Un trabajador fue víctima de un solitario asaltante, quien le despojó del electrodoméstico que debía de entregar. El hecho se registró en el Bañado Sur de Asunción y todo lo ocurrido quedó registrado en imágenes de circuito cerrado de uno de los vecinos.
En la secuencia del video se puede observar cómo el hombre que, según la denuncia, se desempeña como cobrador de una empresa de venta de electrodomésticos, llega hasta el lugar y toma su celular para contactarse con su cliente. En ese momento aparece un desconocido, quien primeramente entabla con él una conversación casual.
Tras segundos de esto, y mientras aparecía el cliente, el desconocido desenfunda un arma blanca grande y amenaza al trabajador, quien corre y abandona su motocicleta y la carga que tenía en la parte trasera del mismo. Finalmente, el malviviente se apodera de la carga y se da a la fuga rápidamente hacia el sitio de donde vino.
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El trabajador, visiblemente afectado, pide ayuda a los vecinos, pero ya nada se puede hacer. Posteriormente, se dirigió hasta la comisaría para denunciar el hecho y presentar las imágenes, ya que si bien es probable que no recupere el electrodoméstico hurtado que debía entregar, espera que los efectivos policiales puedan dar con el autor del asalto, atendiendo que se puede apreciar varias de sus características físicas y su vestimenta.
Lamentablemente, este tipo de hechos que tienen como víctimas a repartidores y cobradores se da de manera frecuente en esta zona, en especial, porque muchas de las salidas y entradas son por pasillos y zonas angostas entre viviendas, las cuales son aprovechadas por los malvivientes para darse a la fuga o ocultarse de los patrullajes.
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Ola de robos de celulares y fraudes financieros impulsa el pánico urbano en Brasil
Eduardo Metzker iba en su motocicleta por Rio de Janeiro cuando se vio rodeado por otras dos. Uno de los motociclistas le apuntó con una pistola a la cabeza y le exigió su teléfono y la contraseña. En las horas siguientes, este programador de 29 años observó impotente cómo los ladrones retiraban 80.000 reales (unos 15.000 dólares), en su mayoría a crédito, desde sus aplicaciones bancarias, antes de que él lograra bloquear sus cuentas.
“Uno trabaja casi todos los días para juntar un dinero. Luego alguien te apunta un arma a la cara y se lleva todo”, dijo Metzker a la AFP. “Ni tenía ese dinero. Arruinaron mi historial crediticio”, lamenta. El robo de celulares, que puede involucrar violencia, fraude financiero e incluso asesinato, se ha convertido en un símbolo de la crisis de seguridad que azota ciudades brasileñas como Rio de Janeiro antes de las elecciones del 4 de octubre.
Este delito “parece encapsular un pánico creciente relacionado con la violencia urbana”, señaló el Foro Brasileño de Seguridad Pública (FBSP), en su informe anual. Una encuesta de esa entidad publicada en mayo estimó que alrededor de 14 millones de personas habían sido víctimas de este delito en los 12 meses anteriores en Brasil.
Pero solo unos 830.000 celulares fueron reportados robados en 2025, según el informe anual del Foro, basado en datos oficiales.
En Rio, una ciudad donde la violencia y los asaltos son muy comunes, “vivimos completamente atemorizados, en alerta constante”, dice Caroline Lo Bianco.
A esta dentista de 36 años le arrancaron el teléfono de las manos por la ventana de un Uber cuando estaba embarazada de siete meses.
Celular para ladrones
Antes de las presidenciales, cuya primera vuelta se celebra este domingo, tanto el presidente de izquierda, Luiz Inácio Lula da Silva, como su rival de derecha, Flávio Bolsonaro, han prometido tomar medidas drásticas.
Bolsonaro promete cuadruplicar las penas de cárcel para este crimen, mientras que Lula ha dicho que su meta es “cero robos de celulares”.
Las encuestas muestran que la seguridad es la principal preocupación de los brasileños en estas elecciones, pero para Metzker ningún candidato puede ayudar.
“Pueden decir lo que quieran, ya no creo en ellos”, explica.
Desde que fue atracado, tiene un celular para salir a la calle, y otro que deja en casa con sus aplicaciones bancarias.
El primer aparato es conocido como “el teléfono del ladrón”, una estrategia adoptada por el 30 % de los brasileños -unos 65 millones de personas-, según el FBSP.
Pérdida múltiple
“El interés de las bandas ha dejado de ser el propio teléfono para concentrarse en los datos contenidos en los dispositivos”, dice a la AFP Leonardo Silva, coordinador de crimen organizado del Foro.
Después de ser asaltada, Lo Bianco bloqueó sus tarjetas bancarias, pero los ladrones lograron transferir casi 700 dólares desde una cuenta de un banco digital. También pidieron en línea una consola de videojuegos de 1.000 dólares, compra que ella consiguió bloquear antes de la entrega.
Los ladrones incluso enviaron cerveza, carne y McDonald’s a distintas direcciones en Rio de Janeiro.
Luiz Fernando Bugiga, fiscal del Grupo de Acción Especial para el Combate al Crimen Organizado, dice que una operación reciente en Sao Paulo reveló un esquema detrás del robo de celulares, con cuatro células criminales.
Quienes roban los teléfonos se los entregan a un grupo especialista en “transferencias bancarias y robo de datos”.
Un tercer grupo realiza modificaciones técnicas para que el aparato vuelva al mercado. El último se encarga de vender las piezas y los dispositivos. Hay “múltiples formas de pérdida para la víctima y múltiples fuentes de lucro para el criminal”, afirma.
Mudarse a la Amazonía
Para muchos, solo reemplazar el teléfono ya es difícil. Joel da Silva, de 42 años, trabaja como portero en el barrio carioca de Ipanema y fue asaltado con una pistola. Pasó “un mes sin teléfono” antes de poder comprar otro, en cuatro cuotas.
Contó a la AFP que ha presenciado cuatro robos de teléfonos desde el edificio donde trabaja hace siete meses. Lo Bianco, que hace unos años ya sufrió un robo de auto a mano armada, sueña con irse de la ciudad. “Le digo a mi marido que, si me pidiera mudarnos a la Amazonía, al día siguiente tendría las maletas listas”.
Fuente: AFP.
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Delincuentes llevan G. 500 millones de una joyería y sospechan de un sereno
Una joyería, ubicada en el barrio San Cristóbal de Asunción, fue visitada por ladrones esta madrugada. Los delincuentes ingresaron por la parte trasera y realizaron un boquete en la pared hasta llegar directamente a la caja fuerte.
El sistema de alarmas se activó cerca de las 2:00 y, al llegar al lugar, se constató el robo de dinero, según referencias del propietario, un comerciante de nacionalidad rumana.
Los delincuentes fueron directamente por el dinero y no sustrajeron joyas ni otros objetos del sector de exhibición del local. Llevaron aproximadamente G. 500 millones.
“El propietario manifestó que recibe en su teléfono el sistema de alarma activada y, al no tener respuesta de parte de la persona encargada del monitoreo, viene hasta el lugar, donde llama al 911”, refirió el comisario Víctor Presentado, jefe de la Comisaría 11° Asunción, en el programa Dos en la ciudad de canal GEN y Universo 970AM/Nación Media.
Añadió que, tras la alerta, se constituyeron en el lugar a fin de corroborar la veracidad del hecho. “La pared fue violentada, se hizo un boquete con capacidad para que ingrese una persona”, indicó el interviniente.
Se encuentra bajo sospecha un hombre que se desempeña como sereno de una propiedad contigua, debido a inconsistencias en su relato. “Supuestamente, él fue la primera víctima de cinco personas que ingresaron y le maniataron con cintillo”, relató el uniformado. Sin embargo, llamativamente no sufrió golpes. “No recibió apremios físicos. Posteriormente, él se autolibera con un alicate”, apuntó el comisario.
Por esa razón, están buscando cámaras de seguridad de los alrededores para cotejar lo manifestado por el sereno.
Asimismo, mencionó que el guardia cuenta con antecedentes penales. “Le identificaron plenamente a través del sistema 911, cuenta con algunos antecedentes penales y hace 15 días que está en resguardo de la casa en situación de abandono. Y guarda relación con lo ocurrido”, precisó.
La investigación está a cargo de la comisaría jurisdiccional y del Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional.
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Funcionarios de Copaco fueron sorprendidos robando cables
Tres funcionarios de Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) fueron detenidos por el presunto robo de cables de la propia institución. El insólito hecho ocurrió en el barrio Central de Mariano Roque Alonso.
De acuerdo con el informe policial, los empleados fueron descubiertos en horas de la noche retirando 300 metros de cable subterráneo aproximadamente, sin contar con una orden de trabajo. Los implicados pretendían trasladar los cables en el móvil de la entidad.
“Recepcionamos una llamada de pedido de auxilio y se llegó al lugar, donde unos 300 metros de cable subterráneo estaban quitando”, informó a los medios el comisario Pedro Espínola.
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También fue incautado un vehículo perteneciente a uno de los empleados, que se encontraba dentro del predio. La asesora jurídica de Copaco recibió fotografías y videos que alertaban sobre el hecho y dio aviso a la Policía. Los agentes llegaron al lugar y encontraron a los tres funcionarios con los cables, que fueron recuperados en su totalidad.
“Se llegó al lugar y según manifestaciones de la asesora jurídica, ellos estaban quitando cables subterráneo. Ella llamó al jefe de operaciones y él le dijo que no había ninguna orden de trabajo”, relató el uniformado.
Junto al jefe regional de la Copaco verificaron la ubicación del móvil a través de GPS y constataron que el vehículo se encontraba en el mismo lugar donde fue reportado por la asesora jurídica. “Le llamaron al conductor que venga y estaban los tres sujetos con los 300 metros de cable. Ellos quedaron detenidos”, expresó el interviniente.
Se trata de Alcides Martínez Colmán (53), Vicente Omar Benega Jiménez (38) y Diego Rafael Núñez Bogarín (43), ninguno con antecedentes penales, según registro de la Policía Nacional. Los detenidos quedaron a disposición del Ministerio Público.
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Adolescente supuestamente robó dinero de ofrendas, cámaras de seguridad y celulares de parroquia
Este lunes, en su afán por capturar a los responsables del robo a la escuela y secretaría parroquial San Isidro Labrado de Curuguaty, la Policía Nacional analizó las imágenes del circuito cerrado del lugar y descubrió que el principal sospechoso es un adolescente. El delincuente supuestamente se alzó con dinero de la ofrenda del domingo, celulares y hasta con las cámaras de seguridad.
Según el reporte policial, el hecho se reportó entre la noche de ayer domingo y la madrugada de hoy, cuando fueron saqueados el Centro Educativo Parroquial San José y la Parroquia San Isidro Labrador, ubicados en pleno centro urbano de la ciudad en el departamento de Canindeyú. Todo quedó registrado por imágenes de cámaras de seguridad del sitio.
Las autoridades de las instituciones afectadas dieron aviso a la comisaría local y confirmaron que los maleantes se alzaron con: las cámaras de seguridad de predio, dos aparatos celulares de la marca Samsung y la suma de 1.282.000 guaraníes, que fue producto de las ofrendas de la misa del domingo.
Tras analizar las imágenes grabadas por el DVR, se pudo constatar que la persona que se alzó con todos los objetos era un adolescente y que actuó solo. Primero ingresó a la secretaría de la parroquia, donde rompió el vidrio de una ventana y sustrajo el dinero, dos celulares y una cámara de vigilancia.
Esta misma persona luego pasó al Centro Educativo Parroquial San José, que funciona dentro del mismo predio, donde dañó la entrada de la cantina escolar, pero afortunadamente no se llevó nada. Sin embargo, destrozó una puerta que debe ser repuesta y tendrá su costo.
El adolescente se tomó el tiempo de sacar las cámaras que estaban instaladas en la secretaría de la parroquia pensando que no dejaría rastro o evidencias, pero olvidó llevarse el dispositivo DVR que ya se encuentra en manos de la autoridades que buscan dar con su paradero.
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