Bajo un cielo gris, la tradicional procesión de la Virgen de los Milagros de Caacupé en la explanada central del santuario fue acompañada por miles de fieles, quienes al son de canciones y el vuelo de sus pañuelos blancos recibieron la primera bendición de la madre de todos los paraguayos.
Este momento fue acompañado por la banda de músicos de las Fuerzas Armadas, además de bailarinas folclóricas, quienes abrían el paso de la virgen en medio de la cadena conformada por los cadetes de la Policía Nacional, quienes también se desplegaron alrededor de todo el recorrido.
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Una vez en la explanada, con el acompañamiento de cánticos del coro oficial de Caacupé, la imagen de la Señora de los Milagros fue bendecida con incienso y se procedió a las oraciones que daban fin a este recorrido e inicio de la celebración de la misa central que es precedida por el monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la diócesis de Caacupé.
Autoridades nacionales como el fiscal General del Estado, Emiliano Rolón Fernández, y el Gobernador de Cordillera, Denis Lichi, se hicieron presente en las primeras filas para acompañar la celebración central de esta jornada sumamente representativa para el pueblo paraguayo.
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En cuanto a la trasmisión de todo el evento mariano, el mismo es promocionado no solo por medios locales, sino que también internacionales, quienes a través de su transmisión hacen llegar esta festividad nacional a las comunidades paraguayas dispersas por el mundo.
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Una devoción centenaria que convoca a miles de fieles en todo el país
- Fotos: Salesianos Paraguay
Cada 24 de mayo, Paraguay celebra con fervor la festividad de María Auxiliadora, una de las advocaciones marianas más veneradas del territorio nacional y símbolo espiritual estrechamente vinculado a la tradición salesiana.
Esta celebración fue instituida cuando en 1814, el papa Pío VII, prisionero del general Napoleón, prometió a la Virgen que el día que llegara a Roma, en libertad, lo declararía fiesta de María Auxiliadora. Inesperadamente el pontífice quedó libre y llegó a Roma el 24 de mayo, fecha que quedó declarada como Día de María Auxiliadora.
Misas multitudinarias, procesiones, vigilias, karu guasu y serenatas caracterizan una jornada que se ubica entre las celebraciones religiosas de mayor convocatoria del calendario católico paraguayo.
La devoción a esta advocación mariana arribó al país con los primeros misioneros salesianos hace más de un siglo y se consolidó progresivamente tanto en comunidades urbanas como rurales.
La congregación salesiana explica que “la devoción a María Auxiliadora comienza con la venida de los primeros cuatro salesianos el 23 de julio de 1896, quienes fundan el colegio Monseñor Lasagna, con una capilla anexa dedicada a la Virgen”.
LA HISTORIA DEL SANTUARIO
En 1933 se erige la actual parroquia María Auxiliadora con una extensión muy superior a la actual. El conocido P. Domingo Queirolo escribía ya en 1915: “Es intención de todos, pues la necesidad lo manda, construir un espacioso y auténtico santuario en el que se venere dignamente a la bendita Virgen de Don Bosco”, cuya devoción para esa época estaba extendida en las principales poblaciones del Paraguay.
En las décadas del 30, del 40 y del 60 ya se elaboraron varios proyectos para un gran santuario. Se colocaron las piedras fundamentales, pero no pudieron concretarse por la precariedad de la situación política y económica.
Finalmente, en 1971, como compromiso del 75.º aniversario de presencia salesiana en el país, la Inspectoría decide “levantar el Santuario Nacional a María Auxiliadora en Asunción como expresión de gratitud a la Madre de la Congregación; como petición de ayuda en las necesidades materiales y espirituales, y como compromiso de ser mejores religiosos, de trabajar más por las vocaciones y de propagar más intensamente su devoción”.
La edificación comenzó el 24 de mayo de 1980. En 1989 se hace la solemne bendición del nuevo templo por su expárroco, el arzobispo de Asunción Mons. Ismael Rolón.
En el año 1985 se terminó la cúpula del santuario, los vitrales, la electrificación interna, el piso y se habilitó para el oficio diario.
Sobre la cúpula del santuario se erige la estatua de acero del escultor nacional Herman Guggiari de 1.500 kilos sobre el mundo y sobre el mapa del Paraguay. Madre e hijo salpicados de flores, con la paloma de la paz en las manos mirando hacia Asunción.
SEGUNDA CELEBRACIÓN MÁS IMPORTANTE
La festividad es considerada la segunda celebración mariana más importante del Paraguay, superada únicamente por la de la Virgen de Caacupé, patrona nacional.
El santuario de María Auxiliadora constituye el epicentro de los festejos. Miles de fieles concurren anualmente al recinto para participar de una extensa programación litúrgica que se inicia la víspera con vigilias y serenatas, y se extiende durante todo el día central con celebraciones eucarísticas ininterrumpidas hasta las últimas horas de la noche, además de la tradicional procesión náutica.
La convocatoria reúne a personas de todas las edades: estudiantes de instituciones salesianas, familias, exalumnos, movimientos juveniles y devotos procedentes de distintas regiones del país.
RELIGIOSIDAD POPULAR
La festividad se replica, además, en parroquias, capillas y colegios de la red salesiana en el interior. En los departamentos de Alto Paraná y Concepción, la figura de María Auxiliadora ocupa un lugar destacado dentro de la religiosidad popular. En Concepción se erige una de las imágenes más monumentales dedicadas a esta advocación en el país, en tanto que en Alto Paraná es venerada como patrona del agro.
La celebración trasciende el ámbito estrictamente religioso. En numerosas instituciones educativas salesianas se realizan procesiones estudiantiles, festivales artísticos y actividades solidarias enmarcadas en el legado de San Juan Bosco, principal impulsor de esta devoción en el catolicismo mundial.
Con el transcurso de los años, la solemnidad ha mantenido plena vigencia. Las columnas de fieles que ingresan al santuario, las velas encendidas y los cánticos marianos configuran una estampa que se renueva cada año y da cuenta de una tradición profundamente arraigada en la identidad religiosa del pueblo paraguayo.
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Vecinos de Villa Amelia honrarán a San José Obrero
Vecinos del barrio Villa Amelia de Asunción se preparan para honrar a su santo patrono, San José Obrero, este viernes 1 de mayo, en la capilla ubicada sobre Diagonal Molas casi Venezuela de nuestra capital. “Todos los 1.° de mayo festejamos el Día de San José Obrero y es una tradición hacer una procesión después de la misa mientras suenan las campanas y se explotan las bombas”, refirió Arlene Aquino Morel al Diario La Nación de NaciónMedia.
El santo cuenta con numerosos devotos en la comunidad, sobre todo del sector femenino, por un motivo especial. “En un momento de la procesión, para la camioneta, le bajamos a San José y todas las mujeres le alzamos por tradición, porque según la creencia, la que le alza a la mujer va a conseguir un buen marido o va a tener un marido bueno y trabajador”, explicó Aquino Morel.
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Posterior a la celebración religiosa, se realiza la feria de comidas típicas con animación de banda típica. “Es una tradición muy linda. La gente acompaña siempre, adorna sus casas, participa”, destacó la entrevistada.
La misa central para mañana está prevista para las 9:00, según el programa establecido. Luego se hará la procesión del santo por las calles aledañas; abarcará Diagonal Molas, Sargento Gauto, Luis de Granada y termina en el templo nuevamente.
Es de destacar que, pese al paso del tiempo, se mantiene esta costumbre en el barrio. “Hace más de 50 años que todos los años se hace”, expresó la lugareña.
La celebración se realiza en coincidencia con el Día Internacional del Trabajador. En ese sentido, se pedirá una bendición especial para todos los obreros del país.
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La llama de la honda devoción popular sigue iluminando la fe
La localidad misionera de San Ignacio Guasu vivió ayer otra edición del viacrucis Tañarandy 2026, una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa ymaguare en Paraguay, que este año se desarrolló bajo el lema de “La llama no se apaga”.
De esta manera, las hijas de Koki Ruiz, Macarena y Almudena, tomaron la posta para seguir realizando esta muestra de devoción con alta expresividad artística en la segunda edición tras la muerte de su fundador, en diciembre de 2024.
Como es habitual, la procesión marchó de la capilla Santa Cruz Tañarandy, donde los fieles veneran a la Virgen de los Dolores, conocida como la Dolorosa, antes del inicio del camino de la cruz. Miles de candiles iluminaron el Yvága Rape hasta la llegada a la barraca, donde ya en horas de la noche se desarrolló el cuadro viviente de la pasión y muerte de Jesucristo.
En esta ocasión, se presentó un cuadro viviente de 16 metros de alto por 9 metros de ancho inspirado en el arte gótico a escala monumental. Así, toda la comunidad de San Ignacio cargó en sus hombros la misión de proseguir con esta tradición que ya lleva más de 30 años preservando las liturgias populares de una de las festividades más importantes del calendario católico.
COSTUMBRES ARRAIGADAS
Con la llegada del Viernes Santo, numerosas tradiciones profundamente arraigadas en la cultura paraguaya volvieron a manifestarse en distintos puntos del país, combinando fe, costumbre y espiritualidad en una jornada marcada por el recogimiento. Una de estas es el baño antes de la salida del sol, un ritual que simboliza la purificación del cuerpo y el alma.
Cuando todavía no despunta el alba, mucha gente llega hasta un manantial, río o arroyo para seguir manteniendo viva una tradición que perdura en el tiempo, aunque cada vez menos gente la practique. El ritual de purificación antes del amanecer del Viernes Santo consiste en bañarse antes de que salga el sol.
Así también, tuvieron lugar los tradicionales viacrucis de Atyrá, Ñemby, Villa Elisa, Yaguarón, donde también hubo gran concurrencia en el ya icónico cerro jejupi, y el del colegio Nihon Gakko.
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El arte, la fe y la tradición marcaron el Viernes Santo en Tañarandy
La localidad de San Ignacio Guazú vivió nuevamente una emotiva noche de Viernes Santo en Tañarandy, una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa, legado del artista Koki Ruiz, que este año se desarrolla bajo el concepto de “La llama no se apaga”.
En homenaje a Ruiz, a las 15:00 se realizó la celebración de las siete palabras en el sitio de descanso del artista ubicado en la Barraca. En hora de la mañana se realizó el viacrucis en la capilla de la compañía Tañarandy.
Desde las 17:00, se llevó a cabo la tradicional procesión de la Virgen Dolorosa por el Yvága Rape, iluminado con velas y antorchas. Posteriormente, se realizó la presentación de cuadros vivientes, considerado el momento central de la celebración.
Este año, los cuadros vivientes están puestos en un retablo con inspiración gótica, creados a partir de algunos cuadros góticos, pero la temática es la misma de la pasión y muerte de Cristo.
Se realizó tres representaciones: la traición de Judas y el arresto de Jesús; la crucifixión, con la multitud que acude a ver a Cristo y la Piedad con las mujeres que le lloran.
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Cuadros vivientes
Más de 60 artistas participaron en los cuadros vivientes. En enero de este año arrancaron a pensar en el concepto y en febrero se unió el equipo a hacer pruebas de materiales del lugar.
Bajo el concepto “La llama no se apaga”, la edición 2026 reafirma la continuidad de una tradición que se transmite de generación en generación, manteniendo viva la esencia de Tañarandy. En ese sentido, Tañarandy 2026 es liderada por Macarena y Almudena Ruiz Fretes, hijas de Koki Ruiz.
Tañarandy nació en 1992 como una iniciativa del artista Delfín Roque “Koki” Ruiz y, desde entonces, se ha consolidado como una de las expresiones más profundas de la religiosidad popular en nuestro país.
Su característica iluminación con miles de candiles, el canto de los estacioneros y la representación de la Pasión de Cristo a través de cuadros vivientes la han convertido en un patrimonio cultural vivo, reconocido a nivel nacional e internacional.
Este año, Tañarandy cuenta con el apoyo de la Oficina de la Primera Dama, la Presidencia de la República, Itaipú Binacional, Yacyretá y la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
Desde la Oficina de la Primera Dama se acompaña esta iniciativa como parte del compromiso de poner en valor nuestras tradiciones y fortalecer el turismo cultural, articulando esfuerzos con instituciones del Estado y aliados estratégicos para seguir impulsando espacios que conecten a la ciudadanía con su historia y su identidad.
La Policía Nacional implementó un operativo de seguridad para garantizar el desarrollo ordenado del evento, que atrae a visitantes de todo el país.
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