Libro paraguayo sobre la chipa conquista dos premios en Portugal
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El libro “Chipa de Raíces Profundas. Páginas con Sabor” del autor paraguayo Diego “Grillo” Benítez fue galardonado como “Best Artist Cookbook in the World” (mejor libro de artistas en el mundo), así como en la categoría Indigenous en los prestigiosos Gourmand World Cookbook Awards, que se desarrolló del 18 al 21 de junio en Portugal.
“En honor a todos los que hicieron, hacen y seguirán haciendo el pan sagrado de los paraguayos, chipa”, expresó el autor del libro paraguayo en Instagram, con imágenes de la premiación. “Ganamos Best Artist Cookbook in the World y también fuimos Winner en la categoría Indigenous en los Gourmand Awards 2024. Dos premios que llevan el nombre de Paraguay al mundo. Todavía me cuesta poner en palabras lo que siento”.
“Este reconocimiento es el fruto de años de trabajo, de amor por nuestras raíces, de madrugadas ilustrando, escribiendo, investigando… soñando. Gracias a mi familia, mis amigos, a las marcas que me apoyaron, y a cada persona que creyó en este proyecto. Chipa de Raíces Profundas no es solo un libro, es un homenaje a lo que somos. A ese pan ancestral que nos une, que se hereda, que se comparte. Este premio es de todos. Gracias de corazón. ¡Y sí… seguimos!”, concluyó el artista galardonado desde Europa.
Gourmand World Cookbook Awards es conocido como los “premios Óscar” de la literatura gastronómica mundial, subrayando la importancia de la gastronomía en la identidad cultural de los países. La Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) celebró este logro, indicando que se trata de “una obra que celebra el alma del Paraguay a través de la chipa, pan ancestral y símbolo cultural guaraní, rescatando más de 100 recetas tradicionales, saberes y costumbres que forman parte de nuestra identidad gastronómica”.
“Lo que estoy llevando ya es la segunda versión del libro, con nuevo diseño de portada y un poquito más ampliado y profundizado en lo que a historia se refiere”, comentó Grillo, argentino de nacimiento, pero que reside en Asunción desde hace 26 años, en una entrevista publicada por La Nación Finde el sábado 14 de nota. La nota completa está disponible en este enlace.
En el Día Nacional del vori vori, y la propuesta viene con un plus difícil de ignorar: degustaciones gratuitas en varios puntos del país. Foto: Archivo
Hoy es el día del vori vori, mirá dónde podés degustarlo
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Este 14 de abril no es un día cualquiera para los amantes de la cocina paraguaya. Es el Día Nacional del vori vori, y la propuesta viene con un plus difícil de ignorar: degustaciones gratuitas en varios puntos del país.
La Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) invita a sumarse a una jornada que pone en el centro a uno de los platos más representativos del Paraguay, reconocido incluso a nivel internacional como el mejor plato del mundo, según el ranking de TasteAtlas.
En Asunción, la cita es en Turista Róga, sobre Palma, de 11:00 a 13:00, donde los visitantes podrán probar esta receta tradicional que combina sabor, historia e identidad.
Pero la celebración no se queda solo en la capital, ya que también habrá actividades simultáneas en Encarnación, Ciudad del Este, Villarrica, Pedro Juan Caballero y Areguá.
La jornada cuenta además con el apoyo de marcas como Pechugón y La Pradera, sumando al sector privado a esta apuesta por revalorizar la gastronomía local.
Más que un plato, el vori vori es parte de la identidad paraguaya. Y este martes en su día oficial, la excusa es perfecta: probarlo, celebrarlo y entender por qué llegó a lo más alto del ranking mundial.
Hay que mencionar que está disponible una guía del vori vori a través de Visit Paraguay, con más de 65 puntos del país donde se puede disfrutar de un vori vori casero. Los destinos incluyen Central, Cordillera, Alto Paraná, Itapúa, Ñeembucú, Misiones, Paraguarí y, por supuesto, Asunción que podés conocerlo aquí.
Feria Palmear mostrará cultura, arte y tradiciones de Japón
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En conmemoración de los 90 años de la llegada de los primeros inmigrantes japoneses al Paraguay, se llevará a cabo la Feria Palmear Japón el próximo 18 de abril sobre la calle Palma, en el centro histórico de Asunción.
El evento iniciará a las 11:00 y ofrecerá a los asistentes una experiencia cultural que pondrá en valor las tradiciones y expresiones artísticas de la colectividad japonesa en Paraguay, anunció el embajador Katsumi Itagaki, en el programa Tribuna de Paraguay TV.
El diplomático explicó que la feria forma parte de una serie de actividades abiertas a la ciudadanía, orientadas a celebrar la historia compartida, el intercambio cultural y el fortalecimiento de los vínculos entre Paraguay y Japón. En ese sentido, recordó que ambos países conmemoran este año 107 años de relaciones diplomáticas.
El embajador también resaltó la convivencia armoniosa entre paraguayos, descendientes japoneses y otros inmigrantes, así como el rol del intercambio cultural como base del entendimiento mutuo entre ambos pueblos.
Resaltó además el aporte de la comunidad nikkei al desarrollo económico, social y cultural del país. “Gracias a los inmigrantes japoneses, sus hijos y nietos, hoy existe una comunidad que ha contribuido significativamente al crecimiento del Paraguay”, manifestó.
Asimismo, recordó que la cooperación japonesa con Paraguay se extiende por casi seis décadas, con aportes en infraestructura vial, sistema de salud y formación técnica, destacando el rol del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP).
También refirió el respaldo del Japón a proyectos de innovación tecnológica impulsados por la Agencia Espacial del Paraguay, incluyendo el desarrollo del satélite GuaraniSat-2 y la capacitación de recursos humanos en tecnología espacial.
El diplomático subrayó que la relación bilateral avanza hacia una alianza estratégica con énfasis en inversión, innovación y cooperación técnica, y destacó que actividades como esta feria permiten acercar estos vínculos a la ciudadanía.
“Pensé que sería un espacio donde contaría cuentos y los niños prestarían libros, pero fue creciendo y hoy es un centro cultural donde, además de encontrarte con los libros, también se realizan tours educativos, obras de teatro, música, presentaciones, entre otras actividades”, dice la actriz y narradora Laura Ferreira, que cuenta la génesis y la proyección de esta biblioteca comunitaria sui generis.
“El libro físico sigue y seguirá siendo necesario”, sostiene la narradora Laura Ferreira, que hizo realidad el sueño de crear una biblioteca comunitaria en Areguá. “A Casacuento le di vida y espacio, inicié con mis libros de cuentos, pero luego fui recibiendo donaciones de amigos y ahora tenemos diversidad y un acervo de más de 2.700 libros”, comenta.
Laura, que también es actriz y escritora, recuerda que este espacio destacado en el circuito cultural tiene planes de “seguir apostando en promocionar la lectura, principalmente a través del Club Comic, un espacio de encuentro de artistas, futuros creadores y aficionados al mundo de las historietas. Estaremos realizando talleres y presentación de historietas en el Club Comic Areguá, que surgió a partir de un adolescente de 13 años que nos inspiró”, apunta.
Aquí su diálogo con La Nación/Nación Media:
–¿Cómo surgió la idea de Casacuento?
–Surge de una necesidad de infancia y un sueño. Cuando niña no tuve acceso a libros ni bibliotecas amigables que me abran al mundo de la lectura. Mi conexión con los libros se inició siendo adulta a través de la educación popular. El trabajo comunitario y el arte teatral fueron puentes. Cuando llegó el arte de la narración oral de cuentos en mi vida, comencé a soñar con una biblioteca al servicio de la comunidad, cada libro que compraba sabía que algún día estaría en manos de varios niños. Hoy, la niña que fui y que no tuvo libros tiene una biblioteca y comparte con sus vecinos.
EL PULSO DE LA VIDA
–¿Qué impacto causa una biblioteca en los niños en este tiempo de pantallas?
–Los libros nos devuelven el pulso de la vida, la humanidad que debemos proteger. En una biblioteca los niños conviven con otros pares lectores, los espacios de mediación lectora generan esos encuentros. El domingo, después del espacio de ronda de cuentos, una adolescente preguntó por la sección de cómics, otro adolescente, ya usuario frecuente, se acerca a ella, le muestra los cómics nuevos, se quedan hablando de libros leídos y libros por leer. Yo escuchaba de cerca y mi corazón latía feliz. Vale recordar que la lectura de libros les devuelve la paciencia a los niños, deben avanzar línea a línea para descubrir lo que ocurre en la historia, lo que la pantalla le dio en un minuto de imágenes. Además, según la neurociencia, el cerebro infantil procesa de forma distinta la información en papel, facilitando la comprensión lectora.
–¿Qué le aporta el entorno de Areguá a la experiencia que proponés?
–Llegar a Casacuento es un viaje natural y literario. En el patio tenemos 34 árboles frutales y estamos acunados por un pequeño montecito. Cuando vas llegando a la biblioteca, vas también estimulando la vista con la cantidad de colores de los árboles, tus oídos se deleitan con los cantos de los pájaros, el olfato se conecta con los aromas de la tierra, las flores y los frutos. Leer un libro en un ambiente natural es una experiencia que te abraza en el viaje de la lectura.
–¿Por qué hay que seguir leyendo y narrando cuentos?
–Hoy día podemos hablar de estrés no solo en adultos, sino también en niños y jóvenes. Todo requiere rapidez. Vivimos en un sistema en el que debes producir todo el tiempo. El libro te regala la paz, ese momento en el que puedes respirar y viajar por otros mundos y aventuras. Volver a encontrarte contigo mismo y con los personajes. En este sentido, narrar cuentos es lo más maravilloso que podemos hacer. Al contarnos historias estamos volviendo al ritual de toda la existencia humana. Que los padres puedan contar a sus hijos, las abuelas puedan revitalizar sus memorias familiares, los cuentacuentos puedan contar las historias maravillosas escritas por los narradores. Como decía un colega chileno, contar un cuento es un milagro, algo tan inexplicable como respirar, como abrazar a alguien, como enamorarse.
PARA DAR UNA MANITO
“Casacuento se sostiene gracias a un gran equipo de trabajo”, cuenta Laura Ferreira. Menciona entonces que “el coordinador actual es Xavier Padullés, quien nos ayuda a mantener el eje de nuestro objetivo. Quien se encarga de los libros y la biblioteca es Fabián Brosio. Además nos apoyan siempre Natalia Benítez, Sintia Frutos, Víctor Manoel Felisbino, Teresa de Brosio y Dercides Ferreira”, comenta.
“El obstáculo más grande que se nos presenta, como en todos los espacios que se dedican al arte y la cultura, es el sostenimiento económico. Es un debate continuo, así que aprovecho este espacio para invitar a quienes interese apoyar nuestro trabajo, ser parte del Club de Amigos/as de Casacuento, aportando una suma mensual o anual para el sostenimiento de las actividades que realizamos. Nuestro teléfono de contacto es el (0981) 455-369 y el (0987) 326-548”, apunta.
También se los puede seguir en redes en @Casacuento.aregua.
Compatriotas residentes en España conservan la tradición del chipa apo en Semana Santa
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Compatriotas que forman parte de la colectividad paraguaya en España y otros países europeos conservan la tradición del chipa apo y otras costumbres del país en Semana Santa.
“Los paraguayos quieren comer la chipa, la sopa, mbeju, vorivori y en Semana Santa se mantiene la tradición, no se pierde la tradición del chipa apo”, mencionó María Ester Pérez Bazán, residente en Valencia, en diálogo con La Nación/Nación Media.
En ese sentido, mencionó que la gente se rebusca con los ingredientes. “Acá creamos nuestro pequeño Paraguay. Hay mujeres de nuestro país admirables, campeonas, sumamente trabajadoras, emprendedoras. Entre todas nos ayudamos para mantener la tradición para que no falte la chipa y que en ninguna mesa paraguaya falte la comida típica”, subrayó.
El chef compatriota Gabriel Garay amasando la masa para la chipa en la casa de nuestra entrevistada. Foto: Gentileza
Pero, mencionó que lo típico del paraguayo es que hacerlo siempre sobre la hora. “Todo el mundo se apura a última hora para preparar sus platos típicos. Es gracioso y es parte de nuestra cultura”, manifestó.
Por otro lado, Pérez dijo que hay compatriotas que se ingenian para tener su horno de barro. “Algunos quieren su tatakua. Este año, mi hermano vino a visitarme y me prometió hacerme el tatakua. Todo lo que es de nuestra tierra nos llena de emoción”, resaltó.
En lo religioso, también mantienen todos los ritos. “Hacemos la bendición de palmas, el viacrucis, la pasión del Señor, la vigilia Pascual, todas las ceremonias de Semana Santa. En Valencia tenemos la parroquia San José Artesano que acoge a muchos inmigrantes y los paraguayos trabajamos permanentemente en la parroquia. Tenemos nuestro coro”, apuntó.
Pérez destacó que la colectividad es muy unida y emprendedora. Personalmente, encaró un emprendimiento, produciendo harina de maíz. “Se llama Doña Reinita en honor a mi mamá, y tiene muy buena aceptación, estoy vendiendo en España, mando a Alemania, Italia, Francia”, mencionó.
Otras compatriotas hacen lo mismo para salir adelante. “Elizabeth González hace chipa al estilo Coronel Bogado. Carmen Alicia Vega hace chipa al estilo barrereño. Hay emprendedoras de queso Paraguay. Mirta tiene su negocio y vende nuestros productos. En Italia, una compatriota hace comidas paraguayas”, detalló.
Parroquia San José Artesano de Valencia, donde se congregan los paraguayos. Foto: Gentileza
Sin embargo, la añoranza les persigue. “Detrás de esa gran ilusión que creamos hay una realidad: la gran añoranza que guardamos, estar lejos de nuestra familia, de nuestra tierra, la mesa familiar, se extraña muchísimo. Uno se adapta, pero en nuestro corazón siempre está nuestra tierra”, puntualizó.