El Comité Intergubernamental del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco declara a la guarania como un patrimonio cultural inmaterial Foto: Gentileza
De Paraguay al mundo: la guarania ya es patrimonio cultural de la humanidad
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Tras un largo proceso de evaluación, el Comité Intergubernamental del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco durante su 19° reunión anunció que la guarania se convirtió en patrimonio cultural inmaterial, registrándose un hito en la historia nacional y musical del Paraguay.
La guarania, como género musical, se daba a conocer de la mano de su creador, el gran maestro José Asunción Flores en el año 1925 en el Hotel Cosmos, actual Asunción Palace Hotel, con el lanzamiento de “Jejuí”, pieza no cantada. Y con este anuncio se podrá festejar el centenario de este histórico hecho ya con el nombramiento de la Unesco.
“Entre todos tenemos que celebrar este momento histórico; como dijo Jose Asunción Flores, la guarania es del pueblo y para el pueblo y nosotros nada más fuimos un puente para que esto se haga realidad. Hay un trabajo inmenso de muchísimas personas que desde el 2009 están trabajando para posicionar a la guarania y que hoy llegue a este sitial donde realmente considero es un acto de justicia”, comentó la ministra de cultura, Adriana Ortiz, en conversación con Paraguay TV.
Anuncio formal de la Unesco de que la guarania "el sonido del alma paraguaya" es reconocido como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Foto: Gentileza.
Es de señalar que el Ateneo Cultural José Asunción Flores comenzó en 2009 los trámites ante la oficina de la Comisión Paraguaya de cooperación con la Unesco en el Ministerio de Educación para que la guarania sea declarada patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. Como primer paso de esta iniciativa, el Parlamento declaró en 2010 a la guarania como patrimonio cultural de la República del Paraguay por ley 4072.
En el 2023 se presentó el proyecto para que el género musical de la guarania se convierta en patrimonio cultural inmaterial de la humanidad ante el Comité Intergubernamental.
Los documentos técnicos respecto a este planeamiento fueron estudiados pasando a diferentes instancias para su aprobación, resaltándose que los mayores exponentes de la cultura a nivel internacional son los encargados de decisión a este nombramiento internacional.
La primera dama de la Nación, Leticia Ocampos, emitió un mensaje de felicitación y alegría para todo el pueblo paraguayo destacando que este acto no solo enaltece el trabajo del compatriota José Asunción Flores, sino que también destaca la riqueza de la cultura paraguaya, “Este reconocimiento no solo exalta nuestra música, sino también nuestra identidad, nuestra historia y la esencia de ser paraguayos”.
El estudio del dosier y los documentos respecto a este planeamiento han sido estudiados y fue pasando a diferentes instancias para su aprobación. Foto: Gentileza
El creador.
José Agustín Flores, más conocido como José Asunción Flores, nacía un 27 de agosto de 1904 en el populoso barrio de la Chacarita, más precisamente en zona conocida como Punta Karapá. Fue hijo de María Magdalena Flores, una lavandera, y Juan Volta, un guitarrista.
De raíces humildes, sus primeros años estuvieron marcados por interminables caminatas por Asunción, en donde trabajaba como lustrabotas, cartonero, repartidor de periódicos y cualquier trabajo que un niño en situación vulnerable pudiera realizar para ayudar al sustento del hogar.
Dentro de sus memorias, José Asunción Flores comentó que en una ocasión fue detenido por la Policía por robar un pedazo de pan de un negocio del barrio San Roque y terminó en un calabozo, y que tras este episodio y sus constantes huidas del hogar debido al maltrato de su padrastro, su propia madre, como un castigo, lo llevó a los 11 años a la Guardiacárcel en la Policía para que aprendiera un oficio. De ese lugar fue derivado entonces con otros niños como ayudante de la Banda de la Policía para posteriormente integrar una bandalisa.
Así, José inicia sus estudios musicales junto a maestros italianos y paraguayos, y un modo de vida más disciplinado y formal, logrando pronto ocupar el sitio de trombonista, gracias a su habilidad musical; casi al mismo tiempo inicia sus estudios más formales de escrituración correcta de la música paraguaya y el estudio de la misma en profundidad.
La historia cuenta que, tomando como material de trabajo la polca “Maerapa reikuaase” de Rogelio Recalde, y realizando diferentes, arreglos a la misma, comienza a experimentar en la búsqueda de un ritmo que según el mismo, expresara el sentimiento de la gente de su tierra, su naturaleza, su historia, sus luchas, sus alegrías y sufrimientos.
El maestro Pellegrini le permitió ensayar su partitura con la Banda de la Policía y esa “solidaridad” marcó un punto de partida, ya que le permitió escuchar una estructura que se encaminaba a ser la guarania.
El propio José Asunción Flores había expresado que tras un estudio en profundidad de la música, y en particular la paraguaya, se vio en la necesidad de desarrollar un ritmo que, según el mismo, expresara el sentimiento de la gente de su tierra, su naturaleza, su historia, sus luchas, sus alegrías y sufrimientos, creando así finalmente la guarania.
Villarrica, la tierra de Ortiz Guerrero recibe un homenaje a Flores y la guarania
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El lunes 7 de setiembre, a las 15:00, abre al público la Muestra Fotográfica “José Asunción Flores, creador de la Guarania” en el Salón de Eventos de Coopeduc Ltda. (Alejo García y Humaitá), en la ciudad de Villarrica. La exposición está integrada por 26 imágenes restauradas y reproducidas profesionalmente que reflejan pasajes fundamentales de la vida y obra del emblemático compositor paraguayo. El acto de apertura incluirá una charla didáctica audiovisual y una visita guiada.
La llegada de esta muestra a Villarrica cobra una significación histórica particular al tratarse de la cuna del célebre poeta Manuel Ortiz Guerrero, con quien el maestro Flores forjó una entrañable amistad y una fructífera alianza artística que dio nacimiento a obras cumbres del cancionero nacional como “India”, “Panambí vera”, “Paraguaýpe” y “Ne rendápe aju”. Asimismo, la muestra rescata el paso del compositor por la Banda de Policía y sus colaboraciones con otros destacados poetas como Rigoberto Fontao Meza, Félix Fernández, Carlos Federico Abente y Eladio Martínez.
El programa de apertura, previsto para las 15:00, comprenderá una charla didáctica audiovisual a cargo del curador de la muestra, el periodista e investigador Antonio V. Pecci, quien abordará el proceso creativo y el contexto histórico en que nació la Guarania. Seguidamente, se realizará el recorrido y visita guiada a través del acervo fotográfico exhibido.
Una colección especial de 26 imágenes restauradas incluye la exposición itinerante “José Asunción Flores, creador de la Guarania”. Foto: Gentileza
La exposición permanecerá habilitada los días lunes 7, martes 8 y miércoles 9 de setiembre, con acceso libre y gratuito para toda la comunidad guaireña, delegaciones escolares, docentes y público en general. Esta presentación forma parte de una gira nacional que tiene como propósito acercar el legado de Flores y los símbolos de nuestra identidad musical a diversos puntos del país.
La realización de esta actividad es posible gracias al apoyo de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) a través de sus Fondos de Cultura, en articulación con el Ateneo Cultural José Asunción Flores, la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), COOPEDUC Ltda., y la Municipalidad de Villarrica. La guarania fue reconocida en 2024 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. A nivel local, en 2010 el Congreso Nacional la declaró Patrimonio Cultural del Paraguay y, en 2011, instituyó por ley el 27 de agosto —fecha natalicia de José Asunción Flores— como el Día Nacional de la Guarania.
El periodista e investigador Antonio V. Pecci, curador de la muestra fotográfica sobre José Asunción Flores y la guarania. Foto: Gentileza
Recordación especial
Este año se cumplen 100 años del estreno de la primera guarania cantada, “Arribeño resay” (Lágrimas de un forastero). La misma fue interpretada por el compositor en una serenata en la salita de la Farmacia Americana de don Arturo Alsina, en 1926. Entre los asistentes a dicha tertulia se encontraba el joven poeta Rigoberto Fontao Meza, quien conmovido por la melodía pidió autorización para escribirle versos. Poco tiempo después, la obra fue estrenada en el Teatro Nacional (hoy Municipal) por un conjunto folclórico con notable éxito, integrándose con rapidez al repertorio popular de serenatas y bailes en todo el país.
En ese mismo año, Flores trabajaba en una nueva composición, “Ñasaindýpe” (A la luz de la luna), con letra del músico y poeta Félix Fernández, estrenada también en el Teatro Nacional. Previamente, en enero de 1925, había presentado “Jejui”, considerada la primera pieza instrumental del género, estrenada en el Hotel Cosmos (actual Asunción Palace Hotel).
Una colección especial de 26 imágenes restauradas incluye la exposición itinerante “José Asunción Flores, creador de la Guarania”. Foto: Gentileza
Sobre el compositor
José Asunción Flores nació en Asunción el 27 de agosto de 1904, hijo de Magdalena Flores, trabajadora del Mercado Guasu. Su infancia transcurrió en el barrio Punta Karapã de la Chacarita. Ingresó tempranamente a la Banda de Policía como aprendiz, bajo la dirección de los maestros italianos Nicolino Pellegrini y Salvador Déntice, donde llegó a desempeñarse como trombonista y comenzó su formación técnica.
Guiado por la inquietud de dotar al país de un ritmo que expresara con fidelidad el alma, las angustias y nostalgias de su pueblo, gestó el ritmo de la Guarania en compás de 6/8. A partir de 1928 consolidó su etapa de mayor vuelo lírico junto a Manuel Ortiz Guerrero.
En 1933 se radicó en Buenos Aires para difundir la guarania sinfónica y popular al frente de la Orquesta Ortiz Guerrero, grabando prolíficamente para el sello Odeón y creando poemas sinfónicos como “Mburicao”, “María de la Paz” y “Ñanderuvusu”. Impedido de retornar al Paraguay por la persecución de la dictadura stronista, falleció en el exilio en mayo de 1972. Sus restos fueron repatriados en 1991 y descansan actualmente en la plaza Manuel Ortiz Guerrero - José Asunción Flores de Asunción.
Joaju y Ricardo Flecha dedican nuevo video en vivo a la guarania
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El cuarteto de jazz Joaju y el cantautor Ricardo Flecha presentan el videoclip del tema “José Trombón”, grabado en vivo, como un homenaje a la guarania y a su creador, José Asunción Flores, cuyo aniversario de nacimiento se recordó el 27 de agosto. El audiovisual fue registrado en el Teatro Municipal de Asunción, durante el concierto por el lanzamiento del álbum “Maneco 80”, el pasado 23 de junio de 2026.
“De esta manera celebramos con lo mejor de la música popular contemporánea nacional la figura del creador de la Guarania José Asunción Flores, a través de esta guarania compuesta en música y letra por Maneco Galeano, con un arreglo exclusivo para el álbum de Giovanni Primerano”, expresan los artistas del material discográfico, ya disponible en todas las plataformas digitales, que honra al también músico Maneco Galeano a 80 años de su nacimiento. Este proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Itaú.
Víctor. S Morel, baterista de Joaju cuarteto, explicó: “Emocionados de seguir impulsando una música propia que refleja el legado histórico de grandes referentes de la música paraguaya que desde su lugar sirvieron como una luz guía para seguir construyendo identidad desde nuestros propio tiempo, y este quizás es uno de los grandes valores de una composición como ‘José Trombón’, de Maneco Galeano que aparece en una línea del tiempo reconociendo el protagonismo en el pasado de una personalidad como Flores, para así mismo seguir traspasando a nuevas generaciones su destacada visión innovadora lo cual asimismo nos compromete orgullosamente a nosotros a seguir ese camino”.
En “José Trombón” se puede apreciar cómo Maneco de forma magistral rinde tributo a Flores, destacando toda su personalidad artística, así como su sensibilidad social que dio luz para inspirarse a crear el género de la guarania, siendo de esta forma ambos considerados pilares de la música paraguaya, cuyos legados marcaron una época y continúa influyendo en las nuevas generaciones.
Con una colección de 9 temas, con arreglos exclusivos de Giovanni Primerano, de canciones emblemáticas de Maneco, además de una composición inédita, “Maneco 80” captura la esencia de su estilo único, con una fusión de jazz y ritmos tradicionales paraguayos, transportan al oyente a un viaje sonoro que celebra la riqueza musical del país.
Flores y la búsqueda de la raíz indígena de la música paraguaya
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Jorge Zárate
jorge.zarate@nacionmedia.com
Fotos: Gentileza
“Creo que el maestro nos quería enseñar que la polca paraguaya tiene mucho de indígena”, dice el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry, que estudia desde hace años al gran músico nacional. Dice que hacen falta transcripciones de las partituras y mayores registros de audio y video de sus obras emblemáticas. También que el panorama sinfónico es bueno en el país y que hay nueva obra esperando abrirse camino.
“La música indígena le llega a Flores con mucha fuerza, para él es vital para entender, para hacer música paraguaya”, expone Nicolás Ramírez Salaberry, musicólogo y director de orquesta. “La música indígena no es un elemento nomás, sino que la música indígena es la propia música paraguaya se podría decir hace parte”, define.
“A veces las obras musicales son como cartas al futuro. Creo que Flores quiso demostrar eso en “Ahendu nde sapukái”, donde nos dice miren todo esto, esta rítmica que recuerda a lo tribal, a lo indígena, deviene en una polca paraguaya”, apunta.
En la semana brindó la conferencia “Temática indígena en José Asunción Flores; desde ‘Ahendu nde sapukái’ a ‘Ñanderuvusu’”, realizada en el marco de la Semana de la Guarania 2026 que se desarrolló en la Casa Bicentenario de la Música Agustín Pío Barrios.
También en la oportunidad Fátima Abramo enseñó sobre los instrumentos con los que Flores se inició en la música: el bombardino y el trombón, a propósito de la exposición permanente de estos “bronces” de la Banda de la Policía Nacional correspondientes a la época en que el gran maestro chacariteño fue parte de su formación.
El titular de la Casa Bicentenario de la Música, Diego Sánchez Haase, calificó de “magnífica” la conferencia de Ramírez Salaberry en la que “analizó a profundidad estas obras fundamentales desde lo musical, lo lingüístico y otros aspectos sonoros que se relacionan con la música indígena, que fueron desglosados de una manera maravillosa”, apuntó.
Nicolás Ramírez Salaberry, musicólogo y director de orquesta
ESTUDIO DE LOS ORÍGENES
Ramírez Salaberry, al trabajar su tesis de grado como director orquestal en la Universidad de San Pablo, eligió a José Asunción Flores como materia de estudio. El maestro Luis Szarán le acercó las partituras de “Ñanderuvusu”, poema sinfónico concebido para ballet y, a partir de allí, se sumergió en la fascinación de esa obra que homenajea la cosmovisión guaraní del génesis universal.
“Es un material potente, una obra imponente, se siente que tiene algo de apoteósico, majestuoso y quise entender por qué”, explica.
En el trabajo universitario debió contextualizar el país y ubicar el surgimiento del creador “en un momento de reconstrucción del país”. Luego abordó elementos lingüísticos, la breve pero profunda invocación en guaraní, los elementos impresionistas que evocan a Claude Debussy en algunas figuras del arpa “con volatas que son como gestos musicales”, cuenta.
Sin embargo, el vínculo de la obra con la música indígena le surge al cursar una maestría en Musicología en la Universidad Estadual Paulista (UNESP), cuando estudia la obra “Mandú-Çarará”, del gran maestro brasileño Heitor Villa Lobos. “Esta tiene fuertes elementos indígenas, de la cultura africana, una búsqueda, una síntesis de esa identidad brasileña que tiene influencia europea, india y negra”, apunta para explicar que allí, comparando, encuentra fondos que luego utilizaría en su pesquisa sobre Flores.
En la continuidad de sus aprendizajes, acompañado por el también musicólogo paraguayo Miguel Díaz-Antar, residente en Brasil, estudian la evolución en la música nacional llegando hasta la electrificación de los instrumentos.
Allí vuelve a Flores con más información sobre su interés en la música indígena y aborda “Ahendu nde sapukái”, a la que considera “una obra enigmática, que marca un antes y un después y coincide con un momento más intenso en su formación como orquestador”, apunta. El maestro está en Buenos Aires y estudia y comparte con Gilardo Gilardi, Rodolfo Kubik y Alberto Ginastera, son los finales de los 40, inicios de los 50, “sigue desarrollando su lenguaje y ya tiene elementos suficientes para hacer un trabajo sofisticado, muy ingenioso, ritualístico podríamos decir, muy danzado, de ritmo constante, como es “Ahendu…”.
“Cuando Flores trabaja el fuerte pulso del 3 (ternario) contra el 2 (binario), aparece la célula principal de lo que podría ser la guarania, así como la polca, el 3 contra 2 y el sincopado. Y es lo que evidencian los tambores en esa obra”, apunta.
“La música nativa no tiene una forma estructurada, puede desvanecerse en algún momento”, distingue destacando la manera en que Flores construye la pieza para hacerlo notar. También la “rugosidad casi como una desafinación que puede recordar a flautas indígenas o tambores que no están exactamente en una afinación esperada por el oído de occidente. Entonces es un timbre característico, probablemente de una música indígena, esa rugosidad, esas segundas menores. Y bueno, esta investigación continúa, no ha finalizado todavía, está empezando, pero creo que él estaba queriendo decir que la polca paraguaya tiene mucho de indígena”, define.
En Ñanderuvusu aparece lo rítmico como elemento indígena y la búsqueda de un “canto llano y en cuanto a la melodía por esta búsqueda de aproximación a esa solemnidad de los grados conjuntos de la música nativa”. También la investigación del génesis “en la versión colectada por Kurt Unkel Nimuendajú, traducido del alemán al portugués, cuya traducción al castellano se la iba haciendo nada más y nada menos que Augusto Roa Bastos, según cuenta Carlos Federico Abente”, recordó.
POCAS GRABACIONES
Ramírez Salaberry entiende que las pocas grabaciones que hay de “Ahendú…” tiene que ver con la falta de partituras. “Sabemos que todo el material de Flores corrió riesgo de desaparecer en muchos momentos, su música era prohibida, sufrió persecución de la dictadura. Atribuyo un poco a eso el por qué no llegamos a tener todo sistematizado, así como normalmente un compositor sinfónico suele tenerlas”.
Propone para el caso hacer un trabajo de transcripción: “Creo que sería posible si se contrata un equipo de por lo menos tres musicólogos y músicos sinfónicos para poder hacer partituras al menos por 10 años”.
Hoy son escasas las versiones. “Por ejemplo, Óscar Cardozo Ocampos transcribió para piano “Ahendu…”, apunta el musicólogo.
En el caso de “Ñanderuvusu”, fue registrada en disco por la Orquesta de la Radio y Televisión de Moscú en 1969, aunque ya fuera estrenada en 1954 en el Teatro Politeama de Buenos Aires.
A partir de allí, “es difícil encontrar registros de que se haya ejecutado antes de 2011, cuando el maestro Diego Sánchez Haase la repone al frente de la Orquesta de la Uninorte, con coro y ballet, haciendo una adaptación al castellano a partir de la edición rusa”.
También se ejecuta en 2018 por la Orquesta de la Uninorte dirigida por Gordon Campbell y “en 2025 por la Orquesta Sinfónica Nacional en una versión en guaraní, utilizando el texto que está en el manuscrito, dirigido por la brasileña Catarina Araújo”.
Penosamente no hay registro discográfico de estas experiencias, aunque sí piezas audiovisuales no profesionales, que se pueden ver en Youtube, por lo que alienta nuevos y mejores registros para la gran obra de José Asunción Flores.
El maestro Diego Sánchez Haase calificó de “magnífico” el trabajo que analiza las obras desde lo musical, lo lingüístico y otros aspectos sonoros
SALDANDO DEUDAS CON EL MAESTRO
Para el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry, los especialistas, a partir del reconocimiento de la guarania como Patrimonio de la Humanidad, van apuntando esfuerzos en torno a “entender a José Asunción Flores como una figura universal y colocarlo al lado de los grandes sinfonistas de América Latina como el mexicano Carlos Chávez, Heitor Villa-Lobos y Alberto Ginastera”.
Expone que de esa forma se van saldando deudas con su legado. Por ejemplo, con “la edición por parte de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) de la partitura sinfónica de “India” que se publicó el año pasado”.
Por ello, propone extender la tarea “a todos los poemas sinfónicos, todas las versiones que Flores tuvo. El paraguayo tendría que tener la posibilidad de ir a una biblioteca y tener partituras de diversas versiones orquestales de las obras”, señala.
NUEVA OBRA SINFÓNICA
Docente en la licenciatura de Música de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte (FADA) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), el musicólogo Nicolás Ramírez Salaberry señala que “en cuanto a la nueva obra sinfónica, creo que tenemos trabajos muy importantes y hay mucho más incentivo, se están dando oportunidades a compositores nacionales”.
Apunta que hay cosas por hacer: “Todavía no tenemos en las orquestas sinfónicas un sueldo que se le pague a un compositor fijo. Se necesitan al menos tres compositores fijos en cada orquesta y que estos presenten por lo menos una obra por año y es así que vamos a poder tener trabajos profundos, trabajos de mayor envergadura, más ambiciosos en la cuestión sinfónica”, propone.
Lo dice señalando que sería importante abordar la orquesta “no solamente con una visión de carácter romántico o comienzo del siglo XX, sino con una propuesta sinfónica conectada con la realidad actual. Desde qué elementos existen en el Paraguay que se podría dar a conocer, qué de la música indígena se puede aprovechar todavía o expresar toda la diversidad cultural que tenemos”.
Ramírez Salaberry está haciendo actualmente la residencia de compositores de la Orquesta Sinfónica del Congreso (OSIC) 2026 promovida por el maestro Diego Sánchez Haase: “Creo que tiene una visión muy acertada al dar espacio a jóvenes compositores para conseguir generar ese laboratorio, caldo de cultivo, para que surjan obras que, por supuesto no va a ser perfectas, siempre van a tener sus ajustes, siempre van a tener sus puntos por mejorar”.
Desde su faceta de director de orquesta, apunta: “Creo que el músico sinfónico, que toca profesionalmente, entiende bastante eso. Que los que están trayendo nuevas lecturas de obras nacionales desde arreglos o reorquestaciones o composiciones nuevas son muy enriquecedoras y en ese proceso están colaborando bastante.
Porque puede ocurrir que en algunos casos una orquesta profesional simplemente prefiera no trabajar con músicos o compositores que están todavía en un proceso de formación. Y como dije, en el caso de Paraguay necesitamos fortalecer ese aspecto, que exista esa flexibilidad para que vaya ganándose cada vez más un mayor trabajo profesional”.
Redemm y Amberé Feliciángeli, creadores de la inédita canción, resaltan esfuerzos para valorizar la cultura paraguaya en el marco del evento. Foto: Gentileza
Himno del rally combina electrónica y guarania con instrumento creado con piezas automotores
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“Water Drift” es el himno oficial del WRC Rally del Paraguay 2026, una obra creada por el DJ y productor musical Redemm y el artista Fernando “Amberé” Feliciángeli, que ofrece una inédita fusión de sonidos tradicionales paraguayos, como la polca y la guarania, con la música electrónica, además de utilizar un instrumento fabricado para este proyecto, el Hydro Motor V6.8. La pieza musical se lanzó con un video y se estrenó durante la Largada Simbólica del jueves 27 de agosto en el sambódromo de Encarnación.
Redemm formó parte de las presentaciones realizadas en el palco de la Itaipú Binacional e interpretó la pieza musical ante más de 10.000 personas. “Estábamos contrarreloj. Fue algo muy desafiante, porque queríamos juntar la guarania, la polca kyre’y y también la electrónica para tener un resultado mucho más amigable para el mundo entero”, explicó Redemm sobre la elaboración del himno oficial, marcado por el desafío de reunir diferentes expresiones de la música paraguaya con sonidos contemporáneos y lograr una propuesta capaz de conectar también con una audiencia internacional.
“Nosotros estamos orgullosos con el resultado, porque es algo que tratamos de cerrar el círculo de todo lo que representa este evento, no solamente en el país, sino mundialmente”, señaló el artista, explicando que la intención fue mostrar la música paraguaya desde una propuesta enérgica y contemporánea, acorde con el espíritu de la competencia y con la experiencia que se está viviendo en torno al rally.
Instrumento con identidad paraguaya
Feliciángeli es creador del Hydro Motor V6.8, conocido como el “órgano de agua”. El instrumento fue construido a partir de partes de vehículos del rally, diseñado para generar sonidos con líquido vital. De esta forma, reúne dos elementos estrechamente vinculados con la identidad paraguaya: el recurso natural y la pasión por los motores. La concepción del instrumento parte de una analogía entre la energía y el movimiento de un motor y la generación del sonido. Incluso, su funcionamiento incorpora elementos propios de un vehículo, como el volante, utilizado para manejar las notas.
“Al igual que un motor de auto, que es una interfaz entre energía y movimiento, el Hydro Motor V6.8 es energía y sonido. Tiene la misma conformación que un motor e inclusive las notas se manejan con un volante”, explicó el artista. Para Feliciángeli, formar parte de un acontecimiento de esta magnitud desde el ámbito musical representa tanto un desafío como una oportunidad para poner en valor el talento nacional y generar espacios de exposición para los artistas paraguayos.
“Este evento es una fiesta nacional y participar desde nuestra área, que es el área musical, es un desafío, pero también un orgullo. Siempre decimos que tal vez faltan oportunidades, que sobran talentos; esta es una oportunidad y tenerla es un lujo, un privilegio”, concluyó. A través de Water Drift y del Hydro Motor V6.8, la música y el arte se integran a la experiencia del WRC Rally del Paraguay 2026.