Los estudiantes paraguayos Kira Franco, Clara Thielmann, Bruno Sánchez y Alejandro Gorostiaga representaron a la Universidad Taiwan Tech en el 17.° Simposio de Procesos de Sputtering y Plasma (ISSP2024), que se llevó a cabo en la ciudad de Kioto (Japón), del 2 al 5 de julio.
Los alumnos de la carrera de Ingeniería Electromecánica de la Universidad Politécnica Taiwán Paraguay (UPTP) expusieron en el evento sobre el proyecto denominado “Evaluación del Rendimiento Eléctrico de Una Celda de Batería Redox de Vanadio”, que se enfoca en estudiar el efecto del flujo de electrolito y el ratio de compresión en la celda de batería redox de vanadio utilizando un electrodo de grafito tratado con un jet de plasma a presión atmosférica (APPJ).
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Los participantes tuvieron la oportunidad de interactuar con expertos e investigadores a través de charlas invitadas y tutoriales especiales, fomentando un ambiente de intercambio de conocimientos y colaboración, con un enfoque en desarrollos sostenibles.
Organizado por The Japan Society of Vacuum and Surface Science, el evento cubrió una amplia gama de temas relacionados con los procesos de sputtering y plasma. El simposio presentó una combinación de presentaciones orales, sesiones de pósteres y una exhibición que mostró los últimos equipos y tecnologías.
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Biotecnología, una herramienta estratégica para la competitividad del agro paraguayo
La incorporación de cultivos genéticamente modificados posicionó a Paraguay entre los principales países del mundo en adopción de biotecnología agrícola. Santiago Bertoni, asesor de la UGP, analiza su evolución, los beneficios para la producción y las oportunidades para fortalecer la investigación nacional.
La agricultura paraguaya encontró en la biotecnología una herramienta clave para mejorar sus sistemas productivos y responder a los desafíos del sector. Desde la incorporación de semillas genéticamente modificadas hasta los avances en investigación local.
“Estas tecnologías ampliaron las posibilidades de manejo de malezas, plagas y aprovechamiento de los recursos”, señaló Santiago Bertoni, asesor de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
Asimismo, sostuvo que la biotecnología representa una evolución de los conocimientos que los agricultores aplican desde hace generaciones mediante la observación y selección de plantas y animales. Su desarrollo permitió comprender y utilizar los procesos biológicos con mayor precisión.
Una adopción que transformó la producción. La incorporación formal de la biotecnología moderna a la agricultura paraguaya comenzó en 2004, con la autorización comercial de la soja genéticamente modificada tolerante al glifosato. Posteriormente se sumaron tecnologías para maíz y algodón, mientras que en 2013 se incorporaron nuevas características de resistencia a determinados insectos en soja.
Actualmente, Paraguay cuenta con 49 eventos transgénicos autorizados en soja, maíz y algodón. “Prácticamente el 100 % de la superficie cultivada con estos rubros corresponde a variedades genéticamente modificadas”, explicó Bertoni.
Esta adopción también posiciona al país en el escenario internacional. De acuerdo con AgbioInvestor GM Monitor, en 2025 Paraguay ocupó el séptimo lugar mundial y el tercero en América Latina por superficie sembrada con cultivos genéticamente modificados, con aproximadamente 4,5 millones de hectáreas.
Productividad y sostenibilidad. Entre los principales beneficios se encuentran la reducción de pérdidas ocasionadas por determinadas plagas y malezas, así como la disminución de aplicaciones de insecticidas y herbicidas, con resultados económicos favorables para los productores.
Sin embargo, Bertoni destaca la importancia de integrar estas herramientas con buenas prácticas agronómicas. “La biotecnología alcanza su mayor potencial cuando se combina con variedades adaptadas, manejo adecuado de los suelos, nutrición equilibrada y decisiones basadas en información”, resaltó Bertoni.
Investigación y oportunidades locales
Paraguay también avanzó en el desarrollo de capacidades propias. Un ejemplo fue el trabajo conjunto entre el IPTA y el Inbio, que dio origen a las variedades Sojapar. Además, existen líneas de investigación orientadas a mejorar la respuesta de la soja a las sequías y desarrollar materiales con resistencia a enfermedades.
En este proceso, la próxima inauguración del Parque Tecnológico Inbiotec representa una nueva oportunidad para impulsar la investigación y el desarrollo nacional.
Para Bertoni, el desafío es aprovechar el conocimiento disponible y fortalecer la cooperación entre instituciones públicas, universidades y empresas. “La apuesta, debe ir más allá de incorporar tecnologías extranjeras y avanzar hacia soluciones adaptadas a las condiciones productivas del país, con cosechas más estables y un uso eficiente de los recursos”, concluye Bertoni.
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Huevos con ambición exportadora
Con aproximadamente cinco millones de gallinas ponedoras en producción y un consumo anual de hasta 230 huevos por habitante, el sector avícola enfrenta una fuerte competencia. Néstor Zarza, presidente de Avipar, revela la apuesta del gremio por la tecnología, la formalización y la apertura para impulsar el crecimiento del sector.
Paraguay produce al menos cuatro millones de huevos por día, una cifra que refleja el crecimiento del sector y su importancia en la alimentación. Sin embargo, la precisión en las estadísticas es difícil debido a la informalidad del sector que corresponde a pequeños productores, según explicó Néstor Zarza, presidente de la Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar).
El país cuenta con un hato aproximado de cinco millones de gallinas ponedoras en producción. A este volumen se suma la producción casera, arraigada principalmente en las familias rurales, que también contribuye a la oferta nacional.
El consumo per cápita se ubica entre 220 y 230 huevos al año y mantiene una tendencia creciente. Sin embargo, en los últimos años, la mayor disponibilidad de este insumo primario intensificó la competencia y deprimió los precios.
“Hoy en día es una de las proteínas más baratas y está a disposición en todas partes”, destacó Néstor. Si bien los consumidores se benefician con más ofertas y precios bajos, el escenario resulta más complejo para los pequeños productores, que deben sostener sus negocios con márgenes presionados.
Exportar, el próximo gran desafío. La posibilidad de llegar a mercados internacionales todavía enfrenta obstáculos. El huevo fresco es altamente perecedero y Paraguay no tiene experiencia en su exportación industrial. Además, se requiere cumplir con normas sanitarias y de inocuidad alimentaria compatibles con las exigencias de otros países.
La informalidad también limita las oportunidades de acceso a mercados externos. Por eso, el sector trabaja en mejorar la normativa y la regulación, con la expectativa de avanzar hacia futuras exportaciones.
Tecnología para enfrentar el calor. En infraestructura y tecnología, las empresas formales muestran avances importantes, con inversiones constantes en innovación. Los galpones incorporan materiales isotérmicos para reducir el impacto del calor, un factor crítico en Paraguay.
Las gallinas ponedoras necesitan temperaturas de entre 14 y 28 grados, mientras que en el país suelen registrarse entre 40 y 45 grados.
“Hoy sabemos cómo enfrentar los riesgos sanitarios”, señaló el presidente de Avipar, al destacar los avances en bioseguridad y el intercambio de experiencias con Brasil. Finalmente, dijo que el tratamiento de los desechos, siempre es un desafío, sobre todo, desde el punto de vista ambiental, aunque cada vez se tiene más oferta de equipos y manejos que ayudan a paliar los problemas que normalmente genera la producción en materia ambiental.
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Sueño truncado: miss no podrá representar a Paraguay tras perder sus ahorros en ueno bank
Impotencia, angustia y frustración, es lo que sintió la compatriota Verónica Ocampos este jueves cuando tuvo que dar a conocer su peor noticia: finalmente no representará a Paraguay en la competencia internacional para la que tanto se había preparado.
Vero debía viajar a la ciudad de Tokio para llevar la bandera paraguaya al certamen internacional Miss International 2026, pero la crisis económica del caso ueno bank la perjudicó directamente. Con todos sus ahorros congelados, la reina de belleza no encontró otra opción que dar un grito de auxilio a sus seguidores para colaborar con su sueño.
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“No quiero agarrar y desistir y no irme; quiero batallar hasta lo último porque eso nunca fue una opción rendirme”, compartía un día antes en un video para sus seguidores. “Entonces quiero pedir la solidaridad de la gente aunque yo sé que muchos de ustedes están así como yo”, agregaba.
En medio de su desesperación económica y emocional, la Miss International incluso dejó su número de WhatsApp personal para aquellos que pudieran darle una mano. “Mi vuelo sale a las 20:35. Pero como muchísimas otras personas fueron afectadas, yo me encuentro en esta situación súper delicada que me deja súper frustrada, que me deja súper triste”, suplicó, entre lágrimas.
Su “llamado a la solidaridad” para viajar a Japón provocó duras críticas, lo cual finalmente desembocó en su angustia y decisión final. “Obviamente que me vi desesperada, y entonces yo quería apelar a la solidaridad de las empresas para que podamos ver una manera de trabajar, ver a mi vuelta para hacer contenidos. Yo no pretendía que nadie me regale absolutamente nada”, aseguró este jueves en pleno estado de vulnerabilidad.
“Decido quedarme”
La dura ola de comentarios sobre su pedido generó una reacción negativa en su decisión. “Qué triste que yo iba a ir a Japón a presentar este proyecto y que en mi propio país haya recibido tantos ataques, tantos comentarios negativos que realmente me lastimaron demasiado”, expone en su video.
“Así que hoy, ante esta situación que escapa completamente de mis manos, decido quedarme, decido no ir a Japón, decido no ir a representar a Paraguay. Mi sueño era ir, dejar nuestra bandera en alto, que conozcan Paraguay más de 80 países en el mundo. Así como dije ayer en el video, me doy cuenta de que todo pasa por algo y que los planes de Dios son perfectos”, menciona la reina de belleza en su extenso video, entre lágrimas que dejó caer sobre su banda de “Miss International Paraguay”.
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Takeshima: ¿por qué Japón desearía ir hasta La Haya?
- Por Juan Carlos Dos Santos G.
- juancarlos.dossantos@nacionmedia.com
Hay disputas territoriales que se libran con flotas y otras con comunicados. La de Takeshima, que Corea del Sur llama Dokdo, pertenece a la segunda categoría, aunque no por eso es menos reveladora. Son dos islotes rocosos en el mar entre Japón y Corea del Sur que desde hace décadas envenenan la relación entre dos aliados de Estados Unidos que deberían estar mucho más unidos frente a Beijing y Pyongyang.
No se discute que el lugar está bajo control surcoreano desde 1954, con policía costera e instalaciones permanentes. Lo que sí se discute es si ese control es legítimo, y ahí el caso japonés es más sólido de lo que suele admitirse fuera de Asia.
EL ARGUMENTO DEL USO HISTÓRICO
Tokio sostiene que sus navegantes conocían y usaban las islas desde el siglo XVII. Cuando en 1696 el shogunato de Edo prohibió viajar a Utsuryo, la veda no alcanzó a las islas más pequeñas, lo que para Japón indica que las consideraba un asunto propio. Es una inferencia razonable, aunque no una prueba definitiva, y los historiadores coreanos leen los mismos documentos de otra manera.
1905: EL HECHO QUE COREA CONVIERTE EN PECADO ORIGINAL
El 28 de enero de 1905, el Gabinete Meiji incorporó las islas a la prefectura de Shimane. Seúl lo presenta como el primer paso de la colonización, y es verdad que cinco años después Japón anexó la península. Pero una cosa es la cronología y otra la causalidad jurídica: el acto fue público y no suscitó protesta coreana registrada, algo que el derecho internacional valora. Quien quiera probar que fue un acto colonial encubierto debe demostrar más que una coincidencia de fechas.
SAN FRANCISCO Y LA CARTA DE RUSK
El Tratado de San Francisco (1951) obligó a Japón a renunciar a Corea y menciona Jeju, Geomundo y Utsuryo. Takeshima no figura. Corea pidió agregarla, y Washington respondió con la carta del subsecretario Dean Rusk, que sostenía que las islas nunca habían sido tratadas como parte de Corea. Se puede objetar que no es un tratado. Es cierto, pero fue la lectura de la potencia que redactó el orden de posguerra.
LA LÍNEA RHEE Y EL PROBLEMA DE LA FUERZA
En enero de 1952, el presidente Syngman Rhee trazó unilateralmente una línea marítima que incluía los islotes. Más que derecho aplicado, parece un hecho consumado, y los hechos consumados, por duraderos que sean, no equivalen a un título. Por eso Japón habla de “ocupación ilegal”.
LA PREGUNTA QUE IMPORTA
Japón propuso llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia en 1954, 1962 y 2012. Corea del Sur dijo que no las tres veces, alegando que no hay disputa que dirimir. Pero si dos Estados reclaman lo mismo y se protestan cada año, la disputa existe, y un país seguro de su título suele ser el primero en querer una sentencia. Negar la jurisdicción es un derecho; aun así, aceptar un árbitro tiene un valor simbólico que el rechazo no iguala.
LO QUE DICE EL OTRO LADO
Corea sostiene que las islas aparecen en fuentes coreanas anteriores, que el decreto imperial de 1900 las incluyó en la jurisdicción de Ulleungdo y que Japón mismo, en 1877, declaró que Takeshima nada tenía que ver con el país. Añade que la carta de Rusk no es vinculante y que el trasfondo colonial hace que todo reclamo japonés suene a herida mal cerrada.
Ninguna de las dos capitales ganará esta discusión por fatiga. Pero si Japón acierta en algo, es en insistir en que las disputas se resuelven con reglas, no con policías apostados en una roca. Corea, una democracia moderna y confiada, tendría mucho que ganar demostrando que su título aguanta el escrutinio de La Haya. Mientras no lo haga, la pregunta seguirá flotando sobre esas dos piedras: ¿por qué no ir a un tribunal?