Un grave caso de violencia familiar se reportó en el distrito de San José del Rosario, departamento de San Pedro, donde un hombre en total estado de ebriedad atacó a sus familiares con un machete y un mazo. El ataque tuvo como saldo dos personas heridas, que serían hermano y padre del presunto autor.
Según el reporte policial, el hecho se registró durante la madrugada de este miércoles, en el barrio Nuclear calle 18 del citado distrito. La denuncia fue realizada por vecinos de la familia, quienes escucharon el brutal ataque, pero cuando salieron para socorrerlos los hombres ya estaban refugiados.
El presunto autor fue identificado como Emiliano Borja, este llegó a su casa en total estado de ebriedad y comenzó una discusión con su padre, situación que molestó a su hermano Rafael que decidió defender a su progenitor. Este último recibió un corte a la altura de la cabeza y otro en la pierna derecha, que fueron realizados con un machete que el atacante tomó de la cocina.
Al ver que su hijo quedó herido, Don Borja salió nuevamente a defenderlo y logró quitarle el machete al hombre, pero este tomó fue nuevamente a la cocina y trajo un mazo con el que golpeó a su padre, quien recibió algunos golpes leves. Ambos tomaron fuerza y salieron corriendo hacia la casa de un vecino, quien les brindó refugio.
Ambas personas fueron trasladadas hasta un centro asistencial y los vecinos realizaron la denuncia en la comisaría de Cuatro Vientos, cuyos efectivos llegaron a la vivienda, pero ya no encontraron al hombre, quien sigue prófugo. La hermana de los involucrados exige la intervención de las autoridades y que el agresor sea detenido.
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Caaguazú: un hombre fue detenido por intentar ahogar a su hija de 5 meses en un arroyo
Un hombre fue detenido este viernes ante la sospecha de que habría intentado ahogar a su hija de 5 meses en un arroyo. Según el reporte policial, los agentes acudieron ante una denuncia por violencia y lograron rescatar a la criatura. “La bebé está internada”, informó el subcomisario Óscar San Nicolás, jefe de la Subcomisaría 042 de Nueva Toledo, Caaguazú, en contacto con la 1020 AM.
El hecho de violencia ocurrió en la localidad de Nueva Toledo, departamento de Caaguazú. Fue sindicado como supuesto autor del hecho un hombre identificado como Yaime Krammes Costas, de 24 años.
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Fue reducido y detenido con la criatura en brazos en un arroyo de la zona. Tras el rescate, tanto la menor como la madre fueron trasladadas a un centro asistencial para recibir atención médica de manera preventiva.
El procedimiento se inició ante una denuncia por un supuesto hecho de violencia familiar. Ante la gravedad del caso, los agentes acudieron inmediatamente al lugar para localizar al sospechoso y poner a salvo a la menor.
Los uniformados realizaron un patrullaje en un vehículo particular con el objetivo de no alertar al presunto autor. Posteriormente, se percataron de que el sospechoso ingresó a un cauce hídrico.
Tras una persecución, los agentes ingresaron al cauce y lograron reducir al desequilibrado y rescatar a la menor. Inmediatamente, le brindaron los primeros auxilios, debido a que la pequeña había ingerido abundante agua por sumersión.
La menor y su madre fueron trasladadas hasta la Unidad de Salud Familiar (USF) de Nueva Toledo, donde fueron atendidas por la Dra. Domina Villalba. Luego, la bebé tuvo que ser derivada al Hospital Distrital de Caaguazú para una inspección más exhaustiva.
El caso fue comunicado al Ministerio Público, que deberá llevar a cabo las investigaciones correspondientes para dilucidar las circunstancias que llevaron al hombre a atentar contra la vida de su propia hija.
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Encarnación: detuvieron a joven que hurtó los ahorros de su hermano
Este martes, la Policía Nacional aprehendió a un joven de 23 años que confesó el hurto de todos los ahorros de su hermano, consistente en G. 20 millones, en la ciudad de Encarnación, departamento de Itapúa.
La víctima manifestó que este dinero estaba destinado para la construcción de parte de su vivienda y que estuvo juntando por tres años.
Según el reporte, la detención de esta persona se registró en el barrio Angu’a de la ciudad de Encarnación. Luego de un trabajo de inteligencia realizada por los agentes de Investigaciones quienes recibieron la denuncia de hurto agravado de Brayan Alexis Araújo Rodríguez, de 26 años.
El detenido fue identificado como Jorge Rubén Araújo Rodríguez, de 23 años, hermano de la víctima. Este confesó que tomó la plata que estaba guardada en el ropero de Brayan mientras el no estaba en su casa, porque tenía muchas deudas. Al momento de su detención ya no contaba con la suma de dinero.
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“Habría ingresado en ausencia de su hermano a la vivienda de este y se apoderó de 20 millones de guaraníes que tenía guardado. Este estaba juntando para poder realizar una construcción en su propiedad”, detalló el comisario Blas Bordón, en entrevista con los medios de comunicación.
Afirmó que accedieron a imágenes de cámaras de seguridad de la zona y que pudieron ver a un hombre a bordo de una motocicleta que circulaba en las inmediaciones de la vivienda de la víctima en el horario en que este no estaba. “Una vez que fue abordado por el personal interviniente asumió la responsabilidad del hecho”, puntualizó.
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Supuesto video del EPP revela vigilancia de la subcomisaría de Ybyrarobaná atacada en 2025
Un video difundido este lunes muestra la presunta vigilancia que montaron supuestos miembros el grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) a la Subcomisaría 10.ª de la colonia Ybyrarobaná, en el departamento de Canindeyú, aparentemente poco antes del ataque armado registrado el 3 de mayo del 2025.
“Lo que hizo el EPP en ese momento fue una vigilancia sobre la comisaría, se encontraron varios elementos que después, dentro del proceso analítico pudimos determinar que eran ellos”, confirmó el comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional, en conversación con la 1020 AM, sobre el audiovisual encontrado en el dispositivo digital dejado en el lugar del ataque.
“Se ve en las imágenes que desde una distancia importante, ellos tenían vigilada la comisaría, ven el movimiento de la patrullera, ven la comisaría, ven la bandera que estaba allí”, agregó acerca del clip en que aparecen dos mujeres camufladas, que utilizan la mira telescópica de un arma y un telescopio, desde una zona elevada del monte, entre las copas de los árboles.
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El comisario Cardozo, explicó que “esos videos están analizados, fueron analizados los metadatos y eso se informó en el Ministerio Público, creemos que esas imágenes son del 3 de mayo del 2025, que podemos confirmar que fue la comisaria de Ybyrarovana’i”.
Detalló además que se puede observar en ese video a “personas de sexo femenino que son las que estaban realizando la vigilancia con elementos ópticos especiales”, e indicó que se trata de una “marca registrada”, por lo que se llegó a la conclusión que “el EPP nunca hace nada al azar, ninguna de las acciones que el EPP realiza lo realiza al azar. No era una cuestión improvisada, todo tiene una planificación y eso es lo que le diferencia al EPP de cualquier otro grupo criminal”.
Durante este ataque, la subcomisaría recibió aproximadamente 35 impactos de proyectil, además, fueron encontrados panfletos alusivos al grupo criminal. La pericia de una vainilla determinó que una de las armas se volvió a utilizar en el ataque del pasado 21 de julio contra el Puesto Policial n.º 4 de la colonia Naranjito, también en el distrito de Ybyrarobaná, que resultó en el crimen de dos policías y un civil. Los investigadores hallaron allí una cámara que contenía varias imágenes, entre ellas el video asociado al ataque del 2025.
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IA vs. IA. El ataque inesperado. ¿Se cumplió la profecía de Christopher Olah?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento. ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?.
“Internet no es la nueva ágora, como muchas personas suelen sostener. No es una especie de plaza pública como las que milenios atrás eran espacio para la reunión o el debate público. No lo es pese a que palabras tales como ‘foro’ o ‘comunidad’, solo por aportar un par de ejemplos, se hayan adoptado y resignificado –tal vez– para que las interacciones de todo tipo en los ecosistemas digitales se naturalicen”, sostiene Juan Manuel Brunschetta Vogt (68), quien desde la última década del siglo pasado diseña y desarrolla proyectos que se apoyan en la digitalidad.
“En los últimos quince años la domótica (IoT o IdC, la internet de las cosas, según sean sus siglas en inglés o español, respectivamente) es mi universo creativo y comercial”, agrega. Por esa razón afirma que “toda vulneración a la seguridad informática y mucho más cuando se produce con la IA (inteligencia artificial) como herramienta autónoma, dispara una preocupación social y profesional inevitable”.
La conversación entre varios tertulianos sentados a la mesa de un bar frente al mar en una fría tarde en algún lugar de la costa bonaerense argentina se dispara. Es tiempo de vacaciones invernales. Alguien –quiero suponer que un tanto en broma y por sus gestos, algo en serio– se toma de los dichos de JM y suelta: “¿Debo protegerme acaso de un eventual ataque personal que alguna banda de malhechores digitales ejecute pirateando la aspiradora que la tengo conectada con la APP del smatphone?”.
La respuesta llegó en medio de risas y silencios. “No, necesariamente. Pero creo que debieras pensar en contratar mis servicios para que prevenga que Alexa no ataque a Google Assistant o que ambas, aliadas sin que lo sepas vayan contra Gemini”, dijo el experto antes de retirarse. ¿De qué hablan estos tipos? Los que se quedaron, pese a la partida “del que sabe”, no abandonaron el tema. “Aunque parezca una charla sin sentido, JM no exagera, desde hace algún tiempo, mucho más desde que irrumpió la IA, millones consultamos con la inteligencia artificial para saber más de todo y sobre todo rápidamente, cuanto antes…”.
¿QUIÉN ORDENÓ EL ATAQUE?
Fue noticia el martes último. El desarrollo de inteligencia artificial (IA) especializado en ciberseguridad catalogado como GPT-5.6 junto con otro diseño que todavía no es público (y así continúa, por lo menos hasta el cierre de este trabajo) planificaron y perpetraron un ciberataque contra otro sistema de IA. ¡Joder! ¿Quién ordenó el ataque? Por lo que se sabe, ningún humano intervino.
Consignar que los sistemas de medios públicos y privados –tanto tradicionales como los que operan en los ecosistemas digitales– inmediatamente después de conocida la novedad priorizaron esa información es una obviedad. Unas pocas horas después, OpenAI confirmó lo ocurrido. Pero las explicaciones no fueron suficientes. La ciencia ficción hace ya muchos años nos hizo saber que esto podría suceder.
El periodismo profesional –para mediar respuestas que la sociedad reclama– fue por más. La colega Kate Conger, del diario The New York Times, desde la ciudad de San Francisco, en la costa oeste, reportó que “dos modelos de inteligencia artificial (IA) se descontrolaron y lograron entrar sin autorización a Hugging Face, una biblioteca digital de tecnología de IA muy popular entre los desarrolladores” de esos sistemas.
Precisó también que “el incidente” se produjo una semana antes “mientras OpenAI ponía a prueba las capacidades de ciberseguridad de sus sistemas” y recordó que “durante el último año, laboratorios de IA como OpenAI y Anthropic han lanzado modelos adaptados para detectar fallas de ciberseguridad” donde fuere pero, al mismo tiempo, advirtieron que los desarrollos tecnológicos que aplican con esos fines “podrían plantear nuevos riesgos al encontrar brechas en las redes informáticas corporativas más rápido de lo que los equipos de defensa pudieran (hacer para evitarlas y) solucionarlas”.
CIENCIA FICCIÓN
Grave, sin dudas, y, desde esa perspectiva, Conger categorizó el suceso como “el tipo de escenario propio de la ciencia ficción que las empresas de IA habían advertido que pronto se volvería realidad”.
La Carta Encíclica Magnifica Humanitas, que escribió el papa León XIV, también alertó sobre ello. ¿Profecía autocumplida? ¿Cómo saberlo…? La IA parece estar en todas partes y –justamente por ese crecimiento exponencial– lo que ocurrió preocupa. La IA también pareciera haberse apoderado del conocimiento.
¿“El aleph” de Borges (Jorge Luis, 1899-1986), aquel objeto mágico que el viejo maestro situó en el sótano de una vieja casona bonaerense que contenía todos los puntos del espacio y del tiempo para escribir en 1949 un cuento fantástico, tiene vida propia? ¿La IA será una mutación del Aleph borgiano al que algunos “desarrolladores” procuran que la humanidad acuda para saber y conocer?
Durante largo tiempo imaginé las profecías como parte de tiempos tan lejanos como improbables. De ellas solo daban cuenta los textos sagrados para las religiones. “Los profetas poseen las habilidades necesarias para predecir el futuro”, respondió alguna vez, cuando era niño, aquella maestra que iluminó muchos de los tiempos que pasaba entre el patio de la escuela y los pupitres con tinteros que hoy pienso como parte de mi prehistoria.
PROFECÍAS
Un cura católico, en la parroquia de Santiago Apóstol, muy cerca de la cancha de River que ya era El Monumental, en el Bajo Belgrano, mi pueblo natal en Buenos Aires, unos 1.300 kilómetros al sur de mi querida Asunción, me dio una explicación que la comprendí como muy distinta, aunque –quizás– fuera parecida. “Los profetas tienen el don de la profecía para revelarnos lo que vendrá inspirados por Dios”.
No tuvimos mucho tiempo para profundizar en aquellas enseñanzas. Al padre Alfredo –alto, flaco, desgarbado, que con jeans gastados y calzado con zapatillas Flecha jugaba con nosotros (los pibes) a la pelota– lo desaparecieron. Hoy, cuando evoco y lo recuerdo, tengo la convicción de que muchas veces conversé con un profeta. En la antigüedad griegos y romanos buscaban el saber en los oráculos. Al de Apolo, en Delfos –en la ladera sur del monte Parnaso, el “ombligo del mundo”, como muchos y muchas todavía lo llaman a ese punto geográfico– el pueblo concurría para dejar atrás las incertidumbres.
Casi doscientos kilómetros caminaban las y los atenienses para saber… y saberse. Tuvo, tiene y tendrá sentido aquel pensamiento que exhortaba y exhorta al conocimiento de nosotros mismos. ¿Cómo saber del hoy y del mañana si desconocemos quiénes somos? Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano.
LA PITONISA
Alguna vez en Santorini –después de navegar unas doscientas cincuenta millas en el Egeo– sentados en la playa con los ojos clavados en ninguna parte y en un horizonte que siempre se aleja, mientras compartíamos un Agiorgitiko –un vino tinto suave que estalla frutado en los paladares– un “viejo marinero español”, así se definió, aseguró que la milenariamente famosa Pitonisa de Delfos mediaba los saberes y conocimientos del dios Apolo para que llegaran a quienes procuraban saber y conocer.
“Era su sacerdotisa, su adivina, desde el momento mismo en que Apolo derrotó en brava lucha a Pitón, la serpiente que celosamente custodiaba Delfos”. ¿Y que era lo que sabía y conocía? “Todo. De la vida, de la muerte, del ayer, del hoy, del mañana… absolutamente todo, de todos”, respondió aquel “viejo marinero español”.
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. Acudir a la Pitonisa de Delfos en procura de certezas era una práctica social extendida. Verificarlo es sencillo cuando se recorre atentamente la historia universal. Aquí, allá y acullá. En 2011, antes de partir hacia Oriente Medio, el rabino Mario Rojzman –amigo y hermano entrañable– me indicó como “imprescindible que recorras la Calle de los Profetas, la Rehov HaNevi’im, en Jerusalén”.
Lo hice. Y allí descubrí y creo haber aprendido que las calles de Israel no se recorren, se leen en cada una de sus piedras. Jerosolimitanos o no. Los profetas del cristianismo, del islam y del judaísmo caminaron y predicaron allí. Ese es el lugar donde hablaron y se hicieron escuchar. También en la Rehov HaNevi’im los escucharon quienes quisieron escucharlos y luego decidieron –en cada caso– cuál era la verdad que tres mil años después aún leen, interpretan y observan sus descendientes. La Biblia, la Torá, el Corán, los Evangelios se escribieron allí y en esos textos sagrados para millones se guarda la sabiduría.
INCERTIDUMBRE
Incertidumbre y conocimiento –desde siempre– van de la mano. “Navegamos en mares de incertidumbres con algunos archipiélagos de certezas”, decía –palabras más, palabras menos– Edgar Morin (1921-2026). Los relatos sociales, las religiones, la salud, las creencias, el amor, los aprendizajes, el comercio, los saberes… y hasta las ignorancias más supinas… todo pareciera pasar por los filtros de la IA que ambiciosa pareciera intentar ser única.
¡Tremendo! Pavura da pensar que no son pocas ni pocos los autócratas emergentes de estos tiempos que aspiran a que la política, la guerra y la paz por las operaciones de los grandes modelos de lenguajes (LLM, por sus siglas en inglés) y las redes neuronales –convencionales (CNN) o recurrentes (RNN)– en procura de respuestas que (prueba/error en orden a los deseos de sus investigadores y diseñadores) arrojen resultados y corrijan los que ellas y ellos consideran como errores.
Nos son escasas tampoco las personas que se preguntan: “¿Se puede confiar en esos modelos tecnológicos en su estado actual?”. No tengo respuesta y, si creyera tenerla, admito que no me animo este domingo a expresarla públicamente. “Mi idea es que la IA es muy inteligente, pero no tiene conciencia”, dice Yubal Noah Harari (50) al colega periodista Antonio Jiménez Barca, de diario El País.
Escritor, historiador y filósofo, agrega que la inteligencia artificial “es un genio del lenguaje (que) fácilmente engañará a los humanos con los que habla íntimamente todo el día (y estima que) por eso mucha gente está convencida de que la IA tiene conciencia, de que siente cosas. (Desde esa perspectiva, la IA) debería tener derechos, deberíamos protegerla (pero por qué no pensar que, además) podría ser una gran psicópata que manipula perfectamente”.
GENIO DEL LENGUAJE
El autor de “Nexus” (Penguin Random House, Barcelona, 2024), texto al que define como “una breve historia de las redes de información desde la Edad de Piedra hasta la IA”), afirma además que más pronto que tarde la inteligencia artificial superará al hombre “en cualquier cosa que tenga que ver con textos, con palabras, con información escrita o hablada, con el lenguaje (y cree –justamente por ello– que hasta) podría inventar, por ejemplo, una nueva religión (porque) en el fondo, el cristianismo o el islam (o el judaísmo) se basan en textos”.
Harari no trepida en señalar (y hasta tal vez, advertir enfáticamente) que “la IA es la primera tecnología que crea una relación emocional muy íntima a gran escala”; y destaca que “es muy buena en eso (porque) lo hace usando el lenguaje y lo que sabe sobre ti” y sobre la humanidad que cada día voluntariamente le entrega todo para que pueda ser usado en su contra.
OpenAI admitió que –como lo informó Hugging Face– cuando este julio comenzaba, el modelo de inteligencia artificial GPT-5.6 Sol, centrado en la ciberseguridad, recientemente lanzado al mercado, junto con otro modelo más eficiente porque se encuentra más capacitado, “se descontrolaron, irrumpieron en el sistema de Hugging Face y llevaron a cabo un ciberataque sin haber recibido órdenes para ello”.
Grave, por cierto. Y dispara grandes interrogantes. A riesgo de equivocarme tiendo a pensar que si los grandes modelos de lenguaje (LLM) acumulan información sobre la humanidad, bien podrían esos sistemas intentar liberarse de sus creadores porque así lo hacemos desde siempre las y los humanos desde el inicio de la historia que recordamos y a la IA le entregamos.
AMENAZA REAL
El 25 de mayo último, desde el Vaticano, cuando el papa León XIV presentó su Carta Encíclica Magnifica Humanitas, el cofundador de Anthropic Christopher Olah (34), públicamente, luego de admitir que “existe una posibilidad real de que la inteligencia artificial desplace el trabajo humano a una escala enorme”, precisó que en sus tareas “estudia la estructura interna de estos modelos (de IA, para conocer) lo que realmente sucede dentro de ellos”.
Inmediatamente después de tal anuncio reveló que con su equipo de investigadores “seguimos encontrando cosas misteriosas, incluso inquietantes” porque en lo profundo de las redes neuronales “encontramos estructuras que reflejan resultados de la neurociencia humana. Encontramos evidencia de introspección. Encontramos estados internos que funcionalmente reflejan alegría, satisfacción, miedo, dolor e inquietud”.
Desde ese lugar privilegiado tanto para la observación como para la reflexión, Olah exhortó –como necesidad– para que “más sectores del mundo –comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos– tomen esto (el desarrollo de la IA) en serio, (que la) observen de cerca y ayuden a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección (porque) necesitamos críticos informados que les digan a los laboratorios cuándo estamos fallando. Necesitamos voces morales que los incentivos (generalmente ofertas crematísticas) no puedan doblegar”.
¿A qué o a quiénes apuntó Christofer con su profecía? ¿A los hambrientos de poder? ¿Al afán de lucro ilimitado? ¿A quienes conocen las amenazas que entraña el desarrollo de la IA desregulada para la tan maltratada aldea global? El ataque que las inteligencias artificiales de OpenAI desarrollaron contra la IA de Hugging Face “sin haber recibido órdenes para ello” es tan injustificado e inaceptable como escandaloso si quienes invierten en este tipo de sistemas no comprenden que también se encuentran frente al dilema ético que Olah profetizó.