Con la intención de combatir los criaderos de mosquitos y reducir la proliferación de enfermedades, sobre todo en la época estival, cuando los casos de enfermedades se disparan a causa de las lluvias y las condiciones climáticas, desde el Ministerio de Salud anunciaron que inició un estudio que busca evaluar la eficacia y efectividad del biolarvicida ecológico MOSNON TB en la reducción de la población del Aedes aegypti, principal vector del dengue, Zika y chikungunya.
La iniciativa tiene el apoyo del Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo (SENEPA), en colaboración con el sector privado y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), indicaron.
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“El proyecto se desarrollará en los barrios Republicano, Botánico y San Vicente de la ciudad de Asunción, durante el periodo 2024-2026. El objetivo principal es disminuir la densidad poblacional de mosquitos y, en consecuencia, reducir la incidencia de arbovirosis que afectan a la población paraguaya”, explicaron.
Herramienta clave
Las autoridades sanitarias refirieron que ante la amenaza que representan las enfermedades como el dengue, Zika y chikungunya, considerando que el Paraguay es un país endémico para el dengue, este estudio propone la incorporación de MOSNON TB, un biolarvicida ecológico que podría convertirse en una herramienta clave para la prevención y el control de brotes.
A continuación aclararon que este proyecto forma parte del Estudio de Verificación Empresarial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de JICA, en alianza con el sector privado.
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“Con esta investigación, el país busca fortalecer las estrategias de prevención y control de enfermedades transmitidas por mosquitos, priorizando la protección de la salud de la población y la sostenibilidad ambiental”, indicaron
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Aplicarán vacunas contra virus respiratorios en edificio de Nación Media
El lunes 18 de mayo, un equipo de Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Ministerio de Salud aplicará vacunas contras virus respiratorios en el edificio de Nación Media, ubicado en avenida Mariscal López entre MacArthur y Mariano Molas, en Asunción. Las dosis están dirigidas a niños, adultos mayores y todos aquellos que deseen recibirla.
La jornada de vacunación se realizará en el estacionamiento de la sede del medio de comunicación, en el horario de 8:00 a 12:00, donde se esperan a todas la familia para recibir la dosis correspondiente a vacuna antigripal, influenza y neumococo 23, con acceso libre y gratuito.
Las vacunas están dirigidas a menores de 3 años en adelante y, en el caso de las personas mayores de 50 años, se ofrece con la vacuna adyuvantada contra la influenza, que ofrece una mejor respuesta en este grupo. También se tendrán disponibles las antigripales destinadas a niños y niñas de 6 a 35 meses.
En tanto que las personas de 60 años en adelante podrán recibir la vacuna contra la influenza como la de Neumococo 23. Estas serán aplicadas a aquellos adultos que no cuentan con antecedentes de vacunación de esta dosis específica o que hayan recibido una dosis hace cinco años.
Las vacunas son aplicadas gratuitamente y no requieren orden médica para recibir la dosis. Hasta la fecha, a nivel país, se aplicaron a 675.075 personas contra la influenza y un total de 24.638 de Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que previene la morbilidad grave y mortalidad por el virus respiratorio sincitial (VRS) en recién nacidos y lactantes.
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Promueven durante mayo la concienciación sobre la preeclampsia
El Día Mundial de Concienciación sobre la Preeclampsia, que se celebra cada 22 de mayo, es una fecha clave para sensibilizar sobre esta grave complicación del embarazo que puede afectar tanto a las mujeres embarazadas como a sus bebés. La preeclampsia es causada por un defecto en la placenta. En sus primeras etapas no presenta síntomas y solo puede ser detectada mediante controles prenatales regulares. Se caracteriza principalmente por presión arterial alta y presencia de proteína en la orina. Puede provocar serios problemas de salud tanto a la madre como al bebé, e incluso causar la muerte.
Aproximadamente 76.000 mujeres y 500.000 bebés mueren cada año en el mundo a causa de la preeclampsia y sus complicaciones. La mayoría de estas muertes ocurren en países de ingresos bajos y medianos. La preeclampsia es una enfermedad grave, relacionada con la presión arterial alta. Puede aparecer durante el embarazo o hasta seis semanas después del parto. Es una de las principales causas de muerte materna en Paraguay, y se puede prevenir asistiendo al control prenatal apenas te enterás que estás embarazada.
Existen medidas que pueden tomarse para prevenir la preeclampsia, como la administración de medicación preventiva en mujeres con alto riesgo. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado permiten evitar que la enfermedad evolucione hacia formas más graves. El seguimiento riguroso de las mujeres que ya presentan la condición puede prevenir complicaciones serias y salvar vidas.
La Fundación Rassmuss, presente en Paraguay desde 2017, apoya los esfuerzos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social en dos áreas clave: la salud materna y la salud adolescente. En cuanto a la salud materna, la Fundación busca reducir la morbilidad y mortalidad materna y neonatal en Paraguay a través del Programa Maternidad Segura, que se desarrolla en torno a tres componentes:
1. Prevención y detección precoz
Con el objetivo de aportar a la reducción de la mortalidad materna por preeclampsia, con foco en la detección temprana de desarrollar la enfermedad, para iniciar a tiempo el tratamiento y prevenir complicaciones graves, brindamos capacitaciones en todo el territorio nacional y fortalecemos la atención obstétrica en 12 hospitales apoyados.
Estos centros asistenciales son: Hospital de Clínicas, Hospital Materno Infantil de Loma Pytá, Hospital General de Barrio Obrero, Hospital Materno Infantil de Fernando de la Mora, Hospital General de Lambaré, Centro Ciudad Mujer, Hospital General Materno Infantil San Pablo, Hospital General de Luque, Hospital Regional de Ciudad del Este, Hospital Distrital de Hernandarias, Hospital Distrital de Presidente Franco y Hospital General de Villa Elisa.
2. Complicaciones y emergencias
Fortalecemos las capacidades del personal de salud de las salas de urgencia a través de la estrategia Código Rojo del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, y capacitamos a nivel país sobre manejo de los principales trastornos hipertensivos del embarazo.
3. Concientización y difusión
Brindamos actualización de conocimientos y resaltamos la importancia de los controles prenatales y posparto, con atención de calidad a través de: clases magistrales y congresos, cursos en línea gratuitos, campañas masivas, charlas a grupos de embarazadas.
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Hantavirus Andes: qué saben los científicos argentinos
El hantavirus Andes circula desde hace décadas en la Patagonia argentina y chilena, transmitido por roedores silvestres. Pero el brote vinculado al crucero “Hondius” puso el foco en una característica excepcional de esa variante: su capacidad de transmitirse entre personas. ¿Cómo se comporta el roedor que lo transmite? ¿Hay factores ambientales que expliquen su propagación? ¿Por qué es tan difícil de estudiar?
El reservorio del virus Andes en la Patagonia es el ratón “colilargo”, Oligoryzomys longicaudatus. El contagio inicial ocurre por exposición a saliva, orina o heces de roedores infectados, en general en ambientes cerrados. Para el biólogo Raúl González Ittig, profesor asociado de genética de poblaciones de la Universidad Nacional de Córdoba, los casos que registra Argentina pueden vincularse a una secuencia ambiental: lluvias intensas asociadas a El Niño, más vegetación y mayor disponibilidad de alimento para los roedores.
Más roedores no significa necesariamente un brote, pero sí más oportunidades de contacto. “Hay más individuos y hay mayor probabilidad de que algún trabajador rural se infecte”, dijo a la AFP González Ittig. En cambio, la sequía y los incendios, que suelen ocurrir en verano en la región, “hacen disminuir las poblaciones de roedores”, explicó el especialista.
De todos modos, en los casos de transmisión interhumana, el único roedor culpable es el que causó el primer contagio.
En esos casos “no es aplicable lo que se sabe o sospecha respecto a la asociación o influencia de factores medioambientales”, dijo a la AFP la infectóloga María Ester Lázaro, médica jubilada del Hospital Zonal de Bariloche cuya tesis doctoral se basó en hantavirus Andes.
Más allá de los brotes conocidos -en la Patagonia argentina en 1996 y 2018, y ahora en el crucero- la transmisión entre personas es reportada muy ocasionalmente en la región.
Contagio interhumano: no es mutación
El epidemiólogo Rodrigo Bustamante, del hospital de Bariloche, precisa que la transmisión interhumana de la cepa Andes “no es una regla sino un evento excepcional que requiere contacto estrecho de menos de un metro durante treinta minutos”.
Tampoco se comporta como el covid-19 o la gripe. “Es mucho menos transmisible”, dijo Bustamante a la AFP. “Acá necesitan un contacto mucho más cercano, generalmente son convivientes”.
Los científicos rechazan la idea de que una mutación reciente haya convertido al virus Andes en transmisible entre humanos.
“Es un virus muy estable, a diferencia del del covid-19 o la gripe. Cada hantavirus ha evolucionado desde tiempos ancestrales con su roedor hospedero sin sufrir mutaciones relevantes”, dijo Lázaro.
“Lo que no sabemos -prosigue- es por qué el virus Andes, en vez de generar un caso aislado al infectar a una persona, es luego capaz de transmitirse a otra en algunas ocasiones, e incluso generar cadenas de transmisión de varios eslabones” como se observó en 1996 y 2018.
Al respecto, González Ittig responde: “Yo pienso que el virus siempre tuvo esa propiedad”.
Probablemente “los humanos empezaron a ocupar los ambientes en donde vivían los ratones. No fue una mutación puntual”, considera.
Difícil de estudiar
“El problema del hantavirus es que son tan pocos los casos, sobre todo en nuestra zona (...) que necesitas mucho tiempo para tener un número mínimamente decente (significativo, ndlr) para sacar conclusiones”, dijo Lázaro.
Bustamante plantea el mismo obstáculo desde la experiencia hospitalaria en Bariloche. En su hospital, cuenta, “normalmente tenemos de 2 a 4 casos de hantavirus al año”.
También pesa la evolución clínica. Al comienzo, el paciente puede parecer sano o tener una gripe con diarrea o vómitos. “Al cuarto día, en cuestión de horas, el paciente pasa de un estado que parece una gripe a estar ya en un respirador”, explica Lázaro.
Esa dínámica produce obstáculos “para hacer el interrogatorio del itinerario de los pacientes, de dónde estuvieron, y también para ensayos clínicos”, dice.
Entretanto, en Tierra del Fuego, de cuya capital Ushuaia salió el barco “Hondius”, los científicos discuten si el roedor local es el mismo colilargo o una subespecie, sobre la que existe un debate respecto de su potencial rol como reservorio de hantavirus.
Especialistas del Malbrán, el instituto nacional que estudia enfermedades epidemiológicas, viajarán el lunes a Ushuaia para realizar esta investigación.
En lo que va de la campaña epidemiológica, que se extiende por 12 meses desde junio cada año, se han registrado 102 casos de distintas cepas de hantavirus en Argentina, casi el doble de los 57 de los que existe registro en igual período anterior.
Fuente: AFP.
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Brasil: implementarán el mosquito antidengue en 70 municipios este año
Casi con amor, el científico brasileño Luciano Moreira sostiene una caja de vidrio donde se arremolinan mosquitos antidengue: una apuesta que ha resultado eficaz contra la enfermedad, pero que muestra sus límites para extenderse en Brasil. Para que nadie descubra secretos del método, los asesores de Moreira piden no fotografiar equipos de esta biofábrica en Curitiba, en el sur de Brasil, donde funciona el mayor criadero de “wolbitos” del mundo.
Así llama este reputado entomólogo, de 59 años, a los Aedes aegypti inoculados con Wolbachia, una bacteria que les impide desarrollar dengue. “Estamos en un momento decisivo para lograr expandirnos en Brasil”, dice a la AFP Moreira, reconocido por su trabajo en 2025 entre los diez científicos más destacados del mundo por la revista Nature y este año entre las 100 personas más influyentes de Time.
El método consiste en liberar “wolbitos” en zonas urbanas, donde en cuestión de meses sustituyen por transmisión generacional a los mosquitos que contagian dengue. Aunque la técnica funciona en 15 países, en ninguno protegió a tantas personas como en Brasil desde que Moreira empezó a probarla en 2011: un total de seis millones. Pero aún quedan 207 millones de ciudadanos en este país de tamaño continental, el más golpeado por el dengue en 2024, con más de 6.000 muertes, aunque el año pasado la incidencia fue mucho menor.
Cien millones de huevos semanales
La biofábrica se inauguró en 2025 con apoyo del instituto público Fiocruz y la ONG internacional World Mosquito Program (WMP). En su sala de reproducción, algunos de sus 70 empleados se limpian el sudor. La calefacción está regulada a gusto de los mosquitos, encerrados en grandes e iluminadas jaulas de tela traslúcida. La sala huele a su alimento: sangre caliente de caballo y agua con azúcar.
Las hembras pueden dar cien millones de huevos por semana infectados con Wolbachia, que se transmite a las crías. Embalados en cápsulas, los huevos se despachan a centros municipales, donde los eclosionan y liberan. En dos ciudades con estudios científicos sobre el método, Niterói -cerca de Rio de Janeiro- y Campo Grande (centro-oeste), los resultados fueron espectaculares: caídas de 89 % y 63 % del dengue, respectivamente.
“Antes no había dengue”
Pero la cura no avanza más rápido que la enfermedad. Primeramente, el cambio climático “aumenta la diseminación del virus. En el sur del país, que era mucho más frío, antes no había dengue” y ahora sí, alerta Moreira, fundador de la biofábrica y hoy asesor del WMP. Además, aunque el gobierno de izquierda de Luiz Inácio Lula da Silva reconoció al método Wolbachia como una medida de salud pública, los tiempos del Estado no van a a la par con la procreación de mosquitos.
Los huevos producidos en Curitiba se distribuyen a otras ciudades siguiendo órdenes de las autoridades sanitarias. Pero la fábrica tuvo que reducir la producción porque la demanda (del ministerio de Salud) no estaba tan alta, dice Moreira. Según la bióloga y epidemióloga Ludimila Raupp, profesora de la Pontificia Universidad Católica de Rio, hay “urgencia” en expandir el método Wolbachia para luchar contra el dengue en Brasil.
Pero ampliar la cobertura nacional “no es fácil” y cita el caso de Rio de Janeiro donde la implementación tuvo “graves fallas” y una “descoordinación institucional”, dice a la AFP. Según esta experta, la ciudad registró resultados modestos porque los equipos sanitarios hicieron un uso intensivo de larvicidas perjudiciales para los “wolbitos”. La violencia del crimen organizado también complicó la implementación en favelas cariocas, según Moreira.
Desafíos
La expansión del método tiene desafíos “técnicos, operacionales, logísticos y financieros”, admite a la AFP el ministro de Salud, Alexandre Padilha. Sin embargo, defiende los avances: solo en 2026 este se implementará en 54 municipios de Brasil, para totalizar 70 a finales de año. Moreira explica que la técnica demora unos dos años para mostrar resultados y avisa que no es una fórmula “mágica”, sino una estrategia “complementaria” a otras como la vacuna.
Los “wolbitos” de Moreira descienden de Aedes aegypti inoculados con Wolbachia casi dos décadas atrás en Australia, donde el científico hizo su posdoctorado en entomología. El equipo que integraba descubrió en 2008 que esa bacteria común en otros insectos bloquea el dengue, el zika y la chikunguña.
Fuente: AFP.