Para Olga Torales, madre de Daysi Tamara Belén Bareiro Torales (25), asesinada en un inquilinato en la ciudad de Ñemby, Fernando Montanía, la pareja de la víctima y el amigo de éste identificado como Rolando Martínez planearon matar a su hija. Pidió que ambos imputados sean condenados con la pena máxima.
“Planearon tan bien que hasta su ropa sacó de ahí. Fernando ya no tenía ropas ahí. Ya estaban planeando, ese día él sacó todas sus pertenencias de ahí”, señaló al canal NPY. La mujer cuestionó que se haya permitido que los victimarios participen de la autopsia en la morgue judicial.
“No me permitieron hablar con ellos, para más que le llevaron ahí donde yo estaba en la morgue judicial, en frente de mí le pusieron. Mi hija no le conocía a Rolando, ahí le conoció ella, porque yo sé todas las amistades de mi hija. Y el único secreto que tenía conmigo es que su pareja le pegaba había sido”, expresó.
En todo momento, la mamá de Daisy defendió la hipótesis de que “los dos son cómplices” y planearon el crimen. “Supuestamente dijo que ya se habían dejado. Cosa que no es cierto porque si se habían dejado mi hija no le iba a dar más la llave”, manifestó.
Descartó que su hija era consumidora de drogas, desvirtuando la versión dada por su pareja. “Solo justicia pido, una condena ejemplar. La pena máxima que le den, para los dos”, insistió la acongojada mamá.
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Padres de María Fernanda piden la pena máxima para los acusados del horrendo crimen
Los padres de María Fernanda Benítez Martínez, la adolescente de 17 años que estaba embarazada y cuyo cuerpo fue hallado calcinado en Coronel Oviedo el 31 de mayo de 2025, pidieron hoy la pena máxima para los acusados del horrendo crimen ante el Tribunal de Sentencia de Coronel Oviedo.
“Son unos monstruos y tienen que pagar hasta lo último por lo que hicieron”, expresó Leonardo Benítez, padre de María Fernanda, a los magistrados encargados de dictar sentencia en la fecha. Asimismo, solicitó una fuerte condena para los demás involucrados por haber encubierto el caso. “Los padres deben pagar también por ser cómplices”, sentenció.
Hizo hincapié en que los autores del hecho actuaron de manera premeditada, atendiendo las evidencias recabadas durante la investigación. “Fue intencional lo que hicieron, porque un mes antes planearon lo que le iban a hacer a mi hija y cometieron un doble crimen, ya que le mataron a mi hija y a mi nietito. Y se merecen que vayan 30 años a la cárcel para que no vuelva a pasar esto a otra familia”, manifestó.
Igualmente, doña Nilda Martínez, mamá de la joven víctima, solicitó que se aplique la “cadena perpetua” para los responsables de la muerte de su hija por el terrible daño que le causaron a su familia. “Me hicieron un daño físico y emocional”, lamentó.
Por otro lado, cuestionó el actuar de los padres del menor, principal sospechoso del homicidio. “Cómo van a ayudar a un asesino”, exclamó. También se refirió a la amiga del presunto autor material. “Mikaela le mandó matar a mi hija, ella sabía y también merece la pena máxima”, apuntó.
Por su parte, el padre del adolescente acusado dijo de manera breve: “Una vez más le pido perdón a los familiares”. Este martes se dictará sentencia para cinco acusados por el crimen de la adolescente.
Según explicaciones del fiscal Fermín Segovia, el juicio corresponde a los adultos, que presuntamente intentaron entorpecer la investigación y ocultar evidencias.
Entre los acusados se encuentra Mikhaela Rolón, amiga del adolescente, quien habría dado instrucciones sobre cómo matar a una persona. También enfrenta juicio Franco Acosta, propietario de una farmacia, quien habría proveído medicamentos abortivos.
Asimismo, está acusado Ricardo Villamayor, quien presuntamente habría ocultado en su domicilio la motocicleta utilizada por el principal acusado para trasladar a María Fernanda. También son procesados los padres del adolescente, quienes habían presentado una denuncia por la supuesta “desaparición” de su hijo.
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Presunto feminicidio: hallan muerta a una mujer con un balazo en la cabeza y detienen a su pareja
Una mujer fue hallada muerta en un inquilinato de la ciudad de San Lorenzo con una herida de bala en la cabeza. La Fiscalía investiga el caso como un posible feminicidio y su pareja fue detenida.
El hecho ocurrió ayer, alrededor de las 18:30, en una vivienda ubicada en el barrio Anahí, zona de Reducto. El dueño de casa, identificado como Rodrigo Fernández, escuchó el disparo y tras lo ocurrido dio aviso a las autoridades policiales.
La víctima fue identificada como Nilsa Raquel Brítez (26), oriunda de Caazapá; fue hallada sin vida con una herida de bala en la cabeza. Estaba trabajando actualmente como cocinera en una escuela y anteriormente, vendía asadito. Esta tarde se realizará la autopsia, según el reporte de los investigadores.
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Su pareja, Cristian David Romero (30) permanecía en la vivienda cuando llegaron los agentes y quedó detenido como principal sospechoso. Asimismo, se le practicó la prueba de nitrito y nitrato.
La pareja llevaba tres años viviendo en el lugar y jamás protagonizaron episodios de violencia, según declaraciones del propietario, señaló a los medios de comunicación la comisaria Damarys Villalba, subjefe de la Comisaría 31° Central.
En ese sentido, mencionó que previamente al disparo no se escucharon gritos, discusión ni pelea. “Él dice que nunca pelearon, que eran personas que nunca armaron conflicto. No hubo ninguna discusión. Ellos acaban de llegar de trabajar y se disponían a hacer la cena”, comentó la jefa policial.
Añadió que según el relato del dueño de casa, se hallaba en su habitación cuando escuchó un disparo. “Fue hasta la habitación de la pareja y le encontró a él sentado en la cama”, relató.
El dueño de casa pregunta qué pasó y “aparentemente ahí reacciona y se da cuenta de lo que estaba haciendo”, la comisaria. Sin embargo, aclaró que el sospechoso “no tenía el arma en la mano”.
No se halló nada irregular en la habitación, el hombre tampoco opuso resistencia al arresto. “Solamente estaba llorando y pedía que se le asista a la mujer”, apuntó la interviniente.
Extraoficialmente, se maneja la hipótesis de que el trasfondo del hecho sería por celos. Aunque esta versión no fue corroborada por la agente policial. “Desconozco eso”, expresó. El teléfono de la víctima ya está a cargo del Ministerio Público.
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¿Dónde está mamá?
- Por Carlos Mariano Nin
- Columnista
- marianonin@gmail.com
Hay una silla que nadie volvió a ocupar, una cama que quedó tendida, un plato que, quizá, todavía alguien guarda en la cocina, porque a veces cuesta aceptar que ya no hace falta ponerlo en la mesa.
Y me da vueltas una pregunta que no aparece en ninguna estadística: ¿quién le explica a un niño que mamá no va a volver?
Hasta agosto en Paraguay 17 mujeres fueron víctimas de feminicidio.
Diecisiete nombres, historias que alguna vez tuvieron un cumpleaños, sueños, discusiones, abrazos, planes para el domingo y alguien que las esperaba en casa.
Y hay un número que me golpea todavía más fuerte: 33 hijos quedaron detrás de esas mujeres. 24 de ellos son menores de edad.
Detrás de cada uno hay una infancia que cambió para siempre.
Al final, cuando una madre es asesinada, no muere solamente la mujer.
Se rompe una familia, se quiebra la infancia.
Los números del Ministerio Público sobre feminicidios dados a conocer esta semana cuentan que 13 de las víctimas eran madres. Algunas murieron dentro de sus propias casas; otras, en la vía pública. Fueron asesinadas con armas blancas, armas de fuego, golpes y asfixia.
Pero ninguna estadística puede contar lo que sucede después.
Los números no pueden registrar el momento en que un niño pregunta por su madre, ni se puede medir el silencio de una casa después del crimen.
Nadie, absolutamente nadie puede poner en una planilla el miedo con el que una hija volverá a escuchar una discusión, tampoco podrá explicar cómo se aprende a crecer cuando la persona que debía enseñarte a vivir fue arrancada de tu vida.
Y entonces aparecen otras cifras.
25 tentativas de feminicidio. Son las mujeres que sobrevivieron y que tuvieron una segunda oportunidad.
Hoy deberíamos aprender a ver las señales, a enseñarle a nuestras hijas que las discusiones, las peleas pasadas de tono y los golpes no son normales. Que el control a veces se disfraza de amor, de celos presentados como preocupación.
En todos los casos el principal error es esperar a que ocurra la tragedia para entender que había señales.
Los datos dicen que los principales agresores fueron parejas y exparejas.
Eso también debería obligarnos a mirar más cerca.
En la mayoría de los casos el peligro no está en una calle oscura ni viene desde un desconocido. A veces tiene la llave de la casa, conoce la rutina… y alguna vez hasta dijo “te amo”.
Por eso hablar de feminicidio no puede ser solamente hablar de mujeres asesinadas.
Tenemos que hablar de prevención, de educación, de protección.
De intervenir antes. De entender que una amenaza no es una exageración cuando quien la recibe tiene miedo.
Pedir ayuda no debería convertirse en una carrera contra el tiempo.
Hoy hay 17 mujeres menos. Pero también hay 33 hijos que tendrán que aprender a vivir con una ausencia que ellos nunca eligieron.
Veinticuatro son niños.
Y cuando pienso en ellos, me cuesta volver a mirar estas cifras como simples números.
Debemos dejar de contar a las mujeres muertas y los niños huérfanos.
El desafío es conseguir que la próxima estadística sea cero.
Que ninguna silla quede vacía para que ningún niño tenga que aprender tan pronto el significado de la palabra feminicidio.
Una vida salvada no aparece en ninguna estadística. Pero alguien vuelve a casa.
Una madre vuelve a abrazar a sus hijos.
Y una silla... vuelve a estar ocupada.
Pero esa es otra historia.
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Reportan 17 feminicidios y 25 tentativas en lo que va del año en Paraguay
Este lunes, el Ministerio Público reportó un total de 17 víctimas de feminicidio en lo que va del 2026, así también, suman 25 tentativas de feminicidio en el mismo periodo. En cuanto a los afectados indirectos, estos casos de violencia contra la mujer han dejado a 33 hijos huérfanos, de este número, 24 son niños, niñas y adolescentes.
Según el Programa de Datos Abiertos del Ministerio Público, a nivel país se tienen 16 causas abiertas por feminicidio, de los cuales, en uno de los casos se investiga por el crimen de dos mujeres. Lastimosamente, la mayoría de los ataques fueron cometidos por personas del mismo entorno íntimo.
“En el recuento preliminar, con el hecho ocurrido ayer domingo, tenemos 17 víctimas de feminicidio y otros 25 casos de tentativa de feminicidio. Además, se registraron seis casos de agresiones graves que están siendo investigados y un hecho en el que un adolescente, preliminarmente, está siendo investigado como homicidio”, dijo Elida Favole, directora de transparencia y políticas de géneros, en canal Trece
Se pudo contabilizar que del total, 13 mujeres asesinadas eran madres, quienes dejaron un total de 33 hijos huérfanos, de los cuales, 24 son niños, niñas y adolescentes. En cuanto al vínculo con las víctimas, pertenecían al círculo íntimo o familiar: 7 exparejas; 6 parejas; 1 padrastro; 1 hijo y 2 conocidos.
“Es preocupante la situación porque ayer se registró un niño de 12 años, que está calificado como homicidio doloso y también tenemos otros niños que fueron víctimas indirectas. La víctima más joven en el caso de feminicidio tenía 12 años. Lastimosamente, hay que señalar que en 10 casos tenemos ensañamientos”, puntualizó.
Se pudo constatar que 16 de las víctimas eran de nacionalidad paraguaya, una de nacionalidad brasileña y dos pertenecían a comunidades indígenas. Nueve casos fueron en el departamento Central, tres en Concepción, dos en Canindeyú, una en Alto Paraná, uno en Caazapá y uno en Asunción.