El sector de la construcción registra este año una moderada recuperación, impulsada por la obra pública y por un repunte en la vivienda media y alta, con mayor llegada de capital extranjero a Gran Asunción, destacó María Luz Cubilla, vicepresidenta de la Federación Panamericana de Arquitectos (FPAA).
Recordó que los principales frenos siguen siendo el alto costo del financiamiento, la dependencia y la ejecución irregular de la inversión pública y la escasez de mano de obra calificada. Tras dos años de desaceleración por la suba de las tasas de interés y la reducción de la inversión pública durante el cambio de gobierno, la industria de la construcción muestra ahora un repunte discreto, explicó Cubilla. “Se observa dinamismo en proyectos de infraestructura vial y de vivienda social; en cambio, el ritmo es más moderado en el ámbito privado, sobre todo en oficinas y desarrollos comerciales”, agregó.
En materia de inversión, la arquitecta señaló un aumento en el segmento residencial medio y alto, impulsado por capital extranjero que financia desarrollos inmobiliarios en la zona de la Gran Asunción.
Entre los avances del sector destacó la modernización de normativas y la adopción de sistemas constructivos más eficientes, así como una mayor presencia de energías renovables en las edificaciones. También resaltó el crecimiento de la construcción modular y prefabricada, que contribuye a reducir costos y plazos de obra.
Añadió que la incorporación de criterios de arborización urbana, drenaje sostenible y la unificación de veredas, no solo mejora la estética y la accesibilidad, sino que reduce costos futuros asociados a daños por inundaciones y erosión. Asimismo, confirmó la expansión del uso de tecnologías digitales y materiales sostenibles, y el surgimiento de proyectos de gran escala que posicionan a Paraguay como destino atractivo para inversores regionales.
“Se espera que la inversión extranjera directa continúe llegando, principalmente desde Brasil y Argentina; aunque Bolivia se ha posicionado fuertemente en el último semestre, buscando diversificación en real estate y logística”, afirmó Cubilla. En ese marco, reiteró que el grado de inversión otorgado por la calificadora de riesgo Moody’s a Paraguay sigue siendo un factor clave para atraer financiamiento externo.
Entre las dificultades, la arquitecta apuntó a la dependencia de la inversión pública y su ejecución irregular. Cuando las obras estatales se paralizan, por razones fiscales o administrativas, se produce un efecto dominó que interrumpe cadenas de trabajo y genera incertidumbre en contratistas y proveedores.
Otro obstáculo para el rubro de la construcción es la falta de créditos a largo plazo y en condiciones competitivas, pues las elevadas tasas encarecen la financiación de proyectos y retraen a desarrolladores y compradores potenciales, detalló.