Este lunes, se reportó el hundimiento parcial de una embarcación en la que iban 13 personas en la zona de Antequera, departamento de San Pedro. Los tripulantes y pasajeros fueron rescatados por personal de la Prefectura Naval, quienes lograron amarrar el bote para evitar que se hundiera por completo. Actualmente, las autoridades investigan qué provocó el incidente.
Según el reporte de la Armada Paraguaya, el hecho se reportó durante la madrugada de hoy, cuando esta embarcación que surca las aguas del río Paraguay estaba llegando a uno de los puertos en zona de Antequera. Se trata del Yate Agua Dulce, con matrícula Nº 3412. “Todos los tripulantes como pasajeros fueron rescatados a salvo”, expresaron en un comunicado.
Resaltaron que cuando comenzó el hundimiento, los tripulantes que guiaban la embarcación llamaron al puesto de la armada, cuyo personal llegó al sitio para ayudar a los que estaban en el interior del *Agua Dulce*. Como primera medida, aseguraron que este no siguiera adentrándose en las aguas y lo amarraron firmemente para empezar el rescate.
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Dentro del yate había un total de 13 personas, de las cuales cuatro eran miembros de la tripulación y 9 pasajeros. Gracias a la rápida acción del personal de la prefectura se pudo evitar el hundimiento total y que todos los que iban en la embarcación sean salvados con vida.
Hasta el momento se desconoce la situación que provocó el accidente, y las autoridades están investigando el caso y realizarán un trabajo técnico para saber en qué condiciones se encuentra el yate. La población está preocupada por lo acontecido, teniendo en cuenta que se trata de un medio de transporte muy utilizado en la zona.
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Colombia remueve escombros con pocas esperanzas de rescate
El saldo de víctimas fatales se estimaba en alrededor de 300, según últimos datos oficiales.
- AFP.
Colombia avanzaba ayer domingo en la remoción de escombros tras la destrucción provocada hace casi una semana por un potente terremoto, ya con escasas probabilidades de rescatar sobrevivientes. El ruido de las retroexcavadoras, grúas y camiones retumba en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7.4 que el lunes pasado derribó miles de casas, edificios, hoteles y hospitales, una destrucción que causó casi 300 muertes.
Atrás empiezan a quedar los momentos de silencio que acompañaron largas jornadas de búsqueda y rescate tras el sismo más letal en Colombia en este siglo.
El terremoto se produjo horas después de la asunción del gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien el sábado pidió a su aliado estadounidense Donald Trump la suspensión temporal de aranceles para ayudar a su país.
El oeste de Colombia y la región cafetera fueron las más golpeadas y a casi una semana de la tragedia las esperanzas de encontrar sobrevivientes se reducen.
Cerca de 27.000 viviendas quedaron destruidas, según el último balance del organismo de atención de desastres. Y muchos damnificados no tienen adónde ir.
En las ciudades más afectadas por el sismo, muchos edificios fueron marcados con una X roja para alertar el riesgo de colapso y la prohibición del paso para transeúntes. Los campamentos improvisados en parques son refugio para familias enteras. Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y organismos como el Banco Mundial.
NO RENUNCIAN
En Cali, una pared de un edificio de cinco pisos que colapsó tras el sismo fue marcada por un rescatista con una V roja atravesada por una línea horizontal, señal que indica la finalización de las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes.
Pero rescatistas voluntarios se niegan a renunciar a encontrar a algunos de los más de cien desaparecidos por el terremoto, aunque se considera que después de 72 horas caen drásticamente las posibilidades de supervivencia.
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Terremoto en Venezuela: “No preguntamos quién es, sino cómo ayudar”
Juan Carlos Dos Santos G. | X:@juancads
El mayor de reserva, Roni Kaplan, integrante de la delegación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enviada tras el doble terremoto del 24 de junio, relató a La Nación cómo el equipo diseñó el sistema de clasificación de estructuras que hoy guía la reconstrucción venezolana.
Un mes y medio después de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el centro-norte de Venezuela —el sismo más fuerte que ha golpeado al país en más de 125 años, con más de 6.100 muertos confirmados según cifras oficiales—, uno de los oficiales que integró la delegación humanitaria israelí enviada al país compartió con La Nación los detalles de una misión que, según sus propias palabras, fue “la más larga en la historia de las delegaciones humanitarias de Israel”.
El mayor Roni Kaplan, quien participó como parte del Comando de Defensa Civil de las Fuerzas de Defensa de Israel, explicó que la decisión de intervenir se tomó pese a que Israel y Venezuela no mantenían relaciones diplomáticas formales desde 2009, cuando Caracas rompió vínculos con Jerusalén en el marco de la llamada Operación Plomo Fundido en Gaza. “El sufrimiento humano no necesita diplomacia”, afirmó Kaplan. “Cuando otro pueblo sufre no preguntamos quién es, sino que preguntamos cómo podemos ayudar”.
Una misión pequeña, pero altamente especializada
Según relató el oficial, el objetivo central del equipo israelí —integrado por especialistas del Ministerio de Relaciones Exteriores y del Comando del Frente Interno de las FDI— fue “ayudar a Venezuela a pasar de la etapa de emergencia a la etapa de reconstrucción”, concentrando sus esfuerzos en la clasificación de estructuras dañadas por el sismo.
“Decidir qué edificio es seguro puede ser una cuestión de vida o muerte”, señaló, al detallar que ese proceso de triaje —codificado con un sistema de colores para determinar qué construcciones debían demolerse y cuáles podían ser rehabitadas— permitió “establecer prioridades en rehabilitación, impedir el ingreso a estructuras peligrosas y permitir el regreso seguro de la población”.
El trabajo, coordinado estrechamente con las autoridades venezolanas, incluyó también el diseño de un sistema nacional computarizado para el mapeo de la situación y la toma de decisiones en materia de clasificación edilicia, además de recomendaciones específicas para la gestión de los escombros: la delegación propuso la creación de un parque ecológico de reciclaje para los residuos de la construcción demolida, e invitó a una comitiva venezolana a conocer in situ las prácticas israelíes en la materia.
El trabajo con los cuerpos bajo los escombros
Uno de los aspectos más sensibles de la misión, según Kaplan, fue la elaboración de planes técnicos para la extracción de personas que llevaban largo tiempo atrapadas y de las que ya no había esperanza de encontrarlas con vida. El objetivo, explicó, era diseñar una forma de “demoler de forma quirúrgica” ciertas estructuras para poder recuperar los cuerpos de las víctimas “tanto para la memoria eterna de ellos como para las familias que tuvieron la pérdida”.
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Reunión con Delcy Rodríguez
“Estaba allí la presidenta del gobierno interino de Venezuela, estaba allí también el ministro de Infraestructura, el ingeniero Ramírez, con el que trabajamos realmente en el día a día, y otros ministros también, el ministro de Exteriores. Y la reunión fue una reunión en la cual nosotros le presentamos a la presidenta todo el trabajo que veníamos haciendo con las distintas autoridades civiles y militares en torno a la reconstrucción”, explicó.
Coincidentemente y tras la importante presencia de profesionales israelíes en Venezuela, el gobierno de Rodríguez decidió reestablecer las relaciones diplomáticas con el Estado de Israel. Aunque nada se puede comparar con la magnitud de la tragedia que sufrió Venezuela, este acto muestra la buena voluntad de ambos gobiernos para enlazarse de nuevo diplomáticamente.
Recepción y balance de la misión
Ante las manifestaciones antisemitas en redes sociales, y que cuestionaban la presencia de la delegación de Israel en Venezuela, Kaplan destacó el trato recibido por parte de la población y de las autoridades venezolanas. “La verdad no fue esa (lo que se pregonaba en redes sociales). No solamente que no fue esa, sino que encontramos un afecto gigante por parte de la gente en las calles, con quienes mantuvimos muy buenos diálogos y mesas de trabajo oficiales”. Recordó también un mensaje que, según contó, repitieron varias veces durante la misión: que la reconstrucción “no consiste solamente en reconstruir edificios, sino en devolverle a las personas la posibilidad de reconstruir sus vidas”.
Reparando el mundo
Esa idea de deber remite a un concepto central de la tradición judía: el tikún olam, literalmente “reparación del mundo”, que postula que cada persona tiene la responsabilidad de contribuir a corregir el sufrimiento y las fracturas del mundo, más allá de fronteras, ideologías o relaciones diplomáticas. Bajo esa lógica, la misión de las FDI en Venezuela no fue solo un despliegue técnico de ingenieros y especialistas en estructuras, sino la traducción práctica de un mandato ético: allí donde hay dolor, hay una llamada a actuar. “Nuestra historia no solamente nos enseñó a sobrevivir, sino que nos enseñó el deber de ayudar”, resumió Kaplan, en una frase que condensa ese principio.
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SEN intensifica rescate y asistencia ante bajas temperaturas
La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) mantiene su operativo de asistencia ante las bajas temperaturas, destinado a personas en situación de calle. Comprende recorridos nocturnos, traslado voluntario a un refugio y asistencia directa en donde algunas personas deciden permanecer.
Las cuadrillas de rescate permanecen activas y atienden tanto a quienes llegan por cuenta propia al albergue como a las personas identificadas durante los patrullajes, según explicaciones del ministro Arsenio Zárate.
El refugio principal de la SEN se halla en la Costanera Norte de Asunción y cuenta con más de 50 camas distribuidas en dormitorios separados para mujeres y varones.
Asimismo, dispone de sanitarios, cocina y servicios de asistencia médica y social.
Además,se permite el ingreso de mascotas pertenecientes alas personas alojadas.
El servicio forma parte del Operativo Jaho’i que opera bajo dos modalidades. Por un lado, el traslado voluntario a un refugio, y por otro lado, la asistencia directa en donde algunas personas deciden permanecer.
Los equipos de la SEN localizan a personas expuestas al frío y les ofrecen ser trasladadas al albergue para pasar la noche en condiciones seguras.
En caso de rechazar el traslado, la asistencia se realiza en el mismo sitio. En esos casos, los funcionarios entregan colchones, frazadas y alimentos calientes para reducir la exposición a las bajas temperaturas.
Los recorridos se intensifican cuando las condiciones meteorológicas llevan la temperatura a 10 °C o menos.
La SEN pide la colaboración de la ciudadanía para identificar a personas que se encuentren expuestas al frío o en situación de vulnerabilidad.
Quienes necesiten comunicar la presencia de personas en esta situación pueden contactar con la Patrulla de Rescate de la SEN al (0986) 111-001.
También se encuentra disponible el Sistema 911 de la Policía Nacional para situaciones que requieran asistencia inmediata.
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Hernán Gil, un rescate de película que emociona a una Venezuela en duelo
Hernán Gil resistió casi ocho días bajo las ruinas de un edificio casi colapsado en Venezuela hasta que este jueves asomó por un túnel en medio de aplausos y abrazos de sus rescatistas, al final de un dramático y largo operativo de equipos de siete países.
La odisea de este venezolano de 43 años emocionó a un país en duelo por los dos terremotos del 24 de junio que han dejado unos 2.300 muertos y decenas de miles de desaparecidos.
Con esperanzas ya remotas de encontrar sobrevivientes, y tras un cinematográfico operativo desplegado desde el lunes, Hernán Gil salió a la luz sano y salvo en Catia La Mar, en el estado de La Guaira, el más afectado por los sismos. “Es un verdadero milagro”, comentó su esposa Gusbimar González minutos antes de fuera retirado en camilla para ser trasladarlo en una ambulancia a Caracas, a 40 kilómetros.
“Estoy totalmente sorprendida porque primera vez que veo tantos países así en salvar una sola causa que es salvar a una persona”, añadió.
Gil salió por un túnel de unos tres metros de largo construido por socorristas de Estados Unidos, Costa Rica, Chile, entre otros, que trabajaban sin descanso, al tiempo que le proporcionaban agua y aire mediante sondas y una manguera.
En la última fase de la operación, unas treinta personas se ocuparon en el estacionamiento del edificio de retirar los escombros, mientras dos rescatistas cavaban un túnel de tres metros.
Gil había quedado atrapado en la garita de seguridad del edificio de siete pisos donde trabajaba como vigilante cuando se produjeron los terremotos. “El movimiento hizo que la garita se desplazara, se quedó entre las paredes”, dijo a AFP González, con quien tienen un hijo de 10 años.
Fue el domingo que los rescatistas supieron que había un hombre con vida entre los escombros del edificio parcialmente destruido.
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Logró protegerse
Para Gil, fue crucial no haber resultado herido durante los sismos. “No se golpeó, no tiene traumatismos, él logró esconderse debajo de una mesa, una silla”, contó su esposa.
El complejo operativo de rescate contó con el apoyo del personal de las misiones internacionales que llegaron a Venezuela para ayudar en las labores de rescate. Los rescatistas establecieron bases y trabajaron día y noche para sacar a Gil.
Apuntalaron las bases del edificio con maderas y hierros para evitar que la construcción, parcialmente destruida, cediera más y les permitiera llegar a donde el hombre estaba. Un plan inicial de construir un túnel de 60 por 60 centímetros fue descartado el martes cuando el edificio se movió ligeramente.
El miércoles los hombres avanzaron por dos rutas al mismo tiempo para alcanzar a Gil. A lo largo de la operación, los rescatistas le suministraron 10,5 litros de agua para mantenerlo hidratado, e instalaron un tubo flexible a través del cual le hacían llegar oxígeno.
“Esta es una estructura bastante complicada de acceder”, dijo a AFP Cristian Vera, líder USAR Bomberos de Chile. “Con pilares muy grandes (…) No era fácil acceder al punto exacto” donde se encontraba la víctima, explicó. “Se tuvo que desarrollar un nuevo plan de trabajo para intentar de ingresar por un lugar distinto a lo que habíamos hecho hasta el día de anoche”, concluyó Vera.
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Fuente: AFP