En la ciudad de Villeta, una familia de pescadores vive en la extrema pobreza y requiere de asistencia para poder tener una vida digna ya que con la venta de sus productos no les alcanza. Así también, precisan ayuda sanitaria ya que cuatro de sus miembros tienen discapacidad y no cuentan con medios para llevarlos hasta un centro asistencial para sus controles.
Se trata de la familia Montiel Parra, en la que los padres son de avanzada edad y que tienen bajo su cuidado a tres hijos con discapacidad motora y una con problemas visual. Ellos reciben una ayuda económica de G. 150.000 mensual del Estado y piden que esta sea reajustada para poder tener en buenas condiciones a los integrantes más vulnerables.
Los cuatro hijos de don Alberto, de 58 años, se encuentran postrados en cama y necesitan urgente ayuda de las autoridades sanitarias para saber en qué condiciones se encuentran. El hombre indicó que tres de ellos nacieron con discapacidad motora y que los llevaba al hospital, pero que cuando fueron creciendo ya no tuvo más la posibilidad económica para trasladarlos. En tanto que, una tiene discapacidad visual, ve a muy corta distancia.
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La familia reside en un banco de arena a orillas del río Ype Kae, a unos 70 kilómetros de la ciudad de Asunción y están totalmente aislados. Estas personas con discapacidad son mayores de edad, tienen 23, 25, 31 y 35 años, no hablan y solo lloran para demostrar alguna necesidad. Dentro de esta pequeña isla viven cinco familias de escasos recursos, todos son familiares de don Alberto.
“Ellos tienen un sueldo de Tekopora, que es de G. 150 mil y sobreviven con la ayuda que les dan los vecinos, porque hace tres años que la pesca no deja muchos resultados. También reciben ayuda de un oratorio que les trae víveres cada seis meses. Les pido a las autoridades que les traigan ayuda a mis primos y la visita de los doctores”, dijo Paulina, sobrina del hombre, en entrevista con C9N.
Apuntó que no se merecen vivir así, siendo que están a tan poca distancia de la capital. “Necesitan un sueldo porque en realidad necesitan. Los políticos les visitan y les prometen de todo, pero no cumplen. Les falta ropa, pañales, medicamentos, víveres y otros”, refirió. Los interesados en ayudar pueden contactar al (0971) 514-152.
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Gobierno refuerza ayuda alimentaria a comunidades afectadas por inundaciones
La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) concretó varios operativos de entrega de alimentos no perecederos a comunidades del Chaco paraguayo que sufrieron los efectos de inundaciones y quedaron incomunicadas de los centros de abastecimiento.
De acuerdo al informe de la institución, en Carmelo Peralta, departamento de Alto Paraguay, la SEN reportó asistencia a familias de las comunidades Ayugui, Tiogai 2, Tiogai 1, 24 de Marzo, Atapi, Guidaicahi y Santa Margarita.
Informaron que en el distrito de General Bruguez, en el departamento de Presidente Hayes, la asistencia alcanzó a un total de 90 familias de las comunidades Km 200, Km 180, San José y Carmencita, mediante la entrega de kits de víveres.
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Así también, mencionaron que en coordinación con las Fuerzas Armadas, la asistencia llegó a familias que quedaron aisladas por las inundaciones en las zonas de Río Verde, Puerto Pinasco y General Bruguez.
El informe señala ademaś que la intervención se realizó mediante la distribución de kits de víveres, colchones y frazadas, además del acompañamiento de profesionales de la salud, con el objetivo de atender las necesidades básicas y brindar asistencia integral a las familias afectadas por la emergencia.
Instrucción del Gobierno
Al respecto, el ministro de Emergencia Nacional, Arsenio Zárate, indicó que aproximadamente 1.200 familias de los distritos de Filadelfia y Bahía Negra fueron beneficiadas con este operativo desplegado por instrucción del Gobierno Nacional.
El alto funcionario destacó que en estas localidades se entregaron más de 1.200 kits de alimentos de 33 kilos cada uno, permitiendo a las familias contar con alimentos suficientes mientras se recuperan las condiciones de transitabilidad de los caminos.
No obstante, mencionó que actualmente ya llegan nuevamente comerciantes a las comunidades, lo que permitirá a las familias tener otras fuentes de abastecimiento, pero que anteriormente solo contaban con los insumos proveídos por la SEN.
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Juantri Gamarra propone conectar industria, empleo e infraestructura en Villeta
Villeta es el distrito con mayor extensión territorial de Central y es conocida como el polo de desarrollo industrial y portuario más importante del país. Pero en 15 años de gestión liberal, el distrito fue quedando de lado en cuanto a las inversiones en infraestructura, por lo que urge un plan de mantenimiento de rutas y caminos vecinales. Al respecto, el candidato ganador por la Lista 1 del Partido Colorado, Juantri Gamarra, sustenta sus proyectos electorales en el músculo económico de la ciudad.
En una comunicación con La Nación/Nación Media, señaló que Villeta cuenta con más de 80 industrias de alto nivel. Mencionó ejemplos como Puerto Seguro, que emplea a más de 400 personas, y otras plantas que manejan entre 500 y 1.000 funcionarios. Por ello, su propuesta de gobierno se enfoca en coordinar de forma directa el municipio con el sector privado y el Gobierno Nacional para llevar inversiones importantes y de ese modo mejorar la ciudad.
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Gamarra comentó que se presenta ante los villetanos como una opción renovadora para el municipio, ya que con solo 39 años de edad, se considera como una “una figura nueva y joven” con un pensamiento diferente para romper la fatiga política del electorado.
“Nuestra idea es recuperar el municipio, tenemos un gran desafío, que es después de 15 años volver a la intendencia con el Partido Colorado. Por ello, estamos trabajando con el equipo ya unificado por la Lista 1, con tres propuestas fundamentales para nosotros. Primero, el mantenimiento de las rutas y caminos, hace muchísimo tiempo se dejó de hacer y hoy están destrozados. Queremos trabajar con Obras Públicas", comentó.
Mi Bus Municipal
Como segundo eje de su propuesta electoral, Gamarra señaló que está trabajando en un plan para implementar buses internos administrados por la propia municipalidad “Mi Bus Municipal”, que conecten las compañías internas y acerquen a los trabajadores hasta los puntos de trasbordo en Ypané y Guarambaré, enlazando con el transporte metropolitano.
Mientras que como tercera propuesta ya está trabajando en un proyecto que le permita crear una Dirección del Empleo municipal que funcione como puente de tres vías: Municipio + Industrias + SNPP (Servicio Nacional de Promoción Profesional). Indicó que el objetivo es capacitar a los villetanos según la demanda real de las empresas para que la mano de obra local cubra las vacantes.
“Queremos que los villetanos puedan tener sus espacios laborales dentro de Villeta; acá tenemos más de 80 industrias que hoy tiene entre 500 a 1.000 funcionarios. Por eso, pensamos en un departamento o dirección del empleo que conectará el municipio, la industria y el SNPP. Capacitar a la gente y pueda lograr un puesto laboral dentro de la comunidad. Contaremos con la información de qué necesitan las industrias, la municipalidad va a contactar a los que necesitan trabajo", indicó.
Histórica participación en internas
Juantri Gamarra se quedó con la candidatura oficial de la Lista 1 por la Asociación Nacional Republicana, tras cosechar 5.001 votos durante las internas partidarias por el movimiento Honor Colorado. Destacó que en las internas del pasado 7 de junio casi el 65 % del padrón colorado local, que está por el orden 16.000 electorados habilitados, se constató que pasaron por las urnas aproximadamente de 11.000 votantes.
A esta destacada participación, Gamarra la califica como un hito histórico para la ANR en Villeta. Igualmente, mencionó que se siente muy confiado en su campaña con miras a las elecciones generales del 4 de octubre, ya que está logrando una fuerte aceptación por fuera de la ANR, sumando a personas sin afiliación partidaria que buscan un cambio de timón en la ciudad.
“La gente quiere acompañar a gente nueva. Soy una persona joven, tengo 39 años, pido una oportunidad para trabajar por la ciudad. La gente está con la idea de buscar gente nueva, que tenga otro pensamiento y tenemos una gran aceptación, no solamente dentro del Partido Colorado, sino también personas que no están afiliadas a ningún partido, que hoy se están acoplando y al equipo van a poder acompañar", concluyó.
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Educar es más ejemplo que discurso
Por: Adelaida Alcaraz
En un ecosistema empresarial que suele medir el éxito en términos de crecimiento, rentabilidad y expansión, Pedro Ayala propone una lectura más profunda: la del legado. Miembro de la comisión directiva de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina y líder de CPA Ferrere en Paraguay, nuestro protagonista pertenece a esa generación de ejecutivos que ya no separa con nitidez la vida corporativa de la personal. En su caso, la paternidad no es un capítulo paralelo a su carrera, es el eje que reordena su forma de entender el liderazgo, el riesgo y el éxito.
“Construir una empresa tiene mucho que ver con la autorrealización”, afirma Pedro Ayala, pero rápidamente amplía la idea hacia un territorio más íntimo: la familia. Allí, sostiene, el legado deja de ser una marca o una estructura organizacional para convertirse en algo más difícil de cuantificar y que se define en personas, valores y vínculos.
Padre de cuatro hijos -Arami, Mauri, Agus y Ale, de apenas cuatro meses- Pedro reconoce que la experiencia no inmuniza frente a la paternidad. Cada hijo, dice, vuelve a inaugurar el proceso. “Cada llegada trae nuevas emociones… la paternidad no se domina, se aprende todos los días”, enfatiza dejando entrever la idea de que la experiencia no elimina la incertidumbre, pero sí afina la sensibilidad.
En su recorrido, Pedro retoma una idea filosófica para describir la paternidad y la resumen en la idea de que nadie entra dos veces al mismo río. Así como las personas cambian, también lo hacen los padres. En ese marco, cada hijo encuentra una versión distinta de su padre, moldeada por la experiencia, pero también por las propias transformaciones internas.
Ese mismo principio, sostiene, se traslada al mundo corporativo. La estabilidad es más una ilusión que una condición. Equipos, contextos y decisiones están en permanente movimiento. En ese flujo, el liderazgo no puede ser rígido.
La paternidad, en ese sentido, opera como un entrenamiento emocional involuntario. Desarrolla paciencia, empatía, escucha y coherencia. “Las personas observan mucho más lo que uno hace que lo que uno dice”, resume.
El éxito más allá de los indicadores. Quizás uno de los desplazamientos más significativos en la mirada de Pedro tiene que ver con la noción de éxito. En el mundo empresarial, admite, suele medirse en resultados. Pero la paternidad introduce una métrica alternativa, menos visible y más persistente: la calidad de los vínculos.
“El éxito empieza a tener más que ver con la tranquilidad de conciencia”, asegura. No se trata de abandonar los resultados, sino de integrarlos en una visión más amplia, donde también importan las personas que se forman dentro de una organización y el impacto que esta genera en sus entornos familiares.
En esa línea, introduce una idea que tensiona la separación clásica entre lo profesional y lo personal, no existen compartimentos estancos. “Somos una sola persona durante todo el día”, afirma. Lo que ocurre en la casa influye en la empresa, y viceversa. El liderazgo, entonces, también se construye desde el equilibrio interno.
Riesgo, protección y responsabilidad. Si algo modifica la paternidad, según nuestro protagonista, es la relación con el riesgo. No lo elimina, pero lo reconfigura. La ambición sigue presente, pero aparece filtrada por una capa adicional de responsabilidad.
“No desde el miedo, sino desde la responsabilidad”, aclara. La diferencia está en que no se trata de volverse conservador, sino de entender que cada decisión tiene efectos que trascienden lo individual.
Esa conciencia introduce una nueva pregunta en la toma de decisiones. No solo qué es posible hacer, sino para qué y con qué impacto. El riesgo deja de ser un gesto individual para convertirse en una decisión con consecuencias extendidas.
Liderar personas, no solo equipos. En su rol profesional, Pedro reconoce una enseñanza directa de la vida familiar. Y es que detrás de cada persona hay una historia completa. Padres, hijos, preocupaciones, aspiraciones.
Esa mirada, lejos de suavizar el liderazgo, lo complejiza. Obliga a pensar en la empresa no solo como una estructura de objetivos, sino como un espacio de desarrollo humano. “Liderar no es solamente resolver problemas, sino formar y acompañar procesos”, señala.
En ese punto, la paternidad y el liderazgo convergen, pues ambos implican educar desde el ejemplo, no desde el discurso.
El legado. Cuando piensa en el futuro de sus hijos, él no habla de herencias materiales ni de trayectorias predeterminadas. Su idea de legado es más abierta. Consiste en dar herramientas, no caminos.
“Quiero que sean mejores que yo”, dice sin matices. La frase, que podría parecer simple, encierra una lógica potente. Y es que el éxito del padre se mide, en parte, por la capacidad de los hijos de superarlo.
Ese mismo criterio lo traslada a su rol profesional. El verdadero impacto de una organización no está solo en su desempeño presente, sino en lo que deja instalado para el futuro: cultura, talento y oportunidades.
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“El mayor legado que quiero dejarle es mi ejemplo”
Por: Adelaida Alcaraz
Acostumbrado a asumir riesgos y construir proyectos, Paulo Duarte enfrenta hoy el desafío más importante de su vida: formar a un hijo. En esta entrevista, el CEO de Broterra reflexiona sobre el legado, la familia y el Paraguay que espera ver florecer junto a una nueva generación.
Hace apenas una semana nació Octavio. Todavía es demasiado pequeño para entender el mundo que lo rodea. No sabe qué es una empresa, qué significa emprender o por qué su padre pasa horas pensando en proyectos, fábricas y futuros posibles, pero sin saberlo, ya cambió la vida de un hombre acostumbrado a convivir con los desafíos.
Paulo Duarte, CEO de Broterra, lleva años tomando decisiones difíciles. Como emprendedor aprendió a caminar sobre terrenos inciertos, a apostar cuando otros dudaban y a convertir ideas en realidades. Sin embargo, reconoce que ninguna experiencia se compara con la que vive hoy.
“Siento que toda la vida tuve que aprender a disfrutar de lo que me genera incertidumbre y emociones al mismo tiempo”, reflexionó. “Probablemente no tenga todas las respuestas para las preguntas que se me van a presentar como padre, pero el entusiasmo, la emoción y el amor que me generan son muy superiores a cualquier duda”, afirmó el CEO.
Y cuánta verdad hay en todo esto. Detrás del empresario que proyecta triplicar la capacidad industrial de Broterra para 2027, hay un hombre que acaba de descubrir que el desafío más importante de su vida no se mide en facturación, metros cuadrados ni balances; se mide en ejemplo.
La llegada de Octavio cambió su forma de entender el éxito. “Hace mucho tiempo aprendí que el éxito no es sinónimo de cosas materiales ni de cuentas bancarias llenas de dinero. El éxito es libertad, bienestar emocional, bienestar físico y poder compartir la vida con las personas que queremos”, aseguró.
Pero hay una enseñanza que desea transmitirle por encima de todas. “El éxito está en no abandonar, en continuar a pesar de que muchas veces no queremos o sentimos que ya no damos más”, sostuvo enseñando su filosofía de vida.
En un tiempo donde el mundo premia los resultados rápidos, Paulo apuesta por valores menos visibles, pero mucho más duraderos: disciplina, resiliencia, coherencia y humildad. “El mayor legado que quiero dejarle a Octavio es mi ejemplo. Que vea a una persona honesta, íntegra, coherente, que se juega por lo que sueña y por lo que cree”, confesó.
Con esto, Paulo no habla de herencias materiales sino más bien de carácter, valores y enseñanzas con valor real, aquellas que sobreviven a cualquier éxito empresarial.
Como padre reciente, también reconoce que la paternidad modifica la manera de liderar. “Nos obliga a convertirnos en mejores personas y mejores líderes. Me genera más hambre, más ganas de crecer y de ofrecerle todo lo mejor. Y no me refiero solamente a lo material, sino al tiempo, la reputación y el legado”, reflexionó.
Quizás por eso la llegada de un hijo también amplía la mirada sobre el país, ya que cuando Paulo habla de Paraguay, tras haber sido presidente de UIP Joven y de liderar proyectos de gran envergadura, imagina que el Paraguay que recibirá Octavio, no mostrará únicamente crecimiento económico. Significará orgullo, identidad y futuro.
“Espero que él encuentre un Paraguay integrado a la economía mundial, competitivo, prestigioso y del que pueda sentirse orgulloso. Un país que le genere autoestima por ser paraguayo y donde sienta la necesidad de ser protagonista de su construcción”, afirmó.
Su optimismo forma parte de una generación de empresarios que ve al Paraguay atravesando uno de los momentos más prometedores de su historia. Un país que atrae inversiones, desarrolla industrias, genera empleo y comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en los mercados internacionales.
Y mientras Octavio da sus primeros días de vida, Broterra también se prepara para una nueva etapa. La empresa acaba de regresar de un viaje por Asia y avanza en un ambicioso plan de expansión que contempla casi triplicar su capacidad industrial para 2027.
Pero incluso frente a semejante desafío, Paulo tiene claro cuál es el proyecto más importante. No está en una fábrica ni en una inversión, está en su casa, durmiendo en una cuna.
Para Paulo Duarte, la mayor obra que comienza hoy no es la próxima expansión de Broterra, es ayudar a formar a un niño que algún día pueda sentirse orgulloso del país que heredó y del ejemplo que recibió.