En el barrio María Auxiliadora de Asunción, dos hombres ingresaron a una vivienda al percatarse de que el portón de la misma no estaba asegurado; los mismos fueron hasta el costado de la propiedad donde se encontraba una moto y se alzaron con ella.
En el momento en que los desconocidos estaban intentando alzarse con el biciclo, el propietario del lugar se percató de lo que estaba ocurriendo y salió a encarar a los malvivientes y terminó peleando con uno de ellos.
Mientras uno de los hombres golpeaba al dueño de casa, el otro logró arrancar la motocicleta y finalmente huyeron del lugar. La víctima alertó del hecho a la Policía Nacional a través del sistema de emergencias 911 y fue asistida por un equipo del grupo Lince.
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Cuando los efectivos llegaron a asistir a la víctima, la misma les mencionó que la motocicleta tenía sistema de rastreo satelital y que continuaba activado, por lo que lograron alcanzar a los hombres e iniciaron una persecución. Los sujetos, al percatarse de la presencia policial, llegaron hasta una zona donde abandonaron la motocicleta y huyeron a pie.
“Gracias a la rápida respuesta y el buen relacionamiento que tenemos con la gente del barrio, pudimos lograr recuperar el biciclo, ya que los hombres terminaron abandonando la motocicleta en inmediaciones de la calle Colón, por donde se encontraban cuando fueron interceptados. Los vecinos también ya se encuentran ayudando para dar con más detalle a los malvivientes”, comentó el comisario Juan Pereira en conversación con el canal de noticias NPY.
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Condenan a propietario de constructora a pagar cien jornadas laborales de multa por grave accidente
Ciudad del Este. Agencia Regional.
El propietario de una constructora fue condenado al pago de cien jornadas laborales a la víctima de un accidente laboral que resultó con la pierna amputada tras el percance. El sentenciado es Julio César Trinidad Da Silva, dueño de la empresa Constructora y Metalúrgica Trinidad de Santa Rita.
La medida fue dictada durante el juicio oral desarrollado por exposición de personas a lugares de trabajo peligrosos. El trabajador afectado, Fidel Vera Paredes, quedó con graves secuelas físicas. La fiscal Rocío Celeste González fue quien sustentó la acusación. Antes del juicio, se produjo el resarcimiento económico a la víctima.
Los antecedentes indican que el hecho ocurrió el 30 de enero de 2024, alrededor de las 08:30, en una obra en construcción del barrio Nueva Asunción de Santa Rita, donde la persona que después se accidentó, realizaba tareas de montaje de estructuras metálicas.
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Durante el trabajo, recibió una descarga eléctrica de alta tensión al entrar en contacto con un cable expuesto en el techo y cayó al suelo. Como consecuencia, sufrió quemaduras graves y la amputación de la pierna inferior izquierda, además de daños psicológicos.
La investigación se inició el 8 de febrero de 2024, tras la denuncia presentada por Fredy Vera Paredes, hermano de la víctima. La acusación sostuvo que no se habían proporcionado los equipos de protección, ni adoptado las medidas de seguridad necesarias para realizar las labores.
El Tribunal de Sentencia que dictó la condena estuvo presidido por la magistrada Zunilda Martínez Noguera e integrado por los jueces Herminio Montiel y Edgar Lezcano. En el mismo proceso, se declaró la rebeldía de Alfredo Giménez Cardozo, señalado como empleador del trabajador al momento del accidente.
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Detienen a pareja tras intento de fuga y violenta agresión a policías en Roque Alonso
La Policía Nacional detuvo a una pareja que iba en un automóvil y evadió un puesto de control sobre la ruta PY03, en la ciudad de Mariano Roque Alonso. Tras su captura, estas personas reaccionaron de forma violenta y agredieron físicamente a los uniformados. En el vehículo hallaron más de 40 latas de cerveza y y se negaron a realizar la prueba de alcotest.
Según el reporte de la Comisaría 10ª el hecho ocurrió durante el “Operativo Incursión” de control y despeje que se desarrolló sobre la ruta PY03. La pareja se movilizaba en un Toyota modelo IST de color blanco, cuyo conductor vio la barrera y decidió darse a la fuga.
Tras percatarse del movimiento, agentes de la Policía, que se encontraban en el sitio, iniciaron una persecución y varias cuadras después sobre la calle Rojas Silva la pareja fue interceptada por los patrulleros. Esta fue detenida y puesta a disposición del Ministerio Público.
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Los detenidos, fueron identificados como Fernando Ariel Bordón Vargas, de 24 años, quien conducía el rodado, y Elva María Sánchez Bordón, de 31 años, quien iba como acompañante. Estas personas se resistieron a ser detenidos y atacaron a los agentes intervinientes.
Al inspeccionar el automóvil encontraron una conservadora en la que llevaban un total de 44 latas de cervezas y ambas personas se negaron a someterse a la prueba de alcotest. El caso fue comunicado a la fiscal Gladys Paredes, quien dispuso que los dos permanecieran en la comisaría y que el automóvil sea incautado.
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Tras persecución en Limpio, cae un presunto robacoches y recuperan una camioneta
Este viernes, la Policía Nacional detuvo a un hombre con frondosos antecedentes por hurto en la ciudad de Limpio. La captura de esta persona se logró tras una intensa persecución policial, luego de ser detectada mediante el sistema de rastreo satelital del vehículo que fue robado y recuperado.
Según el reporte de los intervinientes este operativo fue coordinado por entre agentes de Inteligencia de Automotores, la Comisaría 18.ª y las fuerzas de seguridad, quienes tras recibir la denuncia, iniciaron los trabajos para recuperar este rodado que contaba con sistema de rastreo satelital.
Finalmente, la policía pudo capturar a la persona identificada como Néstor Joaquín Pereira Escurra, sobre la calle Prof. Rita Estalvina Gómez, en ciudad de Limpio. El procedimiento se dio tras una persecución que inició ante la denuncia del hurto de una camioneta de la marca Nissan modelo Terrano dentro de la citada ciudad.
Durante la intervención se logró la recuperación del rodado e incautación de una llave maestra (utilizada presumiblemente para violentar y arrancar el vehículo) y un teléfono celular que estaban en el poder de la persona aprehendida, quien registra antecedentes por hurto agravado (2023 y 2025).
Todo lo actuado fue puesto a disposición del Ministerio Público, desde donde ordenaron que el sospechoso, que sería un conocido robacoches, quede recluido en la Comisaría 18 de la ciudad de Asunción a disposición del agente fiscal de turno, con participación del Departamento de Criminalística.
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Ola de robos de celulares y fraudes financieros impulsa el pánico urbano en Brasil
Eduardo Metzker iba en su motocicleta por Rio de Janeiro cuando se vio rodeado por otras dos. Uno de los motociclistas le apuntó con una pistola a la cabeza y le exigió su teléfono y la contraseña. En las horas siguientes, este programador de 29 años observó impotente cómo los ladrones retiraban 80.000 reales (unos 15.000 dólares), en su mayoría a crédito, desde sus aplicaciones bancarias, antes de que él lograra bloquear sus cuentas.
“Uno trabaja casi todos los días para juntar un dinero. Luego alguien te apunta un arma a la cara y se lleva todo”, dijo Metzker a la AFP. “Ni tenía ese dinero. Arruinaron mi historial crediticio”, lamenta. El robo de celulares, que puede involucrar violencia, fraude financiero e incluso asesinato, se ha convertido en un símbolo de la crisis de seguridad que azota ciudades brasileñas como Rio de Janeiro antes de las elecciones del 4 de octubre.
Este delito “parece encapsular un pánico creciente relacionado con la violencia urbana”, señaló el Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), en su informe anual. Una encuesta de esa entidad publicada en mayo estimó que alrededor de 14 millones de personas habían sido víctimas de este delito en los 12 meses anteriores en Brasil.
Pero solo unos 830.000 celulares fueron reportados robados en 2025, según el informe anual del Foro, basado en datos oficiales.
En Rio, una ciudad donde la violencia y los asaltos son muy comunes, “vivimos completamente atemorizados, en alerta constante”, dice Caroline Lo Bianco.
A esta dentista de 36 años le arrancaron el teléfono de las manos por la ventana de un Uber cuando estaba embarazada de siete meses.
Celular para ladrones
Antes de las presidenciales, cuya primera vuelta se celebra este domingo, tanto el presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, como su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, han prometido tomar medidas drásticas.
Bolsonaro promete cuadruplicar las penas de cárcel para este crimen, mientras que Lula ha dicho que su meta es “cero robos de celulares”.
Las encuestas muestran que la seguridad es la principal preocupación de los brasileños en estas elecciones, pero para Metzker ningún candidato puede ayudar.
“Pueden decir lo que quieran, ya no creo en ellos”, explica.
Desde que fue atracado, tiene un celular para salir a la calle, y otro que deja en casa con sus aplicaciones bancarias.
El primer aparato es conocido como “el teléfono del ladrón”, una estrategia adoptada por el 30 % de los brasileños -unos 65 millones de personas-, según el FBSP.
Pérdida múltiple
“El interés de las bandas ha dejado de ser el propio teléfono para concentrarse en los datos contenidos en los dispositivos”, dice a la AFP Leonardo Silva, coordinador de crimen organizado del Foro.
Después de ser asaltada, Lo Bianco bloqueó sus tarjetas bancarias, pero los ladrones lograron transferir casi 700 dólares desde una cuenta de un banco digital. También pidieron en línea una consola de videojuegos de 1.000 dólares, compra que ella consiguió bloquear antes de la entrega.
Los ladrones incluso enviaron cerveza, carne y McDonald’s a distintas direcciones en Rio de Janeiro.
Luiz Fernando Bugiga, fiscal del Grupo de Acción Especial para el Combate al Crimen Organizado, dice que una operación reciente en Sao Paulo reveló un esquema detrás del robo de celulares, con cuatro células criminales.
Quienes roban los teléfonos se los entregan a un grupo especialista en “transferencias bancarias y robo de datos”.
Un tercer grupo realiza modificaciones técnicas para que el aparato vuelva al mercado. El último se encarga de vender las piezas y los dispositivos. Hay “múltiples formas de pérdida para la víctima y múltiples fuentes de lucro para el criminal”, afirma.
Mudarse a la Amazonía
Para muchos, solo reemplazar el teléfono ya es difícil. Joel da Silva, de 42 años, trabaja como portero en el barrio carioca de Ipanema y fue asaltado con una pistola. Pasó “un mes sin teléfono” antes de poder comprar otro, en cuatro cuotas.
Contó a la AFP que ha presenciado cuatro robos de teléfonos desde el edificio donde trabaja hace siete meses. Lo Bianco, que hace unos años ya sufrió un robo de auto a mano armada, sueña con irse de la ciudad. “Le digo a mi marido que, si me pidiera mudarnos a la Amazonía, al día siguiente tendría las maletas listas”.
Fuente: AFP.