Se entregó supuesto autor del disparo a mujer en el parque Carlos A. López
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La detención de un joven de 16 años quien sería el autor del disparo a Giuliana Ailen Mellone Jara, víctima de un asalto en el parque Carlos A. López, fue confirmada por el jefe de Investigación de Hechos Punibles de la Policía Nacional, el comisario César Diarte. El menor se presentó en el Palacio de Justicia y de ahí fue derivado al Centro Educativo de la ciudad de Itauguá.
“Él solo se presentó, se dio por detenido y se puso a disposición. Lo único que dijo fue que se asustó y por eso realizó el disparo del arma de fuego”, señaló Diarte a la 780 AM. El policía detalló que el joven formaría parte de una banda integrada por menores de edad que usualmente realizan asaltos en diferentes lugares de Asunción, para sustraer específicamente aparatos celulares.
El aprehendido no registra antecedentes penales y fija residencia en la zona del refugio del Bañado Sur. Hasta la fecha cayeron seis integrantes del grupo y para este martes se prevé la presentación de otro menor de edad ante la Justicia, conforme adelantó el investigador.
“Falta uno que también es menor de 14 años que manoseó a la señorita y con ese se cierra el caso, porque ya se recuperó el objeto robado más los reducidores detenidos, los autores del hecho, cómplices y falta esta última persona”, refirió el agente policial.
El último joven buscado sería presentado por su propia madre en el Juzgado de la Niñez y Adolescencia, según información que maneja la Policía. “Ellos tienen mucha protección del Estado, las leyes y mayormente le dan medidas porque 14 años recién tiene”, puntualizó. El comisario Diarte habló de la necesidad de reabrir el debate sobre la participación de menores de edad en hechos punibles.
“Acá hay una particularidad de hace tiempo ya, en su mayoría son menores los que están cometiendo los hechos. También son inducidos por mayores, o sea deliverys de drogas son menores. Hay banda de menores, se los detiene día tras día, pero tienen mucha medida de protección estos jovencitos”, lamentó.
Sistema 911 de la Policía respondió 218 casos de violencia familiar en un día
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Este domingo, el Sistema de Emergencias 911 de la Policía Nacional informó que gestionó 6.003 llamadas, de las cuales 213 fueron por violencia familiar. También reportaron más de 4.386 contactos de no emergencia, situaciones que retrasan la asistencia a los que realmente necesitan.
En el reporte indican que de las más de 6.000 llamadas ingresaron al sistema durante el sábado 31 de octubre, de los cuales 1.617 correspondieron a emergencias reales. Las denuncias por violencia intrafamiliar se posicionaron como una de las problemáticas más severas del día, acumulando 213 intervenciones y asistencias a víctimas.
Así también, recibieron437 denuncias por casos de polución sonora que se registraron especialmente por la noche y la madrugada. La lista sigue con 213 casos de perturbación a la paz pública; también se reportaron 133 accidentes de tránsito con daño material, 98 accidentes con víctimas y 518 casos de otro tipo de incidentes.
La Policía señaló que recibieron un total de 4.386 llamadas de personas que no requerían ayuda o asistencia,equivalente a más del 70 % de los ingresos, que solo retrasan la ayuda que podría estar necesitando una víctima de violencia familiar o accidentados graves.
El desglose de llamadas muestra que 3.434 contactos fueron de personas que ingresan al sistema de emergencia y no contestan; de este número, 2.386 llaman y cortan de inmediato; 795 contactan, pero seguidamente quedan en silencio y 353 ingresan al sistema involuntariamente.
En tanto que, 280 contactos fueron de niños jugando, 279 personas llamaron para pedir información,152 fueron ciudadanos en aparente estado de inestabilidad mental, 92 llamadas equivocadas, 67 juzgamiento inadecuado, 37 operativas, 31 fue por dispositivo automático, mensajería 7, insultos/obscenas fueron 7 llamadas.
Black Manzana será la banda encargada de abrir el Metal Feria Fest de este sábado 31 de octubre, desde las 10:00, en el parque Carlos Antonio López. Aquí un repaso sobre una banda que mueve e invita a corear sus letras. La entrada es libre y gratuita, pero se solicita una donación de alimentos no perecederos para niños en situación de vulnerabilidad.
En tiempos en que la música parece consumirse con la velocidad de un algoritmo todavía existen bandas que sostienen el viejo ritual del rock and roll como una forma de resistencia vital. No se trata solamente de tocar fuerte, de subir a un escenario o de vestir una estética determinada: se trata de creer que la música puede seguir siendo un espacio de comunión, catarsis y pertenencia. En Paraguay, Black Manzana encarna precisamente ese espíritu.
La banda nació en 2008, en un territorio tan cotidiano como simbólico: los pasillos de la Facultad de Filosofía de la UNA, entre clases, improvisaciones y zapadas en Lambaré. Como tantas agrupaciones de rock surgidas al margen de la industria, su origen responde menos a un cálculo profesional que a una necesidad existencial.
José Ferro, vocalista y frontman del grupo, lo resume con claridad: no encontraban el sonido que buscaban en ningún otro lado y decidieron construirlo ellos mismos. Esa pulsión creadora –tan elemental como romántica– es quizás la esencia misma del rock.
Black Manzana se formó alrededor de esa búsqueda compartida. Junto a Ferro en la voz y armónica, aparecen Emilio Miret y Pepelo Martínez en guitarras y coros, Nelson Miret en el bajo y Peto Demestri en batería. La formación conserva algo de cofradía barrial y de banda de amigos que crecieron escuchando discos hasta altas horas de la madrugada, alimentándose de la electricidad del rock clásico de los años setenta y ochenta. Sin embargo, reducirlos a la nostalgia sería injusto: su propuesta intenta dialogar con esa tradición sin convertirse en una simple réplica.
DUALIDAD
El propio nombre de la banda revela esa dualidad. “Black” y “Manzana”: oscuridad y sensibilidad, crudeza y cotidianidad. Hay algo deliberadamente ambiguo en esa mezcla, una identidad híbrida que parece sintetizar el espíritu de sus canciones. Ferro explica que el nombre funciona como una invitación a disfrutar de la música y del espectáculo. La frase con la que suelen definirse –“nosotros ponemos la música, la fiesta la hacen ustedes”– resume una filosofía profundamente rockera: el recital como experiencia colectiva y no como simple exhibición artística.
A lo largo de los años, Black Manzana fue construyendo su camino con paciencia y persistencia. Desde el demo de 2009 hasta trabajos como “Rock and roll hoy” (2012), “Nuestra peña” (2016) y “El rey será el primero en caer” (2024), la banda consolidó un repertorio que oscila entre la celebración y la crítica, entre la ironía y la introspección. Sus letras hablan de asuntos cotidianos, de frustraciones laborales, excesos nocturnos, personajes marginales y contradicciones humanas, pero también de cuestiones psicológicas y sociales. Todo atravesado por un humor que evita la solemnidad y permite que incluso las heridas se conviertan en canciones coreables.
Esa mezcla aparece con claridad en temas como “No tengo trabajo”, “El diablo pide whisky”, “San Juan ára” o “José Luis Félix”, dedicada al mítico Chilavert, convertido aquí en figura casi legendaria del imaginario popular paraguayo.
En sus recitales, Black Manzana despliega una energía directa y sin artificios: guitarras filosas, ritmo constante y un espíritu festivo que recuerda que el rock nació para ser vivido colectivamente y no contemplado desde la distancia.
PERSISTENCIA
Pero quizá lo más valioso de la banda sea su persistencia. Mantener un grupo de rock en Paraguay nunca fue sencillo y mucho menos en una época dominada por otros géneros y lógicas de consumo cultural. Sin embargo, Black Manzana continúa encontrando público, especialmente jóvenes que descubren en sus canciones una autenticidad difícil de fabricar.
Ferro asegura con entusiasmo que las nuevas composiciones empiezan a prender en la gente y que cada presentación suma nuevos seguidores. En esa pequeña victoria cotidiana hay algo profundamente humano: la confirmación de que todavía existen personas buscando identificarse con una canción, encontrar refugio en un riff o sentirse parte de una multitud que canta las mismas palabras.
Porque al final el rock and roll quizás nunca haya sido solamente música. Tal vez siempre fue una forma de encuentro, una celebración contra el tedio y el desencanto. Y mientras existan bandas como Black Manzana, empeñadas en sostener esa llama entre amplificadores, humo y cerveza compartida, el viejo espíritu rebelde del rock seguirá respirando.
Golpe al microtráfico en Zeballos Cué: Ocho detenidos tras allanamiento policial
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Este miércoles, agentes antinarcóticos de la Policía Nacional y la Fiscalía allanaron una vivienda en la ciudad de Asunción que funcionaba como presunto foco de microtráfico que dio como resultado la detención de ocho personas. Además, se incautaron de estupefacientes y dinero en efectivo y los implicados quedaron bajo custodia de la comisaría local.
El operativo fue liderado por personal de la División contra el Tráfico Urbano de la Policía que llegó hasta una vivienda ubicada sobre la calle Profesor Miguel Rojas en el barrio Zeballos Cué. Este sitio fue intervenido tras una serie de denuncias por la presunta venta de drogas al menudeo. El procedimiento se ejecutó bajo el Plan de Acción Sumar.
Durante el operativo fueron detenidas un total de ocho personas identificadas como:
Uno de los capturados posee orden judicial por coacción, hurto, con declaración de rebeldía y una causa por robo agravado. Fueron incautados gramos de supuesta marihuana picada, dinero en efectivo, restos de supuesta cocaína tipo crack y una bandolera negra.
El procedimiento fue realizado por la División contra el Tráfico Urbano de Asunción, dependiente del departamento Especializado contra el Narcotráfico y Delitos Conexos de la Dirección contra el Crimen Organizado y el agente fiscal de Turno de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico de Asunción. Las personas detenidas quedaron a cargo de la Comisaría 23.ª de Asunción.
Buscan a adolescente que se perdió a la salida del CTN
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El hijo de un concejal de Fernando de la Mora se encuentra desaparecido. Se trata de un joven de 16 años identificado como Juan Bautista Núñez Martínez, de quien no se tiene información desde su salida del Colegio Técnico Nacional (CTN).
Según datos manejados por la Policía, el estudiante fue visto por última vez este martes, aproximadamente a las 13:00, cuando abandonaba el CTN y se desplazaba hacia las calles Fortín Toledo casi Fortín Camacho, en la ciudad de Fernando de la Mora.
Los investigadores apelan a la colaboración de la ciudadanía que pueda aportar datos que permitan localizarlo en la brevedad.
Los familiares y vecinos del joven también se movilizan para dar con su paradero. Los padres están muy preocupados y piden avisar si logran verlo.
Las personas que puedan aportar datos sobre su ubicación pueden comunicarse con el Departamento de Búsqueda y Localización de Personas Desaparecidas al 0986 760 083 o al 0986 780 924.
Según la información difundida en redes sociales, el joven es de contextura física delgada, estatura alta, tez blanca y cabello negro.
Al momento de su desaparición, vestía una remera blanca con logo, un jean azul, zapatillas blancas y llevaba una mochila negra.