A tan solo días de su habilitación, en el Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad (COMPLE) se puso en marcha el primer programa laboral con el curso de panadería, una iniciativa del Ministerio de Justicia que marca el comienzo de la formación productiva dentro del nuevo centro en Emboscada (Cordillera), tras el cierre definitivo de la cárcel del Buen Pastor en Asunción.
Cuatro mujeres privadas de libertad (MPL) fueron seleccionadas para formar parte de este primer grupo, tras una evaluación que consideró sus habilidades previas, compromiso y disposición al aprendizaje. Además de adquirir un oficio, contribuirán directamente a los servicios internos del COMPLE, elaborando productos panificados para el consumo diario del centro.
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Durante tres semanas de entrenamiento intensivo, las participantes aprenderán técnicas de panificación, manejo de equipos y organización de producción. Serán guiadas por el maestro panadero Emiliano Iberbuden, quien con el don de enseñar les transmitirá todos los conocimientos como empresario panadero y una amplia trayectoria en el rubo con especialización en Argentina.
De momento, las MPL ya recibieron sus uniformes, realizaron pruebas técnicas, encendieron las máquinas y grandes hornos, y sacaron los primeros panes crocantes del horno para la población del COMPLE. Acompañan las acciones, la directora de Bienestar y Reinserción Social, Rosalía González y la directora del COMPLE, Yudith Franco.
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Dejó Alemania para empezar de cero en Paraguay y hoy tiene su propia panadería en Pastoreo
Dejar Alemania, comenzar una nueva vida en Paraguay y encontrar en la panadería una oportunidad para emprender mientras acompaña el crecimiento de sus cinco hijos, así se resume parte de la historia de Simone Drews, una alemana que llegó al país hace unos seis años y que hoy lleva adelante un emprendimiento basado en la elaboración de panes y productos con masa madre.
Junto a su esposo y sus hijos, recorrió distintos lugares antes de decidir instalarse en Pastoreo. En principio, la zona sería solo una parada dentro del viaje, pero algo los hizo quedarse. “Acá podemos imaginarnos viviendo, criando a nuestros hijos y construyendo algo como familia”, recuerda.
La panadería tampoco estaba en sus planes. Desde que vivía en Alemania, Drews disfrutaba de hornear y al llegar a Paraguay, continuó preparando su propio pan. Con el tiempo, una experiencia familiar la acercó todavía más a la masa madre, luego de descubrir que su esposo tenía una intolerancia a la levadura y que sus molestias mejoraron al consumir este tipo de pan.
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En 2023 decidió transformar aquella afición en un emprendimiento. Cuenta que una amiga la animó a vender los productos que preparaba y aunque en ese momento estaba embarazada de su cuarto hijo y pensó que no era el momento, finalmente se decidió a intentarlo.
La respuesta fue positiva y los pedidos comenzaron a llegar principalmente por recomendación. Más adelante se sumaron cafeterías y restaurantes. Actualmente, la producción puede ir de 40 a 200 croissants por semana y de 30 a 60 panes, dependiendo de la demanda.
Drews aprendió buena parte del oficio experimentando y equivocándose, hasta que también tuvo la oportunidad de formarse con un maestro panadero alemán de quinta generación. Ahora busca compartir lo aprendido mediante workshops y acercar a más personas al mundo de la masa madre.
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Sin embargo, su mayor desafío no está solamente en hacer crecer el negocio, sino en hacerlo sin dejar de lado a su familia. Es madre de cinco hijos y destaca el apoyo de su esposo, quien la ayuda con los niños y con las tareas del emprendimiento.
“Quise construir mi emprendimiento alrededor de mi familia, y no mi familia alrededor del emprendimiento”, afirmó la misma durante la entrevista para La Nación/Nación Media. Para Simone, emprender también significa animarse a comenzar, aprender durante el camino y entender que no siempre se trata de crecer lo más rápido posible. Su historia demuestra que incluso cuando los planes cambian, una nueva oportunidad puede aparecer en el camino y convertirse, poco a poco, en un proyecto de vida.
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Confipan: una historia de tradición, familia y sabor
Hay historias que comienzan con una gran inversión y otras que nacen de un sueño. La de Confipan empezó en 1987, con el deseo de una madre de ofrecerles a sus hijos un postre delicioso, sin imaginar que esa ilusión se convertiría en el sustento de toda una familia y, con el tiempo, en una de las panaderías y confiterías más queridas del país.
Detrás de esa historia está Marcelina Jara de Aveiro y Ángel Alberto Aveiro, quienes decidieron formarse en panadería y confitería mientras aún trabajaban en otros rubros. Durante el día cumplían con sus responsabilidades laborales y, por las noches, estudiaban y adquirían los conocimientos que más adelante darían vida a su emprendimiento.
Con mucha fe y una enorme voluntad de juntos salir adelante, realizaron su primera inversión: una cocina de seis hornallas donde comenzaron a elaborar panes caseros y medialunas amasadas completamente a mano. Poco a poco, el aroma del pan recién horneado comenzó a conquistar a vecinos, familiares y amigos, quienes se transformaron en los primeros clientes de la familia.
El 25 de julio de 1987, en el garaje de doña Ana, madre de Alberto y suegra de Marcelina, nació oficialmente Confipan. Un pequeño mostrador, un cartel y un toldo fueron suficientes para abrir las puertas de un sueño construido con esfuerzo, dedicación y el trabajo de toda la familia.
Segunda generación
La calidad de sus productos hizo que la demanda creciera rápidamente. Con el paso de los años, la empresa fue incorporando nuevos equipos, ampliando su producción y diversificando su oferta. A la tradicional panadería se sumaron la confitería y posteriormente la rotisería, incorporando productos que hoy forman parte de la identidad de la marca, siempre manteniendo el compromiso con la elaboración artesanal y la calidad que los caracteriza desde sus inicios.
La segunda generación también comenzó a involucrarse activamente en el negocio, aportando innovación y adaptándose a las nuevas exigencias del mercado sin perder la esencia familiar que distingue a Confipan. Y son los que hoy están al frente llevando Confipan, manteniendo el mismo compromiso de siempre y la calidad en sus productos
Hoy, Confipan continúa siendo una empresa familiar que ha sabido evolucionar sin renunciar a sus valores. Cada producto refleja el mismo compromiso con el que comenzó hace casi cuatro décadas: ofrecer alimentos elaborados con dedicación, calidad y respeto por quienes los consumen.
El verdadero ingrediente
Más allá de sus recetas, Confipan entiende que el verdadero ingrediente de su crecimiento ha sido la confianza de sus clientes. Gracias a ellos, la empresa ha podido generar empleo, fortalecer a su equipo humano y consolidarse como una marca que forma parte de los momentos cotidianos y las celebraciones de miles de familias paraguayas.
Con una mirada puesta en el futuro, Confipan continúa apostando por la innovación, la capacitación permanente y la mejora continua, manteniendo intacta la esencia con la que todo comenzó: una familia trabajando unida para compartir el sabor de lo hecho con amor. Porque detrás de cada pan, cada medialuna y cada torta, hay una historia que comenzó hace casi 40 años y que sigue escribiéndose todos los días junto a sus clientes.
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Mujeres privadas de libertad compartieron un espacio de cine y reflexión
Un total de 145 mujeres privadas de libertad del Módulo 5 (condenadas) del Complejo Penitenciario para Mujeres (Comple), en Emboscada, participaron de la proyección del documental argentino “La mujer de la fila” (2025), una iniciativa que abrió un espacio de reflexión e intercambio sobre las vivencias del encierro y sus efectos en las mujeres y sus familias. El drama carcelario protagonizado por Natalia Oreiro y dirigido por Benjamín Ávila se basa en hechos reales acerca de una mujer que descubre el difícil mundo que padecen los familiares de detenidos cuando su hijo es encarcelado.
La jornada contó con la presencia de Andrea Casamento, activista argentina de derechos humanos e inspiración de la película, acompañada por Patricia Tevez, quienes integran la Asociación de Familiares de Detenidos de Argentina y compartieron con las asistentes sus vivencias como familiares de personas privadas de libertad, así como su trayectoria en la defensa de los derechos humanos.
Durante la proyección, las participantes manifestaron una profunda emoción al verse reflejadas en muchas de las situaciones que retrata el documental, especialmente aquellas vinculadas con los lazos familiares, la maternidad, la espera y las distintas formas en que el encierro impacta en la vida de las mujeres.
Esta actividad fue organizada de manera conjunta por el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), el Centro de Estudios Judiciales (CEJ) y el Ministerio de Justicia, en el marco de la iniciativa “La Mujer de la Fila: cuidados, resistencia y derechos”. La apertura estuvo a cargo de Óscar Ayala del MNP, y de la directora del Comple, Yudith Franco, quienes resaltaron la importancia de generar espacios de escucha, reflexión y participación dentro de los centros penitenciarios.
Al concluir la función se desarrolló un conversatorio con Andrea Casamento y Patricia Tevez, quienes relataron sus experiencias acompañando durante años a familiares de personas privadas de libertad y respondieron a las inquietudes del grupo. Estuvieron acompañadas por el comisionado nacional Fabio Franco, así como por las comisionadas Elba Núñez, Magdalena Palau y Claudia Sanabria.
En el intercambio, las participantes plantearon diversas demandas relacionadas con sus condiciones de vida dentro del establecimiento, mientras que las autoridades del Comple respondieron a las consultas y observaciones, en un ejercicio de escucha orientado a fortalecer la comunicación y promover mejoras en el contexto de privación de libertad.
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Traslado de 109 internas al Comple marcó el cierre de cárcel esteña
El Ministerio de Justicia comunicó este domingo el traslado de 109 mujeres privadas de libertad desde el Centro de Rehabilitación y Reinserción Laboral “Juana de Lara” de Ciudad del Este (Alto Paraná) hasta el Complejo Penitenciario para Mujeres de Emboscada (Comple), en Cordillera, en el marco del denominado Operativo Umbral 2.5.
“El Ministerio de Justicia informa que se encuentra en pleno desarrollo el Operativo Umbral 2.5, procedimiento estratégico de reorganización penitenciaria ejecutado en el marco del fortalecimiento y modernización del sistema penitenciario nacional”, expresa el anuncio publicado en redes sociales.
El informe agrega: “El operativo contempla el traslado planificado, seguro y ordenado de todas las mujeres privadas de libertad al Complejo Penitenciario para Mujeres de Emboscada (Comple). La operación es llevada adelante mediante un trabajo articulado con el Consejo de Defensa Nacional (Codena)”.
Este traslado marca el cierre del Centro de Rehabilitación y Reinserción Laboral “Juana de Lara” en el marco de la eliminación de las penitenciarías mixtas, siguiendo al proceso realizado en octubre de 2025, con el cierre definitivo de la cárcel del Buen Pastor, tras un siglo de funcionamiento en Asunción. En el país solo funcionarán dos penitenciarías de mujeres y serán el Comple y la prisión de Coronel Oviedo.
El procedimiento fue comunicado por la Comisaría Primera de Ciudad del Este, que informó sobre un amplio despliegue interinstitucional iniciado alrededor de las 2:00 y cuya salida se concretó a las 3:05. Las internas fueron trasladadas en cinco ómnibus de la empresa Guaireña SRL, bajo estricta custodia de unidades de Prevención y Seguridad, Táctico GEO, Grupo Lince y del Departamento de Unidad Motorizada. También acompañaron militares de la Primera División de Infantería “Campo Vía”.
Día de la Madre
Por otra parte, el Ministerio de Justicia impulsó una serie de actividades conmemorativas por el Día de la Madre en diversos establecimientos penitenciarios del país. En el Complejo de Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (Comple), las celebraciones se destacaron por el trabajo articulado con organizaciones civiles, como “Kuña Mimbi”, que ofreció música cristiana en vivo, entrega de regalos y tortas.
Además, se brindaron servicios de estética que incluyeron corte de cabello y bar de cejas para todas las internas. Asimismo, el grupo RTM (Mujeres de Esperanza) entregó obsequios en los módulos 3 y 4, mientras que la producción del programa “El Conejo” ofreció mini conciertos en los módulos 1, 5 y 6, brindando momentos de distracción y alegría.
En la última actividad del Centro de Rehabilitación y Reinserción Laboral de Mujeres “Juana María de Lara” hubo un almuerzo especial, presentaciones de danza y poesía, una feria de manualidades, un desfile de modas, la elección de “Miss Mamá” y el testimonio motivacional de una mujer ya reinsertada en la sociedad.
En el Centro Penitenciario “Serafina Dávalos”, se llevó a cabo un día festivo que incluyó un almuerzo especial y la entrega de obsequios, permitiendo que las internas compartan un momento emotivo con sus hijos. Esta actividad fue posible gracias a la gestión de la directora del centro, Irma Ortiz, en coordinación con el director de la Penitenciaría Regional de Coronel Oviedo, Jorge Torales. La jornada contó además con el valioso apoyo de la primera dama distrital, Shirley Santos, quien contribuyó con regalos para las madres, y la colaboración de las Hermanas Menonitas de Campo 9.
Asimismo, en la Penitenciaría Regional de Villarrica, las MPL festejaron su día en un ambiente festivo rodeado de premios y regalos, donde también se llevó a cabo un desfile de modas con la participación de las internas. Finalmente, en el Centro Nacional de Prevenidos, el Departamento de Cultura y Deporte organizó una serenata dedicada a las madres y esposas de las personas privadas de libertad (PPL) en su día de visita. El grupo musical Fénix, integrado por los propios internos, puso música a la jornada, utilizando el arte como puente de conexión familiar.