El mes de marzo trajo consigo días bastantes calurosos, incluso rompiendo récord de altas temperaturas, y desde la Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) informaron que la ciudad de Asunción va por su noveno día de ola de calor y que ayer jueves se reportaron nuevamente cifras históricas de temperatura en 14 localidades en Paraguay. Desde la mitad de la semana que viene bajará la temperatura y las jornadas serán más agradables.
Según los últimos reportes, cada día fueron más calurosos que otros y en la fecha se llegó a los 41 grados con una sensación térmica de 50°C, dando continuidad a la ola de calor que se viene registrando. “La localidad de Asunción va camino a su noveno día consecutivo de ola de calor, según registros de temperatura de esta tarde”, detallaron en un informe.
El director de la DMH, Eduardo Mingo, confirmó que los días de calor seguirán en los próximos días y que, al finalizar la jornada del 20 de marzo, ya con el inicio del otoño se tendrá un importante descenso de la temperatura. “Se trata de un frente frío que llegaría a nuestro territorio el miércoles a la noche. Luego de frente frío, aunque haga calor ya no tendremos ola de calor”, refirió en C9N.
Apuntó que no pueden hablar aún de los valores que se alcanzarán para esos días, pero se puede decir que romperán con la racha de la ola de calor que se viene registrando a nivel país. “Al finalizar del día miércoles llegará el frente frío para el sur en Ñeembucú, Misiones e Itapúa y en la madrugada del jueves sobre el resto de la región Oriental como en Asunción y Bajo Chaco. Se esperan tormentas y lluvias acompañadas del viento sur”, señaló.
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Cuánto durará
Mingo indicó que se tendrán días frescos al menos hasta el fin de semana próximo, pero que luego rotarían nuevamente los vientos del sector norte y se tendrían nuevamente jornadas calurosas, pero ya no con olas de calor como la que se registraron los primeros días del mes de marzo.
“En principio sería un descenso marcado de la temperatura desde el miércoles hasta el sábado. Desde el domingo se recuperá el viento norte y no dura mucho realmente, pero serán por lo menos durante tres días. Luego veremos cómo nos irá en la Semana Santa, pero ya no llegaríamos a los 40 o 41 grados o días de extremo calor”, puntualizó.
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Una ola de calor azota el este de EE. UU. antes del fin de semana festivo del 4 de julio
Millones de estadounidenses sufren un calor y una humedad sofocantes este jueves, mientras se prevé que temperaturas peligrosas afecten extensas zonas con alta densidad de población durante el fin de semana festivo del 4 de julio.
La ola de calor que azota el Medio Oeste de Estados Unidos comenzó a intensificarse en el noreste. Se prevén temperaturas superiores a 38 ºC en Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la sensación térmica puede llegar a 46 °C en la región del Atlántico Medio.
El calor intenso se prolongará hasta el sábado, día de las celebraciones del 250 aniversario del país, que incluyen numerosas actividades al aire libre como barbacoas y espectáculos de fuegos artificiales.
Esta ola de calor coincide también con una serie de partidos de la Copa del Mundo.
“Este nivel de calor inusual y prolongado, con poco o ningún alivio durante la noche, afecta a cualquier persona que no cuente con sistemas de refrigeración eficaces o una hidratación adecuada”, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
No se prevé que las temperaturas nocturnas en el noreste bajen de los 27 ºC. Cerca de la Casa Blanca, el jueves al mediodía reinaba un calor sofocante, con una sensación térmica de 43 °C.
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Refugiado bajo una sombrilla, June Martin, un vendedor ambulante de 65 años, trabajaba como podía.
“Hay muchísima humedad. Es horrible”, se quejó a la AFP con el rostro cubierto de sudor. “Si no es necesario estar afuera, no se queden”, insistió. “Estoy aquí porque tengo una buena razón para estar aquí... así es como pago mis cuentas”.
En Nueva York, en Central Park poco después del mediodía, el mercurio alcanzó los 38 °C, con una sensación térmica de 41 °C, algo inédito desde julio de 2012, según los servicios meteorológicos. En otros puntos de Nueva York, llegó a 40 °C, un récord para un 2 de julio.
Más al norte, en Boston, se registró otro récord diario con 37 °C.
El gobierno de la ciudad habilitó cientos de edificios públicos como centros de refrigeración, amplió el horario de las piscinas públicas, movilizó voluntarios para supervisar a los residentes vulnerables y colocó estaciones de enfriamiento equipadas con ventiladores de nebulización y toallas húmedas.
Preocupación por la red eléctrica
La ciudad de Chicago, en el Medio Oeste, se preparaba ante una posible sobrecarga de la red eléctrica.
“Ajuste el termostato a la temperatura más alta que resulte segura y cómoda”, instó la compañía eléctrica ComEd a sus usuarios, al tiempo que reclamó posponer el uso de lavadoras, lavavajillas y cargadores de vehículos eléctricos hasta después del anochecer.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, destacó en redes sociales que la “red eléctrica está trabajando al máximo para mantenernos frescos”.
Pidió además que el aire acondicionado se ajustara a 25 °C, una recomendación que —al igual que ocurrió con muchos de sus predecesores que hicieron peticiones similares— le valió críticas en las redes sociales.
“Podríamos estar ante la ola de calor más extrema en la ciudad en más de una década”, había alertado el alcalde socialista el miércoles.
“La red eléctrica de Nueva York está sometida a una fuerte presión”, indicó el jueves en X la gobernadora del estado, Kathy Hochul, que instó a la población a ahorrar energía.
Las olas de calor más frecuentes, duraderas e intensas son una de las consecuencias más claras del cambio climático. Europa también se ha visto gravemente afectada recientemente por la canícula.
Las temperaturas medias globales de la superficie han aumentado aproximadamente 1,4 ºC por encima de los promedios preindustriales en todo el planeta debido al cambio climático provocado por el ser humano, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles.
Las condiciones de “domo de calor” que se registran esta semana en Estados Unidos ocurren cuando los sistemas de alta presión atrapan el aire cálido, tal como lo hace la tapa de una olla.
Toronto, donde se prevé que las temperaturas alcancen los 34 °C este jueves, canceló, debido al calor y la humedad extremos, un evento público para ver el partido entre Portugal y Croacia.
- Fuente: AFP
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Francia vincula 90 ahogamientos con ola de calor desde el 19 de junio
El gobierno de Francia elevó este jueves a más de 90 el número de muertos por ahogamiento desde el 19 de junio, en un período marcado por una prolongada e intensa ola de calor. El anterior balance de las autoridades era de 74 muertos por ahogamiento. “Desde el 19 de junio, hemos lamentado más de 90 ahogamientos. La cifra es preocupante”, dijo la ministra de Deportes y Juventud, Marina Ferrari, en la radio RMC.
Las temperaturas bajaron el fin de semana después de una fase intensa en la que se alcanzaron temperaturas superiores a los 40 ºC. “Estamos asistiendo a una bajada en los últimos días, por lo que se ve que está relacionado con un pico de calor, en el que la gente va a buscar la forma de refrescarse”, precisó la ministra.
Sin dar detalles geográficos, la ministra apuntó a distintos perfiles, como los niños pequeños, “a los que no se debe dejar sin vigilancia”, o los jóvenes con “comportamientos peligrosos” y que saltan desde un puente para bañarse o van a nadar a un canal no vigilado. El verano de 2025 en Francia murieron por ahogamiento 409 personas, un 16 % más que en 2024, según las autoridades. Entre las víctimas figuraban 57 niños y adolescentes.
Alerta roja en Portugal
Las regiones de Lisboa y Setúbal, en el sur de Portugal, estarán este jueves en alerta roja debido a las previsiones de temperaturas extremadamente elevadas, anunció el miércoles la agencia meteorológica nacional. Este nivel máximo de alerta se extenderá el viernes a los distritos de Leiria y Coímbra, en el centro del país, donde las temperaturas podrían alcanzar los 44 °C en algunas zonas, precisó el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
Ya desde el miércoles se declaró la alerta naranja en cuatro regiones del interior del país, entre ellas la de Évora, en el sureste, donde se esperaba que los termómetros alcanzaran los 41 °C. “Normalmente tenemos temperaturas como estas en agosto; este año llegaron antes”, comentó José Bonifácio, un cantante callejero de 31 años, entrevistado por la AFP en una plaza del centro de la ciudad de Évora.
Las calles empedradas de esta ciudad histórica quedaron prácticamente desiertas con la llegada del calor de la tarde, mientras los turistas buscaban refugio en cafeterías o terrazas a la sombra, algunas de ellas refrescadas con ventiladores. “Por la tarde es muy duro, pero quienes trabajan tienen que aguantar”, señaló Carlos Guedes, un obrero de la construcción de 53 años, procedente del norte del país, donde “no estamos acostumbrados a un calor tan intenso”.
El viernes, la alerta naranja se ampliará a todas las regiones que no estén bajo alerta roja. Tras haberse librado en gran medida de la ola de calor que afectó a Europa durante las dos últimas semanas, Portugal se verá ahora directamente golpeado por este nuevo episodio de temperaturas extremas.
El Gobierno portugués hizo un llamamiento a la población para que siga las recomendaciones de las autoridades sanitarias y pidió a los municipios que identifiquen instalaciones que puedan servir como “refugios climatizados” para acoger a las personas vulnerables identificadas por los servicios de salud.
Estos espacios podrían ser edificios públicos, pero también locales privados como iglesias, centros comerciales o hoteles, precisó este miércoles en rueda de prensa la secretaria de Estado de Salud, Ana Povo. La ola de calor que acaba de afectar a Europa fue la más intensa jamás registrada en el continente y, según los climatólogos del grupo World Weather Attribution, habría sido prácticamente imposible que se produjera en junio sin la influencia del cambio climático.
Fuente: AFP.
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La piel también sufre en invierno: cómo protegerla del frío
Para estos días se anuncia el descenso de la temperatura y el ingreso de jornadas frías, por lo que es importante prever la forma de tener la piel hidratada y cuidada, ya que las bajas temperaturas afectan a este tejido.
El frío, el viento y los cambios de temperatura pueden afectar seriamente la salud de la piel, provocando resequedad, irritación y pérdida de su barrera natural. Por ello, mantener una rutina adecuada de cuidado durante el invierno resulta fundamental para conservarla hidratada, protegida y saludable, advierten desde el Centro Dermatológico, dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
Aunque muchas personas asocian el cuidado de la piel únicamente con el verano, los meses de bajas temperaturas también representan un desafío importante. La combinación del aire frío, la calefacción y la menor humedad ambiental favorece la deshidratación cutánea, por lo que es necesario reforzar los hábitos diarios de protección.
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Uno de los aspectos más importantes es la hidratación de la piel. Los especialistas recomiendan utilizar lociones o cremas que contengan ingredientes como glicerina o ácido hialurónico, reconocidos por su capacidad para retener la humedad. La aplicación resulta más efectiva inmediatamente después del baño y antes de exponerse al frío.
Otro error frecuente es dejar de lado el protector solar durante esta época del año. Sin embargo, los rayos ultravioleta permanecen activos incluso en invierno y pueden causar daños en la piel, especialmente durante los días despejados. Por ello, el uso diario de protector solar continúa siendo un paso indispensable dentro de la rutina de cuidado.
Asimismo, los dermatólogos aconsejan evitar las duchas con agua muy caliente, ya que eliminan los aceites naturales que protegen la piel y favorecen la resequedad. En su lugar, recomiendan optar por baños con agua tibia o a temperatura natural para preservar la hidratación cutánea.
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Los labios y las manos también requieren una atención especial durante el invierno, debido a que son las zonas más expuestas al frío. Para prevenir grietas e irritaciones, se recomienda utilizar bálsamos labiales hidratantes con protector solar y proteger las manos y el rostro mediante guantes, bufandas y prendas adecuadas que reduzcan el contacto directo con las bajas temperaturas.
Además del cuidado externo, la alimentación cumple un papel clave en la salud de la piel. Una dieta equilibrada, rica en vitaminas A, C y E, así como en ácidos grasos omega-3, contribuye a fortalecerla desde el interior y favorece su capacidad de regeneración.
Finalmente, los especialistas recuerdan que la hidratación del organismo no debe descuidarse en invierno. La sensación de sed suele disminuir con el frío, pero eso no significa que el cuerpo requiera menos líquidos. Por ello, aconsejan consumir al menos ocho vasos de agua al día, sin esperar a sentir sed, ya que esta aparece cuando el organismo ya comenzó a deshidratarse. Mantener una adecuada ingesta de agua, junto con una rutina constante de cuidado, permite que la piel afronte el invierno en mejores condiciones y conserve su aspecto saludable.
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Repunte de decesos por ola de calor desbordó funerarias de París
Las funerarias de París registraron el lunes pasado su capacidad máxima por un repunte de decesos durante una ola de calor récord que dejó al menos 1.000 muertos en Francia a finales de la semana pasada. Francia vivió la semana pasada una ola de calor con temperaturas superiores a 40 ºC durante el día y un récord de noche más calurosa con 22 ºC de media, que alcanzó los 26,4 ºC en París. Las autoridades no descartan un nuevo episodio de calor extremo para mediados de julio.
La agencia nacional de salud pública dijo el domingo que, desde el miércoles, se registraron unas 1.000 muertes adicionales en comparación con los meses anteriores, pero el balance final puede ser mayor. El 85 % de los fallecidos tenía 65 años o más, señalaron las autoridades. Los aumentos más acusados se registraron en las muertes en el domicilio, especialmente en París y su periferia.
La presidenta de la Federación Nacional de Funerarias, Élisabeth Charrier, indicó este lunes que la ocupación de estas empresas, que suele oscilar entre el 30 % y el 45 % durante el verano, superó el 66 % en todo el país. “La principal dificultad está en París, donde las dos únicas funerarias están al máximo de su capacidad desde el viernes pasado”, por lo que muchos deben buscar sitio fuera de la capital, dijo Carrier a AFP.
La oposición criticó a las autoridades por lo que describió como una falta de preparación ante el clima extremo. La líder ecologista Marine Tondelier pidió “responsabilidades políticas” por el “gravísimo balance humano”.
Al inicio de una nueva reunión de crisis, el primer ministro, Sébastien Lecornu, defendió que el plan del gobierno ante la ola de calor “aguantó bien”, y anunció que los primeros aparatos de aire acondicionado, de los 30.000 encargados para hospitales, empezarán a llegar a finales de semana.
Pero advirtió que el número de personas que fallecieron en sus domicilios es “mucho mayor” que en olas de calor anteriores. “Cuando llegan los servicios de emergencia, por desgracia, las personas ya han fallecido”, lamentó.
Una de ellas fue la tía de Thierry Vanwesemael, un técnico de mantenimiento en una residencia de ancianos. La mujer de 80 años vivía en la última planta de un edificio de París, “sin ascensor”, explicó el hombre a AFP.
“Algunas noches, hacía 47 grados en su casa”, relató Vanwesemael. Con solo “dos ventiladores”, ella quería a toda costa seguir viviendo en París.
Al no tener noticias suyas el sábado y alertado por los vecinos, el hombre autorizó a los bomberos a que accedieran a la vivienda, pero la mujer ya había muerto. Mientras esperaban la llegada de los servicios funerarios, durante varias horas, su sobrino y una amiga pusieron hielo en la habitación “para evitar el deterioro del cuerpo”, explicó.
Fuente: AFP.