Imágenes de circuito cerrado del momento en que un hombre fue emboscado y baleado por otros sujetos después de una pelea en un billar en el barrio Roberto L. Petit de Asunción salieron a la luz, evidenciando el actuar de los atacantes, quienes son buscados por las autoridades policiales.
El pasado lunes en la madrugada, Richard Martínez, de 38 años, fue emboscado por un grupo de hombres a una cuadra de su vivienda cuando regresaba de un local donde estaba con su primo jugando billar, y compartiendo en una ronda de tragos. Luego de propinarle varios golpes, uno de ellos le disparó en dos ocasiones, una a la altura de la cabeza y otra en la zona de la ingle.
Según el relato de los testigos, el trasfondo del ataque se debió a que Martínez intervino para defender a su primo, después de que este grupo de jóvenes, tras perder la partida de billar, protestara e intentara iniciar una pelea con los presentes.
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“Uno de los que estaba jugando con ellos le quiso pegar a mi primo cuando este giró, y mi hermano le defendió. Después los tipos se fueron y ya cuando mi hermano estaba a una cuadra de llegar a su casa, lo agarraron en grupo. Yo personalmente no le conozco a los que le atacaron, pero hay gente que le reconoció”, comentó Miguel Martínez, hermano de la víctima en conversación con canal Trece.
Mientras que los investigadores continúan tras los pasos de los supuestos autores, de quienes tendrían ya varios datos, Richard Martínez permanece en terapia intensiva en el Hospital del Trauma. El pronóstico es reservado debido a que posiblemente se presentó pérdida de masa encefálica a causa del disparo que recibió.
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Colombia: elección dividida a la sombra de la violencia contra exguerrilleros
La exguerrillera Nidia Arcila firmó la paz sin imaginar que diez años después las montañas donde combatió estarían bajo el fuego de nuevos rebeldes y narcos. La pregunta sobre cómo enfrentar el conflicto armado divide a Colombia antes de las elecciones presidenciales. Entre verdes montañas, los pobladores del municipio de Algeciras en el departamento del Huila (suroeste) sufren la violencia de tres disidencias de las FARC que se apartaron del histórico acuerdo de paz de 2016 y hoy están enfrentadas entre sí por las rentas del narcotráfico.
La AFP visitó este poblado en plena campaña para las elecciones del 31 de mayo, donde los defensores de derechos humanos y excombatientes son constantemente hostigados. “La paz no nos puede seguir costando la vida”, escribe en una cartelera Arcila, de 41 años, durante un evento en el estadio del pueblo.
Desde la firma del pacto, 492 exguerrilleros han sido asesinados, según el jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, Miroslav Jenča. Entre ellos la pareja de Arcila, Ronald Rojas. Ambos se conocieron a inicios de los 2000 en las filas de las FARC. “Él dice que tomó agua del (río) Putumayo y por eso fue que se enamoró de una india”, recuerda sonriente la excombatiente amazónica reclutada desde niña.
Cuatro años después de adherirse al tratado, como lo hicieron otros 13.000 exguerrilleros, la pareja escuchó disparos mientras conversaba en su casa en una zona rural del Huila. Tres proyectiles impactaron en el pecho de Rojas, que murió poco después en una clínica.
La justicia no ha dado con los responsables, pero esta madre de dos hijos sospecha que pudo deberse a que Rojas “estuvo muy comprometido con la implementación del acuerdo”. “Me siento como más débil. Me siento sola”, relata a la AFP desde Neiva, capital del departamento. Allí administra una tienda, decorada por coloridos murales, donde vende café y otros productos elaborados por excombatientes y víctimas del conflicto.
Dos caminos
Colombia vive la peor ola de violencia en la última década y esa es una de las principales preocupaciones en la campaña electoral. La pregunta sobre cómo enfrentar a los grupos armados divide al país en dos visiones irreconciliables. El líder de las encuestas, el senador izquierdista Iván Cepeda, apuesta por continuar la estrategia de negociaciones de paz con las organizaciones ilegales, en línea con el presidente Gustavo Petro.
De segundo en los sondeos figura el abogado derechista Abelardo de la Espriella, quien propone una guerra frontal. La violencia contra quienes creyeron en la paz fractura aún más la discusión. En Algeciras 12 personas entre excombatientes y familiares directos han sido asesinados. En el último ataque armado, en enero, un antiguo guerrillero quedó gravemente herido y su esposa murió.
Funcionarios, la iglesia católica y la Misión de Verificación de la ONU, que examina las garantías de seguridad del tratado, llegaron al poblado de 22.000 habitantes para escuchar el clamor de las víctimas. La violencia es “el principal obstáculo para consolidar el proceso de reincorporación” de quienes firmaron la paz, dice Jenča.
Johnesmith Rincón, excombatiente de 39 años que hoy dirige una fundación juvenil en el municipio, se moviliza acompañado por un escolta estatal tras recibir amenazas, según él, relacionadas con actividades vinculadas al acuerdo. “El camino es la reconciliación”, dice, y guarda la esperanza de que algún día “Algeciras pueda vivir en paz”.
“Ingresar o morir”
Colombia ha visto un “crecimiento de la presencia de grupos armados”, motivado por el “fracaso de la paz total”, dice Alejandro Chala, investigador del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz. A menos de tres meses de dejar el poder, Petro no logra desactivar el conflicto con ninguna de las organizaciones con las que intentó negociar.
De su lado la derecha aboga por una “ofensiva total del Estado”, dice Chala, y apela a la nostalgia del gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), que acorraló a las guerrillas, pero también acumuló miles de denuncias por crímenes de las fuerzas de seguridad en alianza con paramilitares. Mientras tanto los grupos criminales buscan reclutar a los excombatientes por su experiencia, “los presionan a ingresar o morir”, dice Chala.
“Ellos dicen que yo sé manejar los números (...) y que necesitan trabajar conmigo”, asegura un antiguo miliciano logístico en las FARC que pide anonimato por las amenazas que recibe ante su negativa de retomar las armas. En el poblado donde vive, nadie conoce su pasado. “Mis mejores años se los dediqué a la guerrilla y no quiero volver a ponerme esas botas”.
Fuente: AFP.
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Campaña presidencial en Colombia cerró en medio de crisis de violencia
La campaña para las elecciones presidenciales del 31 de mayo en Colombia cerró ayer domingo con la izquierda amenazada de perder el poder frente a la derecha conservadora en medio de una grave crisis de violencia. El senador izquierdista Iván Cepeda, puntero en las encuestas, realizó un acto multitudinario en Barranquilla (norte), donde prometió ampliar la inversión en asuntos sociales “para poner el Estado al servicio” de los “excluidos”.
Por primera vez en el gobierno, la izquierda propone profundizar los programas de asistencia estatal impulsados por el presidente Gustavo Petro, quien está impedido por ley de buscar la reelección. Miles se congregaron en la ciudad caribeña para aplaudir a Cepeda, un filósofo y defensor de derechos humanos de 63 años.
Las encuestas prevén un balotaje el 21 de junio entre Cepeda y Abelardo de la Espriella, un abogado millonario de derecha cuya principal bandera es la mano dura contra los grupos armados ilegales. En una plaza de toros llena en Medellín (noroeste), el opositor enarboló las banderas contra el crimen financiado por el narcotráfico.
Colombia atraviesa por el peor pico de inseguridad en una década al término del gobierno de Petro, que intentó negociar la paz con organizaciones guerrilleras, paramilitares y narcos que se fortalecieron tras el pacto de paz que desarmó a las FARC, entonces la mayor guerrilla del continente.
La campaña estuvo marcada por la muerte en agosto pasado tras un atentado a bala del senador de derecha Miguel Uribe, que aspiraba a ser candidato presidencial. “A la gente como ustedes, protección, y a los bandidos, muerte o cárcel”, clamó de la Espriella, de 47 años, dentro de una urna de cristal antibalas desde la que da sus discursos.
“Vamos a derrotar el comunismo”, “vamos a hacer grande a esta nación”, aseguró el candidato, un profeso admirador de Donald Trump y del mandatario salvadoreño Nayib Bukele. La senadora opositora Paloma Valencia, que aparece en un tercer escalón en las encuestas, realizó su acto en un coliseo de Bogotá.
Cercana al influyente expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), la dirigente de 50 años planteó dos caminos para Colombia: “Entregarnos a los violentos con la continuidad de la paz total”, la política de Petro de negociar con las organizaciones armadas, o “la autoridad y el orden”. “¡Sí se puede!”, gritaban los seguidores de la que podría ser la primera presidenta de la historia del país.
Fuente: AFP.
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Sospechoso con trastornos mentales abrió fuego cerca de la Casa Blanca
Un hombre que abrió fuego el sábado frente a la Casa Blanca murió tras recibir disparos de agentes del Servicio Secreto, informaron las autoridades de Estados Unidos. El presidente Donald Trump se encontraba en la Casa Blanca en ese momento, pero no se vio afectado por el incidente, indicó en un comunicado el jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi.
Trump, de 79 años, ha sido blanco de tres presuntos intentos de asesinato. El sábado pasado, poco después de las 18:00 (22:00 GMT), un hombre que estaba cerca del perímetro de seguridad de la Casa Blanca “sacó un arma de su maleta y comenzó a disparar”. “La policía del Servicio Secreto respondió al fuego e hirió al sospechoso, que fue trasladado a un hospital de la zona, donde se certificó su fallecimiento”, dijo Guglielmi, sin dar detalles sobre el estado de esa persona.
Un transeúnte fue herido durante el intercambio de disparos, añadió el Servicio Secreto, sin ofrecer detalles sobre su estado de salud. Ningún agente del Servicio Secreto resultó herido. “Gracias a nuestros formidables agentes del Servicio Secreto y de las fuerzas del orden por la rápida y profesional intervención esta noche contra un hombre armado cerca de la Casa Blanca, que tenía un historial violento y parecía obsesionado con la edificación más preciada de nuestro país”, escribió Trump en su red social Truth Social horas después.
Varios medios estadounidenses identificaron al sospechoso como Nasire Best, de 21 años. Según los reportes, el hombre, originario del estado de Maryland, próximo a Washington, tenía antecedentes de trastornos mentales y ya era conocido por el Servicio Secreto por haber merodeado en varias ocasiones alrededor de la Casa Blanca.
La policía y las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, mientras tropas de la Guardia Nacional impidieron a un reportero de la AFP entrar en el área en el centro de Washington. “Escuchamos probablemente de 20 a 25 sonidos que parecían fuegos artificiales, pero eran disparos, y entonces todo el mundo empezó a correr”, relató a la AFP el turista canadiense Reid Adrian.
Los periodistas que se encontraban en el jardín norte de la Casa Blanca en ese momento dijeron que se les ordenó correr y refugiarse en la sala de prensa. La corresponsal de ABC News Selina Wang estaba grabando un video para redes sociales cuando estalló el tiroteo, y captó el ruido de los disparos mientras se tiraba al suelo. “Sonaron como decenas de disparos”, dijo en X.
Intentos de asesinatos contra Trump
El 25 de abril, un hombre armado irrumpió en un control de seguridad en un hotel donde Trump asistía a una gala con periodistas. El hombre nunca llegó a acercarse al mandatario ni a los demás invitados al evento. En julio de 2024, Trump fue objetivo de un ataque durante un acto de campaña en Butler, Pensilvania. Un hombre armado mató a un asistente e hirió levemente al entonces candidato presidencial en la oreja.
Unos meses después, otro hombre armado fue detenido en un campo de golf de West Palm Beach, donde Trump jugaba una partida. “Gracias a Dios el presidente Trump está a salvo”, dijeron en X los republicanos de la Cámara de Representantes tras el tiroteo del sábado por la noche.
Trump ha citado preocupaciones de seguridad como uno de sus motivos para construir un salón de baile en la Casa Blanca, para lo cual ordenó demoler el ala este del histórico edificio tras asumir nuevamente el cargo el año pasado. El proyecto, de 400 millones de dólares y que se está construyendo, contará, según el mandatario, con seis pisos bajo el salón de baile altamente seguro y “a prueba de drones”, incluyendo un hospital militar subterráneo.
Fuente: AFP.
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Un hombre de 71 años asesinó a su yerno tras agresión familiar en Horqueta
Un hombre de 71 años de edad acabó con la vida de su yerno tras un suceso de violencia familiar. El hecho se registró en la localidad de Callejón Santa Rosa, distrito de Horqueta. Surge como presunto autor del hecho Victoriano Sosa Franco (71), quien fue aprehendido tras confesar haber disparado contra su yerno, Justo Germán Cardozo Torres (39), quien falleció.
De acuerdo al informe de la Comisaría 3ª, el incidente ocurrió alrededor de las 19:00 del sábado. Sosa Franco manifestó a los intervinientes que su yerno llegó al domicilio en estado etílico, agredió a uno de sus hijos con un palo y los amenazó de muerte. Ante el peligro, el septuagenario extrajo un rifle calibre .22 de su habitación y efectuó un disparo que impactó en el abdomen de Cardozo.
La policía trasladó a la víctima aún con vida al Hospital Distrital de Horqueta, donde la doctora Milagros Ramírez confirmó su deceso minutos después. En el sitio se incautó el rifle utilizado y un cartucho sin percutir. La médica forense, Fanny Melgarejo, determinó como causa de muerte un “traumatismo abdominal cerrado producido por proyectil de arma de fuego”.
El fallecido contaba con antecedentes penales por violencia familiar en el año 2021, tentativa de homicidio en 2017 y hurto agravado. El supuesto autor se encuentra recluido en la Comisaría 3ª de Horqueta a disposición del Ministerio Público, bajo la unidad de la fiscal Ana María Otero. El cuerpo de la víctima fue entregado a su esposa tras los peritajes de Criminalística.
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