La Federación Juntos por la Inclusión, en alianza con Sonidos de la Tierra y la Fundación Itaú realizaron hoy sábado el lanzamiento oficial del Himno de la Inclusión, en el marco del Festival nacional de Sonidos de la Tierra: Suena Caaguazú. Foto: Carlos Giménez
Lanzan himno inclusivo en festival nacional en Caaguazú
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La Federación Juntos por la Inclusión, en alianza con Sonidos de la Tierra y la Fundación Itaú realizaron hoy sábado el lanzamiento oficial del Himno de la Inclusión, en el marco del Festival nacional de Sonidos de la Tierra: Suena Caaguazú, evento que se desarrolló en el estadio Tajy Poty de Caaguazú.
El lugar albergó a más de 1.200 niños, niñas y jóvenes de todos los departamentos del país que formaron parte de la orquesta sinfónica juvenil más grande del Paraguay.
El evento se desarrolló en el estadio Tajy Poty de Caaguazú. Foto: Carlos Giménez
En Paraguay, la inclusión educativa enfrenta importantes desafíos, ya que aproximadamente 457.844 niños, niñas y adolescentes (25,3 % del total de la población de 5 a 17 años) se encuentran fuera del sistema educativo. En respuesta a esta preocupante realidad, nace el Himno de la Inclusión, un proyecto que busca promover un cambio cultural en las escuelas y en la sociedad, basado en el respeto y la igualdad de oportunidades para todos y todas.
El Himno de la Inclusión está inspirado en el enfoque de derechos que fundamenta la educación inclusiva, tiene como objetivo principal concientizar sobre la importancia de garantizar que todos los estudiantes, independientemente de sus diferencias o capacidades, puedan acceder a una educación de calidad y se sientan valorados en su diversidad. Con la premisa de que transformar la cultura escolar y social es crucial para eliminar las barreras que limitan la participación, el aprendizaje y el logro de los estudiantes.
El objetivo principal es concientizar sobre la importancia de garantizar que todos los estudiantes puedan acceder a una educación de calidad. Foto: Carlos Giménez
Un compromiso con la educación para todos y todas el lanzamiento del himno tiene una meta ambiciosa: ser incorporado en el calendario anual del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) para las escuelas públicas, privadas y subvencionadas de todo el país. A través de su uso en actividades pedagógicas, se pretende fortalecer valores como la empatía, el respeto y la convivencia en las comunidades educativas, promover el debate y la reflexión sobre la inclusión y fortalecer el sentido de la comunidad educativa.
“Si logramos hacer que el mensaje trascienda y viaje por cada una de las escuelas, y cada una de las comunidades educativas tome algo de eso y trabajé en la vida cotidiana de las escuelas, yo creo que ya habremos cumplido con lo que pretendíamos”, afirmó Alvaro Martínez, colaborador en la redacción de la letra del himno.
Una de las metas es incorporar esta iniciativa en el calendario anual del Ministerio de Educación y Ciencias para las escuelas públicas, privadas y subvencionadas. Foto: Carlos Giménez
Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
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Jimmi Peralta
Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
La actividad, impulsada por la Federación Juntos por la Inclusión, en alianza con Fundación Itaú y Books, se desarrolló en formato conversatorio, generando un espacio de diálogo en torno al origen, sentido y proyección de esta obra. Foto: Gentileza
“Igualmente Diferentes”: un lanzamiento que celebró la diversidad y reafirmó el valor de la inclusión
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El pasado 26 de marzo, se llevó a cabo el lanzamiento del cuento “Igualmente Diferentes. La historia de un himno” en Books del Mariscal Shopping, en un encuentro que reunió a referentes, creadores y organizaciones comprometidas con la construcción de una sociedad más inclusiva.
La actividad, impulsada por la Federación Juntos por la Inclusión, en alianza con Fundación Itaú y Books, se desarrolló en formato conversatorio, generando un espacio de diálogo en torno al origen, sentido y proyección de esta obra. “Igualmente Diferentes” nace inspirado en el Himno de la Inclusión, una iniciativa que promueve el respeto por la diversidad y el derecho de todas las personas a participar plenamente en la sociedad.
El cuento surge como una herramienta para acercar este mensaje a más personas, especialmente a niños, niñas y jóvenes. Durante el encuentro, Sonia Carísimo, presidenta de la Federación Juntos por la Inclusión, destacó el espíritu que dio origen a la obra: “Encontramos que nuestra esencia era la fuerza de ser diferentes. Y que la diferencia no nos separa, sino que nos hace parte de una historia compartida”.
Foto: Gentileza
Por su parte, Panza Aguirre, encargado de la edición ejecutiva, resaltó la conexión entre el himno y el libro: “Antes de que exista este cuento, existió —y existe— un himno: el Himno de la Inclusión. Pero necesitábamos este cuento para contar, compartir y entender lo importante que es esta frase: ‘Igualmente Diferentes’”.
En la misma línea, Paloma Strubing, directora de la Federación, subrayó la importancia de materializar el mensaje: “Necesitamos algo tangible para que esto trascienda nuestra presencia y pueda seguir ahí, llegando cada vez a más personas”.
El proceso creativo también estuvo marcado por una mirada artística profundamente conectada con la infancia y la sensibilidad. La ilustradora del cuento, Regina Rivas, expresó: “Para mí, dibujar un lugar que no exilia, personajes que no existían, fue como conectar con mi infancia de vuelta y dibujar como una niña”.
El evento no solo presentó un libro, sino que reafirmó un mensaje colectivo: la inclusión se construye desde el encuentro, el diálogo y la valoración de las diferencias como parte de una riqueza común. “Igualmente Diferentes” se posiciona así como una herramienta cultural y educativa que busca seguir expandiendo el mensaje del Himno de la Inclusión, promoviendo empatía, respeto y conciencia en la sociedad.
Desde la Fundación Itaú, Norma Prantte apuesta por la unión como estrategia de impacto, convencida de que el verdadero cambio se construye en equipo. Esta es una filosofía que también inspira a nuevos modelos de negocio paraguayos, en la que la tradición, estructura y visión global convierten el talento local en proyección internacional.
Detrás de cada historia de transformación hay una decisión clara y estratégica. A esto, Norma Prantte, presidenta del Consejo de la Fundación Itaú, suma una elección profundamente humana. “Para mí, lo más destacable es esa capacidad de unirnos, de hacer cosas en equipo y que eso tenga un resultado increíble en la vida de las personas”, afirma.
De hecho, ella misma cuenta que esa convicción se ha convertido en la columna vertebral de una gestión que entiende que el verdadero cambio se construye colectivamente. Por eso, desde su rol participa del proceso acompañando de cerca a aliados, de la articulación de iniciativas y de la energía compartida en cada proyecto, pues sabe que es allí donde se gesta la transformación; donde una idea encuentra respaldo, donde una comunidad encuentra apoyo y donde un niño descubre nuevas posibilidades.
Norma cuenta que uno de los hitos más significativos que le ha tocado a la Fundación Itaú ha sido consolidar una red sólida de aliados comprometidos con la educación y la cultura en Paraguay. Esa capacidad de convocatoria permitió expandir programas y multiplicar el alcance de las iniciativas, generando un impacto que trasciende lo inmediato.
En las escuelas, los resultados son tangibles. Niños que encuentran en el arte y la música un espacio de pertenencia. Jóvenes que cambian hábitos, fortalecen su autoestima y desarrollan nuevas habilidades. Comunidades que se cohesionan cuando la cultura deja de ser un privilegio y se convierte en oportunidad.
Pero la visión es integral. Educar también es sembrar conciencia ambiental. Cuidar el agua, proteger el entorno, pensar en el planeta como responsabilidad compartida. Para Norma, formar personas implica formar ciudadanos comprometidos.
“La fórmula ganadora es trabajar en conjunto y pensar siempre en el bien común”, sostiene. Y en esa frase se resume una filosofía de gestión que prioriza el impacto humano por encima de cualquier otro indicador.
Bajo su liderazgo, la Fundación Itaú impulsa proyectos buscando construir puentes entre sectores, generaciones, oportunidades y sueños, pues ella entiende que cuando la unión se convierte en acción, el resultado es realmente transformador y duradero. Así lo explicó en “Voces Aliadas”, de la Fundación Itaú Paraguay, serie de entrevistas de las que hoy nos hacemos eco desde FOCO.
En conmemoración al Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el pasado sábado 29 de noviembre se llevó a cabo una edición especial de la Feria Palmear, denominada “Juntos por la inclusión”. Foto: Gentileza
Palmear “Juntos por la inclusión”, inicio de un camino compartido
PALOMA STRUBING
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Paloma Strubing, directora Ejecutiva Federación Juntos por la inclusión
En conmemoración al Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el pasado sábado 29 de noviembre se llevó a cabo una edición especial de la Feria Palmear, denominada “Juntos por la inclusión”. En esta ocasión participaron diversas organizaciones públicas y privadas, que ofrecieron stands informativos, actividades lúdicas para niños y niñas, presentaciones de materiales con enfoque inclusivo y espectáculos artísticos.
Fue una pequeña muestra de cómo debería ser nuestra sociedad todos los días: un espacio seguro, solidario y respetuoso, en el que todas las personas podamos convivir en armonía. Para esta edición se realizaron los ajustes necesarios para que cada participante, independientemente de su discapacidad, pudiera disfrutar plenamente de la actividad, procurando minimizar al máximo cualquier barrera comunicacional, física o actitudinal, y honrando el derecho de todas las personas al esparcimiento, la recreación y a habitar el espacio público.
Confiamos en que esta primera edición sea el puntapié inicial para que, de ahora en adelante, todas las ferias Palmear sean accesibles, mejorando sábado a sábado los detalles pendientes y construyendo juntos a partir de las experiencias y sugerencias de quienes participan. A incluir se aprende incluyendo por lo que sostener estos espacios de convivencia es fundamental.
La invitación queda abierta para que las organizaciones de y para personas con discapacidad que deseen sumarse a próximas ediciones puedan inscribirse mediante el enlace disponible en la biografía del Instagram de la feria @feriapalmear.
La inclusión es tarea de todos. Hagamos nuestra parte cuidando, respetando y construyendo juntos estos espacios.