Uno de los distritos afectados en gran proporción por las inundaciones, a raíz del desborde de cauces hídricos y las constantes lluvias, actualmente es la ciudad de Caapucú, en el departamento de Paraguarí, donde esta condición climática no cede y por lo que se ha declarado emergencia en la ciudad. Esto teniendo en cuenta que varias familias ya se vieron desplazadas, al igual que un gran número de criadores de ganado.
“Como intendente he recibido varios pedidos de auxilios de los pequeños, medianos y también los grandes ganaderos, quienes están en una situación bastante crítica, especialmente el territorio de Caapucú, frontera con Ñeembucú, en la zona de Alberdi y Camalote, por las inundaciones tras la crecida del río Tebicuary”, indicó el intendente de la ciudad, Gustavo Penayo, en conversación con el canal de noticias C9N.
Explicó que las casas y establecimientos que se ven afectados van siendo cada vez más, y que si bien muchos pobladores logran salvar algunas cosas, la mayor parte han perdido un número importante de sus animales y sus cultivos, con los cuales debían de sustentarse.
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“Hay muchísimas pérdidas, en especial de animales, muchos pequeños productores deben de regalar la carne porque no logran venderla, o de lo contrario pierden por completo el ganado”, remarcó Penayo, al tiempo de comentar que actualmente, desde la intendencia están asistiendo a las personas afectadas con la entrega de víveres. No obstante, aseguró que esta es una acción que se deberá llevar adelante durante mucho tiempo, hasta que logren recuperarse, motivo por el cual les urge recibir ayuda.
El intendente de Caapucú subrayó que necesitan de la ayuda de la Entidad Binacional Yacyretá, al igual que los pueblos afectados en la zona de Misiones, que sí son asistidos por la binacional, ya que ambas márgenes sufren del desborde del Tebicuary y se ven afectados de la misma proporción.
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Destacan asistencia a los afectados por inundaciones
Alrededor de 300 personas fueron atendidas por los equipos de salud desplegados por la XII Región Sanitaria en la zona de Cerrito, Ñeembucú, una de las regiones más afectadas por la crecida del río Paraná.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, destacó el gran trabajo que viene realizando el Gobierno a través de sus instituciones para asistir a las familias afectadas. “Unas 300 personas afectadas por las inundaciones recibieron atención médica gratuita en Cerrito, Ñeembucú. Durante dos jornadas, equipos del Ministerio de Salud brindaron consultas en distintas especialidades, entregaron medicamentos y realizaron controles médicos y acciones de prevención para acompañar a las familias afectadas”, destacó el segundo del Ejecutivo a través de las redes sociales.
Así también, recordó a estas familias que desde el Gobierno y sus instituciones seguirán con el apoyo y asistencia para contener las consecuencias de este fenómeno de la naturaleza.
“A nuestras queridas familias de Cerrito, les pido que no pierdan la esperanza. Son días difíciles, pero tengan la certeza de que vamos a seguir a su lado, acompañándolas y haciendo todo lo posible para que pronto lleguen días mejores”, expresó Alliana.
Las intervenciones realizadas por los los equipos sanitarios incluyeron consultas médicas, controles, entrega de medicamentos y acciones de prevención de enfermedades asociadas a las inundaciones.
El despliegue de asistencia sanitaria se da en el marco del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) Regional, bajo la rectoría de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), con la participación de los equipos de salud de la XII Región Sanitaria – Ñeembucú.
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El Niño ya llegó a Paraguay y el cambio climático impacta en el país
Las crecidas de los ríos obligaron a evacuar y asistir en terreno a miles de familias, tormentas severas y granizadas provocaron daños que no terminan de cuantificarse y el agro podría verse afectado seriamente en estos próximos meses. El Gobierno tiene en marcha un operativo de asistencia que involucrará ingentes recursos. La meteorología puede ayudar preventivamente, destaca un especialista. Aquí un panorama.
“Estimamos que al menos unas 20 mil familias resultarán afectadas en esta temporada de El Niño”, apunta Arsenio Zárate, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que comanda el operativo de asistencia que entiende se extenderá al menos por seis meses más.
El funcionario dice que no le faltarán recursos: “El Estado paraguayo es único y el presidente ordenó que se tiene que ayudar a la SEN en todo lo que se pida, vehículos, personal e inclusive insumos para la asistencia”, expone.
Para imaginarse el escenario, los técnicos tomaron como parámetro para un escenario de máxima el evento de los años 2018/9, donde fueron asistidas 64 mil familias en tres ocasiones y se construyeron 25 mil viviendas temporales.
Zárate recuerda que el costo de cada vivienda temporal ronda los 2 millones de guaraníes y que cada kit de alimentos tiene un valor aproximado de 250 mil guaraníes, a lo que hay que sumar colchones, frazadas, etc., por lo que es claro que la situación requerirá una importante inversión del erario.
Entre tanto, la actividad en la dependencia es importante, la carga y descarga de camiones, la coordinación de los operativos que se desarrollan principalmente en Alto Paraná, Ñeembucú, Misiones e Itapúa, donde se registraron numerosas viviendas anegadas por la crecida del río Paraná, obligando a la asistencia con víveres, carpas plásticas y materiales de construcción a los pobladores afectados.
En total, al 19/10 se reportaban casi 2 mil familias evacuadas de un total de casi 5 mil afectadas. Zárate comenta que de ellas “más de 1.000 están en albergues temporales en los municipios y en algunos casos en viviendas temporales. Más de 2 mil están en casas de vecinos o parientes. De eso ya hemos asistido a más de 3 mil y estamos completando la asistencia a unas mil aproximadamente”, resume.
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Hablando de ciudades, Ayolas, Cerrito, Ciudad del Este, Hernandarias, Presidente Franco e Yguazú resultaron las más afectadas. En Ayolas ya existen más de 2 mil personas alojadas en refugios, el tinglado municipal, viviendas temporales o casas de familiares, mientras equipos de asistencia siguen efectuando evacuaciones y distribuyendo kits de alimentos.
Asistencia especial
El ministro recuerda que no solo se asiste en casos de inundaciones, sino que también hubo que desarrollar una actividad especial por “tormentas severas, granizadas y otras afectaciones por efecto del cambio climático que golpearon especialmente el Bañado Sur, la Zona Sur de Fernando de la Mora; Lambaré; Luque y Capiata”, señala.
Los departamentos afectados estos fenómenos fueron Concepción, San Pedro, Caaguazú, Caazapa y Guaira.
“Lo extraordinario es la voluntad que tiene la gente para ayudar, la solidaridad que tiene el pueblo paraguayo con su semejante”, señala Zárate insistiendo en que desde el estado “no tenemos inconveniente porque todas las instituciones, ministerios, entidades binacionales, han puesto su colaboración a favor de la SEN para que el Estado paraguayo pueda llegar a todas las familias”, destaca Zárate.
Despliegue en terreno
Sobre la situación en terreno, el ministro expone que “el gobernador de Misiones nos habilitó un espacio donde vamos a instalarnos por lo menos con vehículos y personal para que en caso de que sea necesaria una rápida actuación nuestra estemos más cerca de la gente”.
Apunta que además de las instituciones que mencionó, también se cuenta con “el apoyo de los Bomberos Voluntarios, Salud Pública, la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y próximamente también vamos a pedir el auxilio a la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) porque parecería un contrasentido estar rodeados de agua y no tener agua potable para consumo humano”, indica.
El ministro entiende que el Ministerio de Economía “tiene las herramientas necesarias para asignar recursos y el presidente indicó que las binacionales dentro de su responsabilidad social también colaborarán como lo está haciendo Itaipú en Ciudad del Este y todo Alto Paraná”.
Agrega que “igual situación se está dando ahora en el sur, donde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) pone los recursos para que la asistencia llegue a las personas”.
Explica que al operativo están afectados los 350 funcionarios de la SEN, de los que 160 están trabajando en la emergencia. “Desde el ministro hasta el último funcionario vamos a estar apoyando y si hay más necesidad de recursos humanos, las Fuerzas Armadas pusieron disposición todos sus recursos humanos y materiales necesarios”, concluye señalando.
Previsiones para Asunción
Si el río Paraguay alcanzara en Asunción los 5 metros de altura, se estima que unas 2 mil viviendas de los bañados se inundarían. Si crece hasta los 7 metros, serían 15 mil hogares los afectados.
Estas previsiones preocupan a SEN. El ministro Zárate cuenta: “Estamos trabajando con las autoridades municipales y las Fuerzas Armadas en la identificación de los lugares donde podemos construir viviendas temporales para albergues que llevaremos adelante con la ayuda de la Pastoral Social y otras instituciones para tener una sola línea de acción buscando que nuestra llegada sea eficiente y oportuna”.
Puso como ejemplo la tarea de la Municipalidad de Cerrito, en Ñeembucú, que al recibir las alertas logró evacuar un día antes. El ministro espera que se pueda lograr algo parecido en los Bañados porque “así se reducen los daños a las personas y los bienes, se tiene una salida ordenada”.
Fenómeno muy severo
El meteorólogo Sergio Méndez explica que esta edición de El Niño podría ser “especialmente intensa porque los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de los Estados Unidos indican una alta probabilidad de que el Índice Oceánico Relativo de Niño (RONI, su sigla en inglés) alcance valores excepcionalmente elevados, llegando incluso a superar los +2,5 °C durante un periodo de tres meses. De confirmarse estas proyecciones, estaríamos ante un episodio de intensidad histórica, comparable o incluso superior a los eventos más intensos registrados desde 1950”.
Recuerda entonces que es la llamada teleconexión atmosférica la que hace que el calentamiento del océano Pacífico afecte las condiciones climáticas de Paraguay. “Este hecho modifica el intercambio de calor y humedad entre el océano y la atmósfera, alterando los patrones de circulación de gran escala, modificando los patrones de viento, presión atmosférica y precipitación en otras regiones del planeta, incluyendo América del Sur”.
Así, por ejemplo, en nuestra zona aumentan las lluvias en primavera y verano. “Ahora estamos entrando al período de máxima intensidad, en el verano descendería un poco, pero se prevé que las condiciones de El Niño podrían persistir hasta el trimestre de marzo a mayo de 2027”, apunta Méndez, que es licenciado en Ciencias Atmosféricas.
El especialista señala que “en el sector agrícola, el exceso de humedad en los suelos podría dificultar las actividades de siembra y cosecha, además de afectar el desarrollo de algunos cultivos”.
Otro punto importante es que, en el sector energético, “especialmente en el hidroeléctrico, podría favorecer a una mayor disponibilidad de recursos hídricos para la generación de energía. Sin embargo, esto dependerá de la distribución espacial y temporal de las lluvias en las cuencas hidrográficas, así como de las condiciones hidrológicas y operativas de cada central hidroeléctrica”, apunta.
Gestión preventiva
Méndez considera que uno de los grandes desafíos “es pasar de una gestión reactiva, donde generalmente actuamos cuando los fenómenos ya están ocurriendo, hacia una más preventiva, basada en información científica, planificación y anticipación de riesgos”.
Explica que “la meteorología no puede evitar que ocurran los fenómenos extremos, pero sí puede contribuir a reducir sus impactos. En un escenario de cambio climático, invertir en conocimiento, tecnología y sistemas de alerta temprana será cada vez más necesario para estar mejor preparados frente a los riesgos meteorológicos y climáticos”.
Entiende que, para ello, es fundamental “continuar invirtiendo en sistemas de monitoreo hidrometeorológico, modelación numérica y herramientas que permitan conocer mejor lo que ocurre en nuestra atmósfera y en nuestras cuencas hidrográficas. Pero también es necesario que esa información sea utilizada de manera efectiva en las distintas áreas de la sociedad, que llegue de manera clara y oportuna a la población y a los tomadores de decisiones”, señala.
¿Nuevas granizadas?
Para Méndez, es posible que vuelvan a registrarse eventos de granizo, “aunque eventos extremos como el ocurrido a principios de octubre de 2026 en Asunción y alrededores son relativamente poco frecuentes”.
Recuerda entonces que nuestro país es parte de una región de América del Sur “donde se desarrollan algunas de las tormentas convectivas más intensas del mundo. Sin embargo, no es habitual observar granizos de las dimensiones registradas durante ese episodio, con reportes de piedras que superaron los 8 centímetros de diámetro y que ocasionaron importantes daños materiales y pérdidas económicas”.
Admite que uno de los mayores desafíos de la meteorología es la predicción de este tipo de fenómenos. “Actualmente, los modelos meteorológicos permiten identificar condiciones favorables para la formación de tormentas severas, pero todavía existen limitaciones para determinar con exactitud dónde, a qué hora y con qué intensidad se producirá una granizada. Esto se debe a que son fenómenos que pueden desarrollarse y evolucionar muy rápidamente, incluso en intervalos de apenas 10 o 20 minutos, y afectar áreas geográficas relativamente pequeñas”, comenta. “Contamos con satélites meteorológicos, radares, estaciones de observación y modelos numéricos de pronóstico, pero todavía existen limitaciones importantes para pronosticar granizadas”, lamenta.
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El Niño en Paraguay: el cambio climático ya impacta en el país
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos Matías Amarilla/Gentileza
Las crecidas de los ríos obligaron a evacuar y asistir en terreno a miles de familias, tormentas severas y granizadas provocaron daños que no terminan de cuantificarse y el agro podría verse afectado seriamente en estos próximos meses. El Gobierno tiene en marcha un operativo de asistencia que involucrará ingentes recursos. La meteorología puede ayudar preventivamente, destaca un especialista. Aquí un panorama.
“Estimamos que al menos unas 20 mil familias resultarán afectadas en esta temporada de El Niño”, apunta Arsenio Zárate, ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), que comanda el operativo de asistencia que entiende se extenderá al menos por seis meses más.
El funcionario dice que no le faltarán recursos: “El Estado paraguayo es único y el presidente ordenó que se tiene que ayudar a la SEN en todo lo que se pida, vehículos, personal e inclusive insumos para la asistencia”, expone.
Para imaginarse el escenario, los técnicos tomaron como parámetro para un escenario de máxima el evento de los años 2018/9, donde fueron asistidas 64 mil familias en tres ocasiones y se construyeron 25 mil viviendas temporales.
Zárate recuerda que el costo de cada vivienda temporal ronda los 2 millones de guaraníes y que cada kit de alimentos tiene un valor aproximado de 250 mil guaraníes, a lo que hay que sumar colchones, frazadas, etc., por lo que es claro que la situación requerirá una importante inversión del erario.
Entre tanto, la actividad en la dependencia es importante, la carga y descarga de camiones, la coordinación de los operativos que se desarrollan principalmente en Alto Paraná, Ñeembucú, Misiones e Itapúa, donde se registraron numerosas viviendas anegadas por la crecida del río Paraná, obligando a la asistencia con víveres, carpas plásticas y materiales de construcción a los pobladores afectados.
En total, al 19/10 se reportaban casi 2 mil familias evacuadas de un total de casi 5 mil afectadas. Zárate comenta que de ellas “más de 1.000 están en albergues temporales en los municipios y en algunos casos en viviendas temporales. Más de 2 mil están en casas de vecinos o parientes. De eso ya hemos asistido a más de 3 mil y estamos completando la asistencia a unas mil aproximadamente”, resume.
Hablando de ciudades, Ayolas, Cerrito, Ciudad del Este, Hernandarias, Presidente Franco e Yguazú resultaron las más afectadas. En Ayolas ya existen más de 2 mil personas alojadas en refugios, el tinglado municipal, viviendas temporales o casas de familiares, mientras equipos de asistencia siguen efectuando evacuaciones y distribuyendo kits de alimentos.
ASISTENCIA ESPECIAL
El ministro recuerda que no solo se asiste en casos de inundaciones, sino que también hubo que desarrollar una actividad especial por “tormentas severas, granizadas y otras afectaciones por efecto del cambio climático que golpearon especialmente el Bañado Sur, la Zona Sur de Fernando de la Mora; Lambaré; Luque y Capiata”, señala.
Los departamentos afectados estos fenómenos fueron Concepción, San Pedro, Caaguazú, Caazapa y Guaira.
“Lo extraordinario es la voluntad que tiene la gente para ayudar, la solidaridad que tiene el pueblo paraguayo con su semejante”, señala Zárate insistiendo en que desde el estado “no tenemos inconveniente porque todas las instituciones, ministerios, entidades binacionales, han puesto su colaboración a favor de la SEN para que el Estado paraguayo pueda llegar a todas las familias”, destaca Zárate.
DESPLIEGUE EN TERRENO
Sobre la situación en terreno, el ministro expone que “el gobernador de Misiones nos habilitó un espacio donde vamos a instalarnos por lo menos con vehículos y personal para que en caso de que sea necesaria una rápida actuación nuestra estemos más cerca de la gente”.
Apunta que además de las instituciones que mencionó, también se cuenta con “el apoyo de los Bomberos Voluntarios, Salud Pública, la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y próximamente también vamos a pedir el auxilio a la Empresa de Servicios Sanitarios (Essap) porque parecería un contrasentido estar rodeados de agua y no tener agua potable para consumo humano”, indica.
El ministro entiende que el Ministerio de Economía “tiene las herramientas necesarias para asignar recursos y el presidente indicó que las binacionales dentro de su responsabilidad social también colaborarán como lo está haciendo Itaipú en Ciudad del Este y todo Alto Paraná”.
Agrega que “igual situación se está dando ahora en el sur, donde la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) pone los recursos para que la asistencia llegue a las personas”.
Explica que al operativo están afectados los 350 funcionarios de la SEN, de los que 160 están trabajando en la emergencia. “Desde el ministro hasta el último funcionario vamos a estar apoyando y si hay más necesidad de recursos humanos, las Fuerzas Armadas pusieron disposición todos sus recursos humanos y materiales necesarios”, concluye señalando.
PREVISIONES PARA ASUNCIÓN
Si el río Paraguay alcanzara en Asunción los 5 metros de altura, se estima que unas 2 mil viviendas de los bañados se inundarían. Si crece hasta los 7 metros, serían 15 mil hogares los afectados.
Estas previsiones preocupan a SEN. El ministro Zárate cuenta: “Estamos trabajando con las autoridades municipales y las Fuerzas Armadas en la identificación de los lugares donde podemos construir viviendas temporales para albergues que llevaremos adelante con la ayuda de la Pastoral Social y otras instituciones para tener una sola línea de acción buscando que nuestra llegada sea eficiente y oportuna”.
Puso como ejemplo la tarea de la Municipalidad de Cerrito, en Ñeembucú, que al recibir las alertas logró evacuar un día antes. El ministro espera que se pueda lograr algo parecido en los Bañados porque “así se reducen los daños a las personas y los bienes, se tiene una salida ordenada”.
UN FENÓMENO MUY SEVERO
El meteorólogo Sergio Méndez explica que esta edición de El Niño podría ser “especialmente intensa porque los pronósticos de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de los Estados Unidos indican una alta probabilidad de que el Índice Oceánico Relativo de Niño (RONI, su sigla en inglés) alcance valores excepcionalmente elevados, llegando incluso a superar los +2,5 °C durante un periodo de tres meses. De confirmarse estas proyecciones, estaríamos ante un episodio de intensidad histórica, comparable o incluso superior a los eventos más intensos registrados desde 1950”.
Recuerda entonces que es la llamada teleconexión atmosférica la que hace que el calentamiento del océano Pacífico afecte las condiciones climáticas de Paraguay. “Este hecho modifica el intercambio de calor y humedad entre el océano y la atmósfera, alterando los patrones de circulación de gran escala, modificando los patrones de viento, presión atmosférica y precipitación en otras regiones del planeta, incluyendo América del Sur”.
Así, por ejemplo, en nuestra zona aumentan las lluvias en primavera y verano. “Ahora estamos entrando al período de máxima intensidad, en el verano descendería un poco, pero se prevé que las condiciones de El Niño podrían persistir hasta el trimestre de marzo a mayo de 2027”, apunta Méndez, que es licenciado en Ciencias Atmosféricas.
El especialista señala que “en el sector agrícola, el exceso de humedad en los suelos podría dificultar las actividades de siembra y cosecha, además de afectar el desarrollo de algunos cultivos”.
Otro punto importante es que, en el sector energético, “especialmente en el hidroeléctrico, podría favorecer a una mayor disponibilidad de recursos hídricos para la generación de energía. Sin embargo, esto dependerá de la distribución espacial y temporal de las lluvias en las cuencas hidrográficas, así como de las condiciones hidrológicas y operativas de cada central hidroeléctrica”, apunta.
GESTIÓN PREVENTIVA
Méndez considera que uno de los grandes desafíos “es pasar de una gestión reactiva, donde generalmente actuamos cuando los fenómenos ya están ocurriendo, hacia una más preventiva, basada en información científica, planificación y anticipación de riesgos”.
Explica que “la meteorología no puede evitar que ocurran los fenómenos extremos, pero sí puede contribuir a reducir sus impactos. En un escenario de cambio climático, invertir en conocimiento, tecnología y sistemas de alerta temprana será cada vez más necesario para estar mejor preparados frente a los riesgos meteorológicos y climáticos”.
Entiende que, para ello, es fundamental “continuar invirtiendo en sistemas de monitoreo hidrometeorológico, modelación numérica y herramientas que permitan conocer mejor lo que ocurre en nuestra atmósfera y en nuestras cuencas hidrográficas. Pero también es necesario que esa información sea utilizada de manera efectiva en las distintas áreas de la sociedad, que llegue de manera clara y oportuna a la población y a los tomadores de decisiones”, señala.
¿NUEVAS GRANIZADAS?
Para Méndez, es posible que vuelvan a registrarse eventos de granizo, “aunque eventos extremos como el ocurrido a principios de octubre de 2026 en Asunción y alrededores son relativamente poco frecuentes”.
Recuerda entonces que nuestro país es parte de una región de América del Sur “donde se desarrollan algunas de las tormentas convectivas más intensas del mundo. Sin embargo, no es habitual observar granizos de las dimensiones registradas durante ese episodio, con reportes de piedras que superaron los 8 centímetros de diámetro y que ocasionaron importantes daños materiales y pérdidas económicas”.
Admite que uno de los mayores desafíos de la meteorología es la predicción de este tipo de fenómenos. “Actualmente, los modelos meteorológicos permiten identificar condiciones favorables para la formación de tormentas severas, pero todavía existen limitaciones para determinar con exactitud dónde, a qué hora y con qué intensidad se producirá una granizada. Esto se debe a que son fenómenos que pueden desarrollarse y evolucionar muy rápidamente, incluso en intervalos de apenas 10 o 20 minutos, y afectar áreas geográficas relativamente pequeñas”, comenta. “Contamos con satélites meteorológicos, radares, estaciones de observación y modelos numéricos de pronóstico, pero todavía existen limitaciones importantes para pronosticar granizadas”, lamenta.
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Crecida del Paraná obliga trabajos de emergencia
La Entidad Binacional Yacyretá (EBY) puso en marcha un plan de obras de emergencia para evitar daños en su infraestructura de transmisión eléctrica.
La medida se tomó luego de que la fuerza del agua provocara el desprendimiento parcial de rocas en la zona de protección de la central, ubicada a la altura de la ciudad de Ituzaingó, provincia de Corrientes.
Las intervenciones técnicas se concentran de manera prioritaria en la berma de sacrificio de la Cota 65, una estructura clave pensada para atenuar el impacto directo de las corrientes y el oleaje.
El rápido deterioro del área fue causado por la fuerte presión de las descargas del vertedero principal en medio del contexto de la extraordinaria crecida registrada en el río Paraná.
Para contener el avance de la erosión y recuperar el nivel de seguridad, la binacional despliega maquinaria pesada en la zona afectada. La reposición del material rocoso se realiza mediante la colocación de un revestimiento tipo rip-rap T7A, con financiamiento propio de Yacyretá y bajo la supervisión directa de sus técnicos.
CAUDALES Y EVACUACIÓN
El escenario crítico responde a los caudales fluviales excepcionalmente elevados derivados de las intensas precipitaciones caídas en la cuenca alta del río. Ante este volumen hídrico, la central hidroeléctrica se vio obligada a abrir completamente las compuertas de sus vertederos para evacuar el excedente de agua y preservar la estabilidad operativa.