La Embajada del Japón llevará a cabo la inauguración de las obras realizadas con la cooperación del Gobierno del Japón para el mejoramiento del sector de residencia estudiantil (internado) del Centro de Formación Integral “María Medianera”, ubicado en Benjamín Aceval, en el departamento de Presidente Hayes. Con la presencia del embajador Katsumi Itagaki, el acto será el miércoles 27 de agosto a las 10:00.
Con la cooperación financiera no reembolsable del Gobierno del Japón, por la suma de USD 84.156 (aproximadamente Gs. 664.832.000), se llevó a cabo la construcción de dos amplias habitaciones para estudiantes, totalmente amobladas y sus respectivos sanitarios; una habitación amoblada y sanitario para los cuidadores; y una sala de estudio.
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Este Centro de Formación Integral, administrado por la Asociación Pa’í Puku, alberga a unos 330 alumnos, de los cuales 60 estudiantes de escasos recursos habitan en el internado. Con estas mejoras introducidas en la institución, los alumnos contarán con un espacio más seguro y confortable para su bienestar y para el fortalecimiento de su rendimiento académico.
Desde la implementación de este esquema de cooperación del Gobierno del Japón, denominado “Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios”, desde el año 1989 hasta el presente, han sido beneficiados 431 proyectos, principalmente en las áreas de educación, salud e infraestructura vial, por el monto total 27.760.000 dólares americanos.
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Educación y tecnología: Senado aprueba con modificaciones normas para el uso de celulares
La Cámara de Senadores aprobó con modificaciones el proyecto de Ley que regula el uso de dispositivos electrónicos portátiles en instituciones educativas. La iniciativa vuelve a la Cámara Baja que deberá aceptar o rechazar las modificaciones planteadas. Así también, aprobó con modificaciones la Ley Nº 7280/2024 “De Reforma y Modernización de la Policía Nacional”.
Uno de los puntos ampliamente debatidos durante la sesión ordinaria de la fecha, presidida por el senador Basilio Núñez, fue el proyecto de Ley “Que regula el uso de dispositivos electrónicos portátiles en instituciones educativas en los niveles de educación inicial, educación escolar básica y educación media”, presentado por el diputado José Rodríguez.
El presidente de la Comisión de Ciencias, Tecnología, Innovación y Futuro, senador Patrick Kemper, fundamentó el dictamen favorable con modificaciones de la iniciativa y acotó que no responde a un rechazo de la digitalización, sino al principio de pertinencia en el uso de la tecnología dentro del ámbito educativo.
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Explicó que la incorporación no regulada de dispositivos electrónicos portátiles y de tecnologías de consumo masivo en las aulas compite con los procesos de atención, concentración y retención cognitiva de los estudiantes.
No prohíbe el uso del celular
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Educación y Cultura, senadora Hermelinda Alvarenga, aclaró que el proyecto no prohíbe el uso de teléfonos celulares, sino que establece su regulación. Los dispositivos podrán utilizarse con fines pedagógicos.
A su turno, la presidenta de la Comisión de Familia, Niñez, Adolescencia y Juventud, senadora Lizarella Valiente, sostuvo que el uso excesivo de estos dispositivos resulta perjudicial para niños y adolescentes, al considerar que genera dependencia y afecta el desarrollo cognitivo y la autorregulación emocional.
Durante el debate, varios legisladores coincidieron en que la problemática derivada del uso de dispositivos electrónicos en las instituciones educativas requiere una regulación adecuada, sin que implique una prohibición absoluta.
A propuesta de la senadora Hermelinda Alvarenga, se modificó el acápite que queda de la siguiente manera: “Que restringe el uso de dispositivos electrónicos portátiles en instituciones educativas en los niveles de educación inicial, educación escolar básica y educación media”. También se modificó el capítulo II referente a la prohibición y excepciones en el uso de celulares.
Reforma de la Policía Nacional
Asimismo, el Senado aprobó con modificaciones el proyecto de Ley “Que modifica los artículos 89, 137, 138, 140, 141, 142, 147, 148, 149 y 279 de la Ley Nº 7280/2024 ‘De Reforma y Modernización de la Policía Nacional”, presentado por varios senadores. El proyecto será remitido a la Cámara de Diputados para su estudio.
El vicepresidente de la Comisión de Legislación, senador Luis Pettengill, explicó que las modificaciones tienen por objeto adecuar la normativa a la Ley Nº 7633/2026, que establece medidas para la reforma del sistema de jubilaciones y pensiones del sector público (Reforma de la Caja Fiscal).
Precisó que dicha legislación modificó los plazos de servicio y de aportes requeridos para acceder a la jubilación, por lo que resulta necesario armonizar la Ley de Reforma y Modernización de la Policía Nacional con el nuevo régimen previsional.
“Al extenderse los plazos de servicio, es lógico que la Ley especial de Reforma y Modernización de la Policía Nacional también se adecue de manera congruente al nuevo régimen, estableciendo de forma equitativa y proporcional el tiempo de servicio requerido para acceder a los ascensos”, sostuvo.
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Formación gratuita en inglés para jóvenes con alto potencial
Una beca completa de inglés, dos años de formación intensiva y la posibilidad de abrir puertas académicas y laborales dentro y fuera del país. Así se presenta el Access Program 2026, una iniciativa financiada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a través de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay, que busca formar a una nueva generación de jóvenes con herramientas clave para el mundo actual.
El programa está diseñado para estudiantes sobresalientes de entre 14 y 16 años, quienes tendrán la oportunidad de estudiar inglés de manera gratuita durante dos años, alcanzando un nivel intermedio. Más allá del idioma, el objetivo es fortalecer habilidades de liderazgo, comunicación y participación activa en el desarrollo socioeconómico del país.
Las clases se desarrollan de forma presencial en las sedes del CCPA de San Lorenzo y Coronel Oviedo, con encuentros dos veces por semana (martes y jueves de 15:00 a 17:00 horas), y se complementan con actividades extracurriculares, experiencias culturales y formación en habilidades del siglo XXI.
El programa no solo enseña inglés. También busca preparar a los estudiantes para acceder a mejores oportunidades académicas, laborales y de intercambio internacional, especialmente en Estados Unidos.
¿Quiénes pueden postular? El Access Program está dirigido a un perfil muy específico de estudiantes. Estos son los requisitos principales: Tener entre 14 y 16 años al momento de la postulación, ser paraguayo o residente permanente, residir en San Lorenzo, Coronel Oviedo o zonas cercanas, estudiar en colegios públicos (no privados ni subvencionados). Estar cursando 8°, 9° grado o 1° curso de la media, tener un promedio mínimo de 4.00 (quedan excluidos promedios inferiores), no haber estudiado inglés en el CCPA ni en otros institutos de idiomas.
Además, es preciso contar con compromiso de culminar los 2 años del programa, demostrar participación en actividades de liderazgo, voluntariado o servicio comunitario, evidenciar motivación, iniciativa y habilidades de comunicación, tener acceso a internet estable y un dispositivo electrónico (PC, notebook, tablet o similar).
La postulación se realiza mediante un formulario online que debe completarse en su totalidad y enviarse con los siguientes documentos: Cédula de identidad vigente del postulante (ambos lados), cédulas de identidad de los padres o tutores, libretas de calificaciones de los dos últimos años (2024 y 2025), constancia de inscripción escolar 2026, firmada y sellada. Por último, una carta de recomendación de un docente o referente académico (no familiar). Todo debe enviarse en formato claro y legible (foto o escaneo).
Las postulaciones cierran el martes 30 de junio de 2026, hasta las 23:59.
Cabe recordar que el Access Program no se limita a la enseñanza del idioma. Su enfoque combina formación lingüística, liderazgo juvenil y desarrollo personal, con el objetivo de preparar a los estudiantes para participar activamente en un mundo cada vez más globalizado.
Quienes completen el programa no solo alcanzarán un nivel intermedio de inglés, sino que estarán mejor preparados para acceder a becas internacionales, intercambios académicos y mejores oportunidades laborales.
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Una bicicleta, un cambio de vida en Paraguay
En un mundo que suele buscar soluciones complejas, la historia de Guadalupe Ramírez Tellez recuerda que, a veces, el cambio más profundo empieza con algo tan simple como una bicicleta y alguien que decide no soltarla. Conocé más sobre Project Bike Love y su poder transformador.
¿Qué puede tener de transformador una bicicleta en un mundo donde todo parece medirse en tecnología, velocidad y grandes inversiones? Mucho. En Paraguay, la respuesta no siempre está en las grandes soluciones, sino en las más simples.
Guadalupe Ramírez Téllez lleva 11 años coordinando de manera voluntaria las acciones de Project Bike Love en el país, una iniciativa internacional que trabaja con la premisa de que una bicicleta puede cambiar el rumbo de una vida.
Project Bike Love recolecta, restaura y entrega bicicletas a niñas, niños, jóvenes y adultos en comunidades donde la distancia es una barrera cotidiana para estudiar, trabajar o acceder a oportunidades básicas. En esos territorios, la movilidad no es un detalle, es una condición que define el futuro.
“Una bicicleta puede representar mucho más que movilidad. Puede significar acceso a la educación, al trabajo, a oportunidades y a una mejor calidad de vida”, explicó Guadalupe.
Durante más de una década, su trabajo ha sido constante y silencioso. Coordinar voluntarios, organizar donaciones, conectar necesidades con recursos y asegurar que cada bicicleta llegue a quien realmente la necesita. Un engranaje invisible que sostiene una red de impacto real.
“Seguiré aportando mi granito de arena con la convicción de que, trabajando juntos, podemos contribuir a mejorar, aunque sea un poco, el mundo que compartimos”, señala.
Este mes, su compromiso da un nuevo paso. Guadalupe fue incorporada como miembro de la Junta Directiva de Project Bike Love, desde donde participará en la definición de estrategias globales para ampliar el alcance del proyecto.
“Es una oportunidad para aportar una mirada diferente al trabajo que venimos realizando, participando también en la definición de estrategias que permitan ampliar nuestro impacto y seguir construyendo oportunidades para más personas”, puntualizó.
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Una visión de la herencia normalista
- David Velázquez Seiferheld
- Historiador
- Fotos: Gentileza
Para comprender el impacto del normalismo, resulta útil alejarnos de los juicios absolutos y observar nuestras aulas históricas como ambientes complejos. No fue un bloque uniforme: el normalismo llegó a ser un vibrante proyecto cultural y cívico que dejó legados profundos, los cuales convivieron, se transformaron y a menudo entraron en tensión, configurando la “estratigrafía pedagógica” de nuestro presente.
El legado pedagógico y el apostolado cívico del modelo normalista experimentó una rica evolución teórica. Sus orígenes estuvieron anclados en el positivismo y el higienismo, donde el maestro operaba como el “médico social”, “civilizador”, que imponía orden y disciplina. Luego transitó hacia perspectivas filosóficamente espiritualistas y técnicas, expresadas en obras fundamentales como “Organización escolar y misceláneas paidológicas”, de María Felicidad González, alcanzando su cima renovadora con “La pedagogía de la escuela activa”, de Ramón I. Cardozo.
A través de estos cambios, se estableció una “forma de ser”, un ideal docente que perdura en el imaginario social: el educador como un apóstol cívico y referente moral de la comunidad.
Esta actitud ciudadana impulsó a los maestros a promover la cultura, fundando asociaciones y revistas emblemáticas como Ysoindy en Yaguarón, El Maestro en Villarrica, y La Enseñanza, La Nueva Enseñanza y El Hogar Normalista en la capital.
Este mismo ímpetu de construcción de ciudadanía legó a nuestro calendario escolar efemérides perdurables, como el Día de la Bandera y el Día del Maestro.
Antes de la guerra del Chaco, en el contexto del agravamiento de la crisis con Bolivia, el alumnado normalista se movilizó también en las manifestaciones de octubre de 1931. Incluso, en la primera línea de la manifestación del 22 y 23 de octubre, al lado de los estudiantes del Colegio Nacional, marchaban las estudiantes líderes del centro estudiantil de la Escuela Normal.
EL DESPERTAR FEMENINO
El mayor legado sociológico de la Escuela Normal fue el cambio radical de la condición de la mujer. Ante la catástrofe demográfica de la posguerra, las necesidades económicas y las nuevas tendencias pedagógicas, la profesión se feminizó. A pesar de un entorno adverso, las maestras se convirtieron en agentes político-culturales de primer orden.
Al profesionalizarse y asumir un rol protagónico en la esfera pública, desarrollaron una aguda conciencia de sus derechos, siendo normalistas como Serafina Dávalos y María Felicidad González las pioneras indiscutidas de los primeros movimientos feministas en el Paraguay.
Luego, ya durante la guerra del Chaco, el normalismo propició el surgimiento de nuevas profesiones femeninas relacionadas con las empresas y organizaciones, fuera del hogar, cambiando para siempre el panorama laboral femenino.
CULTURAS MAGISTERIALES EN TENSIÓN
A mediados del siglo XX, convivían en el sistema educativo múltiples paradigmas pedagógicos y culturas magisteriales. En las aulas interactuaban los egresados normalistas y los “maestros asimilados”, educadores idóneos que sostenían las escuelas de gran parte del país con su experiencia empírica.
Una tensión profunda se dio en la educación secundaria. Hasta la década de 1940, la Escuela Normal de Profesores (creada en 1921) formaba a los docentes de este nivel. Sin embargo, los intentos de modernización impulsaron la “universitarización” de la enseñanza media. Además, se autorizó a profesionales universitarios sin formación pedagógica a enseñar en los colegios. Esta apertura generó una bifurcación histórica: la secundaria ganó en erudición disciplinar, pero se fue distanciando de la teoría, la investigación y la reflexión pedagógica de la que la Escuela Normal había sido depositaria exclusiva.
El debilitamiento de la dimensión reflexiva, del pensar pedagógico, no fue inmediato: fue creciendo la brecha entre las nuevas carreras estrechamente relacionadas con la educación, como pedagogía y psicología, y el antiguo normalismo. Ante estos desafíos, se diseñaron nuevos programas complementarios de formación para los normalistas, pero tal misión, finalmente, no se cumplió, y universidad y normalismo transitaron caminos paralelos hasta el final del ciclo normalista.
LOS NUDOS CRÍTICOS
Un balance amplio nos invita también a pensar en los límites del concepto de lo “normal”. El proyecto normalista nació con la vocación de homogeneizar, civilizar y unificar, por lo cual imponía un modelo único que dejaba escaso margen para la inclusión de sectores postergados históricamente.
Su expresión más dolorosa fue la exclusión lingüística: el normalismo formó parte de la exclusión cultural del idioma guaraní, considerado por cierta élite el “enemigo más poderoso de nuestra cultura”. Su prohibición y castigo en las aulas convirtió a la escuela en un espacio alienante para los guaranihablantes, siendo quizás la principal causa del fracaso y la deserción escolar rural.
Asimismo, es ineludible reflexionar sobre la actitud ambivalente de la formación normalista ante el autoritarismo militarista. Durante el largo periodo militarista (1940-1972), la docencia fue obligada a una adaptación dócil al estricto control ideológico y a la partidización obligatoria del magisterio. Esta sumisión entró en contradicción directa con los antiguos ideales emancipadores, priorizando la disciplina impuesta desde el Estado autoritario por sobre la formación del pensamiento crítico, obligando al magisterio al silencio o a negociaciones sigilosas de espacios de alguna libertad.
El normalismo cerró su ciclo institucional a principios de la década de 1970, pero sus paradigmas no han desaparecido por completo; siguen siendo una superposición viva en nuestra identidad. Comprender sus aportes, tensiones y contradicciones es una herramienta indispensable para nuestro presente.
Por ello, la historia nos invita a cerrar este recorrido con una interpelación dirigida a cada maestro y maestra: ¿Qué aspectos del normalismo considero vigentes en mis actitudes, saberes y prácticas de aula, y en mi visión de la institución educativa?