Hogar de niños con VIH organiza rifa para solventar gastos
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El hogar de niños con VIH “Jardín de Esperanza” de la ciudad de Villa Elisa apela a la colaboración de la ciudadanía. La entidad se encuentra realizando una rifa solidaria para recaudar fondos a fin seguir ayudando a los pequeños y cubrir los gastos operativos de la casa.
“Como cualquier hogar siempre tenemos nuestras necesidades y en especial en este año que ya los chicos terminaron su año escolar. También ellos necesitan de algo nuevo así como nosotros también siempre buscamos una prenda nueva para estar con la familia”, señaló Reinaldo Mongelós, director del hogar, a la 1020 AM.
Dijo que igualmente hay gastos de servicios básicos que cubrir tales como las facturas de luz y agua, además de apoyar a las tías que trabajan con la entidad. “Sabemos que un hogar para que pueda funcionar tiene que tener un abogado, una sicóloga, una trabajadora social y también un nutricionista para que estos chicos puedan alimentarse sanamente”, refirió.
El director del hogar, Reinaldo Mongelós, comentó que la rifa tiene un costo de G. 20.000. Foto: Captura de pantalla
Detalló que la rifa tiene un costo de G. 20.000 y prevé el sorteo de las camisetas de todos los clubes tradicionales del Paraguay. “Los jugadores de estos clubes cedieron porque están unas esposas de estos jugadores que están llevando este emprendimiento. Y por cada dos compras de esta rifa les estamos entregando hermosos cuadros a las personas que quieran ayudarnos”, expresó.
El hogar de niños se encuentra ubicado sobre la avenida Américo Picco y opera desde el año 2009. “Siempre las personas se acercan. Y los paraguayos realmente son personas que tienen gratitud, ayudan y por eso estamos nosotros llevando este emprendimiento. Los niños con VIH son afectados e infectados y les estamos dando acá algunos abrazos de un padre que tal vez no tienen. Somos los tíos que han perdido”, subrayó.
Estado en que quedó la casilla ubicada en Villa Elisa. La trabajadora pide ayuda a la ciudadanía para volver a reconstruir su puesto laboral. Foto: Gentileza
¡Se quedó sin nada! El desconsolado pedido de una trabajadora tras perder su casilla por un choque
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Una camioneta se llevó por delante una casilla y el conductor decidió huir del sitio en Villa Elisa, este martes, la propietaria pidió ayuda a la ciudadanía para volver a reconstruir su puesto laboral. El conductor se acercó para ofrecer reparar un galpón no así la casilla, porque esta fue donación de la comuna.
Se trata de la casilla de ña Nena, ubicada sobre la avenida Von Polesky y Mandiyú Pekua. Durante el fin de semana fue embestida por una camioneta presumiblemente de color blanco, que la dejó totalmente destruida. Afortunadamente, no había nadie en el puesto cuando ocurrió el hecho.
El puesto de ventas quedó completamente destruido y el conductor inmediatamente se dio a la fuga, según imágenes de las cámaras de seguridad de la zona. El aparatoso accidente dejó importantes daños materiales, ya que la propietaria perdió todo lo que tenía dentro y que la ayudaba a mantenerse.
“El que provocó el accidente llegó junto a mi el sábado y solo quería mandar a arreglar el galpón, piensa que porque fue donación del intendente no deben pagar por uno nuevo. Le dije que era mucha pérdida la que tuve y que necesito de mi puesto, desde ese día no se más nada de ellos”, detalló la trabajadora, en entrevista con C9N.
Afirmó que venden remedios naturales, empanadas, golosinas, entre otros tipos de minutas. Dentro de la casilla tenía una cocina, dos braseros, un exhibidor de alimentos, jarra eléctrica, cubiertos, conservadoras. “Encontré todo esparcido nomas ya. Ese día fui al mercado a comprar los remedios para tereré y me encontré con esa sorpresa”, manifestó.
La mujer actualmente se instaló en el mismo lugar con una mesa y sillas para poder vender por lo menos los remedios refrescantes. “Hace 20 años estoy en mi puesto y trabajo de lunes a lunes, solo los domingos abro hasta las de 7:00 a 15:00 con esto le crié a todos mis hijos″, puntualizó. Las personas interesadas en ayudar puede contactar al 0981 263 773.
Villa Elisa: Diana Recalde promueve un municipio “al lado de la gente”
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La candidata a la intendencia de Villa Elisa por la Asociación Nacional Republicana (ANR), Diana Recalde, reafirmó que uno de los pilares de su propuesta de gobierno será construir una municipalidad cercana, presente y enfocada en el cuidado de las personas. Sostuvo que una buena gestión comienza por escuchar a los vecinos, recorrer los barrios y dar respuestas a las necesidades reales de cada comunidad.
“Cuando la gente siente que dejó de ser escuchada, también siente que sus problemas quedan en el olvido. Eso tiene que cambiar”, expresó la intendentable de la Lista 1, y señaló que su visión de ciudad apunta a una Villa Elisa más limpia, más segura, más ordenada y, sobre todo, más humana, donde cada familia sienta que importa, los adultos mayores reciban el acompañamiento que necesitan, los jóvenes encuentren oportunidades y los niños puedan crecer en un entorno seguro.
“Quiero una municipalidad que vuelva a estar al lado de la gente. Ese es el compromiso que asumimos para seguir abrazando Villa Elisa”, afirmó la candidata al puntualizar que gobernar no consiste únicamente en administrar recursos, sino también en cuidar a las personas, los barrios, los espacios públicos y el futuro de la ciudad.
Recalde renovó su compromiso de recorrer cada barrio, mantener un diálogo permanente con los vecinos y construir una gestión participativa, cercana y con presencia en el territorio. “Cada barrio tiene una historia. Cada vecino tiene un sueño. Cada familia merece una ciudad que la escuche, la cuide y le abra nuevas oportunidades. Con trabajo, compromiso y la fuerza de todos, podemos construir la Villa Elisa que siempre soñamos”, agregó.
El detenido fue identificado como Víctor Manuel Contreras, ciudadano chileno que presuntamente administraba un "kiosco de las drogas" en Villa Bonita, de la ciudad de Villa Elisa. Foto: Gentileza
Villa Elisa: desmantelan un “kiosco de las drogas” que ocultaba dosis en bolsas de carbón
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Un operativo de la Dirección de Operaciones Urbanas de la Senad, en coordinación con el fiscal Arnaldo Venialgo, permitió intervenir un kiosco ubicado estratégicamente en una esquina del barrio Villa Bonita de Villa Elisa, convertida en un punto de referencia para la comercialización y el consumo de drogas. Más de 1.000 dosis de sustancias ilícitas fueron confiscadas.
Bajo la apariencia de un comercio de barrio, el local ofrecía productos de consumo diario, pero también era utilizado para la venta de dosis de chespi y cocaína. La investigación permitió detectar un llamativo patrón, personas con problemas de consumo llegaban al lugar y se retiraban con bolsas de carbón bajo el brazo.
Durante el allanamiento, los agentes especiales inspeccionaron varias bolsas de carbón y descubrieron que en su interior se encontraban cuidadosamente ocultas las dosis de drogas, modalidad empleada para disimular la actividad ilícita y evitar sospechas.
Durante el allanamiento fueron incautadas, 28 gramos de cocaína, y 204 gramos de chespi. Entre ambas sustancias se anularon unas 1.500 dosis de droga.
En el procedimiento fue detenido Víctor Manuel Contreras, ciudadano chileno de 61 años, quien utilizaba el kiosco como fachada para el microtráfico. Según las investigaciones, se había instalado en ese punto para aprovechar la alta concentración de consumidores de la zona y facilitar la distribución de estupefacientes.
Con esta intervención, la Senad desarticula otro foco de microtráfico y recupera un espacio que se había convertido en un centro de abastecimiento de drogas, reafirmando su compromiso con la lucha contra el narcomenudeo y la protección de las comunidades.
Lo que comenzó como una mañana laboral más para Nadia Báez terminó convirtiéndola en la protagonista de una historia que pudo haber acabado en tragedia. Foto: Captura de pantalla
Nadia, la playera que evitó una tragedia: rescató a dos niños que escaparon de una guardería
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Lo que comenzó como una mañana laboral más para Nadia Báez terminó convirtiéndola en la protagonista de una historia que pudo haber acabado en tragedia. La trabajadora de una estación de servicios de Villa Elisa rescató a dos niños de entre 2 y 3 añosque habían salido sin supervisión de un centro infantil y caminaban solos, descalzos y desabrigados hacia una avenida de intenso tránsito.
El caso, ocurrido el miércoles alrededor de las 10:18, sigue generando repercusiones por las interrogantes que deja sobre los controles en el Centro de Atención Integral de la Primera Infancia (CAIPI) Torore, dependiente de la Gobernación de Central y del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA).
Las cámaras de circuito cerrado captaron a los pequeños recorriendo varias cuadras por la calle Colonia Elisa. Un niño caminaba sin zapatos ni medias, mientras que la niña llevaba escaso abrigo pese a las bajas temperaturas. Ambos repetían constantemente una palabra: “parque”.
Fue entonces cuando Nadia los vio. “Me fui a agarrarles a las criaturas y les traje al surtidor donde trabajo. Llamé a mi jefa y a mis compañeros porque no entendíamos qué estaba pasando. Pensamos que enseguida aparecerían sus padres”, relató. Sin embargo, nadie llegó a buscarlos.
Nadia se convirtió en el ángel que les devolvió la seguridad a los dos niños. Foto: Gentileza
Cuatro cuadras lejos de la guardería
Mientras Nadia mantenía a los menores resguardados, un compañero recorrió la zona para intentar localizar a sus familiares. La sorpresa llegó cuando descubrió que los niños provenían del CAIPI Torore, ubicado a unas cuatro cuadras del lugar donde fueron encontrados.
Según los testimonios recogidos posteriormente, en la guardería aún no se habían percatado de que los pequeños habían abandonado el predio. “Mi compañero fue hasta la guardería y ahí recién se dieron cuenta de que faltaban dos criaturas”, contó la trabajadora.
La situación encendió la indignación de padres y vecinos, especialmente porque los niños estuvieron expuestos a una zona de alto tránsito vehicular. “Si ella no los veía, podían haber seguido caminando, perderse o sufrir un accidente”, comentó un agente policial durante una entrevista televisiva en la que se reconstruyó lo ocurrido.
Celebración que terminó en alarma
De acuerdo con la versión de las autoridades del centro infantil, los menores participaban de actividades por la festividad de San Juan cuando lograron salir sin que las educadoras lo advirtieran.
La coordinadora del programa Torore, Analía López, explicó que los niños se encontraban en una plaza interna del predio compartiendo juegos y actividades recreativas cuando abandonaron el lugar. “En un momento salen del centro y es recién cuando una persona adulta viene a avisarnos que había encontrado a dos niños que las educadoras comienzan a buscarlos e identificarlos”, señaló.
Tras el incidente, la institución informó que inició una investigación interna para determinar responsabilidades y evaluar posibles sanciones.
Centro de Atención Integral de la Primera Infancia (CAIPI) Torore. Foto: Gentileza
Gesto que marcó la diferencia
En medio de la preocupación y los cuestionamientos, la figura de Nadia Báez emerge como la de una ciudadana que actuó guiada por el instinto y la empatía. “Yo también tengo hijos. Cuando les vi solos me asusté muchísimo. Lo primero que pensé fue que un vehículo podía atropellarles”, recordó.
Tras poner a salvo a los menores y constatar que habían salido del centro infantil sin que nadie advirtiera su ausencia, Nadia decidió compartir lo ocurrido en sus redes sociales para alertar sobre la situación.
“Quiero escrachar a esta guardería Torore, donde dos criaturas salieron sin que se dieran cuenta los que están responsables por los niños. El niño estaba descalzo, sin medias, y la nena desabrigada. Qué irresponsabilidad de los cuidadores de esa guardería. Uno con toda confianza le lleva a sus niños y estas cosas pasan”, manifestó.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer cómo lograron salir del centro sin ser advertidos, la historia deja una certeza: aquella mañana, cuando dos niños quedaron expuestos a todos los riesgos de la vía pública, una trabajadora anónima se convirtió en el ángel que les devolvió la seguridad.