El dirigente deportivo con más gloria del deporte paraguayo, Osvaldo Domínguez Dibb (ODD) falleció esta tarde, informaron sus familiares. El presidente honorario del club Olimpia estaba muy delicado de salud e internado en terapia intensiva. Una larga vida dedicada al deporte paraguayo acaba de partir, dejando un legado glorioso para el club de sus amores, el Club Olimpia. Durante su vida empresarial, en el año 1995 fundó lo que hoy en día es el diario La Nación, ubicado entonces en la ciudad de Fernando de la Mora.
ODD se convirtió en leyenda y comenzó una nuevo proyecto de conquistas nunca antes logradas. Nació el 5 de agosto de 1940, empresario, político y exdeportista, es reconocido mundialmente por haber sido presidente del Club Olimpia por más de 15 años, desde donde obtuvo varios títulos nacionales e internacionales durante su mandato como presidente de la entidad deportiva.
Precisamente, se desempeñó como presidente del Club Olimpia en los períodos 1976-1990 y 1996-2004, y bajo su presidencia conquistó 14 títulos nacionales: una Copa Intercontinental, tres copas libertadores de América, una supercopa Sudamericana, dos Recopa Sudamericana y una copa Interamericana.
Por estos logros históricos, ODD fue reconocido como el dirigente deportivo paraguayo más ganador del país. En los anales de la historia quedará la frase acuñada entonces: “La gloria no tiene precio”, la cual es mentada con frecuencia por los aficionados del equipo franjeado. Su apodo “El Tigre” queda grabado en la memoria de los fanáticos olimpistas.
ODD fue empresario, ya que fue propietario de varias empresas en Paraguay, dedicadas al sector hotelero y también de diferentes empresas dedicadas a desarrollos inmobiliarios, negocios gastronómicos y una tabacalera, entre otros.
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La “Escoba de Bruja” avanza por la región y pone en alerta a Paraguay
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) encendió la alerta ante el riesgo de ingreso al Paraguay de la enfermedad conocida como “Escoba de Bruja de la Mandioca”, una amenaza que ya cruzó las fronteras y fue detectada en Argentina, Brasil y Bolivia. El patógeno también fue identificado en Guayana Francesa en 2023, lo que refuerza la necesidad de extremar los controles sobre el material vegetal que ingresa al país.
La enfermedad, denominada Cassava Witches’ Broom Disease (CWBD), es provocada por el hongo Ceratobasidium theobromae y actualmente figura para Paraguay como una Plaga Cuarentenaria Ausente. Su eventual introducción representaría un serio riesgo para uno de los cultivos de mayor importancia para la alimentación y para la economía de numerosas familias productoras.
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Amenaza oculta
La mandioca es el principal hospedero de esta enfermedad. Entre las señales que pueden aparecer en las plantas se encuentran una excesiva proliferación de hojas, pecíolos más pequeños, alteraciones vasculares y necrosis. Desde el Senave explicaron que a medida que avanza la infección, las plantas pueden presentar deformaciones, crecimiento reducido y la aparición de estructuras semejantes a una “escoba”, característica que dio origen al nombre de la enfermedad.
El impacto no se limita al aspecto de las plantas. La infección puede reducir de manera considerable la producción de raíces, comprometiendo tanto su rendimiento como su calidad comercial.
Uno de los mayores riesgos está precisamente en que las plantas infectadas pueden no mostrar síntomas visibles. Las estacas utilizadas para la propagación constituyen la principal vía de dispersión de la enfermedad, mientras que determinados insectos capaces de alimentarse de la savia también pueden contribuir a su transmisión.
El Senave advierte además que no existe un tratamiento curativo una vez que la planta ha sido infectada. En los escenarios más graves, las pérdidas podrían ubicarse entre el 80 % y el 100 % del rendimiento, con consecuencias que podrían alcanzar tanto al mercado como al abastecimiento de mandioca.
La enfermedad también puede encontrar un hospedero alternativo en plantas de aguacate, ampliando el alcance potencial del problema sanitario.
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¿Qué hacer?
Ante la proximidad de los focos regionales, el Senave establece como medida obligatoria no introducir ni utilizar material de propagación de mandioca procedente de zonas o países donde se haya confirmado la presencia de la enfermedad.
La recomendación es utilizar únicamente material certificado, de procedencia conocida y con garantías sobre su condición sanitaria. En el caso de productores que preparan sus propias estacas, estas deben provenir de plantas sanas, vigorosas y representativas de cada variedad, cuidando además que se mantengan su identidad, pureza y calidad sanitaria.
La vigilancia dentro de las fincas también adquiere un papel fundamental. Los productores y técnicos deben realizar inspecciones periódicas y comunicar inmediatamente al Senave cualquier síntoma que genere sospecha, sin esperar a contar con una confirmación. Asimismo, deberán facilitar las tareas de inspección, monitoreo y control que lleven adelante los técnicos de la institución.
El objetivo es evitar que una enfermedad que todavía permanece fuera del territorio nacional logre establecerse en Paraguay. El Senave considera que preservar al país libre de esta plaga es una cuestión de interés nacional debido al peso que tiene la mandioca en la alimentación de la población y en la agricultura familiar y comercial.
Un eventual ingreso y establecimiento de la “Escoba de Bruja” no solo podría golpear el rendimiento de los cultivos. También tendría el potencial de generar un fuerte impacto económico entre los productores y poner bajo presión la seguridad alimentaria, por lo que la prevención y la detección temprana se convierten en las principales barreras frente a esta amenaza sanitaria.
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Robert Harrison: “El fracaso es no volver a intentar levantarse”
El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, repasó el proceso que llevó a Paraguay de una etapa de crisis y cuestionamientos a recuperar protagonismo en la Copa del Mundo después de 16 años. Durante el evento “Paraguay con Mentalidad Ganadora”, donde compartió su experiencia y destacó el papel del trabajo en equipo y la capacidad de levantarse ante los fracasos como motores del proceso.
La clasificación de Paraguay al Mundial, fue resultado de mucho trabajo, años de preparación y por sobre todo, la capacidad de insistir cuando los resultados no eran los esperados, señaló Robert Harrison, presidente de la APF.
Recordó que su trayectoria dirigencial se inició hace casi tres décadas y que su llegada a la presidencia de la APF, en 2016, estuvo marcada por dos grandes objetivos, el primer punto fue elevar los ingresos del fútbol paraguayo y conseguir nuevamente la clasificación mundialista.
El primero comenzó con una renegociación de los derechos televisivos, proceso que, según relató, permitió incrementar en alrededor de 309 % los ingresos destinados al fútbol paraguayo sin extender la duración del contrato.
Profesionalización e infraestructura. El dirigente señaló que la transformación no podía limitarse a la selección absoluta. Detrás del equipo nacional existe una organización que comprende las distintas selecciones e infraestructura.
En ese proceso destacó la construcción de infraestructura y el desarrollo de proyectos destinados a los clubes. Uno de los principales programas contempló la instalación de 12 canchas para equipos de Primera División, acompañadas de espacios y herramientas para trabajar aspectos físicos, técnicos, nutricionales y psicológicos.
El momento de quiebre. La gestión atravesó posteriormente otro momento crítico, Harrison recordó el año 2022, cuando los resultados deportivos no llegaban y comenzaron a surgir dudas sobre el rumbo elegido. “El miedo, hay que saber convivir con el miedo”, sostuvo, al recordar que incluso llegó a considerar la posibilidad de retirarse de la dirigencia.
La decisión, finalmente, fue volver a intentarlo. El cambio implicó revisar la planificación, modificar el cuerpo técnico y profundizar el trabajo en las divisiones formativas.
Ese proceso terminó encontrando una nueva conducción deportiva, sumando a Gustavo Alfaro como director técnico de la Albirroja, además de una metodología enfocada no solamente en las capacidades futbolísticas de los jugadores, sino también en aspectos psicológicos y emocionales.
Los resultados comenzaron a aparecer en partidos de alta exigencia y Paraguay consiguió sostener su posición hasta asegurar nuevamente su clasificación a una Copa del Mundo, después de 16 años de ausencia.
La clasificación como punto de partida. El presidente de la APF sostuvo que el regreso al Mundial debe ser entendido como un punto de partida para construir una etapa de mayor crecimiento. Harrison también destacó que el equipo debió enfrentar rivales de mayor ranking y atravesar momentos de presión, pero logró imponerse en partidos decisivos y avanzar hasta enfrentar a potencias del fútbol mundial.
Más allá de los resultados, el dirigente atribuyó una parte importante del desempeño a la confianza del plantel y al trabajo emocional realizado antes de los partidos. En su visión, la mentalidad ganadora no significa desconocer el miedo, sino aprender a convivir con él y tomar decisiones a pesar de su presencia.
Liderazgo con autoridad moral. Para Harrison, esa misma lógica puede trasladarse al mundo empresarial, institucional y político. Quienes ocupan posiciones de liderazgo, afirmó, deben comprender que la autoridad no depende solamente del cargo, sino también del ejemplo que transmiten.
“La autoridad moral es lo más importante”, sostuvo, al señalar que quien dirige una empresa, una institución deportiva, un ministerio o una organización pública debe actuar de acuerdo con los principios y valores que pretende transmitir.
“El fracaso solamente existe para aquel que no quiere volver a levantarse”, afirmó al cerrar su exposición, reivindicando la perseverancia como uno de los principales componentes de una mentalidad ganadora.
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Encarnación se prepara para recibir al Ironman 70.3
El 11 de octubre, la Perla del Sur volverá a convertirse en escenario de una competencia internacional que combina deporte, turismo y proyección de ciudad. El Ironman 70.3 reunirá a atletas que deberán completar 113 kilómetros entre natación, ciclismo y carrera a pie.
Encarnación se alista para una jornada en la que el deporte será apenas una parte de la historia. El Ironman 70.3 Encarnación llegará nuevamente a la capital de Itapúa el 11 de octubre de 2026, con un desafío de 1,9 kilómetros de natación, 90 kilómetros de ciclismo y 21,1 kilómetros de carrera.
En total, 70,3 millas -de allí el nombre de la competencia- que convertirán a la ciudad y a su Costanera en el escenario de una prueba de alcance internacional.
La competencia propone un recorrido que aprovecha su relación con el río Paraná, uno de los principales activos de Encarnación. La natación se desarrolla en las aguas de Playa San José; posteriormente, los atletas enfrentan dos vueltas en bicicleta por la Costanera y completan los 21,1 kilómetros finales de carrera en un circuito urbano de dos vueltas.
Más que una prueba de resistencia, el Ironman 70.3 representa una plataforma de exposición internacional para la ciudad. La llegada de atletas, acompañantes, equipos y visitantes convierte durante esos días a Encarnación en un punto de encuentro para el deporte, la hotelería, la gastronomía, el comercio y los servicios.
La edición paraguaya forma parte del circuito internacional Ironmann 70.3, una de las principales franquicias de triatlón de media distancia del mundo.
El formato exige completar las tres disciplinas de manera consecutiva, poniendo a prueba no solo la capacidad física de los participantes, sino también su preparación, estrategia y resistencia.
Una ciudad como escenario. Uno de los atractivos diferenciales de la competencia es precisamente el escenario. La Costanera de Encarnación permite que gran parte del recorrido combine infraestructura urbana, paisaje ribereño y la presencia del Paraná, convirtiendo a la ciudad en parte activa del espectáculo.
El circuito de carrera, por ejemplo, se desarrolla en dos vueltas y atraviesa sectores representativos de la ciudad antes de llegar a la línea de meta.
El evento también cuenta con una infraestructura pensada para acompañar al atleta y al público, con zonas de recuperación, atención médica, hospitalidad, entretenimiento, gastronomía y espacios para espectadores alrededor del área de llegada.
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Pilsen, embajadora de una pasión centenaria
Por: Adelaida Alcaraz
Cuando los motores del Campeonato Mundial de Rally (WRC) comiencen rugir en Paraguay del 27 al 30 de agosto, Pilsen volverá a ocupar un lugar que conoce desde hace décadas. No porque sea una estrategia de marketing, sino porque siempre acompañó los momentos especiales que forman parte de la identidad de los paraguayos.
Mucho antes de que el WRC llegara al calendario internacional, cuando el polvo de los caminos ya reunía a los paraguayos alrededor de una pasión compartida, Pilsen acompañaba esa tradición. Hoy, que vuelve a recibir uno de los espectáculos deportivos más importantes del planeta, la marca renueva ese compromiso desde una convicción que atraviesa a toda Cervepar: demostrar que Paraguay puede organizar eventos con estándares internacionales sin perder su esencia.
Guillermo Martínez, gerente general de Cervepar, aseguró que este desafío trasciende cualquier activación comercial. “Para la firma y Pilsen, acompañar al WRC Paraguay es una forma de seguir apostando por un evento que ya demostró su capacidad para movilizar al país y proyectarlo al mundo. La primera edición marcó un antes y un después en el deporte motor de Paraguay, y hoy el reto es consolidar ese posicionamiento”, sostuvo.
Agregó que el rally no es algo nuevo y que ambos comparten una historia centenaria. “Desde que este deporte empezó a crecer en Paraguay, la marca ha venido acompañándolo. Al igual que el rally, Pilsen forma parte del ADN paraguayo”, señaló.
Detrás de esa presencia también existe una lectura empresarial marcada por un importante movimiento económico. Y es que el WRC no solo genera espectáculo. Moviliza hoteles, restaurantes, comercios, transporte, productores, turismo y cientos de negocios que encuentran una oportunidad.
“Como empresa paraguaya creemos en ese potencial y nos enorgullece ser parte de un evento que aporta tanto al país”, puntualizó Guillermo, dejando entrever que más que una cerveza, Pilsen es una marca país, por lo que si el WRC convierte a Paraguay en una vitrina internacional, Pilsen quiere ser parte de esa imagen.
Orgullo nacional, calidad mundial. Este concepto no aparece por casualidad, pues la empresa entiende que la calidad ya no solo se mide por el producto, sino también por la experiencia que ofrece a los consumidores.
Por eso el patrocinio va acompañado de campañas de consumo responsable, propuestas para los fanáticos y una presencia pensada para enriquecer el evento. “No se trata simplemente de estar presentes en un evento, sino de entender qué significa para la gente y compartir esa pasión”, indicó.
Guillermo dijo que uno de los ejes de esta edición será ampliar el impacto económico del rally. Para lograrlo, la compañía fortalecerá el trabajo con despensas y comercios para que también puedan beneficiarse del movimiento que genera la competencia.
Al mismo tiempo, renovará su respaldo a Diego Domínguez, uno de los máximos referentes del automovilismo paraguayo. “Nos llena de orgullo volver a acompañarlo como embajador de Pilsen. Renovar ese apoyo refleja nuestra convicción de respaldar al talento paraguayo, que hoy lleva nuestra bandera a la máxima categoría del rally mundial”, refirió.
Para concluir mencionó que en Cervepar trabajan todos los días con altos estándares de calidad, incorporando innovación y mejora continua para ofrecer productos de excelencia.