Una familia denunció que fue interceptada por tres supuestos policías cuando estaban por ingresar a su casa ubicada sobre las calles 23 proyectadas y Nuestra Señora de la Asunción. Los denunciantes señalaron en sede policial que tres sujetos con arma de fuego en mano exigieron la suma de G. 20 millones para no proceder a la detención del conductor del vehículo en que iba a ingresar a su casa.
Luego la familia del conductor salió en la calle para ver lo que estaba pasando y fue en ese momento que los supuestos agentes policiales tuvieron que retirarse del lugar, pero al momento de retirarse no arranco el auto de los presuntos policías que tuvieron que empujar para que pueda arrancar.
Los supuestos uniformados actuaron de manera sumamente violenta, pues golpearon el vehículo. En el interior del vehículo estaba la pareja y los hijos de la pareja.
Sobre el punto, radio 1020 am contactó con el comisario Darío Rubén Von Grand, director General de Inteligencia y este dijo: “Nosotros vamos a tratar de hacer siempre lo correcto”. Agregó que “estos tres policías estaban libre de servicio en ese momento. En el video se aprecia cuando golpean el vehículo”. dijo.
Con la misma emisora habló la víctima y dijo que ellos no cuentan con órdenes de captura. “Si fuera así, al ir a la comisaría para ir a hacer la denuncia ya me iban a detener. Llamé tres veces al 911 para pedir auxilio y las tres veces me cortaron la llamada”, expresó David Jacobo, una de las víctimas.
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Ahora el hecho deberá ser comunicado al Ministerio Público que tendrá que investigar al hecho. Se dejó constancia con fotografías y video de los datos del vehículo en que se movilizaron los supuestos agentes policiales.
Primero se deberá identificar al propietario del rodado en que circulaban los policías y a su vez se tendrá que individualizar a los que estaban dentro del rodado. En caso de que se presente imputación a los uniformados deberán comparecer ante un juzgado para la audiencia de imposición de medidas cautelares.
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Guarambaré: investigan tiroteo entre policías e hinchas que terminó con un fallecido
El Ministerio Público investiga el caso donde un hombre resultó muerto en la tarde de ayer domingo en medio de disparos efectuados entre presuntos hinchas y efectivos policiales tras incidentes registrados en el marco de un encuentro deportivo que se disputaba en el estadio 25 de Septiembre de la ciudad de Guarambaré. En el hecho resultaron heridos dos policías.
El fiscal Eduardo Román indicó que se constituyó en la comisaría donde se encuentran los policías que intervinieron en el hecho para tomar muestras y determinar si alguno de ellos realizó los disparos. Señaló que cuentan con videos del momento de los incidentes que serán analizados y que ya fueron puestos a disposición de agentes del Departamentos de Homicidios y de Investigación de Delitos de la Policía Nacional.
“Tenemos imágenes de dos de ellos (presuntos hinchas) que tienen y portan armas de fuego, y en especial la persona de 33 años que resultó abatida. Hay imágenes en las que se nota claramente que incluso está efectuando disparos. Es más, tenemos nosotros dos policiales heridos, uno con herida de bala”, expresó.
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En comunicación con la 1080 AM, el agente del Ministerio Público detalló que esta mañana se llevará a cabo la autopsia en la Morgue Judicial para la extracción del proyectil que acusó la víctima, identificada como Néstor Pintos (33).
En cuanto al actuar del personal policial, que habría respondido con disparos en medio de los incidentes, el fiscal dijo: “Estamos haciendo el trámite de verificación completo como para tener una mejor expectativa de todas esas situaciones. Entonces, basado en todo el resultado tengamos, es que queremos tomar la decisión que corresponde”.
Consultado si el fallecido tenía con antecedentes policiales, sostuvo no tiene una confirmación, pero añadió que recibió reportes de que contaba con medidas alternativas a la prisión.
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Presunto caso de gatillo fácil en Alberdi: ocho policías están detenidos
Investigan presunto caso de gatillo fácil en Alberdi. Un joven murió tras una persecución y tiroteo de policías. Todos los intervinientes están detenidos, confirmó este lunes el fiscal Diego Benítez en declaraciones al programa “Así son las cosas” de canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
“Ocho policías intervinientes están en carácter de detenidos. Hoy vamos a trabajar con el Departamento de Balística para ir discriminando responsabilidades. Si bien todos tienen responsabilidades administrativas, en lo penal, vamos a ir estudiando qué responsabilidad tuvo cada uno”, detalló el agente del Ministerio Público.
El trágico suceso se produjo el día de ayer, en horas de la madrugada, cuando efectivos de la División de Apoyo Táctico realizaban tareas de rastrillaje. Según el informe preliminar de la Policía Nacional, los uniformados hicieron señales para que el conductor detuviera la marcha. Sin embargo, sostienen que el joven no obedeció la orden e incluso habría intentado embestir a los agentes, lo que derivó en una persecución.
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“De acuerdo a la versión de ellos, le dan la señal de pare, pero esquiva la señal y continúa la marcha, entonces, comienza una persecución que termina a metros porque el personal policial habría realizado disparos contra el vehículo y uno de los disparos da en la cabeza del joven que le produjo su deceso”, relató el fiscal. Durante la inspección, detectaron 33 disparos en el vehículo, precisó.
Se trata de un vehículo Toyota Allion que estaba al mando de Federick Nahuel Cáceres Sosa (22), quien no tenía antecedentes penales. El mismo fue abatido durante un operativo de búsqueda de los presuntos integrantes de la banda que asaltó un supermercado en Alberdi.
La víctima habría sido confundida con los delincuentes que permanecen prófugos desde el enfrentamiento registrado el viernes, en el que falleció un miembro del grupo criminal.
El episodio ocurrió alrededor de las 05:20 del domingo sobre el kilómetro 88 de la ruta PY19, en la compañía Acevedo Cue, distrito de Alberdi, departamento de Ñeembucú. Tras conocerse el desenlace del procedimiento, la Comandancia de la Policía Nacional ordenó la detención preventiva de los agentes que participaron del operativo.
Asimismo, se dispuso la incautación de sus armas reglamentarias y la realización de pruebas de residuos de disparo en las manos de cada uno de los intervinientes, con el objetivo de determinar quiénes efectuaron los disparos que provocaron la muerte del joven.
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Misiones: un hombre descontrolado atacó a machetazos a policías
Policías fueron atacados a machetazos por un hombre descontrolado durante una intervención policial en la ciudad de Santa María, Misiones. El informe policial señala que el sujeto se mostró agresivo desde la llegada de los uniformados, opuso resistencia y atacó a los intervinientes, causando incluso daños a una patrullera.
El detenido fue identificado como José Gilberto Vargas (33), quien cuenta con antecedentes por amenazas. El mismo, además de causar daños al móvil policial intentó agredir a los uniformados.
El violento episodio se registró a las 03:00 del martes en la compañía Itacurubí de la ciudad de Santa María, donde el aprehendido atacó con un machete a los agentes policiales y destrozó el vehículo oficial.
Efectivos de la Subcomisaría 29.ª de Itacurubí acudieron a una vivienda de la zona tras recibir una denuncia por amenazas en la oficina de guardia. Al arribar al sitio, los uniformados fueron interceptados por Vargas, quien portaba un machete en mano.
“Una vez en el lugar, se percataron de la situación, y ellos ya le conocían al supuesto autor, que era una persona que cuando no consumía su medicamento se descontrolaba”, informó Dean Villalba, RR.PP. de la Dirección de Policía de Misiones, a la 1020.
Ante dicha situación, solicitaron apoyo de la comisaría 4ta Santa María. Sin embargo, lejos de cambiar de actitud, el hombre arremetió de forma violenta contra la patrullera.
A raíz de los golpes, provocó la rotura total del parabrisas delantero y de las ventanillas del lado derecho a machetazos. Posteriormente, intentó agredir físicamente a los intervinientes.
“En todo momento, el sujeto opuso resistencia y atentó contra los intervinientes con el machete. Pero por suerte,solo atacó con el machete el lado del acompañante de la patrullera ocasionando daños materiales”, precisó el vocero.
Tras el ataque, el sospechoso se dio a la fuga, lo que desencadenó un intenso operativo de búsqueda por los alrededores.
Luego de una persecución que se extendió por aproximadamente una hora, los agentes lograron reducirlo y despojarlo del arma blanca, que quedó incautada.
El caso fue comunicado a la agente fiscal de la Unidad Penal N.° 1, la abogada Laura Guillén, quien dispuso que el aprehendido permanezca recluido en la sede policial.
El detenido afrontará cargos por presunta agresión a personal policial, resistencia, daños a bienes patrimoniales del Estado y amenaza.
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Educar es más ejemplo que discurso
Por: Adelaida Alcaraz
En un ecosistema empresarial que suele medir el éxito en términos de crecimiento, rentabilidad y expansión, Pedro Ayala propone una lectura más profunda: la del legado. Miembro de la comisión directiva de la Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina y líder de CPA Ferrere en Paraguay, nuestro protagonista pertenece a esa generación de ejecutivos que ya no separa con nitidez la vida corporativa de la personal. En su caso, la paternidad no es un capítulo paralelo a su carrera, es el eje que reordena su forma de entender el liderazgo, el riesgo y el éxito.
“Construir una empresa tiene mucho que ver con la autorrealización”, afirma Pedro Ayala, pero rápidamente amplía la idea hacia un territorio más íntimo: la familia. Allí, sostiene, el legado deja de ser una marca o una estructura organizacional para convertirse en algo más difícil de cuantificar y que se define en personas, valores y vínculos.
Padre de cuatro hijos -Arami, Mauri, Agus y Ale, de apenas cuatro meses- Pedro reconoce que la experiencia no inmuniza frente a la paternidad. Cada hijo, dice, vuelve a inaugurar el proceso. “Cada llegada trae nuevas emociones… la paternidad no se domina, se aprende todos los días”, enfatiza dejando entrever la idea de que la experiencia no elimina la incertidumbre, pero sí afina la sensibilidad.
En su recorrido, Pedro retoma una idea filosófica para describir la paternidad y la resumen en la idea de que nadie entra dos veces al mismo río. Así como las personas cambian, también lo hacen los padres. En ese marco, cada hijo encuentra una versión distinta de su padre, moldeada por la experiencia, pero también por las propias transformaciones internas.
Ese mismo principio, sostiene, se traslada al mundo corporativo. La estabilidad es más una ilusión que una condición. Equipos, contextos y decisiones están en permanente movimiento. En ese flujo, el liderazgo no puede ser rígido.
La paternidad, en ese sentido, opera como un entrenamiento emocional involuntario. Desarrolla paciencia, empatía, escucha y coherencia. “Las personas observan mucho más lo que uno hace que lo que uno dice”, resume.
El éxito más allá de los indicadores. Quizás uno de los desplazamientos más significativos en la mirada de Pedro tiene que ver con la noción de éxito. En el mundo empresarial, admite, suele medirse en resultados. Pero la paternidad introduce una métrica alternativa, menos visible y más persistente: la calidad de los vínculos.
“El éxito empieza a tener más que ver con la tranquilidad de conciencia”, asegura. No se trata de abandonar los resultados, sino de integrarlos en una visión más amplia, donde también importan las personas que se forman dentro de una organización y el impacto que esta genera en sus entornos familiares.
En esa línea, introduce una idea que tensiona la separación clásica entre lo profesional y lo personal, no existen compartimentos estancos. “Somos una sola persona durante todo el día”, afirma. Lo que ocurre en la casa influye en la empresa, y viceversa. El liderazgo, entonces, también se construye desde el equilibrio interno.
Riesgo, protección y responsabilidad. Si algo modifica la paternidad, según nuestro protagonista, es la relación con el riesgo. No lo elimina, pero lo reconfigura. La ambición sigue presente, pero aparece filtrada por una capa adicional de responsabilidad.
“No desde el miedo, sino desde la responsabilidad”, aclara. La diferencia está en que no se trata de volverse conservador, sino de entender que cada decisión tiene efectos que trascienden lo individual.
Esa conciencia introduce una nueva pregunta en la toma de decisiones. No solo qué es posible hacer, sino para qué y con qué impacto. El riesgo deja de ser un gesto individual para convertirse en una decisión con consecuencias extendidas.
Liderar personas, no solo equipos. En su rol profesional, Pedro reconoce una enseñanza directa de la vida familiar. Y es que detrás de cada persona hay una historia completa. Padres, hijos, preocupaciones, aspiraciones.
Esa mirada, lejos de suavizar el liderazgo, lo complejiza. Obliga a pensar en la empresa no solo como una estructura de objetivos, sino como un espacio de desarrollo humano. “Liderar no es solamente resolver problemas, sino formar y acompañar procesos”, señala.
En ese punto, la paternidad y el liderazgo convergen, pues ambos implican educar desde el ejemplo, no desde el discurso.
El legado. Cuando piensa en el futuro de sus hijos, él no habla de herencias materiales ni de trayectorias predeterminadas. Su idea de legado es más abierta. Consiste en dar herramientas, no caminos.
“Quiero que sean mejores que yo”, dice sin matices. La frase, que podría parecer simple, encierra una lógica potente. Y es que el éxito del padre se mide, en parte, por la capacidad de los hijos de superarlo.
Ese mismo criterio lo traslada a su rol profesional. El verdadero impacto de una organización no está solo en su desempeño presente, sino en lo que deja instalado para el futuro: cultura, talento y oportunidades.