En la ribera del río Paraguay, en Mariano Roque Alonso, mucha gente madrugó para cumplir este rito. Este acto, cargado de simbolismo espiritual, se mantiene vivo generación tras generación y forma parte del calendario cultural y religioso de muchas familias paraguayas. Foto: Néstor Soto
Antigua tradición que sigue vigente: bañarse en el río, arroyo o naciente antes de la salida del sol
Compartir en redes
Como cada Viernes Santo, centenares de personas se congregaron a los causes hídricos, incluso en las nacientes en la madrugada para cumplir con una antigua tradición: bañarse en sus aguas antes de la salida del sol.
En la ribera del río Paraguay, en Mariano Roque Alonso, mucha gente madrugó para cumplir este rito. Este acto, cargado de simbolismo espiritual, se mantiene vivo generación tras generación y forma parte del calendario cultural y religioso de muchas familias paraguayas.
Foto: Néstor Soto
Según los fieles, el baño en el río antes del amanecer tiene un significado purificador. Algunos lo asocian con la limpieza del alma y la renovación de la fe, mientras que otros lo practican como una costumbre heredada de sus abuelos, que mezcla elementos del catolicismo popular con creencias ancestrales.
Las oraciones al borde del agua, el silencio respetuoso y el murmullo del río crean un ambiente místico que marca el inicio de un día sagrado para el pueblo cristiano.
Foto: Néstor Soto
Cementerios llenos de memoria y oración
Más tarde, ya con el sol en alto, otro ritual se repite en los distintos cementerios de la ciudad. Familias enteras llegan para visitar las tumbas de sus seres queridos, limpiar nichos, dejar flores y rezar por el descanso de las almas.
El Viernes Santo se convierte así en un momento no solo de reflexión religiosa sobre la pasión y muerte de Cristo, sino también de reencuentro con la memoria familiar. La jornada, cargada de recogimiento, invita a detener el ritmo acelerado de la vida diaria para honrar a los que ya no están.
Foto: Néstor Soto
Una mezcla de fe, costumbre y comunidad
Tanto el baño ritual en el río como las visitas al camposanto son expresiones vivas de una religiosidad popular profunda y sentida, que combina el respeto por las tradiciones, el valor de la familia y una conexión íntima con lo espiritual.
A pesar de los cambios en la sociedad, estas prácticas se mantienen firmes, recordando que en Paraguay, la fe y la cultura caminan de la mano, especialmente en fechas tan significativas como la Semana Santa.
“Hijas de la arcilla”: mujeres que mantienen viva una tradición
Compartir en redes
La serie documental internacional “Hijas de la arcilla” recorre historias de mujeres que convierten la tierra en arte, identidad y memoria. A través de la artesana paraguaya Carolina Noguera y de ceramistas chinas, la producción descubre un inesperado vínculo entre dos culturas separadas por miles de kilómetros, pero unidas por la transmisión de saberes de madres a hijas y por el desafío de mantener viva una tradición ancestral.
Fotos: Gentileza
La historia de Carolina Noguera, artesana de la compañía 21 de Julio de Tobatí y heredera de una tradición alfarera transmitida de madres a hijas, es una de las protagonistas de “Hijas de la arcilla”, una serie documental internacional.
La producción retrata el ñai’ũpo (técnica tradicional paraguaya de cerámica modelada a mano), desde la extracción del barro hasta la cocción de las piezas.
En la compañía 21 de Julio de Tobatí, departamento de Cordillera, Carolina Noguera transforma con sus manos el mismo barro que aprendió a trabajar de su madre y cuyo conocimiento transmite hoy a sus hijas.
Su historia, atravesada por cuatro décadas dedicadas a la cerámica, es una de las protagonistas paraguayas de “Hijas de la arcilla”, serie documental de tres capítulos producida por CGTN Español que pone la mirada sobre las mujeres que mantienen vivo el ñai’ũpo.
La producción parte de una pregunta sencilla: ¿cómo puede un pedazo de tierra convertirse en memoria, identidad y cultura? En Paraguay, la respuesta comienza en Tobatí.
UNA HISTORIA QUE PASA DE MADRES A HIJAS
Carolina pertenece a una familia con una extensa tradición alfarera. Ella y sus hermanas aprendieron el oficio de su madre, Mercedes Noguera, reconocida ceramista que dedicó su vida a la alfarería y continuó trabajando incluso durante los embarazos de sus 15 hijos.
Hoy, Carolina lleva alrededor de 40 años dedicada al oficio y la historia vuelve a repetirse una generación después: trabaja junto a su hija, a quien transmitió los conocimientos y técnicas que ella misma recibió de su madre.
Ese recorrido familiar permite al documental mostrar que detrás de cada pieza existe algo que no puede separarse del objeto terminado: un conocimiento que ha sobrevivido porque fue transmitido de una mujer a otra durante generaciones.
Carolina participa, además, en todas las etapas del proceso artesanal. Su trabajo comienza con la extracción del ñai’û (barro negro) y del caolín (barro blanco) y continúa con el traslado y preparación de los materiales, el modelado, el pulido, la cocción y, finalmente, la comercialización de las obras.
Entre sus creaciones se destacan sus característicos ángeles negros, cuya tonalidad se obtiene mediante técnicas tradicionales de ahumado
Entre sus creaciones se destacan sus característicos ángeles negros, cuya tonalidad se obtiene mediante técnicas tradicionales de ahumado durante el proceso de cocción.
Su trayectoria trascendió Tobatí: sus piezas integran la colección permanente del Museo del Barro y su obra llegó a exposiciones internacionales, entre ellas una muestra realizada en París.
DESDE LOS HUMEDALES HASTA EL HORNO
El documental muestra de cerca el ñai’ũpo (técnica tradicional paraguaya de cerámica modelada a mano), un proceso artesanal que comienza con la recolección y preparación del barro y continúa con el modelado, el pulido y la cocción de las piezas en hornos de leña.
Más que una técnica, el ñai’ũpo reúne saberes vinculados a la tierra, la comunidad y la identidad cultural paraguaya, transmitidos de generación en generación principalmente por mujeres.
DESAFÍOS
“Hijas de la arcilla” también pone el foco en los desafíos que enfrentan las artesanas para mantener vivo este legado. Uno de los principales es el acceso al barro: los humedales de donde tradicionalmente se obtiene la materia prima se están reduciendo y muchos se encuentran dentro de propiedades privadas, lo que dificulta y encarece su obtención. A esto se suma la falta de relevo generacional. Las limitadas oportunidades económicas vinculadas al oficio hacen que cada vez menos jóvenes se interesen por continuarlo, poniendo en riesgo la transmisión de conocimientos y técnicas que han pasado de generación en generación.
PREGUNTAS SIMILARES
A partir de la historia paraguaya, el documental abre su mirada hacia Jingdezhen, conocida como la “capital mundial de la porcelana”, y encuentra allí una realidad geográfica, histórica y culturalmente muy diferente, pero atravesada por preguntas similares.
Entre ellas aparece también la historia de una madre y una hija pertenecientes a una familia de artistas de la cerámica. Sus diferentes filosofías creativas generaron inicialmente desacuerdos, hasta que el interés compartido por perfeccionar su arte terminó acercándolas y llevándolas a colaborar. El paralelismo con Paraguay surge entonces de manera natural: en ambos extremos del mundo son las personas y las nuevas generaciones quienes deben decidir cómo recibir una tradición, conservarla y al mismo tiempo hacerla propia.
Así, “Hijas de la arcilla” pone en paralelo dos culturas que encuentran un punto en común en algo elemental: la tierra transformada por las manos de sus mujeres.
El Festival del Licor de Fulgencio Yegros se apodera este sábado de la Feria Palmear
Compartir en redes
El Festival del Licor de Fulgencio Yegros tendrá su presentación este sábado 8 de agosto durante la Feria Palmear de Asunción, en el marco de su 17.ª edición, a partir de las 12:00.
La propuesta del municipio de Fulgencio Yegros, departamento de Caazapá, busca poner en valor la identidad, la producción y las tradiciones de la comunidad.
El evento contará con un ambiente festivo con música, danza y grupos en vivo, invitando al público a conocer una iniciativa que busca proyectar el espíritu cultural de Fulgencio Yegros hacia nuevos visitantes.
La presentación del festival representa una oportunidad para promocionar las expresiones culturales, los sabores y las tradiciones del municipio, además de fortalecer la difusión de sus propuestas turísticas y productivas.
La Feria Palmear constituye un espacio de encuentro para emprendedores, productores, artistas y propuestas gastronómicas y culturales de distintas comunidades del país, donde los municipios pueden dar a conocer sus atractivos y productos.
Desde la organización destacan que esta iniciativa busca generar nuevas oportunidades de promoción para la comunidad y acercar al público una propuesta que refleja la esencia y la identidad local.
El Paraguay mantiene viva y celebra tradición del pohã ñana
Compartir en redes
Como cada 1 de agosto, en el Mercado 4 de Asunción se desarrolló el festival cultural por el Carrulim Ára, donde los comerciantes ofrecieron rica gastronomía, música y promociones comerciales.
Así también, en Villa Morra se llevó a cabo la degustación gratuita en la plaza Infante Rivarola y un evento dedicado al carrulim con ponencias de historia en el Centro Cultural del Puerto.
El punto principal fue la zona de Pettirossi, entre Battilana y República Francesa, donde se concentran numerosos puestos para la venta de comidas tradicionales e internacionales.
Según el profesor David Galeano, director general del Ateneo de la Lengua Guaraní, el carrulim surgió en la posguerra del 70, cuando la gente que estuvo en condiciones paupérrimas con serie de pestes y enfermedades acudieron a la naturaleza y a los ancestros guaraníes con conocimientos de la botánica para hallar alivio a sus males.
“Agosto es el tiempo donde hay más frío, lluvia y humedad. Existe una tendencia a ser más débiles en la sangre. Entonces, para la fortaleza se consume la ruda, caña y limón juntos en el carrulim. La ruda sirve para espantar los malos espíritus”, expresó en “Cuenta final”, del canal GEN y Universo 970/Nación Media.
La feria gastronómica de años anteriores. Esta vez, la séptima edición de Paraguay Rembi´u prevé la elaboración de más de 80 platos tradicionales de diferentes localidades. Foto: Archivo
Paraguay Rembi’u: preparan la séptima edición de la mayor fiesta del sabor tradicional
Compartir en redes
Asunción albergará a la séptima edición de Paraguay Rembi´u, la mayor feria gastronómica de tierra adentro, con más de 80 platos tradicionales de diferentes localidades y preparados en vivo por cocineros tradicionales.
La actividad está prevista para el sábado 1 de agosto de 2026 en la Plaza Infante Rivarola (Av. Mcal. López y San Roque, barrio Villa Morra, Asunción). El evento arrancará a las 11:00 y contará con entrada libre y gratuita.
La feria está organizada por la Federación de Centros de Residentes del Interior, y este año el festival reunirá a más de 23 asociaciones regionales.
En la ocasión los comensales podrán disfrutar de:
Más de 80 platos tradicionales de diferentes localidades.
Preparaciones hechas en vivo por cocineros tradicionales.
Una amplia variedad de platillos típicos para el “tereré rupa” desde la mañana y platos fuertes a partir del mediodía.