración desproporcionada” de su libertad de expresión. La máxima autoridad constitucional del país estimó que el artículo 1 de la ley destinada a proteger a los menores de los riesgos a los que los expone el uso de las redes sociales “supone una vulneración que no es adecuada, necesaria ni proporcionada” a la libertad de expresión y de comunicación de los menores de 15 años.
La institución había sido consultada a finales de julio por diputados socialistas y de la izquierda radical sobre el artículo 1. Si bien el Consejo reconoce “la exigencia constitucional de protección del interés superior del niño”, señala que esta prohibición tan amplia “es susceptible de aplicarse a servicios de comunicación en línea cuyos riesgos para la salud y la seguridad de los menores (...) no están establecidos”.
La ley, que debía entrar en vigor el 1 de septiembre, contempla dejar a los más jóvenes fuera de las redes sociales (TikTok, Snapchat, X, Instagram...), pero también evitar que puedan utilizar espacios de comunicación de algunas páginas web como YouTube; servicios de mensajería como WhatsApp y Messenger y algunos videojuegos en línea.
Aunque la ley preveía excepciones, en particular para las enciclopedias en línea y sitios educativos o científicos, estas siguen siendo demasiado “limitadas”, advierte el Consejo Constitucional. Poco después, el presidente francés, Emmanuel Macron, encargó al primer ministro, Sébastien Lecornu, “trabajar” en “una redacción jurídicamente sólida” del texto “en el menor plazo posible”, teniendo “en cuenta la decisión del Consejo Constitucional”.
La Presidencia francesa destacó que su compromiso para sacar adelante esa ley “de aquí a la primavera [boreal] de 2027 sigue siendo total”.
La ley francesa se inscribe en un movimiento mundial y el país fue pionero en Europa en hacerlo.
A finales de 2025, Australia se convirtió en el primer Estado en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años.
Desde entonces, numerosos países han adoptado o han anunciado que estudian prohibiciones similares, como Brasil, Indonesia, el Reino Unido y Nueva Zelanda.
Por su parte, la Comisión Europea anunció en julio su intención de instaurar un acceso “progresivo y gradual” de los menores a las redes sociales.
El Consejo Constitucional se pronunció únicamente sobre el artículo 1, y no sobre la prohibición del celular en los centros de secundaria a partir del 1 de septiembre, una medida que también incluye esa ley.
Derecho a la muerte asistida
La máxima autoridad constitucional de Francia validó el viernes en su totalidad la legislación que concede a los adultos que padecen una enfermedad incurable el derecho a la muerte asistida, aunque indicó que algunas disposiciones requieren una aclaración.
Con la aprobación del Consejo Constitucional, Francia se unirá a la reducida lista de países que autorizan la muerte asistida, desde Bélgica a Países Bajos pasando por España, Suiza, Canadá y Uruguay.
La ley, aprobada por el Parlamento francés en julio tras años de debate, establece el derecho a la muerte asistida para algunos adultos que padezcan una enfermedad incurable.
La decisión del Consejo Constitucional supone una victoria para el presidente Emmanuel Macron, quien prometió una ley de este tipo cuando fue reelegido para un segundo mandato en 2022.
Su validación “pone el broche final a un debate democrático ejemplar” y “ofrece una garantía esencial a nuestros conciudadanos”, declaró la presidencia francesa.
Para poder optar a la muerte asistida, el paciente debe ser mayor de edad, ciudadano francés o residente de larga duración.
Debe sufrir un dolor que no responda al tratamiento o que, en opinión del paciente, sea insoportable, en los casos en que haya optado por no seguir el procedimiento médico o interrumpirlo.
Un médico se encargará de verificar que el paciente cumple los requisitos, antes de que un comité evalúe los criterios.
En última instancia, el médico toma la decisión y el paciente puede retirar su consentimiento en cualquier momento.
El propio paciente se administrará la sustancia letal, salvo en el caso de quienes, por motivos físicos, no puedan hacerlo.
Aunque el Consejo confirmó la constitucionalidad de la ley, consideró que era necesario aclarar determinadas disposiciones, incluida la denominada “cláusula de conciencia”, que permite a los profesionales de salud negarse a participar en el procedimiento.
La cláusula también debe aplicarse a los centros de salud privados en los que la muerte asistida sea “manifiestamente contraria” a su misión, siempre que no sean los únicos establecimientos capaces de satisfacer las “necesidades locales”, señaló la autoridad constitucional.
Fuente: AFP.