El 4 de agosto inicia el plazo para las acreditaciones recuerdan, desde la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes). Se busca garantizar criterios mínimos de calidad en la oferta académica, según Melissa Ramírez, directora de Gabinete de la Aneaes.
“Desde de la Agencia Nacional de Evaluación venimos con una gestión que está enfocada en informar a la ciudadanía, a los estudiantes, a las familias, las condiciones de calidad que presentan las carreras”, señaló a la 1000 AM.
Te puede interesar: Guiada por su GPS, una mujer cayó en el arroyo en Barrio Obrero
Ratificó que se busca dar tranquilidad a los que se están formando, que la oferta académica está acreditada, “que está con el certificado de calidad de una buena formación, de que el perfil de egreso va a ser el correcto y adecuado. Para que después este profesional cuando ejerza la profesión cuente con todas las credenciales necesarias para dar un buen servicio a la ciudadanía”, puntualizó.
Se refirió también al estado de las carreras y particularmente al caso de Derecho donde según el informe oficial tan solo 36 carreras de 150 facultades están acreditadas y cuentan con el certificado de calidad.
“Nuestro informe es bastante completo. Está con la identificación de cuáles son las universidades que están eludiendo presentarse a los procesos evaluación”, significó.
Desde la Aneaes, insisten en que la acreditación es obligatoria para las casas de estudio que ofrezcan carreras de Medicina, Derecho, Ingeniería, Arquitectura y todas aquellas que conlleven un vínculo con la seguridad de las personas.
Leé también: Facultad de Ciencias Exactas de la UNA realiza la semana de la Ciencia
Dejanos tu comentario
Carreras acreditadas se asocian con mejores salarios para jóvenes profesionales, según estudio de la Aneaes
Un estudio presentado por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) revela que los jóvenes egresados de carreras acreditadas registran, en promedio, mejores remuneraciones dentro del empleo formal paraguayo, en comparación con quienes culminaron carreras no acreditadas.
El informe ejecutivo “Acreditación de carreras de grado y trayectoria salarial del empleo formal en Paraguay” analizó la relación entre la calidad de la formación universitaria y la inserción laboral, a partir del cruce de tres fuentes oficiales: el Registro de Títulos del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), el registro de carreras acreditadas de la Aneaes y las bases de aportes del Instituto de Previsión Social (IPS).
En total, fueron estudiados 245.358 títulos universitarios, de los cuales se pudieron reconstruir 94.486 trayectorias laborales formales con información sobre remuneraciones.
Los resultados muestran que, entre los profesionales jóvenes que se encuentran en las primeras etapas de su carrera laboral, quienes egresaron de carreras acreditadas presentan salarios promedio superiores. Las diferencias identificadas oscilan entre 4,6% y 13,6%, según la cohorte de edad analizada.
El patrón se mantiene tanto en hombres como en mujeres y se observa al comparar tanto los salarios promedio como la mediana de ingresos.
Te puede interesar: El WRC acelera y Salud despliega un operativo sin precedentes en Itapúa
Una asociación, no una relación causal
La Aneaes aclaró que los resultados del estudio muestran una asociación estadística entre la acreditación de una carrera y mejores remuneraciones, pero no permiten afirmar que la acreditación sea, por sí sola, la causa directa de esas diferencias salariales.
Según el informe, existen otros factores que también pueden influir en la trayectoria laboral y los ingresos de los profesionales, como la disciplina estudiada, las características de la institución educativa, la experiencia laboral, la especialización y las condiciones socioeconómicas.
Uno de los principales hallazgos es que la brecha salarial vinculada a la acreditación se concentra principalmente en los egresados más jóvenes. Esto se relaciona con la evolución del sistema de aseguramiento de la calidad en Paraguay, ya que muchos profesionales mayores de 43 años obtuvieron sus títulos antes de que la acreditación se consolidara como un estándar dentro de la educación superior.
Además, con el paso de los años, factores como la experiencia, la antigüedad laboral, la formación continua y las responsabilidades profesionales adquieren mayor peso en la determinación de los ingresos, reduciendo la influencia relativa de las condiciones iniciales de formación universitaria.
Calidad educativa y oportunidades laborales
El estudio forma parte de la iniciativa “Educación que Emplea”, impulsada por la Aneaes con apoyo del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Unión Industrial Paraguaya (UIP), cuyo objetivo es generar evidencia sobre la relación entre la calidad de la educación superior y la inserción laboral de los egresados.
Desde la Aneaes señalaron que esta investigación busca aportar información útil para estudiantes, instituciones educativas, responsables de políticas públicas y la sociedad en general, permitiendo comprender cómo los procesos de evaluación y acreditación pueden contribuir al fortalecimiento del sistema universitario paraguayo.
Dejanos tu comentario
Gobierno promete impulsar orden y transparencia en educación superior
El ministro Ramírez señaló que el MEC remitió al Ministerio Público antecedentes relacionados con más de 500 títulos con irregularidades.
Tras una reunión con el presidente de la República, Santiago Peña, el ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, informó sobre las acciones que impulsa el Gobierno para fortalecer los mecanismos de control, garantizar la calidad académica y ordenar el sistema de educación superior.
En conferencia de prensa, el ministro Ramírez señaló que el MEC remitió al Ministerio Público antecedentes relacionados con más de 500 títulos con irregularidades, tras detectarse inconsistencias durante los procesos de verificación. Indicó que la Fiscalía comunicó que aproximadamente la mitad de esos documentos presentan una procedencia desconocida, por lo que continúan las investigaciones correspondientes.
AUDITORÍAS E INVESTIGACIONES EN CURSO
El ministro informó que el MEC inició una auditoría integral en el ámbito de la educación superior con el objetivo de identificar posibles falencias administrativas, fortalecer los procesos internos y determinar eventuales responsabilidades en los casos investigados.
Señaló que los primeros resultados preliminares estarán disponibles en los próximos días y reiteró que todas las acciones impulsadas buscan consolidar un sistema educativo más transparente, confiable y alineado con los estándares de calidad requeridos para el desarrollo del país. “Estamos en una actitud dialoguista, pero también firme para poner orden al sistema de educación superior, establecer reglas claras y garantizar que los estudiantes reciban una formación de calidad”, afirmó.
ACREDITACIÓN ACADÉMICA
Luis Ramírez resaltó que las nuevas exigencias implementadas permitieron avanzar en la depuración del sistema universitario y fortalecer los procesos de acreditación.
Como resultado, 1.080 carreras fueron cerradas al no reunir las condiciones necesarias para continuar funcionando o no cumplir con los requisitos establecidos para su habilitación y acreditación. Asimismo, señaló que actualmente se registra uno de los niveles más altos de acreditación de carreras, impulsado por la aplicación de controles más rigurosos para la habilitación y funcionamiento de programas académicos.
MAYOR TRAZABILIDAD Y TRANSPARENCIA
El titular del MEC destacó además la implementación del Registro Único del Estudiante de Educación Superior, una herramienta que permite contar con información detallada sobre toda la trayectoria académica de los estudiantes desde el año 2024.
Explicó que este sistema registra datos sobre matrículas, asignaturas cursadas, docentes y evaluaciones, fortaleciendo los mecanismos de trazabilidad y control dentro del sistema universitario. Según indicó, esta herramienta permitirá prevenir irregularidades, mejorar los procesos de verificación y generar información más detallada para la toma de decisiones.
Asimismo, explicó que las medidas adoptadas forman parte de un amplio proceso orientado a consolidar un sistema universitario con reglas claras, mecanismos de supervisión efectivos y mayores garantías para estudiantes y profesionales.
Destacó el trabajo coordinado entre el MEC, el Consejo Nacional de Educación Superior (Cones), la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) y el Ministerio Público.
Dejanos tu comentario
ANEAES pone a la educación superior en el centro del desarrollo 10.06.26
Dejanos tu comentario
ANEAES rediseña el futuro del capital humano rumbo al 2050
Por: Adelaida Alcaraz
La Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, de la mano de su presidente, José Duarte Penayo, impulsa una reforma basada en calidad, acreditación y empleabilidad con impacto directo en salarios y desarrollo productivo.
Paraguay se encuentra en un punto de inflexión. Mientras la economía acelera su diversificación con inversiones industriales, logísticas, agroexportadoras y tecnológicas, el verdadero cuello de botella del desarrollo ya no está en el capital ni en la infraestructura, sino el talento humano que produce el país. En ese escenario emerge la figura de José Duarte, presidente de la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES), como el arquitecto de un nuevo orden en la educación superior que mira directamente al Paraguay 2050.
FOCO Business conversó con el titular de la institución para conocer los planes que desarrollará buscando hacer que el país pase de una expansión educativa desordenada a una planificación estratégica de largo plazo. “En primer lugar es necesario avanzar en un plan estratégico de la educación superior… alineado con el plan de desarrollo Paraguay 2050”, afirmó, al presentar la hoja de ruta que busca transformar la calidad como política de Estado.
El eje de esa transformación es el nuevo sistema de evaluación por fases, que redefine por completo la lógica de la acreditación. “La ANEAS ya no evalúa simplemente las condiciones básicas o mínimas de calidad, sino que ya tiene una ruta de la calidad”, explicó. Este modelo incorpora tres niveles: condiciones básicas, innovación y mejora continua, y finalmente excelencia, donde pesan variables como empleabilidad, internacionalización y pertinencia territorial.
La apuesta es ambiciosa ya que se trata de conectar la universidad con el Paraguay productivo que ya está en marcha. Agroindustria, logística, comercio, turismo e ingeniería aplicada a la era de la inteligencia artificial son los ejes donde debe concentrarse la oferta académica, señaló José y agregó que “nuestro país está complejizando industrialmente, por lo que hacia ahí tiene que ir enfocándose laoferta”, señaló.
En ese marco, la ANEAES presentó la campaña “Educación que Emplea”, desarrollada junto al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Unión Industrial Paraguaya (UIP), con la intención de evidenciar con datos concretos la relación entre calidad educativa, empleabilidad y desarrollo económico. La iniciativa mostró que la educación superior no solo forma profesionales, sino que impacta directamente en la productividad del país y en la inserción laboral en sectores estratégicos.
Uno de los pilares más contundentes de su gestión es la evidencia del impacto económico de la calidad educativa. En el marco de esta campaña, se demostró que los egresados de carreras acreditadas presentan una prima salarial superior al 30 % frente a los no acreditados.
A esto se suma la mayor inserción laboral en bancos, multinacionales y empresas líderes del país, donde las universidades con cultura de calidad concentran a los profesionales más demandados. José incluso fue protagonista de la entrega de reconocimientos a instituciones cuyos egresados logran los mejores niveles de empleabilidad y salarios del sistema, que son presentados en esta edición.
El impacto de la acreditación, explicó, no siempre es visible en el CV, pero sí en el desempeño profesional. “El egresado de una carrera acreditada tiene otros estándares, puede afrontar una entrevista laboral, exponer sus habilidades de otro modo”, afirmó.
El sistema también se apoya en una inédita integración de datos: registros del MEC, IPS y bases institucionales que permiten trazar el comportamiento real del egresado en el mercado laboral. Esta trazabilidad fortalece la política pública y consolida una lectura más precisa del capital humano del país.
El desafío mayor está en el futuro. Las carreras con mayor demanda se concentran en ingeniería, ciencia de datos, inteligencia artificial, logística y mandos medios técnicos, esenciales para sostener la industrialización en curso. “Son claves porque hoy existe una gran necesidad de mandos medios cualificados”, advirtió.
En paralelo, la irrupción de la inteligencia artificial redefine todo el sistema educativo. De allí que el titular de ANEAES plantea una revisión profunda de la enseñanza, la evaluación yel sentido mismo de la universidad. “Es urgente avanzar en marcos normativos para un uso estratégico de la inteligencia artificial”, señaló, alertando sobre la automatización de tareas cognitivas y el rol creciente de las humanidades, la ética y el pensamiento crítico.
En su visión, el sistema educativo ya no puede pensarse como terminal. “Hoy no existe solamente la obsolescencia de los objetos de consumo, sino de las competencias”, afirmó, marcando el paso hacia el aprendizaje continuo como norma estructural.
El cierre de su diagnóstico es categórico. Hoy día la educación superior debe dejar de ser un sistema aislado para convertirse en política central del desarrollo. “El gran desafío del Paraguay es que tengamos una visión estratégica donde el sector productivo y la educación superior estén unidos”, subrayó.
Con una agenda que integra evaluación por fases, transparencia total, formación de evaluadores, Escuela de Calidad y la campaña “Educación que Emplea” como puente con el sector productivo, José Duarte consolida una arquitectura institucional que busca algo más que ordenar el sistema: posicionar a Paraguay como un país donde la educación superior sea el principal motor de competitividad hacia 2050.
En esa construcción, la calidad deja de ser un sello administrativo para convertirse en una variable económica. Y la acreditación, en un pasaporte directo hacia mejores salarios, mayor empleabilidad y un modelo de desarrollo que ya no depende solo de crecer, sino de formar el talento que ese crecimiento exige.