Pequeña de un año falleció tras intoxicación con remedios caseros
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Autoridades sanitarias confirmaron el deceso de una menor de un año oriunda de Vallemí, quien fue trasladada desde el Hospital Regional de Concepción hasta el Hospital Pediátrico Niños de Acosta Ñu debido a la gravedad de su cuadro. Aparentemente, la menor se habría intoxicado con remedios caseros recomendados por un médico naturalista.
El doctor José Silva, jefe médico del Hospital Regional de Concepción, en conversación con el corresponsal de Nación Media, Ángel Flecha, manifestó que la menor habría empezado con un cuadro de vómitos y diarrea persistente por aproximadamente cinco días tras lo cual sus padres consultaron con un médico naturalista que le recomendó un tratamiento con infusiones de orégano y una planta llamada ka’avo tyre’y.
Luego de que el deterioro de la menor se acelerara, los padres acudieron hasta el centro asistencial de Vallemí de donde inmediatamente trasladaron a la menor hasta el Hospital Regional de Concepción debido a que necesitaba cuidados más complejos y ser sometida a otros procedimientos.
“La paciente llegó en un muy mal estado general, ya hipotensa, fría, pálida y deshidratada, se procedió inmediatamente a la colocación de fluidos, en este caso soluciones fisiológicas, se inició de inotrópicos y posterior intubación. Llamó la atención que a la hora del examen físico se constató una masa tumoral de 4 centímetros en el abdomen, por lo cual también fue llamado el cirujano de guardia, fue quien evaluó a la menor y por la complejidad del caso se solicitó el traslado a un centro de mayor complejidad”, relató el doctor Silva.
Tras horas de haberse confirmado el traslado exitoso de la pequeña, lamentablemente y a pesar de los esfuerzos de todo el equipo médico, tanto en Concepción como en Asunción, se confirmó que la misma no soportó el cuadro de choque séptico de origen enteral por el cual atravesaba.
Emergencia en Ypané: evacúan escuela por intoxicación de estudiantes con gas pimienta
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Bomberos Voluntarios de la ciudad de Ypané reportaron este martes que varios estudiantes de la escuela Fortaleza 123 fueron evacuados de una sala de clases y trasladados hasta un centro asistencial tras la presunta activación de gas pimienta. Los alumnos presentaron náuseas, mareos, dolores de cabeza, sequedad en la boca y vómitos.
Según el reporte dado por los intervinientes cerca de las 14:00 de hoy, recibieron un llamado de emergencia para asistir a los alumnos del sexto grado de la citada escuela luego de que presentaran malestares. Todos fueron evacuados y llevados al Centro de Salud de Ypané donde están siendo estabilizados.
Afirmaron que se tienen al menos 8 niños y niñas bajo observación luego de que presentaran náuseas, mareos, dolores de cabeza, sequedad en la boca y vómitos. Todo indicaron que el ambiente en la sala comenzó a ser pesado y que de inmediato presentaron síntomas. El caso está siendo investigado por las autoridades competentes.
Hasta el momento, se desconoce el origen de la posible intoxicación, ya que denunciaron que entró por el aire, por ello se realizó una verificación preliminar sin encontrar aún ningún elemento que derivó en dicha intoxicación masiva. No se descarta que se trate de gas pimienta cuyo contenido fue liberado dentro de la sala de clases.
“Los niños asistidos padecen síntomas de intoxicación, todos fueron asistidos por docentes y directores de dicha institución hasta nuestra llegada. Hay aproximadamente 8 niños con síntomas y un docente que también fue trasladado por los mismos síntomas", detallaron en el reporte.
Vallemí, en el norte del país, no solo produce cemento, también resguarda un patrimonio geológico y biológico invaluable, imponentes joyas naturales que sorprenden y cautivan
Bajo los cerros calizos de Vallemí, un mundo que no se ve
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En Vallemí, Concepción, la piedra es paisaje, es industria y es rutina. Los cerros calizos se imponen como gigantes inmóviles y el humo de los hornos marca el pulso diario de una región construida sobre roca. Pero debajo de esa superficie dura existe otro norte, uno que permanece oculto, silencioso, extraordinario.
Por César Palacios
@cespala
Fotos César Palacios y Senatur
El norte del Paraguay exige tiempo. No se entrega a la primera mirada ni al ritmo apurado de los viajeros que buscan caminos fáciles. Para llegar hasta aquí hay que avanzar sin prisa, dejar atrás el asfalto ardiente, los pueblos espaciados y ese polvo blanco que anuncia que la piedra manda. Llegar a Vallemí y San Lázaro es ingresar a un territorio donde la roca domina no solo el horizonte sino la vida misma.
Más de veinte empresas caleras –incluida la histórica Industria Nacional del Cemento (INC), presente desde hace más de 77 años– sostienen la economía local. La agricultura es mínima y la ganadería se repliega hacia el río Apa. Todo parece girar en torno a la cantera, a la explosión controlada, a la trituración interminable y al fuego constante de los hornos.
Pero a pocos kilómetros de esa actividad intensa comienza otro universo: el subterráneo. Allí nos recibe Cinthia Carolina Rivas, espeleóloga, guía especializada en espeleoturismo y habilitada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). Con años de trabajo en la zona y propietaria de las agencias Paseomi Cicloaventurate e Ikatu Turismo Aventura, Cinthia conoce cada cavidad y cada pasadizo como si fuesen parte de su propia biografía.
Antes de ingresar a la Santa Caverna, explica la esencia de este paisaje oculto: todo está compuesto por rocas sedimentarias calcáreas formadas a lo largo de millones de años. En San Lázaro existen al menos trece cerros hechos de caliza, dolomita y mármol. La misma piedra que sostiene la economía es la que, gota a gota, fue esculpiendo salones subterráneos durante 65 millones de años.
La espeleóloga Cinthia Carolina Rivas, guía especializada en espeleoturismo, explica que en la Santa Caverna todo está compuesto por rocas sedimentarias calcáreas formadas a lo largo de millones de años
DESCENDER A OTRO TIEMPO
El ingreso a la Santa Caverna exige técnica y respeto. Nada de improvisaciones. Bajo la guía de Cinthia, cada paso se vuelve más lento, más consciente. Una vez adentro, el tiempo cambia de escala: estalactitas y estalagmitas crecen apenas un centímetro cada cien o ciento cincuenta años. Algunas alcanzan tamaños monumentales; otras reproducen formas tan delicadas que parecen irreales.
Entre ellas destaca La Santa, una estalagmita cuya silueta recuerda una figura protectora que da nombre a la caverna. En la quietud absoluta del subsuelo, la imaginación encuentra un eco perfecto. Más abajo, la concentración de minerales se hace visible. Hierro en estado natural, calcita y otros compuestos permanecen intactos. Es un recordatorio contundente: el norte no solo produce cemento, también resguarda un patrimonio geológico y biológico invaluable.
El recorrido no es sencillo. Requiere gatear, avanzar por galerías estrechas, sortear zonas húmedas y, en época de lluvias, detenerse porque parte del sistema se inunda. Aquí no se toca nada, no se extrae nada. “Las únicas huellas permitidas son las del paso humano”, repite Cinthia. Las fotografías están permitidas, aunque sin flash, para proteger la fauna subterránea: murciélagos, tarántulas y especies adaptadas a la oscuridad absoluta.
Vallemí es un destino excepcional para hacer espeleoturismo y explorar las entrañas de la tierra
DIVERSIDAD
En Vallemí, la Santa Caverna no está sola. Desde aquí se accede también a la Caverna 54, Kamba Hópo, experiencias de ecoturismo acuático y otros recorridos que forman parte de una oferta creciente de turismo de naturaleza y aventura. Estudios realizados por la Federación Espeleológica de América Latina en 2008 confirmaron la excepcional diversidad de este sistema subterráneo, con formaciones geológicas y biológicas únicas en la región.
Un tesoro del norte que espera ser descubierto. La Santa Caverna no es solo un destino turístico, es memoria pétrea. Es el encuentro entre pasado geológico, presente industrial y futuro ambiental. Descender a ella es comprender que, debajo de la piedra explotada, late un universo frágil y milenario.
Mágica postal de la cueva de peñón Kamba Hópo, en el cerro Vallemí, a la que se llega solo por agua
LA MIRADA DEL TURISMO
Consultada sobre el potencial del Norte, la ministra de Turismo, Angie Duarte, destacó la importancia de esta región para el país: “El norte del Paraguay guarda maravillas que todavía estamos aprendiendo a dimensionar.
Es un territorio de naturaleza profunda, de gente trabajadora y de paisajes únicos. Queremos que más paraguayos y más visitantes del mundo se animen a descubrirlo”.
La Santa, una estalagmita cuya silueta recuerda a una figura protectora que da nombre a la caverna
También Duarte subrayó el valor del espeleoturismo como una experiencia diferenciada: “No todos los países tienen cavernas de esta magnitud y antigüedad. Vallemí y San Lázaro son joyas geológicas que debemos cuidar y promover con responsabilidad”. Finalmente, invitó a explorar estas rutas que combinan industria, historia, aventura y naturaleza: “Quiero invitar a todos a conocer estas maravillas del norte. Cada viaje a Vallemí es una puerta a lo desconocido, un encuentro con un Paraguay que sorprende, emociona y enorgullece”. La Semana Santa es un tiempo ideal para conocer este destino y vivir una experiencia turística única.
La Caverna 54 es refugio de plantas y de una fauna subterránea diversaEn la zona también es posible vivir experiencias de ecoturismo acuático (arroyo Tagatiyá)Hay una oferta creciente de turismo de naturaleza y aventura en el norte del país
Motociclista y acompañante fallecen en terrible accidente rutero en Vallemí
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Este domingo, un grave accidente vial se reportó en la localidad de Vallemí, departamento de Concepción, donde dos personas perdieron la vida mientras viajaban a bordo de una motocicleta y fueron embestidos por un camión de gran porte. Se presume que la moto no tenía las luces prendidas en el momento del percance.
Según el reporte policial, el hecho se registró sobre la ruta PY22 a la altura del kilómetro 174 tramo que une la ciudad de Vallemí con Concepción. En el percance se vieron involucrados una moto de la marca Star de color negro sin matrícula y un camión de gran porte de la marca Iveco, color blanco.
El conductor del camión, identificado como Porfirio Benítez Agüero, de 66 años, manifestó que la moto no tenía luces y que solo sintió el impacto, presumiendo que el motociclista perdió el control e impactó por el costado del vehículo, lo que provocó que los ocupantes sean despedidos cayendo al asfalto.
Tras el fuerte impacto, se pudo constatar que ambas personas fallecieron en el lugar por fractura cervical producida en accidente de tránsito, según el médico forense. Estos fueron identificados como Herminio González Cabral, de 39 años, y Joaquín Isaías Ramírez, de 19 años.
La asistente fiscal Salvadora Bogado ordenó que el conductor sea trasladado hasta la sede de la comisaría 16. Además, fue sometido a una inspección médica y será sometido a una prueba de alcotest, el camión fue incautado como evidencia. Los cuerpos ya fueron entregados a sus familiares.
Los padres de la menor fueron imputados por la presunta violación del deber de cuidado y educación, luego de reconocer ante el Ministerio Público su adicción a las drogas. Foto: Archivo
Imputan a padres de niña de 2 años intoxicada con marihuana en Pedro Juan Caballero
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El agente fiscal Rodrigo Espínola formuló la imputación contra una pareja tras la intoxicación de su hija de 2 años de edad. Los padres de la menor fueron imputados por la presunta violación del deber de cuidado y educación, luego de reconocer ante el Ministerio Público su adicción a las drogas. El representante fiscal solicitó medidas sustitutivas a la prisión para ambos, una vez que se garantice el bienestar y la seguridad de la niña.
Según los antecedentes del caso, el hecho ocurrió el pasado 11 de enero de 2026, alrededor de las 14:00. Los procesados trasladaron a la pequeña hasta el Hospital Regional de Pedro Juan Caballero, donde ingresó con un cuadro severo de somnolencia. Durante la atención médica, se le practicaron estudios toxicológicos que confirmaron la presencia de marihuana (THC) en su organismo.
Ante el hallazgo, los progenitores también fueron sometidos a pruebas de laboratorio. Los resultados confirmaron que ambos estaban bajo los efectos de estupefacientes: el padre dio positivo a cocaína y marihuana, mientras que la madre arrojó positivo a cocaína.
Estos elementos permitieron a la Fiscalía presumir que ambos descuidaron el control de la menor mientras se encontraban bajo los efectos de las sustancias. La investigación sostiene que los imputados no garantizaron las condiciones adecuadas de vigilancia y protección, exponiendo a la niña a un entorno peligroso que comprometió gravemente su salud.